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<rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"><channel><title>La Prensa</title><link>https://www.prensa.com</link><atom:link href="https://www.prensa.com/arcio/rss/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description>La Prensa News Feed</description><lastBuildDate>Wed, 25 Aug 2021 13:08:29 +0000</lastBuildDate><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title>Crea el personaje de tu marca personal</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Crea-personaje-marca-personal_0_4620288082.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Crea-personaje-marca-personal_0_4620288082.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen / stefycohen@gmail.com | </dc:creator><pubDate>Fri, 31 Jan 2020 14:14:09 +0000</pubDate><description>Después de un rato de haber empezado a trabajar bajo mi propio nombre, empecé a temer que cuando uno empieza a ser su marca personal deja de ser su persona. Y es cierto, sobre todo si no aprendemos a separar nuestro personaje de nuestra persona. Comparto aquí tres acciones que te permiten crear tu personaje de trabajo sin socavar tu identidad personal.</description><content:encoded><![CDATA[<p>Después de un rato de haber empezado a trabajar bajo mi propio nombre, empecé a temer que cuando uno empieza a ser su marca personal deja de ser su persona. Y es cierto, sobre todo si no aprendemos a separar nuestro personaje de nuestra persona. Comparto aquí tres acciones que te permiten crear tu personaje de trabajo sin socavar tu identidad personal.</p><p><p>1. <strong>Crea tu personaje:</strong> En literatura, existen dos tipos de personajes. Los personajes planos usualmente son estereotípicos, sólidamente, construidos con énfasis en unas cuantas características predominantes.</p></p><p><p><strong>Joey Tribbiani</strong> de <strong>Friends</strong> era un personaje plano con sus características icónicas: enamorador y amante de la comida. En cambio, los personajes redondos son el producto de características aparentemente contradictorias, que les otorgan un tipo de profundidad. <strong>Anakin Skywalker</strong>, de<strong> Star Wars</strong>, es un personaje sumamente complejo, ya que es la personificación de la batalla entre el bien y el mal.</p></p><p>Es más fácil crearte un personaje plano para tu marca personal. Sin embargo, vale más la pena crearte un personaje redondo. Los personajes planos al tener una característica predominante son predecibles, y es difícil luego de un rato llevar a la audiencia a asociarlo con algo más. Piensa en el tipo de actores que siempre juegan el mismo papel, sin importar la película en la que salgan. El tipo gracioso. La mejor amiga. El loco.</p><p><p>Para crear un personaje redondo, debes escoger más que una serie de características, una serie de creencias. <em>¿En qué cree tu personaje? ¿Por qué hace lo que hace? ¿Qué no está dispuesto a hacer? ¿Con cuáles otras causas secundarias se relaciona?</em> Es importante saber que estas respuestas no son inventadas. Nuestros personajes están basados en nosotros mismos y construidos con nuestras características. Simplemente, que esas características se expresarán adecuadamente para cumplir objetivos de trabajo.</p></p><p>El punto de hacer la distinción entre nosotros como personas y nuestros personajes es evitar que cuando nosotros personalmente pasemos por una crisis existencial de “por amor al arte vs. en búsqueda de dinero” (por ejemplo), nuestro personaje no esté igualmente enredado y pueda seguir trabajando con los objetivos de negocios en mente. Al final del día, tu vida personal siempre se verá reflejada en tu trabajo profesional, pero el punto de que exista una diferencia es para que pueda ser comunicado a tu audiencia de manera estratégica.</p><p><p>2. <strong>Establece tu horario de trabajo:</strong> Tu personaje de trabajo debe ser manejado como tal, tu versión profesional. Tu personaje tiene una manera de vestirse, un lugar donde trabaja y un horario. Lo más importante de todo es tener un horario de 8:00 a.m. a 5:00 p.m. como en el resto de los trabajos. Cuando no le ponemos un horario de trabajo a nuestro personaje, corremos el riesgo de “convertirnos” en nuestro personaje: hacer o decir cosas en la mentalidad de <em>hustle</em> que no necesariamente corresponden a nuestra vida/situación personal.</p></p><p><p>3. <strong>Maneja las expectativas:</strong> Crear un personaje y darle su momento a través de un horario de trabajo es una manera de protegernos de nosotros mismos. La creación de un personaje nos da una distancia óptima de nuestro trabajo que permite tanto cuidar los detalles privados/personales de nuestra vida como cuidar los detalles comerciales de nuestro trabajo. Manejar las expectativas es una manera de protegernos del público.</p></p><p>Tu audiencia podrá tener expectativas reales o irreales de tu personaje. Lo importante es saber que tú decides dónde está la línea, cuánto puede esperar de ti la gente y qué estás dispuesto a entregar y qué no. La audiencia querrá que tu persona sea como tu personaje. Pues, no tienes que serlo y no puedes serlo. La audiencia querrá que les respondas todos sus correos/mensajes inmediatamente, no necesariamente es posible. La audiencia querrá poner en ti su idea de cómo debe ser tu personaje y qué pueden esperar de ti. Es por eso que las audiencias se desilusionan si no les gusta algo que haces/dices/piensas/apoyas. Lo único que la gente puede y debe esperar de ti es que entregues un trabajo bien hecho, tal como lo comunicaste y prometiste.</p><p>Quítate de encima la presión de ser el personaje que la gente espera que seas y trabaja desde tu propio centro con límites y objetivos bien definidos.</p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/DEj1kP6cPJ57uyn6YTp-rTicAl8=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/MYDRG3ULWFDRZGXJQFTLPGW3JA.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[Crea el personaje de tu marca personal]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>Tocando el cielo con tableta en mano</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Tocando-cielo-tableta-mano_0_4783021763.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Tocando-cielo-tableta-mano_0_4783021763.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen | </dc:creator><pubDate>Thu, 30 Jan 2020 17:09:55 +0000</pubDate><description>En octubre de este año, los cinco ganadores del concurso “Pintando al estilo Matta” viajarán con la Fundación Olga Sinclair a Chile. Los cinco jóvenes panameños pintarán en la casa de Pablo Neruda, mientras que cinco jóvenes chilenos les recitarán poesías del poeta. Esta es una de las iniciativas maravillosas que patrocina la fundación en su misión de crear sensibilidad hacia las artes en los niños panameños. “Cuando tú tienes sensibilidad hacia las artes, ni cortas un árbol ni rechazas a un inmigrante”, asegura la artista líder de la fundación y mi ídolo, Olga Sinclair.</description><content:encoded><![CDATA[<p>En octubre de este año, los cinco ganadores del concurso “Pintando al estilo Matta” viajarán con la Fundación Olga Sinclair a Chile. Los cinco jóvenes panameños pintarán en la casa de Pablo Neruda, mientras que cinco jóvenes chilenos les recitarán poesías del poeta. Esta es una de las iniciativas maravillosas que patrocina la fundación en su misión de crear sensibilidad hacia las artes en los niños panameños. “Cuando tú tienes sensibilidad hacia las artes, ni cortas un árbol ni rechazas a un inmigrante”, asegura la artista líder de la fundación y mi ídolo, Olga Sinclair.</p><p>En su niñez, Olga también fue víctima del sistema educativo que no busca descubrir el potencial real de cada estudiante, sino aconductarlo a ser uno más del montón. Olga recuerda a sus maestras de primaria criticando sus expresiones creativas sin entender el poder artístico que ella llevaba dentro. Ella es un caso de éxito que salió de una escuela pública, pero vivió en tres continentes, habla cinco idiomas y su arte es reconocido alrededor del mundo.</p><p>Con sinceridad en su voz, me afirma que si ella pudo, cualquiera puede. Con eso en mente, abrió su fundación “no como un espacio de entretenimiento, sino como un espacio para crear consciencia y formar a jóvenes con cultura, creatividad y sueños alcanzables”.</p><p>Hace dos años y con el patrocinio de Samsung, la Fundación Olga Sinclair inauguró su Smart Classroom. Este salón inteligente está equipado con 30 tabletas y una gran pantalla. Aquí adentro, la fundación ofrece desde clases de arte, geografía, historia y matemática, hasta tardes de cine para los estudiantes de las escuelas aledañas a San Felipe. La gente tiene la idea equivocada de que la educación tecnológica puede llevar a los niños a desconcentrarse, pero Susana Bruzos, maestra y tablet coach de la fundación, explica que las tabletas y las aplicaciones educativas “te ayudan a que los niños presten más atención, no menos”.</p><p>La tablet coach puede ver el desempeño de todos los niños desde su tableta: ver quiénes están en la aplicación, quiénes no, quiénes siguen las instrucciones y quiénes no. Además, puedes interactuar o premiar a los niños por su desempeño. De esta manera, la tecnología es el puente y no el abismo entre el facilitador de conocimiento y el estudiante.</p><p>Susana me cuenta que en su experiencia anterior como educadora nunca antes había visto a los niños llegar temprano y emocionados a una clase de matemática. “Con las tabletas los niños se sienten modernos y quieren venir a clases y tomar los exámenes”.</p><p>La educación tecnológica es una herramienta que surge en reconocimiento de: 1) los tiempos en los que vivimos, 2) las necesidades educativas de las nuevas generaciones y, 3) la responsabilidad del instructor de enseñar de la manera en la que sus estudiantes necesitan aprender para sacar lo mejor de ellos. Muchas personas critican la crianza tecnológica, pero la tecnología es una herramienta positiva o negativa dependiendo de cómo la utilicemos. En la Fundación Olga Sinclair ofrecen tours virtuales de museos de todo el mundo.</p><p>“Esta tecnología nos permite sacar a los niños de San Felipe y llevarlos a otros países”, explica Susana Bruzos.</p><p>La tecnología hace posible una exposición a imágenes y nociones culturales que hasta hace poco eran un lujo y una oportunidad exclusiva para el que podía viajar. El poder igualador de la tecnología permite que todo el que tenga el interés pueda tener el acceso. “Tocando el cielo con las manos”, es el lema de esta Fundación, y la tecnología es un escalón más acercarse a ese cielo.</p><p>Aunque una reforma educativa debería ser el rol y el compromiso de algunos de nuestros gobiernos, claramente hay otros intereses políticos por delante.</p><p>Olga Sinclair y todo el equipo de su fundación son un maravilloso ejemplo de emprendimiento y de tomar la iniciativa, de resolver los problemas sociales de nuestro país. 65 mil niños han pasado por esta fundación, 20 han viajado a Europa y su salón es una de las siete aulas inteligentes de Samsung en el país y el único destinado a la enseñanza del arte y la cultura. Visitar la Fundación Olga Sinclair es salir inspirado de que hay personas trabajando por un Panamá mejor.</p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/cPxm5-cblUyNlkjwMG2SZm2rIAk=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/VEBW63NOX5BXDNAH6V3WXE46VE.png"><media:description type="plain"><![CDATA[Tocando el cielo con tableta en mano]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>El ego y cuando se autoinvita a los nuevos proyectos</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/ego-autoinvita-nuevos-proyectos_0_4599290164.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/ego-autoinvita-nuevos-proyectos_0_4599290164.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen  stefycohen@gmail.com / economia@prensa.com | </dc:creator><pubDate>Thu, 30 Jan 2020 01:03:07 +0000</pubDate><description>Cuando me llamaron de Medcom a confirmarme que tendría mi propio programa de emprendimiento estaba manejando y creo que casi me choco de la emoción. “Esto es. Finalmente llegué al mundo de la televisión”, pensé. Cuando el ego se alborota confundimos el medio con el fin.</description><content:encoded><![CDATA[<p>Cuando me llamaron de Medcom a confirmarme que tendría mi propio programa de emprendimiento estaba manejando y creo que casi me choco de la emoción. “Esto es. Finalmente llegué al mundo de la televisión”, pensé. Cuando el ego se alborota confundimos el medio con el fin.</p><p>Por suerte estaba a solo un par de cuadras de mi casa, porque acto seguido, empecé a manejar en piloto automático y a fantasear todo lo que un programa de televisión pudiera representar en mi vida. “Miles de personas de audiencia”, creo que fue la frase que teñía cada una de las imágenes. Cuando el ego se alborota olvidamos que el hito no es el logro, sino solo el comienzo.</p><p>No me tomó mucho tiempo caer en cuenta que mi ego se estaba autoinvitando a mi nuevo proyecto. Si hubiera un checklist de comportamientos del ego, creo que los llenaba todos: 1) Sentía que mi mensaje era tan relevante que “merecía” este nuevo espacio; 2) Todavía no había filmado ni un solo episodio, pero ya en mi euforia egocéntrica me había imaginado todo lo que podría pasar; 3) Sentía que este nuevo proyecto reflejaba más acerca de quién yo soy (y mis habilidades innatas) que acerca de qué yo hago (y mi esfuerzo). Me da vergüenza compartir tan abiertamente estos pensamientos, pero reconocerlo es la única manera de doblegar al ego.