Mundo
23/12/2011 - SEÚL, Corea del Sur. (EFE).- La primera fricción entre las dos Coreas tras la muerte de Kim Jong Il se desató este viernes después de que Pyongyang anunciara que aceptará a delegaciones de condolencia de su vecino, mientras que Seúl no piensa permitir que éstas viajen al Norte.
A falta de cinco días para el funeral que cerrará otro capítulo de la dinastía autoritaria más opaca del planeta, Pyongyang indicó hoy a través de la web estatal Uriminzokkiri que recibirá a todas las delegaciones surcoreanas que deseen cruzar la frontera para dar el pésame, y criticó duramente las restricciones de viaje del Sur.
Sin embargo, el ministro de Unificación surcoreano, Yu Woo-ik, que desde agosto ha impulsado políticas más conciliadoras hacia el país comunista, confirmó después que el Gobierno del Sur no permitirá atravesar el paralelo 38 a quien no forme parte de las dos delegaciones autorizadas inicialmente a acudir a las exequias.
Seúl, reacio a que sus ciudadanos tomen contacto con el vecino comunista, aprobó días atrás la partida de solo dos grupos encabezados por la ex primera dama Lee Hee-ho, viuda del expresidente y Premio Nobel de la Paz surcoreano Kim Dae-jung, y la presidenta del grupo Hyundai, Hyun Jeong-eun.
MAS NOTICIAS EN Mundo