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<rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"><channel><title>La Prensa</title><link>https://www.prensa.com</link><atom:link href="https://www.prensa.com/arcio/rss/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description>La Prensa News Feed</description><lastBuildDate>Tue, 24 Aug 2021 22:00:05 +0000</lastBuildDate><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title>Crisis sanitaria por una epidemia</title><link>https://www.prensa.com/impresa/opinion/crisis-sanitaria-por-una-epidemia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/opinion/crisis-sanitaria-por-una-epidemia/</guid><dc:creator>Paulino Vigil-De Gracia</dc:creator><pubDate>Fri, 16 Apr 2021 05:00:00 +0000</pubDate><description>Usualmente, una pandemia compromete la salud, la educación, la economía, el empleo y la recreación. La pandemia de Covid-19 nos ha demostrado que prácticamente todos los países del mundo no están preparados para una crisis de esa naturaleza.</description><content:encoded><![CDATA[<p>Usualmente, una pandemia compromete la salud, la educación, la economía, el empleo y la recreación. La pandemia de <a href="https://www.prensa.com/tema/coronavirus/" target="_blank">Covid-19</a> nos ha demostrado que prácticamente todos los países del mundo no están preparados para una crisis de esa naturaleza; sin embargo, hay claras diferencias en las respuestas y el actuar de los gobernantes de turno.</p><p>China fue el primer país en reportar casos de SARS-CoV-2 y, en meses, había miles de casos y luego miles de muertes; sin embargo, un excelente control posterior les ha garantizado no tener segunda ola e incluso actualmente ocupan el puesto número  94 con más casos en el mundo y de seguro mejorando. Sin duda, han influido en esos resultados muchos factores, entre ellos el hecho de experiencias con epidemias anteriores, como la del 2002 con SARS-CoV; sobresalen además entre las estrategias la excelente, adecuada y controlada cuarentena, la genial trazabilidad y el oportuno y adecuado control de fronteras y aeropuertos.</p><p>Definitivamente, para la gran mayoría de países del mundo, Covid-19 representa una nueva experiencia sobre epidemia. Con esta pandemia, muchas autoridades han improvisado y, como dijimos, por ser una nueva experiencia eso pasaría, pero luego de un año, debemos tomar lecciones.</p><p>Es necesario asignar o nombrar grupos o comisiones extraordinarias (equipos de trabajo), enfocados al ritmo de la epidemia (país), según experiencia generada por la pandemia (mundo).</p><p>Debe existir una comisión de salud integrada por profesionales de la salud expertos en los principales tópicos involucrados en la epidemia. Dichos profesionales no  deben ser elegidos por su experiencia pública previa o respaldo al partido político de turno; debe ser estrictamente académica y deben tener en esa comisión expertos o conocedores de medicina basada en evidencias.</p><p>Se requiere una comisión de educación integrada por expertos en educación y docencia de todos los niveles, desde básica hasta la universidad; se deben evitar los dirigentes gremiales o dirigentes de partidos políticos.</p><p>Es necesario una comisión de economía, integrada por representantes de las empresas privadas, del gobierno y de los trabajadores. Dichos integrantes deben ser preferiblemente expertos en economía y no solamente escogidos por su afiliación o respaldo a los intereses del partido político de turno.</p><p>Otra comisión sería la comisión gubernamental, integrada por parte del gabinete, donde sobresalen los ministros de Salud, de  Economía y de Educación. Esta debe ser una comisión con el poder dado por el presidente de la República para dirigir y tomar todas las decisiones sobre la epidemia. No debe existir un poder decisivo exclusivo a un ministerio en particular, como Salud, Economía o Educación. Tal comisión, junto al presidente de la República, dirige al país durante la epidemia y, por supuesto, todas sus decisiones finales surgen de las recomendaciones dadas por las tres comisiones extraordinarias ya mencionadas y que están estrictamente ligadas a la afección directa de la epidemia.</p><p>Un buen entendimiento entre una comisión experta en salud y otra en educación evitaría los estragos generados en educación por decisiones  surgidas desde el Ministerio de Salud. Un buen entendimiento entre una comisión de expertos en salud y expertos en economía-empleos llevaría sin duda a mejores resultados que los actuales, pues la mayoría de las decisiones y resoluciones han surgido desde el Ministerio de Salud.</p><p>Una nación requiere en su población de salud, educación y adecuada o buena economía. Sin duda, el descalabro en una afecta las otras, pero es posible mantener las tres a flote o en adecuado estado, siempre y cuando los que dirigen los destinos del país durante la epidemia conozcan más allá de política partidista.</p><p>Un desastre natural o una epidemia bien manejada conlleva  hablar bien del gobierno de turno independiente de los integrantes de sus comisiones, por ende, no entiendo el interés de los gobernantes de solo aceptar expertos si son integrantes o afines a su partido político.</p><p>Hoy contamos los enfermos y muertos por un problema de salud; mañana contaremos muertos por economía, y pasado mañana contaremos -y por varias décadas- enfermos por educación.</p><p><i>El autor es médico e investigador clínico</i></p>]]></content:encoded></item><item><title>Lo bueno de la epidemia por SARS-cov-2 en Panamá</title><link>https://www.prensa.com/impresa/opinion/lo-bueno-de-la-epidemia-por-sars-cov-2-en-panama/</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/opinion/lo-bueno-de-la-epidemia-por-sars-cov-2-en-panama/</guid><dc:creator>Paulino Vigil-De Gracia</dc:creator><pubDate>Wed, 24 Mar 2021 20:00:40 +0000</pubDate><description>La epidemia de Covid-19 en Panamá ha dejado al descubierto muchas debilidades en el sistema de salud y en las autoridades del estado, algunas ya eran conocidas y otros no. He sido crítico con las autoridades de salud por alejarse del concepto de medicina basada en evidencias al refrendar manejos no avalados por adecuadas investigaciones, por ponerle más animo político que de ciencia, por usar más el que dirán y manejo de masas que hacer lo correcto. Por el otro lado he resaltado decisiones que me han parecido correctas y que se han ajustado a las mejores evidencias científicas, buscando un verdadero beneficio para la salud colectiva.