</p><p>Por fortuna, demoró un rato desde que acordamos producir un programa de emprendimiento hasta que de hecho empezamos a filmarlo. En ese intermedio empecé a explorar conceptualmente el ego para poder controlarlo y sacarlo de este nuevo proyecto. En el proceso, leí dos libros que recomiendo categóricamente: Una Nueva Tierra de Eckhart Tolle y El Ego es el Enemigo de Ryan Holiday. Aprendí que tanto la arrogancia como la inseguridad, aunque aparentemente opuestas, son los dos extremos del espectro del ego. La arrogancia es el ego fortalecido y la inseguridad es el ego debilitado. Cuando nos encontramos sobreestimando y a la vez subestimando nuestro trabajo, estamos trabajando desde el ego. Consideré que el talento e incluso la confianza no son inusuales, pero la humildad dentro del talento y el éxito, sí. Consideré que tener autoridad no significa ser una autoridad. Consideré que la televisión, como cualquier otro medio, es solo una vía para realizar un trabajo. El hito no es el logro. El hito es solo el comienzo.</p><p>Un poco más de un año luego y ahora sí, aterrizada en la vida real, les cuento que estoy muy feliz de finalmente lanzar y compartir este proyecto. El programa se llamará Emprendiendo con Stefy Cohen y estará dividido en tres segmentos: 1) un monólogo a través del cual explico un concepto, 2) entrevista a un caso de éxito de un joven emprendedor, 3) panel de preguntas y respuestas con un empresario experto. A través de este programa buscamos educar acerca de emprendimiento, reconocer el esfuerzo y logros de jóvenes emprendedores y, crear un espacio de enseñanza intergeneracional a través de respuestas y consejos.</p><p>Habiendo sacado al ego de esta ecuación, he estado trabajando desde el agradecimiento por la oportunidad y el voto de confianza que recibí de Medcom y EcoTV para desarrollar este nuevo programa de emprendimiento. He estado trabajando desde el reconocimiento de talento en los demás, con Yohana Peña y Pompilio Campos, una productora y un camarógrafo estelares con quienes, en equipo, filmo este proyecto. He estado trabajando desde el esfuerzo con la intención de que este programa valga la pena para cualquier persona que escoja dedicarle su tiempo y su atención. He estado trabajando desde la esperanza de seguir promoviendo emprendimiento y a través de este medio poder llegarles a más personas para ayudarlos a emprender también.</p><p>Zadie Smith escribió: “No confundamos honores con logros”. No nos confundamos. No nos conformemos. ¿Desde dónde estás trabajando? ¿Desde las ganas de que reconozcan tu trabajo o desde las ganas de crear un impacto?</p><p>PD. Emprendiendo con Stefy Cohen se estrena el sábado 29 de octubre a las 7:30 p.m. por EcoTV. Tendré un coctel de preestreno el próximo lunes 24 a las 8:00 p.m. Reserva tu cupo gratuitamente en www.emprendiendoconstefy.com</p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/XHQFTW4VEq1RBwQLt5MdkWRpXvs=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/WPUDMUWV2JFCZMZ7M5DZRMYMKA.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[El ego y cuando se autoinvita a los nuevos proyectos]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>Paciencia estratégica</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Paciencia-estrategica_0_4609789042.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Paciencia-estrategica_0_4609789042.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen * economia@prensa.com/ stefycohen@gmail.com | </dc:creator><pubDate>Thu, 30 Jan 2020 00:44:15 +0000</pubDate><description>Los líderes son locos-apasionados-necios-determinados, pero también son pacientes que saben jugar el juego largo. Solo trabajar con luces largas y tener la paciencia y la fortaleza para soportar el tiempo y la resistencia por años llegan a liderar proyectos con impacto trascendental. Acompaña tu pasión con un montón de paciencia. Pero paciencia estratégica.</description><content:encoded><![CDATA[<p><p>En 1852, antes del reinado (más bien, dictadura) de Napoleón III (sobrino de Napoleón Bonaparte), la ciudad de París lucía completamente diferente. Era una ciudad oscura, superpoblada y plagada de enfermedades. París pasó de ser la ciudad con mal olor y pobre alcantarillado (que describió Víctor Hugo en Les Misérables) a ser “la ciudad de las luces” gracias a una decisión ejecutiva que tomó <strong>Napoleón III</strong>.</p></p><p><p>Inspirado en el diseño urbano de Londres, <strong>Napoleón III</strong> comisionó a<strong> Georges Hausmann</strong> la tarea de rehacer la ciudad, incluyendo nuevas avenidas, plazas y teatros de lujo, por ejemplo. Un solo párrafo no es suficiente para describir lo que probablemente fue una hazaña política, arquitectónica e histórica, pero es imposible negar el impacto que tuvo en París el liderazgo de<strong> Napoleón III</strong>.</p></p><p><p>En 2006, <strong>Dieter Zetsche</strong> tomó las riendas de<strong> DaimlerChrysler</strong> (compañía madre de las marcas de autos Mercedes-Benz y Chrysler) en uno de los puntos más bajos de su historia. Zetsche entró para corregir errores de su predecesor y devolverle a la empresa sus altos estándares de diseño, su rentabilidad y una agregada esencia de <em>“cool”</em>. Así como Napoleón III contrato a Hausmann, Zetsche contrató a <strong>Gorden Wagener</strong> para diseñar una nueva generación de autos para una nueva generación de jóvenes al volante. La meta o “pretensión estratégica” (como él lo ha llamado) de Zetsche es vender más autos que <strong>BMW</strong> y <strong>Audi</strong> para 2020. Por ahora y desde 2015, ya alcanzaron una rentabilidad sobre el negocio automovilístico en 105%.</p></p><p><p>En 2015, con toda la responsabilidad y nada de la autoridad (ni usurpada como Napoleón III ni asignada como Zetsche), <strong>Christiana Figueres</strong> lideró la firma unánime del <strong>Convenio de París</strong>, cuando todos los gobiernos del mundo se comprometieron a empezar a trabajar (en la medida que sea) a reducir el impacto ambiental para detener el cambio climático. Por los seis años anteriores, Figueres estuvo inyectando el sistema diplomático de la <a href="http://www.prensa.com/tema/onu/" target="_blank">ONU</a> con (a lo que ella se refiere como) optimismo transformador, que claramente transformó los resultados de esa histórica firma unánime. Ahora, con el apoyo de líderes de empresa privada, congregaciones religiosas, comunidades y ciudades, el liderazgo de <strong>Christiana Figueres</strong> empezará poco a poco a tener impacto notable en el mundo en el que vivimos.</p></p><p><p>Originalmente, cuando empecé a redactar este artículo tenía la intención de escribir acerca de cómo hasta los cambios más grandes, que requieren cientos, si no miles de personas para suceder, tantas veces están diseñados/empujados por un líder megamotivado. Sin embargo, investigando acerca de estos tres líderes, leí que hoy, más de 150 años después, todavía se trabaja en algunas de las expresiones del rediseño de París bajo el mandato de <strong>Napoleón III</strong>. Demoró al menos nueve años poder llegar a ver claramente el impacto de <strong>Dieter Zetsche</strong> en la compañía alemana. El trabajo de <strong>Christiana Figures</strong> podrá ir dando frutos a corto plazo, pero está diseñado para funcionar a largo plazo.</p></p><p>Los líderes son locos-apasionados-necios-determinados, pero también son pacientes que saben jugar el juego largo. Solo trabajar con luces largas y tener la paciencia y la fortaleza para soportar el tiempo y la resistencia por años llegan a liderar proyectos con impacto trascendental. Acompaña tu pasión con un montón de paciencia. Pero paciencia estratégica.</p><p><p>Para hacerlo, pregúntate:<em> ¿Cuál es mi visión a largo plazo? ¿Qué serie de acciones tengo que tomar a corto plazo para abrir los caminos que lleguen eventualmente a esa visión? ¿Con qué métricas definiré si mis acciones a corto plazo están funcionando, y cuándo reconoceré que estamos acercándonos a la visión de largo plazo? ¿Cuáles son los hitos y logros de todas las fases de este camino?</em></p></p><p>Ser paciente no se trata acerca de trabajar y esperar a que las cosas milagrosamente den resultado en el futuro. Ser paciente se refiere a trabajar estratégicamente y saber reconocer qué está funcionando ahora, qué debe empezar a funcionar pronto, y qué funcionará luego. Todo lo importante toma su tiempo. El que se desespera, pierde.</p><p>PD. Comparto este artículo en la semana de mi cumpleaños #28 como recordatorio de que no nos podemos desesperar ante el entendimiento de que falta tanto por saber, por mejorar, por hacer.</p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/FRJOT-dwgJWSoHfI7AuvP3ci8Ys=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/FVCWOM5IQNB4XLP44R2P2H7HAE.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[Paciencia estratégica]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>LUNES CON EL PIE DERECHO: El rol de la curiosidad en el emprendimiento</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/LUNES-PIE-DERECHO-Regresion-escuela_0_4269323052.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/LUNES-PIE-DERECHO-Regresion-escuela_0_4269323052.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Mon, 06 Jan 2020 23:00:13 +0000</pubDate><description>Stefy Cohen</description><content:encoded><![CDATA[<p>Stefy Cohen</p><p><p><strong>OPINIÓN</strong></p></p><p>Regresión rápida a tiempos de escuela: “¿Alguien tiene alguna pregunta?”. Todos los niños dicen que no. Tener una pregunta es señal de que no entendiste lo que el profesor tan claramente explicó. En la escuela, los profesores son los de las preguntas y los estudiantes son los de las respuestas. Y más te vale tener la respuesta correcta. Sin embargo, luego y fuera de nuestra costumbre, todo empieza con una pregunta.</p><p>Migue González tenía solo 17 años cuando se preguntó: “¿Cómo aprenden las personas con discapacidad visual a tocar una canción en un instrumento musical?”. Esa pregunta tenía una respuesta: pueden leer las notas en Braille, memorizarlas y, luego, tocar la canción. Eso llevó a Migue a hacerse una segunda y mejor pregunta: “¿Cómo podríamos reinventar la manera en la que las personas con discapacidad visual aprenden las canciones para tocarlas en instrumentos musicales?”.</p><p>Esta segunda pregunta llevó a Migue a construir el prototipo ganador del Concurso de Ciencias de Costa Rica. Migue diseñó un chaleco con siete epicentros de vibraciones; uno por cada nota musical. La idea era enseñar a las personas con discapacidad visual a identificar cada vibración como su nota correspondiente. En vez de leer las notas y memorizarlas, ahora las personas podían sentir las notas y tocarlas en ese momento. Además, Migue le agregó luces a cada vibración, para que las personas que vieran al músico pudieran no solo escuchar las notas, sino verlas también. La pregunta de Migue lo llevó no solo a inventar un aparato sino a reinventar una experiencia.</p><p>Alguna vez leí, y se quedó conmigo, que no debemos desesperarnos cuando los niños nos empiezan a preguntar el porqué de todo. Usualmente, esas tediosas y repetitivas sesiones de “por qué, por qué, por qué” terminan con la respuesta “porque sí” o “porque yo lo digo”. Esta respuesta, que parece inofensiva, de alguna manera les enseña a los niños que las cosas como son y que no debemos cuestionarlas. Interrumpir las preguntas atenta en contra de la curiosidad.</p><p>La curiosidad, como muchas otras destrezas, se cree innata pero es un hábito. Es la práctica de observar lo que nos rodea y preguntarnos más allá de lo que podemos ver. La curiosidad socialmente no tiene la mejor reputación, ya que es la causa #1 de muerte de gatos.</p><p>Sin embargo, y fuera de broma, es un motor de innovación y emprendimiento.</p><p>Antes de empezar un proyecto, muchas personas hacen brainstorming o lluvia de ideas.</p><p>Creo que antes de apurarnos a estar disparando respuestas, debemos hacer un brainstorm de preguntas. Para hacer un brainstorm de preguntas, primero: tenemos que soltar el celular. Estar pegados a nuestro anexo digital nos impide observar los problemas que nos rodean. Segundo, debemos identificar un problema o situación puntual que quisiéramos cuestionar. (En el caso de Migue, por ejemplo, la situación fue: personas con discapacidad visual a la hora de tocar música).</p><p>Tercero, debemos cuestionar todas las dimensiones del problema. Qué funciona, qué no funciona, qué podría ser mejor. Debemos empujarnos a hacer preguntas que nos lleven a romper las preconcepciones que tenemos de cualquier problema. Para usar como ejemplo, compartiré el brainstorm de preguntas que yo me hago constantemente, a la hora de diseñar la clase de emprendimiento que enseño en la universidad:</p><p>¿Qué amo acerca de aprender? ¿Qué odio acerca de aprender? ¿Qué amo acerca de las presentaciones? ¿Qué odio acerca de las presentaciones? ¿Qué necesito yo para aprender?</p><p>¿Qué ocurrió cuando aprendí más fácilmente? ¿Cómo puedo aplicar lo aprendido en la vida diaria? ¿Cómo puedo aplicar lo aprendido a mis proyectos? ¿Qué acerca de la universidad funciona? ¿Qué acerca de la universidad no funciona? ¿De qué se quejan siempre los estudiantes? ¿Qué aprecian siempre los estudiantes? ¿Cómo podría reinventar la típica clase universitaria? ¿Cómo podría reinventar la manera de enseñar? ¿Cómo podría reinventar la manera de aprender?</p><p>No siempre tendremos respuestas para todas nuestras preguntas. Pero es el hacerse preguntas los que nos lleva a retarnos hasta diseñar esas respuestas.</p><p>Para innovar, debemos reparar aquella curiosidad que nos llevaba a meter los dedos en los enchufes y ver qué pasaba. Debemos empezar a cuestionarlo todo; porque de las mejores preguntas, salen las mejores respuestas.</p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/GZRsB4kFwrEbkZZxFju_wGM6HBs=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/WNOHPSUS2ZGGXKDFL3D37IWB6Q.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[LUNES CON EL PIE DERECHO: Regresión rápida a tiempos de escuela]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>¿Sigue tu pasión?</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Sigue-pasion_0_4730526981.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Sigue-pasion_0_4730526981.