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Mundo

Carlos el Chacal apela cadena perpetua en Francia

AP/Archivo
Ramírez se unió al Frente Popular para la Liberación Palestina y estuvo afiliado con terroristas europeos de izquierda y mató a 83 personas a lo largo de los años.

13/05/2013 - PARÍS, Francia. (AP).–  Carlos el Chacal, el terrorista venezolano autoproclamado revolucionario que alguna vez fue uno de los hombres más buscados de la Guerra Fría, apeló hoy, lunes, en Francia su condena a cadena perpetua por haber organizado atentados hace dos décadas.

El extravagante Carlos, cuyo verdadero nombre es Ilich Ramírez Sánchez, cumple dos condenas a cadena perpetua en Francia por un triple asesinato en 1975 y ataques explosivos en ese país en 1982 y 1983 que dejaron 11 muertos y más de 140 heridos. Ha estado encarcelado desde 1994, después que agentes franceses lo capturaran en Sudán.

En la audiencia del lunes Ramírez exigió un nuevo abogado. La primera vez que el mundo vio a Carlos fue durante la toma de rehenes de ministros petroleros de la OPEP en 1975: un hombre joven de pie en la pista de un aeropuerto que portaba anteojos oscuros, una boina negra al estilo Che Guevara y una chaqueta de cuero Pierre Cardin, de acuerdo con una de sus numerosas biografías.

Las agencias de inteligencia lo vincularon con el secuestro en 1976 por parte de los palestinos de una aeronave francesa que fue desviada a Entebbe, Uganda; los cuatro atentados en Francia y otros secuestros, explosiones y muertes a lo largo de la Guerra Fría.

Según su propia versión, Ramírez, que se unió al Frente Popular para la Liberación Palestina y estuvo afiliado con grupos terroristas europeos de extrema izquierda, mató a 83 personas a lo largo de los años.

“Soy un revolucionario profesional. El mundo es mi dominio”, afirmó en su juicio en 1997. Durante algún tiempo su verdadera identidad estuvo envuelta en el misterio.

En 1981 la policía mexicana dijo haberlo capturado, pero su prisionero resultó ser simplemente un asaltante armado que se parecía ligeramente a la imagen borrosa de un hombre con bigote que se convirtió en un símbolo del terrorismo de la Guerra Fría.

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