</description><content:encoded><![CDATA[<p>La epidemia de <a href="https://www.prensa.com/tema/coronavirus/" target="_blank">Covid-19</a> en Panamá ha dejado al descubierto muchas debilidades en el sistema de salud y en las autoridades del estado, algunas ya eran conocidas y otros no. He sido crítico con las autoridades de salud por alejarse del concepto de medicina basada en evidencias al refrendar manejos no avalados por adecuadas investigaciones, por ponerle más animo político que de ciencia, por usar más el que dirán y manejo de masas que hacer lo correcto. Por el otro lado he resaltado decisiones que me han parecido correctas y que se han ajustado a las mejores evidencias científicas, buscando un verdadero beneficio para la salud colectiva.</p><p>Panamá merece el reconocimiento por el correcto actuar, como país, en tres pilares fundamentales de la salud: Diagnóstico, atención y prevención con vacunas.</p><p>Primero. Panamá es uno de los países de América Latina que más ha invertido en hacerle pruebas a su población para así poder determinar los casos positivos y los muertos por Covid-19. De hecho, de los países con más de 20 000 casos reportados, sólo Chile muestra más pruebas por millón de habitantes que Panamá. Si analizamos todo el continente americano a Panamá lo supera USA, Canadá y Chile. Eso significa que hay mayor posibilidad de estar más cerca de la verdad en cuanto a casos y muertes. Para lograr esto se requiere gran inversión económica y tener un buen equipo de trabajo dispuesto a trabajar las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Es para celebrar, pero en particular debemos sentirnos orgullosos de tener una institución como el Instituto conmemorativo Gorgas, pues su liderazgo ante otras instituciones públicas y privadas, sus equipos, su exclusivo equipo humano y su mística de trabajo nos han ayudado a mostrar al mundo una gran fortaleza. Logro: Al hacer más pruebas hay más certeza de diagnósticos de los casos y las muertes por Covid-19.</p><p>Segundo. Lamentablemente, Panamá es el segundo país del continente americano con más casos reportados por habitantes (13), una posible explicación es justo lo señalado en el párrafo anterior. A pesar de ese hallazgo, su sistema de salud y hospitales no han colapsado, a diferencia de reportes en Ecuador, Perú y Brasil donde se reportan menos casos por habitantes. Hay que reconocer el gran trabajo administrativo, de logística y de inversión hecho por el ministerio de salud y la caja de seguro social para mantener los hospitales equipados con recurso humano, camas, oxígeno, unidades respiratorias, unidades críticas, ventiladores y los equipos de protección necesario para todos los profesionales de la salud. Logro: Se evitó el colapso del sistema de salud y ver gente moribunda o muertos en las afueras de las instituciones de salud.</p><p>Tercero. Panamá se ha convertido rápidamente uno de los países de América Latina que vacuna más personas por cada cien habitantes. Ir vacunando al ritmo que se ha logrado es excelente, pero lo mejor es estar vacunando ya que hay países del área que no han iniciado la vacunación. Además, se ha logrado obtener una de las vacunas más costosas, una vacuna aprobada por la FDA y la EMA que son los dos grandes reguladores de medicamentos en el mundo. Se necesita de la inversión económica, se requiere un equipo asesor en vacunas y de un equipo de negociación entre el estado y las empresas productoras de vacunas. Todo este esfuerzo merece el reconocimiento de la población. Logro: Tener cada día más población inmunizada contra SARS-CoV-2.</p><p>La pandemia de Covid-19 nos muestra que no somos el mejor país de América Latina en manejar una crisis sanitaria, también nos muestra que no somos el peor. Podríamos decir que hemos hecho cosas muy buenas y las podemos dar como ejemplo a seguir. Posiblemente el mejor logro para la próxima crisis sanitaria sería aprender de los errores que se ha cometido como nación y mostrar más de tres pilares exitosos.</p><p><i>El autor es médico e investigador clínico</i></p>]]></content:encoded></item><item><title>Medicina basada en evidencias (pruebas)</title><link>https://www.prensa.com/impresa/opinion/medicina-basada-en-evidencias-pruebas/</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/opinion/medicina-basada-en-evidencias-pruebas/</guid><dc:creator>Paulino Vigil-De Gracia</dc:creator><pubDate>Thu, 25 Feb 2021 05:01:00 +0000</pubDate><description>Sin duda, muchas personas han escuchado en esta pandemia por primera vez la expresión “medicina basada en evidencias” (MBE), pero también es cierto que muchos no entienden el significado de dicha expresión.</description><content:encoded><![CDATA[<p>Sin duda, muchas personas han escuchado en esta pandemia por primera vez la expresión “medicina basada en evidencias” (MBE), pero también es cierto que muchos no entienden el significado de dicha expresión. Además, es cierto que muchos profesionales de la salud, incluya médicos, no la entienden y no la practican.</p><p>Es un concepto ligado a la práctica o manejo de la salud del enfermo. Su objetivo final es que el médico le presente la mejor evidencia existente sobre la decisión a tomar con el paciente y finalmente médico y paciente en común acuerdo decidan como se procede con el diagnóstico, manejo o conducta a seguir para el padecimiento o enfermedad del paciente.</p><p>El paciente tiene la enfermedad o padecimiento y a buscado ayuda con el médico y debe compartir con ese médico la decisión final; es decir, el hecho de acudir a buscar ayuda no lo condena a aceptar la decisión del médico, nunca debe ser una imposición.</p><p>El médico tiene la obligación moral, ética y científica de presentarle al paciente la mejor alternativa y esa alternativa debe ser basada en los resultados obtenidos de las mejores investigaciones. Por ende, el médico esta obligado a saber de medicina basada en pruebas, de investigaciones, de las mejores investigaciones y de los resultados de esas investigaciones.</p><p>El concepto de MBE surge a principios de los años 90, significa que es relativamente nuevo. Por ende, muchos médicos con más de 25 años de graduados no se educaron bajo ese concepto y además hay universidades que no lo han sumado a sus planes de estudio y muchos profesores lo desconocen y no lo enseñan. Por supuesto, que eso no los excluye de saberlo y de aplicarlo en su práctica clínica diaria. Negarlo es similar a negar la existencia de la telefonía celular y, por cierto, es más antigua que la llegada del servicio del teléfono celular a Panamá. Hoy día es necesario y obligatorio para los profesionales de la salud conocer y aplicar el concepto de MBE, no hay excusas.