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Mon, 23 Dec 2019 18:20:57 +0000</pubDate><description> El emprendimiento y bien, el crecimiento personal, se pintan en las redes como un premio al otro lado de una puerta. Un premio que ganamos solo al atrevernos a cruzar la puerta. Y, aunque definitivamente, la pasión es un motor de creatividad y productividad, es solo uno de los legos necesarios para armar un negocio. </description><content:encoded><![CDATA[<p>Las redes sociales están inundadas de mensajes como: “¡Sigue tu pasión!”, “si lo amas, no se sentirá como trabajo”, “la gente no compra qué haces, sino por qué lo haces”.</p><p> El emprendimiento y bien, el crecimiento personal, se pintan en las redes como un premio al otro lado de una puerta. Un premio que ganamos solo al atrevernos a cruzar la puerta. Y, aunque definitivamente, la pasión es un motor de creatividad y productividad, es solo uno de los legos necesarios para armar un negocio. </p><p>Esto dicho, se necesita pasión para emprender. La pasión se utiliza como gasolina de automotivación y autogestión.</p><p>Emprender y realizar cualquier tipo de cambio requiere tanto trabajo, que sin pasión no sería posible llevar a cabo todas las tareas necesarias. La pasión nos permite querer trabajar, porque nos importa la resolución de un problema sin que alguien más señale o exija trabajo de nuestra parte. Cuando estás apasionado, no te cuesta tanto pararte de la cama en las mañanas, no te importa trabajar hasta tarde, no te importa ir a mil y una reuniones o aceptar mil y una críticas. La pasión funciona como reserva de energía física, mental y emocional para vencer los obstáculos que se te presentan. </p><p><p>Sin embargo, para emprender un negocio exitosamente, no podemos depender solo de nuestra pasión, ya que también se necesita:<strong> a)</strong> entender las necesidades del mercado,<strong> b)</strong> visión para ofrecer soluciones nuevas/mejores,<strong> c)</strong> estrategia para lanzar/mercadear/mejorar constantemente nuestros productos, <strong>d)</strong> administración de recursos, entre otras cosas. </p></p><p>Ningún negocio sobrevive solo porque sus fundadores están apasionados. Puedes tener el mejor objetivo del mundo, pero si no tienes el mejor negocio, no das la talla. </p><p>Lo importante es tener muy claro que trabajar con pasión no significa que cualquier pasión se puede convertir en un negocio.</p><p>Los negocios, por su característica principal de compra y venta, requieren que lo que sea que tú hagas, alguien más lo quiera, y que además esté dispuesto a pagar por ello. </p><p>En la literatura de emprendimiento, el proceso de emprender empieza con un paso muy importante: identificar un problema.</p><p>La teoría explica que entre más grande el problema y mayor el mercado que sufre de él, mejor oportunidad tendría una solución como idea de negocios.</p><p><p><strong>Bill Aulet</strong>, profesor de MIT y autor de <strong>Disciplined Entrepreneurship</strong>, añade que no puede ser cualquier problema, debe ser un problema pagable.</p></p><p>Alguien debe estar dispuesto/deseoso de pagar por lo que tú quieres ofrecer para que tu idea sea, de hecho, de negocios.</p><p>Por eso, “negocio” no es el formato adecuado para todas las ideas que despiertan nuestra pasión. Hay ideas de proyectos que suenan muy bonitas e, incluso, que pudieran ser muy importantes en su impacto social, cultural o ambiental. Y hay espíritus proactivos decididos a convertirlos en una realidad.</p><p>Sin embargo, por más que te apasione una idea, debes tener la objetividad para saber si esa idea funcionaría más como un hobby o un proyecto sin fines de lucro, que como un negocio.</p><p><p>La manera de hacer la distinción es:<strong> a)</strong> identificar el mercado, <strong>b)</strong> calcular el tamaño del mercado y tirar los números para asegurarte de que también sería un negocio rentable antes de tirarte al agua. </p></p><p>Mi intención es poner en duda que la pasión se transforma en negocio, pero no es poner en duda de que necesitamos emprendedores apasionados. Necesitamos emprendedores que tengan suficiente pasión por lo que hacen para que perduren en un camino lleno de obstáculos.</p><p>Por eso, en vez de emprender por tu pasión, apasiónate por tu emprendimiento.</p><p> Empieza un negocio que resuelva un problema pagable para los demás. Y dentro de ese negocio, apasiónate; por los detalles; por tus clientes; por hacer tus procesos más eficientes. </p><p>Trabaja con pasión, pero no dependas solo de tu pasión para que tu negocio funcione. Cárgate de pasión, pero también de paciencia para que puedas armar tu negocio con todos los elementos necesarios.</p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/S6YZby51t_gQapSMpQMTSwlBsfE=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/5FU2IFL2J5AJDLYNBCUISFAQNI.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[¿Sigue tu pasión]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>18 recomendaciones para emprender ahora</title><link>https://www.prensa.com/economia/LUNES-PIE-DERECHO-recomendaciones-emprender_0_4384811524.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/economia/LUNES-PIE-DERECHO-recomendaciones-emprender_0_4384811524.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen | </dc:creator><pubDate>Sat, 21 Dec 2019 12:12:56 +0000</pubDate><description>stefy cohen</description><content:encoded><![CDATA[<p>stefy cohen</p><p><p><strong>OPINIÓN</strong></p></p><p>Si esperabas al lunes o si estabas esperando al “próximo año”, hoy es tu día. Hoy es cuando dijiste que empezarías: a organizarte, a poner en marcha tu idea, a emprender. Para apoyarte a que tomes los primeros pasos y empieces a armar el cascarón de lo que será tu nuevo negocio, aquí te comparto 18 recomendaciones de personas a quien puedes contactar:</p><p>1. *Si tienes una idea de negocios pero no sabes cómo estructurarlo como un plan de negocios, hoy es la fecha límite para suscribirte al programa de Kimberly Kyle Hall. Kimberly ha sido consejera de muchísimos startups, tanto en Panama como en Nueva York, y está ofreciendo un programa de un mes para ayudarte a arrancar. Puedes entrar a su sitio web en its2016stepitup.splashthat.com y acceder con el código timeforthenew.</p><p>2. *Si ya arrancaste tu negocio y estás buscando cómo acelerarlo, te recomiendo que leas acerca de la nueva aceleradora para Latinoamérica: Parallel 18. Ubicada en Puerto Rico, Parallel 18 te ofrece un sitio de trabajo + $40k sin tener que cederle acciones de tu negocio. Además, su posición en Puerto Rico ofrece beneficios fiscales por promover la innovación y conexiones con Estados Unidos. Puedes leer más en www.parallel18.com</p><p>3. Si buscas una abogada especializada en pymes y propiedad intelectual, te recomiendo que hables con María Gilma Arrocha, de AROC. www.arocpanama.com</p><p>4. Si necesitas ayuda tirando los números de tu negocio, contacta a la autora del taller Finanza Bonanza: Itzel Díaz. http://salesflow-lat.com . Ella debe ser la primera persona con la que deberías hablar para que armes tu presupuesto para cualquier otro de los servicios que necesitas.</p><p>5. Si necesitas darle una identidad gráfica a tu proyecto, Marlene Franco es una talentosísima panameña recién regresada de trabajar en California que diseña con el corazón y con las últimas tendencias. Puedes ver su trabajo en wwww.marlenefranco.com .</p><p>6. Si estás listo para empezar a vender y necesitas exhibir tu trabajo en una página web, puedes contactar a Hubert Thompson, de Quattro Medios Digitales en www.quattromd.com.</p><p>7. Si estás listo para hablarle directamente a tu target market a través de redes sociales, puedes trabajar con Jannia Tovi, de All-Nighters. www.allnighterspanama.com/</p><p>8. Escoge un fotógrafo que resuene contigo viendo sus trabajos en Instagram: a) Sarah Tyler en @shootsarahtyler, b) Susana Aramburú en @ptyology, c) Alex Alba en @alexalbaphoto.</p><p>9. Igualmente para video: a) Archi Vienot y su pandilla en @picturagestudios, b) Stuart Hooper en @hooperstuart, c) Tomás Cortés y los otros Animales en @cineanimal.</p><p>10. En todo el proceso de iniciar tu negocio, no trabajes desde tu casa. Tener un espacio de oficina o un puesto de coworking te ayuda a sentir que de hecho ya empezaste tu camino. Puedes visitar a) Casco Station en Casco Viejo o b)Workings en Torre de las Américas.</p><p>11. En el espíritu de Lean Startup, prueba armar tu prototipo primero con un printer 3D. Podrías identificar errores de diseño que puedes corregir sin haber invertido ni demasiado tiempo ni demasiado dinero. Para eso, mira el trabajo de Jonathan Guerra en www.jguerra.info</p><p>12. Si ofreces un servicio innovador o poco común, podrías armar un video explicativo acerca de qué ofreces y para quién. Mira el trabajo creativo de Verónica Buruyides en www.veroivo.com .</p><p>13. *Finalmente, ten en mente que el proceso de arrancar es sumamente desgastante mental y emocionalmente. Para comprender mejor cómo el backstage de tu emprendimiento puede sentirse como un desastre e igual puedes estar ofreciendo buenos resultdos, te recomiendo el podcast de Marcella Chamorro. A través de Process, Marcella entrevista a emprendedores y nos enseña cómo manejarnos en la montaña rusa emocional que puede ser el emprendimiento. Búscalo en www.marcellachamorro.com/process</p><p>A través del proceso de empezar tu negocio, siempre pregúntate: ¿qué problema estoy resolviendo con mi idea? ¿Cómo resuelvo el problema mejor que mi competencia? Cualquier cosa que hagas (desde línea gráfica hasta impresión 3D) hazlo con las respuestas a esas dos preguntas en mente. No desaproveches el primer día hábil de 2016 en la inacción. ¡Empieza el año con menos blablablá y más pow pow pow!</p><p>Nota: La (*) indica que son sitios web en inglés.</p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/TPTy-seY7Dpe80ZE7FBJDKwczcs=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/FLIOHE7OM5HAZEPW636DUBZGOQ.png"><media:description type="plain"><![CDATA[LUNES CON EL PIE DERECHO: 18 recomendaciones para emprender ahora]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>Malas noticias son mejores que ninguna</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Malas-noticias-mejores_0_4667533267.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Malas-noticias-mejores_0_4667533267.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Fri, 20 Dec 2019 22:58:20 +0000</pubDate><description>Hace unos días fui al cine y en el minuto 16 después de que había empezado la película, la pantalla se apagó. Todos podíamos escuchar que la película seguía andando pero no podíamos ver nada. Algunas personas empezaron a gritar, intentando llamar al técnico de la proyección pero nadie parecía estar allí para escucharnos. Por mientras, todo el mundo hablaba y se quejaba de lo que estaba ocurriendo. Unos minutos más tarde, vi cómo entró a la sala un señor que parecía trabajar allí, pero se sentó en la primera fila sin decir nada a nadie. Pensé que podría aprovechar para salir al baño por lo que le pasé al lado al señor y vi que sí tenía un gafete del cine.</description><content:encoded><![CDATA[<p>Hace unos días fui al cine y en el minuto 16 después de que había empezado la película, la pantalla se apagó. Todos podíamos escuchar que la película seguía andando pero no podíamos ver nada. Algunas personas empezaron a gritar, intentando llamar al técnico de la proyección pero nadie parecía estar allí para escucharnos. Por mientras, todo el mundo hablaba y se quejaba de lo que estaba ocurriendo. Unos minutos más tarde, vi cómo entró a la sala un señor que parecía trabajar allí, pero se sentó en la primera fila sin decir nada a nadie. Pensé que podría aprovechar para salir al baño por lo que le pasé al lado al señor y vi que sí tenía un gafete del cine.</p><p>Confirmé que trabajaba allí y le pregunté si sabía algo. Me respondió que hubo un error técnico y que la película debía estar regresando en menos de 3 minutos. Yo que sí iba al baño, grité a medias antes de salir “dice que regresa en 3 minutos” y la gente que seguía confundida, tuvo su respuesta.</p><p>Como cliente, en el mundo ideal, se hubiera interrumpido la película y el cine hubiera enviado a un representante. Lo que si ocurrió. Pero, al entrar a la sala, él 1) se hubiera disculpado por los inconvenientes, 2) nos hubiera dejado saber que ya estaban enterados del problema y 3) que ya había alguien resolviendo.</p><p>Finalmente, nos informaría que la película se reanudaría en los próximos 5 minutos. Aunque hipotética, esta respuesta no hubiera evitado el problema original; la pantalla todavía hubiera estado apagada y la película igualmente se hubiera interrumpido. Pero este tipo de respuesta hubiera manejado las reacciones de los clientes ante un problema.</p><p><p>Cuando ha ocurrido un problema, aplica la frase: “es mejor recibir malas noticias que ninguna noticia”. <strong>La falta de comunicación de un problema crea una incertidumbre y nos hace pensar en lo peor.</strong> Entonces, los deseosos receptores de la potencial mala noticia, se van haciendo ideas en su cabeza y generando emociones basadas en sus conjeturas en vez de en la realidad. Por eso, aunque comunicar malas noticias sea una tarea difícil, los emprendedores debemos aprender a comunicarlas para manejar hasta el peor tipo de situación.</p></p><p>Sea comunicación interna con nuestros colaboradores o externa con nuestros clientes, una comunicación efectiva puede ser una herramienta poderosa en una situación subideal. Aquí comparto tres reglas a seguir para comunicar malas noticias:</p><p><p>1. <strong>Comunica a tiempo:</strong> Las malas noticias no solo deben ser comunicadas sino que deben ser comunicadas oportunamente.</p></p><p>Peor que una mala noticia es una mala noticia de la que te enteras demasiado tarde. La comunicación oportuna le permite al receptor entender temprano lo que está ocurriendo, manejar sus expectativas de lo que puede ocurrir y posiblemente prepararse para hacer algo al respecto.