</p><p>Existen muchas publicaciones en libros y revistas médicas, la mayoría no son del mejor nivel de evidencia o calidad para la toma de decisiones en la práctica clínica. En cuanto a tratamiento, muchos estudios son observacionales y no son considerados los adecuados para tomar decisiones, incluso pueden ser comparativos pero mantienen mucho sesgo. Si evaluamos tratamiento, los mejores estudios deben ser aleatorios y controlados o aún mejor, revisiones sistemáticas con su respectivo meta-análisis. Identificar el tipo de estudio debe ser el primer paso y luego ver críticamente los resultados de ese tipo de estudio. Durante la pandemia de COVID-19 hemos observado como muchos profesionales de la salud (y en especial médicos) por desconocimiento de los niveles de evidencia de un articulo, comparten y toman como correcto resultados de estudios observacionales, obviando los resultados de estudios aleatorios y de revisiones sistemáticas de estudios aleatorios</p><p>Para la toma de una conducta correcta en el manejo de una enfermedad debo saber el tipo de publicación que lo respalda y si lo desconozco es obvio que no tomaré adecuadamente la mejor evidencia para ayudar al paciente y la decisión final puede ser incorrecta.</p><p>Es frecuente escuchar que hay médicos a favor y en contra de una conducta, la mejor forma de saber que grupo esta en lo correcto es conociendo cual esta basando su postura en los resultados de estudios controlados aleatorios o revisiones sistemáticas. Los impostores o desconocedores se caracterizan por usar o mencionar un número X de estudios o un número X de pacientes o la opinión de “X experto”. La MBE usa términos como: diferencias significativas, calidad o grado de evidencia, estudios aleatorios, revisión sistemática de estudios aleatorios, tendencia, riesgo relativo, número necesario de pacientes a tratar, revisión Cochrane y más.  Los médicos no estamos divididos, hay médicos bien preparados y actualizados y otros no. Tristemente, hay médicos que aún no dominan el concepto de MBE y en la actualidad es tan importante como saber usar el estetoscopio.</p><p><i>El autor es médico e investigador clínico</i></p>]]></content:encoded></item><item><title>¿Hasta cuándo con hidroxicloroquina para  la Covid-19?</title><link>https://www.prensa.com/impresa/opinion/hasta-cuando-con-hidroxicloroquina-para-la-covid-19/</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/opinion/hasta-cuando-con-hidroxicloroquina-para-la-covid-19/</guid><dc:creator>Paulino Vigil-De Gracia</dc:creator><pubDate>Wed, 10 Feb 2021 04:06:02 +0000</pubDate><description>El 13 de febrero se cumplen 7 meses del comunicado de la dirección general de salud autorizando la utilización de hidroxicloroquina para uso en pacientes con Covid-19. La indicación en ese momento carecía de toda evidencia científica, pero se sustentaba en que se había retirado debido al falso artículo publicado en Lancet, donde se observó un aumento de la mortalidad. El argumento no fue que se había probado era útil, si no que se retiró un artículo que la asociaba a más muertes. Otro argumento usado para volver a recomendarla es que “posiblemente existían factores de índole genéticos u otras características propias de la población y que habían notado una disminución significativa de los casos de la enfermedad”. Todo sin presentar análisis estadísticos o publicación respectiva. Muchos médicos conocedores de la medicina basada en pruebas no estuvimos de acuerdo y lo hicimos saber en artículos de opinión publica, en mi caso publiqué el 24 de julio uno titulado “Me Opongo” explicando por que no debía usarse hidroxicloroquina, ivermectina ni vitaminas. Ese mes se hace la publicación en preprint del artículoRecovery, hasta hoy el estudio aleatorio con más pacientes y donde se prueba la no utilidad de hidroxicloroquina, incluso se asocia significativamente con más necesidad de ventilación mecánica o muertes. Desde el mes de julio de 2020 hasta la fecha el aporte de la evidencia en contra de la hidroxicloroquina es abundante, incluso la revisión sistemática de la organización mundial de la salud (OMS) muestra una calidad de evidencia moderada (el tercer nivel de cuatro) en contra de su uso por falta de beneficios e incluso mayor mortalidad (3%), siendo no significativa, pero con muy clara tendencia (-0.3 a 6.6%). Organizaciones y asociaciones mundiales en salud no la recomiendan; también el grupo de asociaciones médicas de Panamá se han manifestado en contra del uso de hidroxicloroquina e ivermectina.  Desafortunadamente, las autoridades en salud del país no han dado una contra orden, siguen dándola en el kit, en hoteles y por el contrario en el mes de enero aparecieron notas de autoridades locales reiterando su uso.  </description><content:encoded><![CDATA[<p>El 13 de febrero se cumplen 7 meses del comunicado de la dirección general de salud autorizando la utilización de hidroxicloroquina para uso en pacientes con <a href="https://www.prensa.com/tema/coronavirus/" target="_blank">Covid-19</a>. La indicación en ese momento carecía de toda evidencia científica, pero se sustentaba en que se había retirado debido al falso artículo publicado en Lancet, donde se observó un aumento de la mortalidad. El argumento no fue que se había probado era útil, si no que se retiró un artículo que la asociaba a más muertes. Otro argumento usado para volver a recomendarla es que “posiblemente existían factores de índole genéticos u otras características propias de la población y que habían notado una disminución significativa de los casos de la enfermedad”. Todo sin presentar análisis estadísticos o publicación respectiva. Muchos médicos conocedores de la medicina basada en pruebas no estuvimos de acuerdo y lo hicimos saber en artículos de opinión publica, en mi caso publiqué el 24 de julio uno titulado “Me Opongo” explicando por que no debía usarse hidroxicloroquina, ivermectina ni vitaminas. Ese mes se hace la publicación en preprint del artículoRecovery, hasta hoy el estudio aleatorio con más pacientes y donde se prueba la no utilidad de hidroxicloroquina, incluso se asocia significativamente con más necesidad de ventilación mecánica o muertes. Desde el mes de julio de 2020 hasta la fecha el aporte de la evidencia en contra de la hidroxicloroquina es abundante, incluso la revisión sistemática de la organización mundial de la salud (OMS) muestra una calidad de evidencia moderada (el tercer nivel de cuatro) en contra de su uso por falta de beneficios e incluso mayor mortalidad (3%), siendo no significativa, pero con muy clara tendencia (-0.3 a 6.6%). Organizaciones y asociaciones mundiales en salud no la recomiendan; también el grupo de asociaciones médicas de Panamá se han manifestado en contra del uso de hidroxicloroquina e ivermectina. Desafortunadamente, las autoridades en salud del país no han dado una contra orden, siguen dándola en el kit, en hoteles y por el contrario en el mes de enero aparecieron notas de autoridades locales reiterando su uso.</p><p>Retractarse o cambiar la orden no es pérdida ni es una muestra de fracaso, por el contrario, es una muestra de rectificación y querer hacer lo mejor.</p><p>La ciencia evoluciona buscando acercarse a la verdad, para esa evolución se requieren muchas investigaciones y como es obvio toda enfermedad nueva parte de nada y se aplican conocimientos de enfermedades similares hasta que aparezcan las investigaciones mostrando verdades de esa nueva enfermedad.</p><p>A nivel mediático y en especial en redes se ha condenado/criticado al Dr. Sáez-Llorens (pediatra-infectólogo e investigador de reconocimiento mundial, de quien los panameños debemos sentirnos orgullosos por sus aportes a la ciencia) debido a que al inicio de la epidemia ofreció opinión contraria al uso de mascarillas, pensó como muchos que sería una historia similar al SARS-CoV y al MERS. No fue el único científico que pensó así, pero él ha aceptado que la ciencia evoluciona y ha seguido sin ningún desvío haciendo lo que decía en ese momento y dice actualmente la evidencia, pues no se trata de predecir o adivinar. La FDA (USA) autorizó el uso de emergencia de hidroxicloroquina a finales de marzo de 2020 y en base a las nuevas evidencias revocó (15 junio 2020) esa autorización. Igual ha pasado con la OMS, en diferentes tópicos de la enfermedad. Algunos dicen y siguen diciendo que fue un error las decisiones iniciales, pues no es así. Todas esas opiniones y decisiones se basaban en la evidencia existente y de nuevo la ciencia va descartando y quedándose con lo que más se aproxima a la verdad.</p><p>En Panamá llevamos 7 meses con una conducta inadecuada con respecto al uso de medicamentos para la Covid-19, es inaceptable nuestras autoridades sigan manteniendo esas recomendaciones. La medicina basada en evidencia no lo acepta y la historia tiene partes malas y buenas, esperamos en este capítulo aparezca muy pronto la parte buena.</p><p><i>El autor es médico e investigador clínico</i></p>]]></content:encoded></item><item><title>Vacunas contra Covid-19 en las embarazadas</title><link>https://www.prensa.com/impresa/opinion/vacunas-contra-covid-19-en-las-embarazadas/</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/opinion/vacunas-contra-covid-19-en-las-embarazadas/</guid><dc:creator>Paulino Vigil-De Gracia </dc:creator><pubDate>Fri, 08 Jan 2021 03:51:25 +0000</pubDate><description>Las dos primeras vacunas aprobadas por la FDA (de Estados Unidos )  contra la Covid-19 son vacunas del tipo mRNA.</description><content:encoded><![CDATA[<p>Las dos primeras vacunas aprobadas por la FDA (de Estados Unidos )  contra la Covid-19 son vacunas del tipo mRNA. En nuestro organismo, en condiciones normales, el mRNA es una molécula encargada de transmitir un mensaje que ha recibido del ADN almacenado dentro del núcleo celular y básicamente ese mensaje consiste en la formación de proteínas. En el caso de las vacunas, ese mensaje se ha preparado (científicamente). Luego que en China se publicara la secuencia genética del virus, científicos de Moderna tardaron cerca de 42 días en lograr un mRNA de la espícula del virus (proteína s). Por lo tanto, al tener esa codificación para esa proteína, se preparó como mRNA, se añadió a una nanopartícula de grasa con 10 cadenas simples de mRNA y millones de esas nanopartículas conforman la vacuna. Dicha vacuna se inyecta a nivel intramuscular y de allí penetran a diferentes células del cuerpo donde liberan las cadenas de mRNA y como ya lleva un mensaje, no es necesario que entre al núcleo y de esta forma se inicia la formación de esa proteína viral. El cuerpo, a través de su sistema inmunológico, responde creando anticuerpos y células de defensa y así se inicia la protección contra la mCovid-19.</p><p>En los estudios clínicos realizados para probar el beneficio y seguridad de esas vacunas se excluyeron las embarazadas. Por lo tanto, desconocemos la efectividad de prevención y el desarrollo de severidad con la vacuna; además desconocemos la seguridad durante el embarazo.</p><p>El Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de  Estados Unidos (CDC) considera como condiciones de alto riesgo para la Covid-19: embarazo, cáncer, enfermedad renal crónica, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, afecciones cardíacas, inmunosupresión, obesidad, anemia falciforme, tabaquismo, diabetes.</p><p>La justificación para incluir el embarazo se basa en que una mujer embarazada infectada con la Covid-19, al compararse con una infectada en edad  reproductiva, tiene significativamente más riesgo de ingresar a una unidad de cuidados intensivos, de recibir ventilación mecánica invasiva y de muerte, el embarazo empeora pronóstico.</p><p>Las vacunas de mARN no son vacunas de virus vivos ni atenuados ni utilizan un adyuvante. Estas vacunas no ingresan al núcleo y no alteran el ADN humano. Como resultado, las vacunas de mARN no pueden causar ningún cambio genético.</p><p>Estudio en animales hechos con la vacuna de la empresa Moderna evaluando la toxicidad perinatal y postnatal no muestran alteraciones sobre el desarrollo embrionario, fetal o postnatal usando este tipo de vacuna.</p><p>Organizaciones con gran membresía y prestigio, como el Colegio Americano de Ginecólogos-Obstetras (ACOG) y la Sociedad de Medicina Perinatal en Estados Unidos  recomiendan que no se excluyan de la vacunación con este tipo de vacunas a las mujeres embarazadas y puerperas. Que ellas sean libres de tomar su propia decisión en conjunto con su equipo de salud.</p><p>Muchos pacientes o poblaciones, por una u otra razón, no son incluidas en los estudios, pero eso no significa que si el producto investigado prueba beneficios  no los puedan usar en esa población. Es decir, si gente de un grupo racial, social, lugar o condición especial se le impide o dificulta participar de un estudio no podrán ser excluidos de los beneficios. Además (embarazadas), a pesar de la opinión positiva de ACOG, fueron excluidas de participar en los ensayos clínicos de las vacunas contra la Covid-19. Por lo tanto, y recurriendo al principio de justicia de la declaración del Belmont, no deben ser excluidas de la vacunación.</p><p>Otro aspecto interesante es que la mayoría de los estudios reportados en embarazadas muestran que la infección ocurre en más del 80% en el tercer trimestre, lo cual significa que el beneficio de la vacunación sería antes del tercer trimestre.</p><p>En resumen, la embarazada es de alto riesgo para complicaciones graves de la Covid-19, incluyendo muerte. Las vacunas mRNA no conllevan, teóricamente, riesgo de malformaciones. No deben ser excluidas del beneficio de la vacuna sobre todo en el primer-segundo trimestre y en especial si tienen otro factor de riesgo, como obesidad, alguna enfermedad o trabajador de la salud. Deben ser orientadas y deben ser parte de la decisión final.</p><p><i>El autor es médico e investigador clínico</i></p>]]></content:encoded></item><item><title>Plasma convaleciente, sin evidencia </title><link>https://www.prensa.com/impresa/opinion/plasma-convaleciente-sin-evidencia/</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/opinion/plasma-convaleciente-sin-evidencia/</guid><dc:creator>Paulino Vigil-De Gracia</dc:creator><pubDate>Fri, 25 Dec 2020 03:03:00 +0000</pubDate><description>Para entender la justificación y la indicación de tratamiento con plasma en algunas enfermedades, debemos conocer que es plasma.