</p><p><p>2. <strong>Crea sistemas de apoyo:</strong> Las malas noticias son difíciles de comunicar pero también son difíciles de digerir. Entre más difícil la noticia, mayor el sistema de apoyo o refuerzo que se necesita.</p></p><p>Las malas noticias pueden ser reforzadas, por ejemplo, con una comunicación escrita que se pueda releer y que siga contestando las preguntas del receptor. Para casos internos, por ejemplo, tener a gerentes/supervisores o colaboradores clave enterados de antemano y listos para contestar preguntas, puede ser la mejor manera de ir disipando las emociones que cause una noticia negativa.</p><p><p>3.<strong> Dilo de la mejor manera posible, pero dilo como es:</strong> Comunica claramente qué está ocurriendo, por qué está ocurriendo y de ser posible, qué ocurrirá para resolverlo.</p></p><p>No enmascares con eufemismos ni ambigüedades.</p><p>Evita a toda costa hacer promesas falsas o promesas que no sabes si podrás cumplir. En las situaciones difíciles la gente tiende a prometer cosas como para balancear lo negativo con el optimismo de la promesa, pero esa “técnica” puede pasarte factura si no se llega a cumplir.</p><p>Como menciono arriba, la comunicación efectiva de las malas noticias jamás elimina el problema. Sin embargo, una comunicación oportuna es considerada y empática, ya que le permite al receptor manejar sus sentimientos/ acciones adecuadamente. Si has estado esperando para comunicar una mala noticia en tu negocio, prepárate para comunicarla esta misma semana. No subestimemos cuánto se aprecia una mala situación bien manejada.</p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/rmfe5kfh3hvU6kRSDcA1E49X8Xg=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/XIVBSP4YXBFRBD7TPAPY6LCZSM.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[Malas noticias son mejores que ninguna]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>Carta abierta a Gabriel ‘Panky’ Soto</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Carta-abierta-Gabriel-Panky-Soto_0_4672782742.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Carta-abierta-Gabriel-Panky-Soto_0_4672782742.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Fri, 20 Dec 2019 22:45:14 +0000</pubDate><description>Desde el inicio de mi carrera, he promovido emprendimiento como una herramienta de libertad: mental y económica. El decano de la Facultad de Negocios de la USMA, a quien estimo muchísimo, una vez me dijo: “La manera para acabar la pobreza es generando riquezas”. Desde ese momento, promuevo emprendimiento con la esperanza de que sea una de las herramientas necesarias para acabar con la pobreza y la desigualdad de nuestro país.</description><content:encoded><![CDATA[<p><p>Estimado diputado <strong>Gabriel <em>Panky</em> Soto</strong>, déjeme presentarme. Mi nombre es Stefany Cohen y soy promotora de emprendimiento. Soy profesora de la clase “desarrollo de emprendedores” en la <strong>USMA</strong>, columnista semanal de este diario, autora y presentadora de un programa educativo de emprendimiento en <strong>EcoTV</strong>.</p></p><p>Desde el inicio de mi carrera, he promovido emprendimiento como una herramienta de libertad: mental y económica. El decano de la Facultad de Negocios de la USMA, a quien estimo muchísimo, una vez me dijo: “La manera para acabar la pobreza es generando riquezas”. Desde ese momento, promuevo emprendimiento con la esperanza de que sea una de las herramientas necesarias para acabar con la pobreza y la desigualdad de nuestro país.</p><p>Aunque en forma nuestros trabajos parezcan muy distintos, creo que en fondo son muy parecidos.</p><p>Antes de escribirle, me tomé la libertad de visitar su sitio web y al ver todas sus labores, sé que ambos estamos trabajando con el objetivo de vivir en un país mejor. Sin embargo, su reciente decisión de suspender la discusión de la ley 61 de educación sexual me ha hecho difícil concentrarme para cumplir con mi trabajo. Se me hace difícil promover emprendimiento cuando me preocupa que en nuestro país haya que promover primero (y de manera alegal o alternativa) derechos humanos como el derecho a “recibir información clara, oportuna y científica” acerca de la sexualidad.</p><p>Sé que desde la suspensión de las discusiones de la ley se ha estado reuniendo con diversos grupos jóvenes y eclesiásticos para conversar acerca de las reformas de la ley y escuchar sus opiniones.</p><p>Pero también sé que no es humanamente posible para usted reunirse con suficientes grupos para desmentir la cantidad de mitos que se han propagado a través de campañas de desinformación. En mis propios esfuerzos de promover la ley 61 me encontré que incluso partidarios de esta ley desconocen que: 1) se hizo una actualización de la versión de 2014 a la versión de 2016; 2) muchos de los artículos de la ley responden expresamente a los valores familiares y católicos, 3) ninguno de los artículos interfiere con la patria potestad y ninguno de los artículos menciona nada acerca de la “ideología de género”. Por eso, temo que no se reanuden las conversaciones de la ley, porque de boca en boca no se podrá reparar pronto el daño que se ha hecho propagando ideas falsas.</p><p>Reconozco que usted debe estar en una posición muy difícil, ya que el tema de la sexualidad es altamente controversial en Latinoamérica. Sin embargo, sé que no es una tarea imposible (aun en un país como el nuestro, con nuestra cultura y creencias) porque nuestro país vecino, Costa Rica, ha hecho avances en esta materia al tratarlo como un tema de salud y bienestar nacional.</p><p>A finales de 2015 se reportó un 90% de avance de una campaña de educación sexual que estuvo acompañada de: 1) alianzas con grupos voluntarios, 2) creación de mensajes audiovisuales, 3) entrenamiento y capacitación de docentes, 4) adaptación adecuada de los contenidos para cada uno de los grados escolares.</p><p>No es fácil, pero es posible promover una ley de educación sexual sin detonar una revolución en nuestro país. Pero hay que atreverse. La característica número uno que separa a los líderes del resto es que los líderes están dispuestos a tomar sacrificios. A los líderes les toca sacrificar su tiempo, su paz mental, y a veces hasta su reputación para lograr aquello con lo que todos sueñan, pero a lo que nadie se atreve.</p><p>Estimado diputado Soto, hoy me dirijo a usted en su calidad de líder, a pedirle que vaya un paso más allá. Que tome la decisión difícil. Reanudar la conversación de educación sexual y equipararla con una campaña de concienciación/ capacitación puede que no lo haga popular a corto plazo, pero lo inscribiría en la historia de nuestro país a largo plazo. Este no sería solo un cambio de legislación, sino un cambio social de impacto trascendental.</p><p>No nos conformemos con aceptar el Panamá de pobreza, el Panamá de abusos, el Panamá de embarazos adolescentes, el Panamá de alto índice de enfermedades de transmisión sexual. El reto del líder no es solamente imaginar un mejor futuro, sino convocarnos a todos a trabajar para crearlo.</p><p><p><strong>La autora es promotora de emprendimiento</strong></p></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/jCBDjtqqME_K-_Az6CRlJ7sHeW0=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/DZ2KESF54FGR5DS5KXUM77LKAA.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[Carta abierta a Gabriel ‘Panky’ Soto]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>Cómo volverte (un poco) más ‘techie’</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/volverte-techie_0_4678032259.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/volverte-techie_0_4678032259.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Fri, 20 Dec 2019 22:05:55 +0000</pubDate><description>De repente me encontré, huyéndole a la tecnología, personal como profesionalmente.</description><content:encoded><![CDATA[<p><p>Hace años, asistí a una conferencia donde la oradora confesó que, en su experiencia, aunque la producción de eventos fuera minuciosa, la <a href="http://www.prensa.com/tema/tecnologia/" target="_blank">tecnología</a> siempre fallaba. Años más tarde cuando yo empecé a trabajar, esta confesión me atormentaba como un fantasma en cada evento. Siempre estaba pendiente cuándo sería el momento cuando la tecnología fallaría y me daba miedo que no podría hacer nada al respecto. Tal vez por ese temor, empecé a rechazar la tecnología - a querer depender de mí y nadie más. Me empecé a aprender las charlas de memoria por si acaso se moría el proyector, se destruía la pantalla o se perdían los <em>slides</em>. Este rechazo, aunque pequeño en la práctica, fue enorme en mi mente.</p></p><p>De repente me encontré, huyéndole a la tecnología, personal como profesionalmente.</p><p>En gran parte por eso, mi resolución de este año es volverme más tecnológica. No se si jamás seré una techie (y tal vez no tenga que serlo), pero con tal de que empiece a abrirle un espacio en mi vida a la tecnología, me aseguraré de ser una ciudadana del siglo XXI ahora y a los 80 años también. Por eso, hoy comparto tres cambios que estoy haciendo yo y que puedes hacer tú también para abrirte a la tecnología:</p><p><p>1. <strong>No digas que no antes de haberlo intentado:</strong> La mayoría de la gente, al autodenominarse no-techie o “malo con la tecnología” se restringe de siquiera intentar enfrentarse con obstáculos tecnológicos. Entonces, o dejan las cosas como están o le piden a alguien más que se las solucione.</p></p><p><p>Es por eso que cuando la gente se topa con un amigo, sobrino, vecino <em>techie</em>, aprovechan para contarle todos nuestros problemas con el wifi, <strong>Apple TV</strong>, o con el <em>bluetooth</em> del nuevo carro inteligente. Antes de decirte a ti mismo que no puedes hacer algo o incluso antes de pedirle ayuda a alguien más, comprométete con intentarlo. Empieza el proceso. Aunque te quedes trabado, pero inténtalo. Piérdele el miedo a la tecnología.</p></p><p><p>2.<strong> Lee las instrucciones:</strong> Hasta hace poco, estaba bajo la impresión de que existe una tendencia de sobresimplificar las instrucciones, porque “ya nadie lee” y porque “la tecnología debe ser intuitiva”. Sin embargo, “parkeando” con amigos techies caigo en cuenta que los que no leemos solo somos nosotros. Una de las diferencias más grandes que he percibido entre la gente techie y la no-techie es que apenas que los techies no saben cómo hacer algo buscan las instrucciones. Así dizque en Google. A un clic de distancia tenemos instrucciones y testimoniales de cómo se instala cualquier aparato tecnológico. Busca las instrucciones para que te des cuenta de que sí podrás apenas que sepas cómo.</p></p><p><p>3. <strong>Empieza con pequeños proyectos tecnológicos:</strong> Los pequeños proyectos (sean de emprendimiento o de adaptación tecnológica) siempre son un puente. Nos permiten ir de la idea a la acción y construir un ciclo de mejora continua. Debemos empezar por lo sencillo, lo cercano y lo más útil para nosotros. Primero, haz una lista de todos los aparatos tecnológicos que tienes en tu casa o tu oficina y que sabes que no aprovechas al máximo. Escoge un aparato a la semana y busca un par de instrucciones de cómo usarlo adecuadamente. Luego, haz una lista de todas las tareas que haces manualmente que podrían hacerse más fáciles a través de una aplicación móvil o web.</p></p><p>Igualmente, solo empieza a utilizar una a la semana. No hay necesidad de ir de lo análogo a lo digital todo en un día.</p><p>La apertura a la tecnología no es solamente apertura a lo tecnológico. Es apertura a lo desconocido, a lo nuevo.</p><p>La apertura a la tecnología es la diferencia entre los abuelos que están en Facebook y los que no y, su inclinación a la tecnología no empezó en la tercera edad, sino desde su juventud.</p><p>Al final del día, la tecnología no es un fin sino un medio y empezar a utilizarla adecuadamente nos permite acercarnos a nuestros objetivos.</p><p><p>PD. A lo largo de esta semana estaré compartiendo ejemplos de<em> apps</em> que nos funcionan para hacerle un<em> upgrade</em> a muchas tareas cotidianas. Sígueme en <em>www.facebook.com/StefyCohenB</em> o en Instagram <em>@stefycohe</em>n.</p></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/5o7eYmUdEaXXf1ShbqbCWDtDWM8=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/UZEMNHBI7RF4FBRHHU3PQNVAQY.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[Cómo volverte (un poco) más ‘techie’]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>El fundador - lecciones de McDonald’s</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/fundador-lecciones-McDonalds_0_4693780677.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/fundador-lecciones-McDonalds_0_4693780677.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Fri, 20 Dec 2019 21:57:42 +0000</pubDate><description>El restaurante pertenecía a los hermanos McDonald, quienes habían diseñado un sistema para cocinar hamburguesas en 30 segundos “de la parrilla a la caja registradora”.</description><content:encoded><![CDATA[<p><p>Advertencia: Este artículo tiene algunos<em> spoilers</em>. Dejo por fuera los más relevantes.</p></p><p><p>Hace unos días vi la película <strong>The Founder</strong> o<strong> El Fundador</strong> acerca de la historia del nacimiento y crecimiento de McDonald’s.</p></p><p><p><strong>El Fundador</strong> cuenta la historia de <strong>Ray Kroc</strong>, un vendedor norteamericano que a sus 52 años encontró en San Bernadino, California, un revolucionario restaurante de comida rápida.</p></p><p>El restaurante pertenecía a los hermanos McDonald, quienes habían diseñado un sistema para cocinar hamburguesas en 30 segundos “de la parrilla a la caja registradora”.</p><p>La película es un excelente recuento de lecciones de negocios que vamos identificando a medida que Kroc las aprende o identifica en su proceso de aliarse con (y eventualmente sobrepasarse a) los hermanos McDonald.