</description><content:encoded><![CDATA[<p>Para entender la justificación y la indicación de tratamiento con plasma en algunas enfermedades, debemos conocer que es plasma. La sangre tiene una parte más sólida (espesa) que está integrada por glóbulos rojos, glóbulos blancos, plaquetas y otros componentes, además tiene una porción líquida que es llamada plasma. En ese plasma hay agua, sales, proteínas y entre ellas anticuerpos (partículas de defensa humana).</p><p>Cada vez que un humano adquiere una infección, el cuerpo a través de su sistema inmunológico (defensas), crea anticuerpos para destruir el virus o un patógeno y además produce células para atrapar células infectadas. Esas proteínas (anticuerpos) se quedan por semanas, meses, años o de por vida en la sangre por si aparece nuevamente el virus o el patógeno.</p><p>Por ende, si una persona ya padeció de COVID-19, lo que se espera es que tenga muchos anticuerpos en el plasma y entonces, en teoría, si seleccionamos ese plasma de ese paciente ya curado y lo usamos en uno enfermo, esos anticuerpos deben atacar y destruir el virus. Interesante hipótesis, además se tienen registro de más de un siglo de usarse ese método de tratamiento en algunas enfermedades, pero sin evidencias robustas.  ¿Qué ha sucedido con COVID-19 y el uso de plasma convaleciente? ¿Qué dice la medicina basada en evidencias?</p><p>Los estudios de menor fortaleza científica muestran resultados controversiales y por eso muchos clínicos han decidido usarlos y obvio esto abrió puertas para justificar estudios de mayor rigurosidad y calidad científica. Los estudios controlados aleatorios que son los estudios adecuados para probar la efectividad y seguridad de un manejo o tratamiento no han demostrado beneficios. Hasta hoy se han publicado 7 estudios aleatorizados donde cerca de 1200 pacientes han sido evaluados, la mitad recibiendo plasma y la otra mitad el manejo rutinario o alguna otra droga y los resultados no muestran beneficio del plasma con relación a la mejoría de síntomas, a evitar la progresión de la enfermedad, tiempo de hospitalización, necesidad de ventilación mecánica y tampoco disminuye la mortalidad. Algunos análisis de esos estudios (revisión sistemática) han sido realizados por PAHO (OMS) y publicados en su boletín de noviembre. Algunas de las debilidades y cuestionamientos válidos sobre esos estudios y el fallo a probar la utilidad del plasma convaleciente es que la cantidad de anticuerpos existentes en el plasma no son iguales y pueden incluso existir poca cantidad como para ser efectivos, lo que de hecho valida que existen diferencias entre donantes en la posible utilidad del plasma y el otro cuestionamiento es el momento en que es usado. Por todo lo anterior organizaciones científicas mundiales recomiendan solamente usar plasma convaleciente de donante que se curó de COVID-19 en actuales infectados con SARS-CoV-2 si es para un estudio controlado aleatorio aprobado por un comité de ética de investigación.</p><p>El otro aspecto interesante, es el hecho de ser un proceso que lleva tiempo y gastos de recursos, se requiere de donantes y procesos en laboratorios de hematología. Desafortunadamente, en América Latina se han atraído donantes promoviendo ciertos pagos y a nivel de la medicina privada los gastos para los pacientes que reciben el tratamiento son muy elevados.  Al menos con COVID-19 ambos puntos en algunos países no han sido regulados, sin embargo, en la actualidad no debe ser necesario pues no se justifica su uso excepto para un estudio controlado aleatorio. En Panamá, se han hecho y se hacen solicitudes a través de la radio, TV y por redes sociales motivando la donación de plasma por la población recuperada de COVID-19 y obvio esto crea la sensación errada de ser una terapia probada y efectiva en COVID-19.</p><p>El plasma convaleciente, actualmente, NO ha probado servir como tratamiento de COVID-19 y aunque sea usado como terapia de rescate NO se justifica su uso contra la COVID-19 basado en estudios de adecuada calidad.</p><p><i>El autor es médico e investigador clínico</i></p>]]></content:encoded></item><item><title>Ivermectina para evitar o tratar la Covid-19: no</title><link>https://www.prensa.com/impresa/opinion/ivermectina-para-evitar-o-tratar-la-covid-19-no/</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/opinion/ivermectina-para-evitar-o-tratar-la-covid-19-no/</guid><dc:creator>Paulino Vigil De Gracia</dc:creator><pubDate>Sat, 12 Dec 2020 05:02:46 +0000</pubDate><description>La ivermectina es una droga (medicina) usada en humanos y animales. Fue aprobada por la FDA para el tratamiento de parásitos intestinal, larvas de moscas, piojos e infecciones en la piel, como garrapatas y sarna. Por todo lo anterior, es una droga muy conocida y ampliamente distribuida en el mundo. En Panamá, existe de libre venta a nivel privado y es parte de las drogas usadas a nivel público por décadas.</description><content:encoded><![CDATA[<p>La ivermectina es una droga (medicina) usada en humanos y animales. Fue aprobada por la FDA para el tratamiento de parásitos intestinal, larvas de moscas, piojos e infecciones en la piel, como garrapatas y sarna. Por todo lo anterior, es una droga muy conocida y ampliamente distribuida en el mundo. En Panamá, existe de libre venta a nivel privado y es parte de las drogas usadas a nivel público por décadas.</p><p>Muchas drogas de uso en humanos inicialmente fueron estudiadas in vitro (laboratorio) o en animales, para luego probar su utilidad en humanos. Esos estudios se hacen para probar su efectividad contra el germen o condición (enfermedad) específica, independiente de su uso o en otra patología. Para finales de marzo de 2020 (ya declarada la pandemia de la Covid-19), la doctora  Wagsaff y colaboradores emiten una publicación donde, in vitro, logran evitar la replicación del virus SARS-CoV-2 hasta hacerlo desaparecer en 24-48 horas, usando dosis de ivermectina. Esta investigación abre la oportunidad de confirmar la posible utilidad contra la<a href="https://www.prensa.com/tema/coronavirus/" target="_blank"> Covid-19</a> de una droga ampliamente conocida y usada en la población; muchas drogas con efecto positivo in vitro no prueban utilidad en humanos.</p><p>Desafortunadamente y al igual que ocurrió con la hidroxicloroquina, en muchos países del mundo, en especial no industrializados y de predominio en América Latina, se usó  como profiláctico y para tratamiento de Covid-19,  sin evidencia (pruebas) de su utilidad. Algunos estudios con series de casos o cohortes (no adecuado nivel de evidencia) mostraron resultados considerados positivos. Un estudio controlado aleatorio y junto a otra droga (doxiciclina) realizado en Iraq y publicado como preprint (no evaluado por pares), con pocos pacientes y deficiencias metodológicas, demuestra disminución de la mortalidad con ambas drogas. Además, existen otros dos estudios aleatorios publicados en la web pero no como preprint y obvio aún no aceptados por revistas de impacto.</p><p>Esos reportes muestran enormes deficiencias metodológicas, lo que explica la posible no aceptación como preprint o por alguna revista. Interesante: en un año de pandemia no existen estudios aleatorios publicados en revistas y, por supuesto, no  puede existir revisión sistemática sobre la utilidad de esta droga en la Covid-19.</p><p>Desafortunadamente, autoridades en algunos países de América Latina, se incluye Panamá, desconociendo la evidencia científica  y obviando las recomendaciones de las más serias y prestigiosas organizaciones científicas del mundo, autorizan su uso como profiláctico y como tratamiento temprano de la Covid-19. ¿Cuál es la base científica de su recomendación? Ninguna.</p><p>Sin duda, la  ivermectina requiere estudios de adecuada calidad (controlados aleatorios) que prueben si existe algún beneficio como profiláctico o para tratamiento en pacientes con la Covid-19. Por lo tanto, se puede usar siempre y cuando forme parte de estudios aprobados por el comité nacional de biótica en investigación.</p><p>Es absurdo escuchar a autoridades decir que si la ivermectina no sirve para la Covid-19, sirve para tratar la parasitosis y otras enfermedades de la piel. El gasto generado en esa droga puede usarse en mascarillas y/o máscaras faciales que sí han probado disminuir la infección de SARS-CoV-2. Por otro lado, usar drogas autorizadas por las autoridades de salud genera una sensación de seguridad o inmunidad inexistente y, por supuesto, el efecto es contario al buscado. Además, se han reportado efectos secundarios como: visión borrosa, mareos, dolores articulares, conjuntivitis, diarrea, fatiga y otros.</p><p>La ivermectina no  ha probado servir como profiláctico ni como tratamiento de la Covid-19  y aunque sea regalada, no  la use contra la Covid-19.</p><p><i>El autor es médico e investigador clínico</i></p>]]></content:encoded></item><item><title>Hidroxicloroquina contra el Covid-19: NO </title><link>https://www.prensa.com/impresa/opinion/hidroxicloroquina-contra-el-covid-19-no/</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/opinion/hidroxicloroquina-contra-el-covid-19-no/</guid><dc:creator>Paulino Vigil De Gracia</dc:creator><pubDate>Thu, 19 Nov 2020 02:00:48 +0000</pubDate><description>La ciencia evoluciona con la investigación y la aparición de una nueva enfermedad conlleva iniciar de cero, Covid-19 es un ejemplo. Hemos vivido paso a paso como ha evolucionado la investigación con Covid-19, un día parece adelantamos y otro día retrocedemos, pero eso es normal. Gran parte de la población no lo entiende y quieren ya existan todas las respuestas a todas las preguntas de una nueva enfermedad.  </description><content:encoded><![CDATA[<p>La ciencia evoluciona con la investigación y la aparición de una nueva enfermedad conlleva iniciar de cero,<a href="https://www.prensa.com/tema/coronavirus/" target="_blank"> Covid-19</a> es un ejemplo. Hemos vivido paso a paso como ha evolucionado la investigación con Covid-19, un día parece adelantamos y otro día retrocedemos, pero eso es normal. Gran parte de la población no lo entiende y quieren ya existan todas las respuestas a todas las preguntas de una nueva enfermedad.</p><p>La medicina basada en evidencia muestra los niveles según el tipo de estudio, es decir cuando se publica un estudio sabemos por su metodología que nivel de evidencia tiene. El estudio con el mejor nivel de evidencia es una revisión sistemática, para explicarlo mejor voy a llamarles estudios tipo A, le siguen en importancia los estudios controlados aleatorios, les llamaré B y más abajo siguen los estudios observacionales con o sin control, cohorte, casos y controles, les llamaré tipo C.</p><p>Con la aparición de una nueva enfermedad los primeros estudios en salir por su facilidad poca complejidad, no rigurosidad son tipo C. Si sólo existiesen investigaciones tipo C ese sería el mejor nivel de evidencia y es lo que se usaría para el control de la enfermedad, pero lo correcto es el avance de la ciencia y por eso es necesario hacer estudios tipo B (complejos, rigurosos) para confirmar o descartar los resultados de estudios tipo C y cuando existan varios estudios B se hacen los estudios tipo A. En ocasiones los resultados de estudios B coinciden con los tipo C y obvio con los estudios A.</p><p>Durante esta pandemia varios estudios tipo C muestran que la hidroxicloroquina (HCQ) es útil en el manejo de la Covid-19 y esto llevó a que se usará en muchas partes del mundo y obvio se iniciaron estudios tipo B para corroborar los estudios tipo C. Empezaron a publicarse estudios tipo B (van 21) y ninguno corroboró los resultados de los estudios tipo C. Esto ha sido motivo de controversia (por falta de conocimientos de lectura crítica de artículos médicos) por algunos profesionales de la salud, principalmente en países de tercer mundo o donde los políticos, los chamanes, la pseudociencia y comunicadores han querido pasar por encima de la ciencia, inaceptable.</p><p>Muchos que no entienden la metodología y los niveles de evidencia clasifican como iguales todos los estudios e incluso los comparan o suman y restan resultados, eso es incorrecto. Por lo tanto, con los estudios tipo B podemos decir que la HCQ no es útil en pacientes con Covid-19. Para lograr un resultado más exacto o ajustado se buscan y analizan todos los estudios tipo B y eso lleva a tener estudios tipo A, esos estudios muestran con mayor certeza la no utilidad de HCQ en pacientes con Covid-19 y son esos los estudios que han usado organizaciones como la FDA, CDC, guías SANFORD, guías NICE, OMS, PAHO para no recomendar el uso de HCQ en pacientes con la Covid-19. No existen estudios controlados aleatorios ni revisiones sistemáticas que prueben beneficios de la HCQ en la Covid-19 y por eso no debe usarse.</p><p>Los estudios tipo B y A usando la HCQ como profiláctico o para evitar la infección de Covid-19 muestran que no la previene.</p><p>Los estudios tipo B y A usando la HCQ en pacientes iniciando la enfermedad o con enfermedad leve no muestran utilidad en evitar que empeoren o se hospitalicen.</p><p>Los estudios tipo B y A usando la HCQ en pacientes moderados o severos no muestran mejoría o disminución de la mortalidad.</p><p>Las revisiones sistemáticas no muestran utilidad de la HCQ y de hecho muestran más mortalidad con un nivel de certeza moderado, sin encontrar diferencia estadística significativa, es decir hay una importancia clínica con un probable 3% más riesgo de muerte usando HCQ con respecto al que no la usa.