</p><p>Primero, vemos teoría pura de emprendimiento en acción: las buenas ideas son soluciones a problemas. Los hermanos McDonald habían experimentado las dificultades típicas de los restaurantes de malteadas y hamburguesas: 1) era muy costosa la operación con un personal de meseros que sirvieran hasta los carros y 2) las órdenes demoraban mucho tiempo en salir, lo que dificultaba la rotación de clientes.</p><p>En reacción a este modelo, la pareja de hermanos inventó el “sistema veloz” y automatizaron la producción de sus tres platos principales del menú. Además, cambiaron el concepto de hacer tu pedido desde el carro a bajarte a hacer fila.</p><p><p>Segundo, vemos un ejemplo maravilloso de pensamiento de diseño. Antes de mandar a construir la cocina que había diseñado, <strong>Dick McDonald</strong> la dibujó con tiza a escala y tuvo a su primer grupo de cocineros simulando sus funciones sobre el diseño. Esta práctica fue como una coreografía de entrenamiento pero, más importante, fue la oportunidad de caer en cuenta qué funcionaba y qué no. McDonald hizo cambios importantes en su diseño al crear un prototipo rápido y barato.</p></p><p>De esa manera, al construir no solo él sino sus colaboradores también ya habían experimentado cómo trabajar en la cocina.</p><p>Por último, vemos claramente la diferencia entre un inventor vs. innovador o bien, la diferencia entre un proceso vs. concepto.</p><p>La diferencia entre invento e innovación es que invento es la creación de una solución, mientras que innovación es la comercialización de esa invención.Entonces, una creación por sí sola no puede ser innovadora si no la respaldamos con un modelo de negocios adecuado. Por eso, todo el mérito de haber inventado el proceso de comida rápida es de los hermanos McDonald. De ellos fue la idea e incluso su primera versión comercial.</p><p><p>Sin embargo, como dice <strong>Reid Hoffman</strong>, “la ventaja del primer competidor no es de quién lanza primero, sino de quién crece primero”.</p></p><p><p><strong>Ray Kroc</strong> identificó un invento, un proceso y lo convirtió en un negocio internacional y billonario. Entonces, el mérito de haber innovado creando el concepto de McDonald’s como lo conocemos y además la industria de comida rápida, es de Kroc - quien poco a poco fue socavando la marca McDonald’s de sus dueños originales. La película precisamente muestra esta evolución.</p></p><p>El Fundador es una película interesante porque al final uno no queda completamente claro si Ray Kroc es el protagonista o antagonista de la película. Como en muchísimos casos de inventores vs. innovadores, esta película y su historia es una advertencia a los inventores acerca del cuidado que deben tener para proteger su propiedad intelectual y asegurar los retornos adecuados.</p><p><p>Para mí, El Fundador es el recordatorio de que debemos ser exitosos en todos los frentes -empresarial, familiar, social- para poder considerarnos verdaderamente exitosos. Para mí, <strong>El Fundador</strong> es el llamado de acción a una nueva generación de líderes a ser integrales y honestos con todas sus prácticas de negocio.</p></p><p><p>Ya no vivimos en el siglo XX, y ya no es <em>cool</em> empezar negocios que se aprovechen de las leyes, las personas, ni el ambiente. Hay que persistir para construir negocios que valgan la pena, sí. Pero no a cualquier precio.</p></p><p><p><em> ¿Cómo juzgas tú, el “éxito”? ¿Dónde debemos dibujar la línea de lo que califica como “juego justo” en los negocios?</em> Te invito a que veas esta película e intentes contestarte estas respuestas.</p></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/mPEI8xGaki5_fcpFPwzUUcjqJQo=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/BZRNAVDTERE53MLUCAV6TEQB5I.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[El fundador - lecciones de McDonald’s]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>Miniguía para armar tu agenda</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Miniguia-armar-agenda_0_4699030094.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Miniguia-armar-agenda_0_4699030094.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Fri, 20 Dec 2019 21:12:00 +0000</pubDate><description>Viernes se siente como el peor día, pero realmente es el mejor día para armar tu agenda de la próxima semana. Solo así eliminas el enredo de estar lunes AM: en corredera, contestando correos y descifrando qué debes hacer con tu vida esa semana. Este lunes comparto consejos de cómo armar tu agenda el viernes porque, un Lunes de Carnaval es como un viernes si aprovechas estos días para trabajar.</description><content:encoded><![CDATA[<p>Viernes se siente como el peor día, pero realmente es el mejor día para armar tu agenda de la próxima semana. Solo así eliminas el enredo de estar lunes AM: en corredera, contestando correos y descifrando qué debes hacer con tu vida esa semana. Este lunes comparto consejos de cómo armar tu agenda el viernes porque, un Lunes de Carnaval es como un viernes si aprovechas estos días para trabajar.</p><p>1. Hoy armarás agenda un lunes, pero, repito: arma tu agenda los viernes.</p><p>2. Escribe primero las metas semanales en cualquier orden. Solo asegúrate de escribir todo lo que de seguro debes completar para la próxima semana.</p><p>3. Luego, escoge cuáles serán tus bloques activos de la semana y cuáles serán los productivos -para asignarles las tareas correspondientes.</p><p>La diferencia entre activo y productivo es el tipo de tarea que completamos. Por ejemplo, bloques activos son de reuniones, supervisión- tareas que requieren nuestra presencia física pero donde no estamos desarrollando nada. Entonces, los bloques productivos son aquellos donde desarrollas tu trabajo principal.</p><p>Después de haber clasificado bloques como activos vs productivos, procede a asignarles a cada uno de los bloques las tareas (o grupos de tareas que ya habías enlistado).</p><p><p>4. Si en tu agenda incluyes <em>deadlines</em> o fechas límites de tareas, asegúrate haber hecho un bloque productivo días antes para esa tarea. 5. Tómate unos 10 minutos para reflexionar acerca de tu semana. ¿Qué funcionó y qué no funcionó?</p></p><p><p>¿Mandaste algún correo usando un mejor <em>pitch</em>? ¿Enviaste correos a horas distintas? ¿Experimentaste con algún otro modo de seguimiento? ¿Te despertaste 1 hora antes? ¿Comiste manzana en vez de tomar café?</p></p><p>A la medida en la que tengamos presente lo que no funcionó, no cometeremos ningún error dos veces. Asimismo, a la medida en la que tengamos presente lo que sí funcionó estaremos trabajando en ciclos más eficientes de mejora continua.</p><p>Espero que esta miniguía haya sido útil. Ponla en práctica hoy mismo. No lo dejes para mañana que la cosa es con los viernes. ¡Feliz “viernes”!</p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/obG-dPp5AAHX9XQ0RcsABLZJ4rE=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/S7WBYZMDKNGSVEC6XVNLPAJA64.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[Miniguía para armar tu agenda]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>El problema de las noticias falsas</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/problema-noticias-falsas_0_4657034302.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/problema-noticias-falsas_0_4657034302.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Fri, 20 Dec 2019 16:09:42 +0000</pubDate><description>Welles contaba cómo los marcianos estaban invadiendo la Tierra; aniquilando a 7 mil hombres de la guardia nacional; y liberando gas venenoso en el aire. Su intención jamás fue engañar a alguien pero cuando la mayoría de las personas sintonizaron el programa unos 12 minutos tarde, no escucharon que esta era una obra de ficción. Se estima que hasta un millón de personas creyeron que la invasión marciana de hecho estaba ocurriendo en ese momento. Esto no quiere decir que un millón de personas escucharon el programa de Welles, pero entre los reportajes de pánico hubo el caso de una señora en Indianápolis quien entró a una iglesia gritando “Nueva York ha sido destruido. El mundo se está acabando. Vayan a sus casas y prepárense para morir”. Hacia el final de la programación, Welles se enteró del pánico que se había causado y recordó a los radio-escuchas que todo era ficción. Este incidente estableció un precedente para que los medios de comunicación tuvieran cuidado al compartir información para que no se volvieran a confundir las noticias falsas con reales.</description><content:encoded><![CDATA[<p>El 30 de octubre de 1938, Orson Welles causó pánico nacional en los Estados Unidos cuando narró una adaptación de “La Guerra de los Mundos” en su programa dominical de radio.</p><p>Welles contaba cómo los marcianos estaban invadiendo la Tierra; aniquilando a 7 mil hombres de la guardia nacional; y liberando gas venenoso en el aire. Su intención jamás fue engañar a alguien pero cuando la mayoría de las personas sintonizaron el programa unos 12 minutos tarde, no escucharon que esta era una obra de ficción. Se estima que hasta un millón de personas creyeron que la invasión marciana de hecho estaba ocurriendo en ese momento. Esto no quiere decir que un millón de personas escucharon el programa de Welles, pero entre los reportajes de pánico hubo el caso de una señora en Indianápolis quien entró a una iglesia gritando “Nueva York ha sido destruido. El mundo se está acabando. Vayan a sus casas y prepárense para morir”. Hacia el final de la programación, Welles se enteró del pánico que se había causado y recordó a los radio-escuchas que todo era ficción. Este incidente estableció un precedente para que los medios de comunicación tuvieran cuidado al compartir información para que no se volvieran a confundir las noticias falsas con reales.</p><p>78 años más tarde, las noticias falsas vuelven a ser una preocupación. Esto no significa que en estos 78 años no haya habido noticias falsas sino que la sociedad, en general, aprendió a filtrar suficientemente bien entre medios de comunicación de reputación seria o dudosa. Hoy en día y en parte por el declive de los medios tradicionales de comunicación, todo el mundo (de alguna manera) se ha vuelto un corresponsal. Las prioridades comerciales y el modelo de negocio publicitario de los medios tradicionales abrieron el espacio para confiar e incluso buscar el reportaje independiente. Aunque este era un golpe/protesta necesaria en contra de los medios tradicionales, ahora ya no es tan obvio qué medio de información es confiable y cuál no. Ya no es tan obvio qué significa confiable ni en quién queremos confiar.</p><p><p>Solo la semana pasada, Adam Saleh posteó un video “reportando” cómo lo bajaron de un avión de Delta Airlines por estar hablando en árabe por teléfono con un amigo. El video rápidamente se hizo viral con más de 730 mil <em>likes</em> o “me gusta”, 1 millón de veces compartida, y 160 mil comentarios criticando la islamofobia. Yo vi los <em>posts</em> de amigos que también compartieron la información y nunca consideré que podría ser falsa hasta que vi un video de Phillip DeFranco exponiendo a Adam Saleh.</p></p><p><p>En su video, DeFranco expone a Saleh como un <em>youtuber</em> con un historial de creación de noticias falsas a las que llama “experimentos sociales”. DeFranco demuestra incongruencias del video de Saleh y declaraciones posteriores por <a href="http://www.prensa.com/tema/twitter/" target="_blank">Twitter</a>. Videos como el de Phillip DeFranco deberían ser un llamado de atención no solo para Saleh sino para cualquier persona que tenga una audiencia <em>online</em>, a tener cuidado con lo que publican, ya que pueden tener un impacto mucho más trascendental en la opinión popular de lo que pudieran imaginar.</p></p><p>Las noticias falsas están plagando el internet y debemos preguntarnos qué tan susceptibles somos a ellas y qué tan cómplices también.</p><p>Para hacerlo, hay que tener claro de dónde estamos sacando nuestra información. ¿Estamos suscritos a fuentes confiables de información para recibir nuestras noticias diariamente o leemos la mayoría de la información en Facebook? Si es así, ¿estamos analizando con detenimiento cuál es la fuente? ¿Verificamos los hechos e investigamos más antes de compartir? ¿Leemos más allá del titular antes de compartir?</p><p><p>Estas preguntas pueden parecer ridículas para algunas personas pero es un <em>modus</em> <em>operandi </em>popular para muchos consumidores de noticias digitales.</p></p><p>Antes, unos cuantos medios tradicionales tenían que ponerse de acuerdo para regular su contenido editorial. Hoy en día, la humanidad entera tiene acceso a crear y difundir información y es mucho más difícil asegurarnos que todos estemos en la misma página.</p><p>Debemos tomar conciencia acerca del rol que tenemos todos como individuos y creadores oficiales/no-oficiales de contenido para asegurarnos de que predomine la información y no la desinformación.</p><p>Si te parece interesante o preocupante este tema, no me creas. No compartas este artículo antes de haber investigado más al respecto. Investiga acerca de las noticias falsas o de Phillip DeFranco vs Adam Saleh.</p><p>Empecemos nuestras prácticas de consumo y difusión de contenido conciente, para regresar de la postverdad a la verdad. ¡Feliz inicio de 2017! Hagamos de este, un año verdaderamente bueno.</p><p><p><strong>La autora es promotora de emprendimiento</strong></p></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/UN3Eq34OhktQMIk6Yf82uTYDsPY=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/QOOUMJXULZE27GVZNK5HEUCPUY.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[El problema de las noticias falsas]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>Para librarse de prisiones mentales</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/librarse-prisiones-mentales_0_4662283779.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/librarse-prisiones-mentales_0_4662283779.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Fri, 20 Dec 2019 15:27:20 +0000</pubDate><description>Llegué temprano el día de la charla, sin estar segura de qué podía esperar. Mientras que me dio la bienvenida un oficial y me acompañaba hasta el auditorio del centro, sentí miedo de que mi charla no resonara con el grupo de mujeres que allí vería. Sin embargo, justo después de empezar mi charla, se rompieron todos mis mitos temerosos. Cuando les pregunté acerca de sus ideas de emprendimiento, me encontré frente a un maremágnum de manos arriba para dar respuestas: salón de belleza, servicio de limpieza de jardines, restaurantes, etc. En ese momento caí en cuenta y verbalicé que aunque este grupo de 60 mujeres podía estar privado de libertad física, ellas poseían una libertad mucho más importante: la libertad mental.</description><content:encoded><![CDATA[<p><p>Hace unas semanas, fui a ver la película de<strong> Rogue One</strong> en el <a href="http://www.prensa.com/tema/cine/" target="_blank">cine</a> (sin spoilers). En el universo de <a href="http://www.prensa.com/tema/star_wars/" target="_blank">Star Wars</a>, Rogue One cuenta la historia de un grupo de rebeldes que roban los planos de la Estrella de la Muerte. Viendo la película, como todas las otras veces que he visto películas donde un grupo de personas pelean por la libertad para oponerse a un statu quo de tiranía o injusticia, me pregunté: hubiera sido yo parte de la resistencia? Y aunque la respuesta siempre es “sí, sí, sí!”, hay un salto muy real de idea a acción. Cuando me invitaron a hablar frente a un grupo de mujeres en el Centro Femenino de Rehabilitación, dudé. “¿Es seguro? ¿Es inteligente? ¿Es necesario”? Justo un mes después de haberme emocionado con los sentimientos de rebeldía de Rogue One, me encontraba cuestionando la necesidad de hacer algo meramente fuera de lo cotidiano.</p></p><p><p>Esta invitación fue parte de un intento integral de transformar las prisiones de Panamá en verdaderos centros de reintegración a la sociedad. Hace unos meses, el Ministerio de Gobierno y Justicia lanzó un programa llamado <strong>IntegrArte</strong>: una marca dentro de la cual se crean y venden productos artesanales confeccionados dentro del sistema penitenciario. Este es un programa verdaderamente innovador, que “brinda una nueva perspectiva de reinserción socio-laboral a las personas privadas de libertad, a través del desarrollo y comercialización”. Desde que escuché acerca de este programa, pensé que era una idea increíble y totalmente transformadora para nuestro país. Por eso, aunque con dudas, salté a la acción y acepté la invitación.</p></p><p>Llegué temprano el día de la charla, sin estar segura de qué podía esperar. Mientras que me dio la bienvenida un oficial y me acompañaba hasta el auditorio del centro, sentí miedo de que mi charla no resonara con el grupo de mujeres que allí vería. Sin embargo, justo después de empezar mi charla, se rompieron todos mis mitos temerosos. Cuando les pregunté acerca de sus ideas de emprendimiento, me encontré frente a un maremágnum de manos arriba para dar respuestas: salón de belleza, servicio de limpieza de jardines, restaurantes, etc. En ese momento caí en cuenta y verbalicé que aunque este grupo de 60 mujeres podía estar privado de libertad física, ellas poseían una libertad mucho más importante: la libertad mental.</p><p>El mayor reto en la educación de emprendimiento es llevar a las personas a despojarse de las prisiones de la mente: la arrogancia, el miedo y la obediencia ciega ante lo preestablecido. En distintos momentos, todos estamos: o demasiado confiados en que algo va a funcionar, o demasiado convencidos de que no va a funcionar, o nos encontramos incapaces de imaginar que las cosas podrían cambiar. Cuando finalmente entendemos que todo lo que existe a nuestro alrededor fue inventado por alguien, no necesariamente con habilidades especiales, sino que entendía cómo comercializar la solución a una necesidad, nos damos cuenta de que nosotros podemos ser ese alguien también. Y no importa de dónde venimos ni físicamente dónde estamos, porque podemos ser libres mentalmente desde prisión o prisioneros mentalmente desde nuestras casas.</p><p>Para empezar este 2017 libre de ataduras de años anteriores, pregúntate: ¿de qué pensamiento eres prisionero en este momento? ¿Cuál razón, excusa o justificación has encontrado para no saltar de la idea a la acción? Sea para empezar un nuevo negocio o para escalar al próximo nivel en tu negocio actual. Y más importante aún, ¿cómo se ve la libertad para ti? y ¿qué acciones tienes que llevar a cabo para conseguirla?</p><p>El programa de IntegrArte está marcando pautas importantes en nuestro país, apostando por la educación y apostando por el emprendimiento.</p><p><p>Aprendamos de esta iniciativa del <strong>Ministerio de Gobierno y Justicia</strong> y especialmente, de todos los que participan de ella. Apostemos por la educación, apostemos por el emprendimiento, y apostemos por la libertad. La rebeldía que necesita nuestro país es que todos seamos libres de pensar, de crear y de impactar. ¿Te unes a la resistencia?</p></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/KO3aFXF4d5DBobzRh8nHA3KWSnI=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/PX36BUZDBBEYPPW2GUK446A6WU.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[Para librarse de prisiones mentales]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>Niñas, en tecnología</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Ninas-tecnologia_0_4683281673.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Ninas-tecnologia_0_4683281673.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Fri, 20 Dec 2019 04:32:23 +0000</pubDate><description>Este reconocimiento a Mirzakhani es un logro comparable al de Marie Curie cuando recibió los premios Nobel por química y física. Mirzakhani es un ejemplo más de que las mujeres pueden destacarse en las ramas STEM.</description><content:encoded><![CDATA[<p><p>En agosto de 2014, <strong>Maryam Mirzakhani</strong> fue la primera mujer en 78 años en ganarse una Medalla Fields- el más alto honor en reconocimiento matemático, de alguna manera, el “Nobel de matemáticas” si lo quieren pensar así.</p></p><p>Este reconocimiento a Mirzakhani es un logro comparable al de Marie Curie cuando recibió los premios Nobel por química y física. Mirzakhani es un ejemplo más de que las mujeres pueden destacarse en las ramas STEM.</p><p>STEM es un acrónimo que se traduce a: Ciencia, tecnología, ingeniería y matemática, por sus siglas en inglés. Históricamente, estas ramas se han considerado trabajos desempeñados por hombres. Sin embargo, la tendencia es sociológica y no biológica.</p><p>Un estudio de 2006 de la Academia Nacional de Ciencias (National Academy of Science) de Estados Unidos, reporta que biológicamente no existen diferencias entre los hombres y las mujeres para desempeñarse en ciencias o matemática. La diferencia radica en estereotipos que empiezan a temprana edad, desde que a los niños les dan Legos y a las niñas, Barbies.</p><p><p>Es por eso que Debbie Sterling lanzó su compañía GoldieBlox, con la intención de “disrumpir’ el pasillo rosado en las jugueterías y retar los estereotipos de género” para introducir a las niñas al mundo de la ingeniería. Siguiendo los principios STEM, GoldieBlox ofrece juguetes, libros, aplicaciones, videos que empoderan a las niñas a fortalecer su confianza en matemática y considerar estas carreras como parte de su futuro. Si buscas los juguetes de GoldieBlox, encontrarías, por ejemplo, un kit con el cual las niñas pueden armar una casa de muñecas reimaginada; con pasillos secretos, <em>zipline</em> y muros escalables que pueden construir con 350 piezas y palancas que siguen conceptos de arquitectura y diseño. GoldieBlox es uno de muchos intentos de inspirar a las niñas a acercarse a la ingeniería y la tecnología. Ejemplos de otras organizaciones que trabajan con este propósito en mente son:</p></p><p><p><strong>1. Girls Who Code</strong>: Una organización que ofrece un programa intensivo de verano para adolescentes de 17 y 18 años. El programa de siete semanas les enseña a las jóvenes a escribir códigos y las expone a trabajos en la industria tecnológica. (Código es corto para los lenguajes de programación que componen <em>websites</em>, <em>software</em> y aplicaciones). El programa es <strong>GRATIS</strong> y se lleva a cabo en oficinas de compañías como: <strong>Facebook</strong>,<strong> Microsoft</strong> y<strong> AT&amp;T</strong>. ¡Solo hay que aplicar! Puedes encontrar más información en <a href="http://www.girlswhocode.com/" target="_blank">www.girlswhocode.com</a></p></p><p><p><strong>2. Laboratoria</strong>: Laboratoria es el proyecto de la peruana Mariana Costa. Es un centro de formación tecnológico que ofrece un programa para enseñarles a mujeres (comúnmente) entre 18 y 35 años también a escribir código y así ampliar enormemente sus oportunidades laborales. Para aplicar a Laboratoria no existen requisitos de estudios previos ni escolares ni académicos de ningún tipo, por lo cual esta se ha convertido en una oportunidad no antes vista para muchas mujeres de escasos recursos en su país. Laboratoria se ha vuelto en una fuente de talento para empresas en Perú, México, Chile y Estados Unidos. Puedes encontrar más información aunque sea como inspiración en <a href="http://www.laboratoria.la/" target="_blank">www.laboratoria.la</a></p></p><p><p><strong>3. MenTe en Acción</strong>: MenTe es uno de los proyectos de la organización costarricense Ideas en Acción. Es un programa de 12 semanas que empodera a 50 mujeres a descubrir la ingeniería y programación. Además, el programa se complementa con mujeres profesionales en el mundo de ciencia y tecnología para crear una red aspiracional y de apoyo.</p></p><p>Cada vez más, más mujeres ocupan posiciones de liderazgo en la revolución tecnológica. No todas las personas ni aprenderán ni querrán aprender a escribir código, pero limitar culturalmente a las mujeres clasificando las carreras, perpetúa la brecha laboral entre hombres y mujeres. Debemos aprender a reconocer nuestros prejuicios de género para expandir las opciones que les brindamos a nuestras hijas. Si tienes hijas con destrezas lógicas o visual-espaciales, no desaproveches la oportunidad de potenciar su desempeño en STEM. Empoderemos y apoyemos a la nueva generación de niñas ingenieras, científicas, matemáticas y programadoras. Y preparémonos para ver los resultados de un futuro con más mujeres en la cancha y no en las gradas.</p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/GDRY74-xskkM-xOFsiFI2fDIJDk=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/S6K6VMUG4RCX7BO73DAJ47CKFA.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[Niñas, en tecnología]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>‘Tips’ para organizar eventos</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Tips-organizar-eventos_0_4688531201.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Tips-organizar-eventos_0_4688531201.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Fri, 20 Dec 2019 03:44:38 +0000</pubDate><description>Dentro de cada una de las Tareas, copia la mayor cantidad de subtareas que se te puedan ocurrir. Cada subtarea es una vía para completar esa tarea.</description><content:encoded><![CDATA[<p><p>Hace unas semanas tomé mi primera clase de <em>surf</em> y el instructor me dice: “Cuando me siento arrogante, regreso al mar. No hay nada como una buena ola para ser humilde nuevamente”. Escuchándolo, pensé que todos tenemos nuestras propias olas. En la vida y en el trabajo siempre hay una tarea que sabemos cómo realizar, pero que de igual manera requiere de nuestro esfuerzo para salir victoriosos. Para mí no hay lección de mayor humildad que tener que organizar un evento. Organizar eventos es complejo porque no solo tienes que desarrollar el contenido, sino que tienes que vender suficientes boletos para que toda esa organización valga la pena. Pensando en eso, comparto tres consejos para la hora de organizar eventos:</p></p><p><p>1. <strong>Define objetivos claros para tu evento:</strong> tus objetivos son tu norte.</p></p><p><p><em>¿Cuántos boletos quieres vender?</em> ¿<em>Qué reacción quieres conseguir de la audiencia? ¿Qué quieres que pase a partir del evento?</em> Este tipo de preguntas nos llevan a definir nuestros objetivos, y por ende, a pensar en la serie de tareas que debemos hacer para lograrlos. Si quieres vender X números de boletos, <em>¿qué te tocará hacer?</em> Si quieres conseguir X tipo de reacción, ¿qué elemento debes incluir? Si quieres que algo pase a partir del evento, <em>¿cómo lo medirás o cómo le darás seguimiento?</em></p></p><p><p>2.<strong> Enlista las tareas y sus subtareas:</strong> clasifica las tareas necesarias para cumplir tus objetivos en orden de prioridad y en grado de necesidad. Imagina un cuadro de Excel con tres columnas.</p></p><p><p>a) <strong>Tarea:</strong> 1.-Vender Boletos; 2.-Contenido; 3.- Seguimiento de usuario. Cada una de estas columnas abre el espacio para la serie de tareas necesarias para vender boletos, generar reacción y catalizar una acción después del evento.</p></p><p><p>b)<strong> Subtarea:</strong> 1.- Estrategia de redes/ medios aliados / promociones; 2.- Oradores / actividad interactiva; 3.- Tarea / reunión post-evento.</p></p><p>Dentro de cada una de las Tareas, copia la mayor cantidad de subtareas que se te puedan ocurrir. Cada subtarea es una vía para completar esa tarea.</p><p>Este es el momento de ser creativo. Piensa en todas las maneras en las que sería posible cumplir con tus objetivos. Este también es el momento de ser persistente. La mejor manera de vender boletos o de conseguir lo que sea que necesites para tu evento es con persistencia pura.</p><p><p>c) <strong>Necesidad:</strong> es importante clasificar nuestras subtareas en orden de importancia. Hay elementos que son esenciales para tener un evento. Hay elementos que le agregarán un factor diferenciador o wow. Es importante que tengas claro cuál es cuál, porque necesitas dedicarte prioritariamente a los elementos esenciales de un evento para luego agregar aquellos detalles extra que lo harán especial. Cuando digo “extra” me refiero a todas esas cosas que van a embellecer la experiencia de usuario, mas no constituyen el valor central de lo que estamos ofreciendo.