</p><p>Autoridades y población en general NO usen la hidrocloroquina en pacientes con Covid-19.</p><p><i>El autor es médico e investigador clínico</i></p>]]></content:encoded></item><item><title>Formando a nuevos médicos</title><link>https://www.prensa.com/impresa/opinion/Formando-nuevos-medicos_0_2919458188.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/opinion/Formando-nuevos-medicos_0_2919458188.html</guid><dc:creator>Paulino Vigil–de Gracia | opinion@prensa.com</dc:creator><pubDate>Sat, 25 Jan 2020 19:57:19 +0000</pubDate><description>En Panamá se forman excelentes doctores en medicina, de hecho por más de medio siglo se están formando médicos. Desde hace más de 40 años se forman especialistas y hace cerca de 20 años se inició la formación de subespecialistas. Esto es motivo de orgullo para todos los profesionales de la salud, los creadores de estos proyectos, la población en general y, en especial, para todos los gobernantes y autoridades de salud que le han dado su aval y correcto seguimiento.
</description><content:encoded><![CDATA[<p>En Panamá se forman excelentes doctores en medicina, de hecho por más de medio siglo se están formando médicos. Desde hace más de 40 años se forman especialistas y hace cerca de 20 años se inició la formación de subespecialistas. Esto es motivo de orgullo para todos los profesionales de la salud, los creadores de estos proyectos, la población en general y, en especial, para todos los gobernantes y autoridades de salud que le han dado su aval y correcto seguimiento.</p><p>Recientemente observamos en los medios que se entrevista a las autoridades de salud sobre la necesidad de más médicos, especialistas y subespecialistas en el país. Esto genera una interrogante: ¿Está Panamá formando a los especialistas y subespecialistas que necesita?</p><p>En respuesta a ello podríamos señalar que: Existen algunas subespecialidades que aún no se forman en el país (endocrinología, neurología, alergología); no siempre hay suficientes aspirantes para una subespecialidad (cirugía cardiovascular, cardiología); hay especialidades y subespecialidades que se han estado formando al ritmo que los necesita el país.</p><p>Podríamos usar varios ejemplos para ilustrar la última aseveración, utilicemos el caso de la ginecología y obstetricia. Recién observamos que se hizo pública la necesidad de siete ginecólogos obstetras para ser nombrados por el Ministerio de Salud, incluso se planteó la posibilidad de contratar a médicos extranjeros y, por otro lado, se ha manifestado la necesidad de abrir más cupos para formar a dichos especialistas.</p><p>¿Será correcto abrir más plazas de las que usualmente se estaban abriendo para formar especialistas? En estos momentos hay 59 médicos formándose en ginecología y obstetricia, lo que significa que en un lapso de cuatro años tendremos por lo menos 59 gineco–obstetras disponibles para el campo laboral, sin contar los que vienen graduados del extranjero.</p><p>Si en vez de siete decimos que la necesidad es de 10 por año, significa que en cuatro años tendremos más de 20 gineco–obstetras desempleados o haciendo otro trabajo para sobrevivir; lo peor, de mantenerse el ritmo de formación que se inició este año, el desempleo será progresivo cada año.</p><p>El otro aspecto relevante es preguntar si nuestros hospitales formadores tienen la capacidad docente–administrativa necesaria para formar a mayor cantidad de especialistas y, por otro lado, si esos médicos en formación tendrán las mismas oportunidades de aprendizaje, sobre todo, en el aspecto quirúrgico.</p><p>Recordemos que en principio un médico en formación es una buena mano de obra y para algunos representa una buena oportunidad para sacar trabajo. Incluso algunos justifican la necesidad de estos puestos, valorando solo el último criterio, no necesariamente la necesidad en el país.</p><p>El problema es no haber formado a los especialistas que se requieren ¿o será que los médicos no quieren asistir al área donde se necesita? Conozco a especialistas en gineco–obstetricia sin nombramiento, que no aceptan dichas plazas de trabajo, porque no llenan sus aspiraciones. Probablemente, mejorando muchas de las condiciones para ellos, se tendrían suficientes profesionales interesados, incluso, algunos podrían solicitar traslados a esas áreas.</p>]]></content:encoded></item><item><title>Para tener mejores gobernantes</title><link>https://www.prensa.com/impresa/opinion/tener-mejores-gobernantes_0_2538496323.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/opinion/tener-mejores-gobernantes_0_2538496323.html</guid><dc:creator>Paulino Vigil-de Gracia | opinion@prensa.com</dc:creator><pubDate>Sat, 25 Jan 2020 01:23:11 +0000</pubDate><description>Todos los legisladores son unos ladrones y los presidentes se rebuscan, son expresiones muy comunes entre los panameños; tan comunes que mucha gente considera que es una gran verdad. Eso significa que todo futuro legislador o próximo presidente lleva el estigma antes señalado. Pero ¿qué pueden hacer los legisladores o el próximo presidente (a) para cambiar estos calificativos bien o mal ganados? Pienso que poco o nada, pues la población al final seguirá pensando lo mismo. Es incongruente escuchar que los legisladores son unos ladrones y que, después, esa misma población los reelija.
</description><content:encoded><![CDATA[<p>Todos los legisladores son unos ladrones y los presidentes se rebuscan, son expresiones muy comunes entre los panameños; tan comunes que mucha gente considera que es una gran verdad. Eso significa que todo futuro legislador o próximo presidente lleva el estigma antes señalado. Pero ¿qué pueden hacer los legisladores o el próximo presidente (a) para cambiar estos calificativos bien o mal ganados? Pienso que poco o nada, pues la población al final seguirá pensando lo mismo. Es incongruente escuchar que los legisladores son unos ladrones y que, después, esa misma población los reelija.</p><p>La pregunta es ¿por qué son reelegidos? Probablemente, porque no son ladrones, son buenos legisladores, porque no nos importa quien gane, pues el próximo igual va a robar, o porque algo nos toca de lo que ese legislador roba (reparte al pueblo). Qué tristeza, pero muchos de los votos son vertidos considerando esos hechos negativos. Tristeza porque no siempre es cierto, tristeza por que esa mentira es una verdad en toda la población, tristeza porque somos nosotros la población la que debemos cambiar de pensamiento. Para algunos, pareciese obvio, que si no eres un ladrón o no te rebuscas igual te acusan, entonces mejor lo hago. De esa forma, el problema es la población o la gente que le ha dado un atributo o un derecho que no tenían.