</p></p><p><p>No importa si un evento tiene <em>valet parking</em> y jabones finos en los baños, si los expositores no han ensayado sus presentaciones. Aunque la magia está en los detalles, si no está el núcleo del evento no hay dónde insertar magia.</p></p><p><p>3. <strong>Recuerda que nadie conoce el<em> backstage</em>.</strong> Los eventos son una locura. Siempre. Recuerdo que la primera vez que organicé uno grande estaba con un grupo de voluntarios el día previo a la conferencia armando todo. A eso de las 3:00 p.m. pregunté: “¿Alguien sabe a qué hora traen la tarima?”. Después de que todo el mundo volteaba a ver si alguien sabía, uno de los voluntarios me pregunta: “Stefy,<em> ¿tú pediste una tarima”?</em> En ese momento caímos en la cuenta de que jamás habíamos pedido una y tuvimos que resolver a 16 horas del evento. Y resolvimos. Los eventos son una locura, pero recuerda que tu audiencia ve solo el escenario y no el<em> backstage.</em></p></p><p><p>Organizar eventos es mi ola. Estos tres consejos son para ti en caso de que organizar eventos sea tu ola también. Si no, recuerda que todos tenemos una ola. Y no importa qué tan grande sean las olas, con el entendimiento y respeto adecuado hacia los obstáculos que se aproximan, siempre tendremos la oportunidad de prepararnos para enfrentarlos adecuadamente. <em>¡Surf’s up!</em></p></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/YrNbFYesQYEJj9W9JWGCeigR3-Q=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/XDCQ7WG3YRGT7FT66CEAMKCQGQ.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[‘Tips’ para organizar eventos]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>Atajos de idioma y de emprendimiento</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Atajos-idioma-emprendimiento_0_4704279571.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Atajos-idioma-emprendimiento_0_4704279571.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Fri, 20 Dec 2019 02:45:51 +0000</pubDate><description>“Camarón que se duerme, se lo lleva la corriente”, pero “al que madruga, Dios lo ayuda”. Nuestro diálogo coloquial está lleno de frases, dichos, refranes. Las frases (tal vez solo además de los famosos chistes de Pepito) son una prueba extraordinaria de la tradición oral, ya que se enseñan de boca en boca en el momento que mejor lo amerite. De hecho, a menos que la situación lo amerite, a veces ni siquiera es tan fácil recordar todas las frases que conocemos, ni siquiera para jugar a enlistarlas. (Trata un segundo a ver en cuántas puedes pensar). Sin embargo, las frases son herramientas importantísimas del idioma, ya que sean lecciones o recordatorio, todas son atajos: representaciones de una narrativa mayor que ha sido resumida en una sola oración.</description><content:encoded><![CDATA[<p>“Camarón que se duerme, se lo lleva la corriente”, pero “al que madruga, Dios lo ayuda”. Nuestro diálogo coloquial está lleno de frases, dichos, refranes. Las frases (tal vez solo además de los famosos chistes de Pepito) son una prueba extraordinaria de la tradición oral, ya que se enseñan de boca en boca en el momento que mejor lo amerite. De hecho, a menos que la situación lo amerite, a veces ni siquiera es tan fácil recordar todas las frases que conocemos, ni siquiera para jugar a enlistarlas. (Trata un segundo a ver en cuántas puedes pensar). Sin embargo, las frases son herramientas importantísimas del idioma, ya que sean lecciones o recordatorio, todas son atajos: representaciones de una narrativa mayor que ha sido resumida en una sola oración.</p><p>Es por esa calidad de ser atajo que estas frases son vehículos que transportan consigo toda una historia y, aunque muchas veces no sabemos ni de dónde viene la frase ni la historia que representa, no perdemos la lección. Sin embargo, aunque esto puede ser bueno, a veces también conspira en nuestra contra.</p><p>El idioma es un organismo vivo y las palabras adquieren significados culturales propios de su contexto. Aunque “el que mucho abarca, poco aprieta” seguramente fue tan buen consejo en el año 1900 como en el año 2000, “calladita, calladita te ves más bonita”, es una frase anticuada de cuando era socialmente aceptable recordarle su posición de silencio a una mujer.</p><p><p>Las palabras tienen un impacto enorme en nuestra manera de pensar, sentir y actuar. Y es medio que un acertijo del huevo o la gallina, de qué vino primero, si la palabra o el sentimiento. Pero por si acaso vino primero la palabra, tenemos que considerar la posibilidad de <em>“hackear”</em> nuestro idioma incluyendo palabras y frases que nos lleven a pensar de manera diferente y actuar de manera diferente. Nuevas frases con más lecciones de otra dimensión de comportamiento al que nos podemos suscribir.</p></p><p>Eso es lo que he tratado de hacer. Sin intenciones de producir una lección trascendental como “mejor pájaro en mano que cien volando”, escogí 12 frases que transmitan 12 lecciones de emprendimiento. Por si acaso. Por si acaso las necesitamos. Por si acaso las necesito yo misma. Por si acaso funciona.</p><p><p><strong>1.</strong> Hazte tus propias preguntas, diseña tus propias respuestas.</p></p><p><p><strong>2.</strong> Las buenas ideas son soluciones a problemas.</p></p><p><p><strong>3.</strong> Piensa en grande, empieza en pequeño.</p></p><p><p><strong>4.</strong> El que se queda esperando al momento adecuado, se queda esperando.</p></p><p><p><strong>5.</strong> La claridad viene de la acción.</p></p><p><p><strong>6.</strong> El talento es el<em> hustle.</em></p></p><p><p><strong>7.</strong> El reto no es ver el futuro, sino lograr que otros lo vean también.</p></p><p><p><strong>8.</strong> No gana el que le mete más plata, gana el que le mete más mente.</p></p><p><p><strong>9.</strong> “No” solo significa que no lo has intentado suficiente.</p></p><p><p><strong>10.</strong> Oye tú, me gusta tu energía.</p></p><p><p><strong>11.</strong> La meta no es ser el primero, sino ser el mejor.</p></p><p><p><strong>12.</strong> No seas tú mismo el mayor de tus obstáculos.</p></p><p><p>Cada una de estas frases salió de uno de mis artículos, charlas o videos. Para darle vida a estas frases, trabajé con <strong>Marlene Franco</strong> para diseñarlas y crear una exhibición llamada<strong> “El Talento es el Hustle”</strong>.</p></p><p>“El Talento es el Hustle” es una exhibición de 12 pósters por si necesitan un recorderis acerca de cuánto hay que trabajar para cumplir con nuestras metas. “El Talento es el Hustle” es mi intento de jugar con el idioma para infundir en nuestra cultura un poco más de emprendimiento.</p><p><p>Los invito el próximo miércoles 22 de marzo desde las 7:00 pm en <strong>Galería Allegro</strong> (Calle 73, San Francisco) a ver estas frases. A ver si alguna se les pega, no solo como vocabulario pero también como catalizador de acción. Esta noche de inauguración será un punto de encuentro para emprendedores y un espacio para compartir historias y lecciones del camino. ¡Espero verlos! Como ya sabemos, “en guerra avisada, no muere soldado”!</p></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/A5sgUgOhwWvKGt86OYZX1K4ZwSM=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/J6KEBU54UZHKXENXX6DPYCTQKI.png"><media:description type="plain"><![CDATA[Atajos de idioma y de emprendimiento]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>Emprendedores como doctores</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Emprendedores-doctores_0_4709529103.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Emprendedores-doctores_0_4709529103.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen, economial@prensa.com/ stefycohen@gmail.com | </dc:creator><pubDate>Fri, 20 Dec 2019 02:20:59 +0000</pubDate><description>Existe una famosa cita que se le atribuye a Henry Ford (aunque no haya récord histórico de que él la haya proclamado) que dice: “Si les hubiera preguntado a mis clientes qué querían, me hubieran dicho que querían caballos más rápidos”. Sean o no palabras de Henry Ford, esta cita da en el clavo acerca de la dinámica de “investigación” que debemos tener con nuestros clientes. Es común que al buscar empezar un negocio o bien mejorar/crecer un negocio, nos volquemos hacia nuestros clientes por información. Y esto es exactamente lo que debemos hacer. Sin embargo, debemos tener un filtro muy rígido de qué clasificamos como información.</description><content:encoded><![CDATA[<p><p>Hace dos semanas, desperté con el más terrible dolor de espalda que había sentido en mi vida. Se sentía como si pasara electricidad cada vez que ondulaba el dolor. Como buena <em>millenial</em>, lo primero que hice fue buscar en Google: “dolor intenso en la espalda baja”. Lo segundo que hice fue horrorizarme con los resultados. Todos los resultados de alguna manera u otra estaban conectados con los riñones y, sin preguntarme cómo me hubiera enfermado de los riñones de un día para otro, ya me preguntaba si lo que tenía era una piedra o una infección. Después de haberme graduado de medicina en 15 minutos a través de WebMD, tomé como tres vasos grandes de jugo de <em>cranberry</em> y salí hacia el doctor.</p></p><p><p>Como llegué sin cita, tuve que esperar un rato a que me atendieran. Por mientras, yo había pasado el tiempo practicando en mi mente cómo es que le iba a decir al doctor que sí, tenía dolor de espalda, pero que yo pensaba que podría ser una infección en los riñones. Cuando finalmente me pasaron, se me olvidó toda mi práctica y cuando la doctora me preguntó: “Qué te trae por aquí?”, yo solo contesté“una infección en los riñones”. Ella me puso una cara casi que del <em>emoji</em> sorprendido de WhatsApp (:O) y prosiguió a preguntarme por qué pensaría yo que tenía una infección. Fue entonces cuando le describí cómo me había sentido y me mandó a hacer un examen antes de adelantarnos con cualquier conclusión.</p></p><p>Existe una famosa cita que se le atribuye a Henry Ford (aunque no haya récord histórico de que él la haya proclamado) que dice: “Si les hubiera preguntado a mis clientes qué querían, me hubieran dicho que querían caballos más rápidos”. Sean o no palabras de Henry Ford, esta cita da en el clavo acerca de la dinámica de “investigación” que debemos tener con nuestros clientes. Es común que al buscar empezar un negocio o bien mejorar/crecer un negocio, nos volquemos hacia nuestros clientes por información. Y esto es exactamente lo que debemos hacer. Sin embargo, debemos tener un filtro muy rígido de qué clasificamos como información.</p><p>A nuestros clientes podemos preguntarles acerca de qué les gusta y qué no les gusta de lo que actualmente está en función. Además, a nuestros clientes podemos pedirles lujo de detalle acerca de qué no funciona para ellos y si tienen/buscan otra alternativa además de nuestro negocio y nuestros servicios/productos. A nuestros clientes podemos preguntarles cuáles son sus síntomas. Un cliente solo entiende un problema desde su ángulo: desde su limitada información y desde su propia verdad. Nos funciona preguntarles sus síntomas si nos vamos a tomar el trabajo de unir todos los ángulos, todas las “verdades individuales” para entender el espectro completo. Pero por eso, lo que no podemos pedirles (a la ligera) ni aceptar de ellos, son sus ideas. “El cliente siempre tiene la razón” acerca del problema por el que está pasando, no acerca de la solución que necesita. No podemos actuar en base a la idea o sugerencia de un cliente sin primero meterle mente a: 1) ¿cuál es el problema detrás?, 2) ¿cuántos otros clientes sufren del mismo problema?, 3) ¿cuáles serían las alternativas para corregir ese problema?, 4) ¿cuál es la mejor alternativa tanto para el cliente como para el negocio? El arte detrás de los negocios en parte es manejar el fino balance entre escuchar a nuestros clientes todo el tiempo, pero también saber qué no escuchar, porque nos toca pensar a nosotros en la solución.</p><p>Al final, resultó que no tenía una infección en los riñones. Obvio. La doctora me confesó que desde que le describí mi dolor, ella imaginaba que eran espasmos musculares. Una vez realizado el examen, confirmó su teoría. Si ella le hubiera hecho caso a mi sugerencia, me hubiera ido a casa medicándome innecesaria y equivocadamente. En vez, al investigar a profundidad acerca del síntoma detrás de aquella “brillante” idea, ella pudo comprender realmente cuál era el problema y ofrecerme una solución adecuada. Tylenol sería suficiente. Como emprendedores somos como doctores. Tenemos que diagnosticar precisamente los malestares de nuestros clientes y tomarnos la tarea de diseñar la solución adecuada.</p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/SaGJfVJpEWgjILiM6rS4qlJr0cQ=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/V4J4EJOTQVC6NEMA5QWKD6WDJQ.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[Emprendedores como doctores]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>Bombillos e ideas innovadoras</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Bombillos-ideas-innovadoras_0_4714778513.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Bombillos-ideas-innovadoras_0_4714778513.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Fri, 20 Dec 2019 01:34:54 +0000</pubDate><description>El mundo del emprendimiento de alguna manera ha hecho romántico el concepto de tener ideas, alimentando así el hámster mental de las mentes creativas. De alguna manera se ha promovido el tener ideas sin especificar que lo que necesita el mundo son buenas ideas. Ideas útiles. Ideas dirigidas a atender un problema específico. Entonces, solo pasando nuestras ideas por este tipo de preguntas o filtro nos aseguramos que nuestra nueva idea no sea solamente diferente o novedosa, sino que tenga un propósito; porque el impacto social y la rentabilidad de cualquier idea solo vienen de tener un propósito.