</p><p>Somos los ciudadanos los que tenemos que cambiar nuestra forma de pensar y actuar. Por más honestos y trabajadores que sean nuestros mandatarios, siempre los veremos como deshonestos. Yo creo que la mayoría de los legisladores y los presidentes hacen y han hecho muy bien su trabajo y no son ladrones. Por supuesto hay excepciones.</p><p>Cambie usted y tendremos mejores legisladores y mejores presidentes. Cuando usted llega tarde a su trabajo o se ausenta sin realmente estar incapacitado, está siendo deshonesto e incluso le está robado a la empresa o al Estado. Pregúntese ¿cómo debemos llamarle a ese empleado (a) que presenta un certificado de incapacidad comprado o solicitado sin realmente estar incapacitado? Para mí es deshonesto. ¿Cómo llamarle al individuo que da coimas al agente de tránsito para que no lo sancionen? Usualmente es el ciudadano el que ofrece la coima; estoy de acuerdo el policía también es deshonesto. No es el presidente y no son los legisladores los que se pasan a la otra calle cuando hay luz amarilla o roja en el semáforo, es la población. ¿Qué pasa con el taxista que siempre pide que se le deje pasar pero nunca se lo permite a usted, o con el conductor de bus que usa el segundo o tercer carril para cruzar y estar primero en el semáforo? Esos no son legisladores ni presidentes somos nosotros… sí, nosotros, los que nos quejamos de lo mal que actúan los gobernantes.</p><p>¿Qué opina usted de esa secretaria o recepcionista que le atendió groseramente? Ser grosero no produce nada, ser amable permite pasar por alto algunos detalles. Ese es su trabajo y no lo hace bien siendo grosero e, incluso, en algunos lugares piden coima para acelerar algunos trámites o documentos. ¿Cómo es que nos quejamos de los legisladores y presidentes si nuestro trabajo no lo hacemos bien?</p><p>Cambie usted y tendremos un mejor país. Si los conductores de taxis y buses, las secretarias, recepcionistas, médicos, abogados, enfermeras, constructores, educadores, los empleados públicos, empleados de empresas privadas, administradores, gerentes, estudiantes y toda la población cambia su forma de pensar y su forma de actuar o actitud, tendremos un mejor Panamá y mejores gobernantes. Gracias a Dios mucha gente lo hace y actúa bien, sin embargo muchos deben cambiar.</p>]]></content:encoded></item><item><title>Para tener mejores gobernantes</title><link>https://www.prensa.com/impresa/opinion/tener-mejores-gobernantes_0_2538496324.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/opinion/tener-mejores-gobernantes_0_2538496324.html</guid><dc:creator>Paulino Vigil-de Gracia | opinion@prensa.com</dc:creator><pubDate>Sat, 25 Jan 2020 01:23:10 +0000</pubDate><description>Todos los legisladores son unos ladrones y los presidentes se rebuscan, son expresiones muy comunes entre los panameños; tan comunes que mucha gente considera que es una gran verdad. Eso significa que todo futuro legislador o próximo presidente lleva el estigma antes señalado. Pero ¿qué pueden hacer los legisladores o el próximo presidente (a) para cambiar estos calificativos bien o mal ganados? Pienso que poco o nada, pues la población al final seguirá pensando lo mismo. Es incongruente escuchar que los legisladores son unos ladrones y que, después, esa misma población los reelija.
</description><content:encoded><![CDATA[<p>Todos los legisladores son unos ladrones y los presidentes se rebuscan, son expresiones muy comunes entre los panameños; tan comunes que mucha gente considera que es una gran verdad. Eso significa que todo futuro legislador o próximo presidente lleva el estigma antes señalado. Pero ¿qué pueden hacer los legisladores o el próximo presidente (a) para cambiar estos calificativos bien o mal ganados? Pienso que poco o nada, pues la población al final seguirá pensando lo mismo. Es incongruente escuchar que los legisladores son unos ladrones y que, después, esa misma población los reelija.</p><p>La pregunta es ¿por qué son reelegidos? Probablemente, porque no son ladrones, son buenos legisladores, porque no nos importa quien gane, pues el próximo igual va a robar, o porque algo nos toca de lo que ese legislador roba (reparte al pueblo). Qué tristeza, pero muchos de los votos son vertidos considerando esos hechos negativos. Tristeza porque no siempre es cierto, tristeza por que esa mentira es una verdad en toda la población, tristeza porque somos nosotros la población la que debemos cambiar de pensamiento. Para algunos, pareciese obvio, que si no eres un ladrón o no te rebuscas igual te acusan, entonces mejor lo hago. De esa forma, el problema es la población o la gente que le ha dado un atributo o un derecho que no tenían.</p><p>Somos los ciudadanos los que tenemos que cambiar nuestra forma de pensar y actuar. Por más honestos y trabajadores que sean nuestros mandatarios, siempre los veremos como deshonestos. Yo creo que la mayoría de los legisladores y los presidentes hacen y han hecho muy bien su trabajo y no son ladrones. Por supuesto hay excepciones.</p><p>Cambie usted y tendremos mejores legisladores y mejores presidentes. Cuando usted llega tarde a su trabajo o se ausenta sin realmente estar incapacitado, está siendo deshonesto e incluso le está robado a la empresa o al Estado. Pregúntese ¿cómo debemos llamarle a ese empleado (a) que presenta un certificado de incapacidad comprado o solicitado sin realmente estar incapacitado? Para mí es deshonesto. ¿Cómo llamarle al individuo que da coimas al agente de tránsito para que no lo sancionen? Usualmente es el ciudadano el que ofrece la coima; estoy de acuerdo el policía también es deshonesto. No es el presidente y no son los legisladores los que se pasan a la otra calle cuando hay luz amarilla o roja en el semáforo, es la población. ¿Qué pasa con el taxista que siempre pide que se le deje pasar pero nunca se lo permite a usted, o con el conductor de bus que usa el segundo o tercer carril para cruzar y estar primero en el semáforo? Esos no son legisladores ni presidentes somos nosotros… sí, nosotros, los que nos quejamos de lo mal que actúan los gobernantes.</p><p>¿Qué opina usted de esa secretaria o recepcionista que le atendió groseramente? Ser grosero no produce nada, ser amable permite pasar por alto algunos detalles. Ese es su trabajo y no lo hace bien siendo grosero e, incluso, en algunos lugares piden coima para acelerar algunos trámites o documentos. ¿Cómo es que nos quejamos de los legisladores y presidentes si nuestro trabajo no lo hacemos bien?</p><p>Cambie usted y tendremos un mejor país. Si los conductores de taxis y buses, las secretarias, recepcionistas, médicos, abogados, enfermeras, constructores, educadores, los empleados públicos, empleados de empresas privadas, administradores, gerentes, estudiantes y toda la población cambia su forma de pensar y su forma de actuar o actitud, tendremos un mejor Panamá y mejores gobernantes. Gracias a Dios mucha gente lo hace y actúa bien, sin embargo muchos deben cambiar.</p>]]></content:encoded></item></channel></rss>