</description><content:encoded><![CDATA[<p><p><em>¿Cuál es la diferencia entre creatividad e innovación?</em> Piénsalo por un momento. Creatividad nos suena a “crear”. Innovación nos suena a “nuevo”. Pero, creatividad puede ser crear algo nuevo? O, innovación puede ser mejorar algo existente? Sabemos que la creatividad y la innovación no son exactamente lo mismo, pero a veces se nos hace difícil verbalizar la diferencia.</p></p><p><p>La diferencia entre creatividad e innovación es que la creatividad es “la generación de nuevas ideas”, mientras que la innovación es la implementación de nuevas ideas para lograr un objetivo específico. Según esta definición, todas las ideas innovadoras empiezan como ideas creativas hasta su ejecución; pero no necesariamente todas las ideas creativas terminan siendo ideas innovadoras. Entonces, las ideas creativas de alguna manera son la base de nuestras acciones innovadoras. Viéndolo así, debemos poder calificar nuestras ideas cuando surgen pasándolas por un filtro: <em>¿esta idea para qué es?, ¿qué problema intenta resolver?, ¿para quién quiere resolver este problema? y ¿a qué porcentaje de su totalidad lo resuelve?</em></p></p><p>El mundo del emprendimiento de alguna manera ha hecho romántico el concepto de tener ideas, alimentando así el hámster mental de las mentes creativas. De alguna manera se ha promovido el tener ideas sin especificar que lo que necesita el mundo son buenas ideas. Ideas útiles. Ideas dirigidas a atender un problema específico. Entonces, solo pasando nuestras ideas por este tipo de preguntas o filtro nos aseguramos que nuestra nueva idea no sea solamente diferente o novedosa, sino que tenga un propósito; porque el impacto social y la rentabilidad de cualquier idea solo vienen de tener un propósito.</p><p><p>Es por eso que más que enamorarnos de una idea (y depositar ciegamente en ella nuestro dinero y confianza) debemos apasionarnos por un propósito (y dedicarle conscientemente nuestro pensamiento deliberado e innovador). Es como cuando <strong>Thomas Alba Edison</strong> inventó el bombillo. Edison tenía un propósito muy claro en su mente: hacer accesible la luz eléctrica. Resolver eso de estar con velas o lámparas de kerosene todo el día. Toda la noche, mejor dicho. Edison no fue el primero en experimentar con la creación de la luz eléctrica pero, los primeros prototipos de bombillos que se habían creado con errores de diseño por lo cual su trabajo de alguna manera se volvió encontrar cómo hacer que esa estructura de bombillo funcionara adecuadamente.</p></p><p><p>Imagina a Edison con un bombillo vacío con el cual él experimentaba. Su creatividad trabajaba en función de pensar qué alambrito hará que esto encienda. Pensaba y experimentaba una y otra vez. En cada experimento, cada alambrito que usaba era un idea que ponía a prueba y descartaba. En cada experimento, cada alambrito era, de alguna manera, una idea creativa que pasaba por el filtro: <em>¿y esta opción qué tan bien funciona? ¿qué tanto resuelve el problema?</em> Hasta que después de cientos de intentos dio con su respuesta: filamento de bambú japonés carbonizado. Apasionado con su propósito, su objetivo final, Edison fue el primero en crear una versión comercial de bombillo eléctrico. (Para los amantes de la historia, las razones fueron: mejor material incandescente y filamento de alta resistencia que le permitieron diseñar bombillos que encendían hasta por mil 200 horas en vez de las primeras versiones que encendían por 13 horas).</p></p><p>Una vez leí una cita de Oren Harari que pone: “la luz eléctrica no vino del ciclo en mejora continua de la vela”. Pero, sí vino del ciclo de mejora continua del concepto del bombillo y sí vino del ciclo de mejora continua del mismo proceso de experimentación de Edison. Este tipo de innovaciones vienen de estar apasionado por el propósito más que por la idea y de trabajar incansablemente hasta resolver un problema por completo. Para lograrlo, debemos tomar un paso hacia atrás y juzgar fría y objetivamente nuestras ideas. Experimentar y ponerlas a prueba. Descartarlas de ser necesario. La innovación no viene de pensar en ideas revolucionarias, viene de probar ideas de manera revolucionaria para resolver un problema en su totalidad.</p><p><p>PD. Para los apasionados de la creatividad y la innovación, esta semana se estará llevando a cabo <strong>MacroFest</strong> en Casco Viejo con el objetivo de despertar la generación de ideas creativas e incentivar la aplicación de ideas innovadoras. Más información en<em> talleres@macrofest.com</em></p></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/VBX5hbRxBN9QHclRVoi5srmMYXY=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/A2MOX5WVGZAT3JO3IBXUZBEJXI.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[Bombillos e ideas innovadoras]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>‘Big Data’: ¿Cómo se bebe de una catarata?</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Big-Data-bebe-catarata_0_4720028034.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Big-Data-bebe-catarata_0_4720028034.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Fri, 20 Dec 2019 00:43:53 +0000</pubDate><description>En un estudio realizado por IBM y la universidad de Oxford, encontraron que el 37% de las compañías de Norteamérica y el 23% de las compañías de Europa están utilizando Big Data como una ventaja competitiva. El análisis de Big Data les permite a las compañías entender y actuar mejor en temas como: Mercadeo y ventas, operaciones, investigación y desarrollo, seguridad, riesgos financieros.</description><content:encoded><![CDATA[<p><p>“Data, data, data. ¿Cómo se bebe de una catarata?”, pregunta el cantautor <strong>Jorge Drexler </strong>en una de sus más recientes canciones. En el mundo digital vivimos visiblemente rodeados, bombardeados, de información constantemente. Artículos. Videos. Noticias. Noticias falsas. Podcasts. Libros. <em>Instagram Stories</em>. Fotos. Y esta es solo la lista de información de fácil acceso, compartida en redes sociales. El ciberespacio es un tipo de biblioteca (casi) infinita que contiene la documentación total de la humanidad, desde lo más globalmente relevante hasta lo más localmente mundano.</p></p><p>Diariamente se crean 2.5 cuatrillones de bytes de data. Las redes sociales son una fuente de data externa, pero existe una fuente de data interna mucho mayor (y mucho más útil). Según IBM esta data interna viene de: a) transacciones comerciales, b) registros operativos y, c) correos electrónicos. Cuatrillones de data es un número que no podemos realmente comprender, por lo cual se creó una ciencia para estudiarla llamada: Big Data. Big Data es la recopilación, análisis y visualización de millones de datos para facilitar la toma de decisiones con propósitos comerciales.</p><p>En un estudio realizado por IBM y la universidad de Oxford, encontraron que el 37% de las compañías de Norteamérica y el 23% de las compañías de Europa están utilizando Big Data como una ventaja competitiva. El análisis de Big Data les permite a las compañías entender y actuar mejor en temas como: Mercadeo y ventas, operaciones, investigación y desarrollo, seguridad, riesgos financieros.</p><p><p>Ya que <strong>Big Data</strong> no ha sido el primer intento de registrar información, muchas personas cuestionan la diferencia entre Big Data y, por ejemplo, CRM (manejo de relaciones con clientes, por sus siglas en inglés). La diferencia recae enormemente en: 1) el volumen, 2) la velocidad, 3) la variedad y 4) la veracidad de la información. Los intentos previos de recopilar información nos brindaban, como mucho, una foto de un momento específico en nuestro negocio. Big Data, en cambio, nos brinda la película completa.</p></p><p>El impacto de Big Data en una compañía, de alguna manera, es como el impacto de Waze en un conductor en Panamá. Antes de Waze el tráfico nos agarraba por sorpresa. Teníamos que confiar en las rutas que conocíamos y cruzar los dedos para que nuestra intuición nos llevara por el camino más rápido. Ahora, con Waze podemos analizar distintas rutas para llegar a nuestro destino, ver cuál de ellas es la más rápida, o saber de antemano dónde habrá tráfico y por qué. Como Waze, Big Data es la diferencia entre navegar a ciegas o con visibilidad total.</p><p><p>Un caso famoso del uso de Big Data es el de Bank of America. Este banco utilizó sensores en los gafetes de todos sus colaboradores del <em>call center</em> para explorar qué tipo de rutinas tenían sus colaboradores con mejor desempeño. Identificaron que sus mejores colaboradores tomaban sus descansos a las mismas horas. En base a esta información, se institucionalizaron ciertas horas y grupos de descanso que aumentaron la productividad de sus colaboradores en un 23%. O por ejemplo, cuando el huracán Sandy iba a pegar en EU, Walmart quería predecir qué provisiones de emergencia necesitarían sus clientes. En tiempo real vieron que necesitarían más linternas, pero inesperadamente también vieron que necesitarían más <em>pop tarts</em> de fresa. De manera oportuna, pudieron suplir sus sucursales con estos artículos y no solo mejorar sus ventas, sino también atender mejor a sus clientes en un momento difícil. Como dice <strong>Naveen Peddamail</strong>, el analista en jefe de Walmart: “Si tienes que esperar una semana o un mes para analizar tus ventas, habrás perdido potenciales ventas durante ese periodo de tiempo”.</p></p><p>En Latinoamérica apenas el 8% de las compañías están utilizando Big Data. El futuro siempre llega “un poco más tarde” por estos lares pero, ¿para qué esperar? Las empresas más importantes del mundo utilizan Big Data no porque son las más importantes, pero para seguir siéndolo. Como dice Manuel Cordovez, ingeniero panameño trabajando en Big Data en Silicon Valley: “Panamá ya compite a nivel global en servicios y logística; Big Data se convertirá en una herramienta clave para mantenerse competitivo a nivel internacional”.</p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/C9H6u2AdTKb_9H3ZlwlB8Fp7NI4=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/FOXQRHIHEBDMFHMM2BNJRLNWYQ.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[‘Big Data’: ¿Cómo se bebe de una catarata]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>Mi vida... ¿Doméstica?</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/vida-Domestica_0_4725277486.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/vida-Domestica_0_4725277486.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Thu, 19 Dec 2019 18:34:52 +0000</pubDate><description>Fromm sugiere que, en cambio, debemos estar más preocupados con fortalecernos emocionalmente para aprender a amar de la mejor manera posible. Por eso, mi primera preocupación con mi futura vida doméstica no es qué tipo de hij@s que quiero tener, sino qué tipo de madre quiero ser. Eso dicho, hay un trabajo real que tenemos los padres para encaminar a nuestros hij@s.</description><content:encoded><![CDATA[<p><p>Mónica Guzmán es la emprendedora detrás de <strong>Mi Vida Doméstica</strong>, una serie de tv web a través de la cual ella comparte graciosísimos relatos de cómo es su vida con su <em>#Mister</em> y las travesuras de sus <em>#Monstritos</em>.</p></p><p><p>Hace unos días, me invitó a responder una interesante pregunta: “¿Qué pasaría si, cuando comenzaras tu vida doméstica, tus hijos te salieran con pocas ganas de emprender y tus hijas nacen con el <em>chip</em> de casarse para atender al esposo? ¿Qué harías?”</p></p><p><p>Voy a ser sincera, aunque todavía no empiezo una vida doméstica, ya había pensado en esto. En <strong>El Arte de Amar</strong>, Erich Fromm explica que estamos muy preocupados con encontrar (o criar) al objeto de nuestro amor: aquella persona que merece nuestro amor.</p></p><p>Fromm sugiere que, en cambio, debemos estar más preocupados con fortalecernos emocionalmente para aprender a amar de la mejor manera posible. Por eso, mi primera preocupación con mi futura vida doméstica no es qué tipo de hij@s que quiero tener, sino qué tipo de madre quiero ser. Eso dicho, hay un trabajo real que tenemos los padres para encaminar a nuestros hij@s.</p><p>“Encaminar” requiere crear el espacio para que ellos exploren cuál es su camino, no para que reproduzcan el nuestro. Imagino tres maneras de hacerlo:</p><p><p>1) <strong>Seguir viviendo mi vida:</strong> La crianza es 1/3 instrucción, 1/3 ejemplo y 1/3 a qué están expuestos.</p></p><p>En vez de tener un laboratorio de ciencias en mi casa, ponerlos a recitar poesía antes de la cena o entrenarlos a convertirse en líderes de pensamiento en contra del machismo - yo seguiré haciendo las cosas que a mí me gustan para proveer un poco de ejemplo y un poco de exposición.</p><p>Todos rechazamos o replicamos lo que ocurrió en nuestros hogares y creo que nuestra mejor apuesta es crear un hogar donde haya mucho que replicar.</p><p><p>2)<strong> Exploración guiada:</strong> Creo que la exploración guiada de un camino hace lugar para dos elementos casi opuestos: fortalecer habilidades que se pueden reconocer a través de desempeño académico o extracurricular e inspirar la búsqueda de otros posibles intereses. Creo que como padres es nuestro deber crear ese lugar para sus historias y saber que no solo nuestras historias/experiencias son los modelos a seguir para nuestros hij@s.</p></p><p><p>Me fascina la historia de<strong> Tinker Hatfield,</strong> quien había crecido pensando que sería atleta hasta que una lesión lo dejó fuera de la pista. Fue en ese momento cuando cayó en cuenta que también sabía dibujar. Al combinar su entendimiento del deporte con su nuevo interés por el diseño, terminó siendo el diseñador de todas las zapatillas de <strong>Michael Jordan</strong>.</p></p><p><p>3) <strong>Inspiración a la acción:</strong> No espero que mis hij@s sean emprendedores, pero sí espero que sean trabajadores. Soy fiel creyente de que no hay nada en este mundo (ni el dinero ni los viajes ni la comida ni el amor) que produzca la satisfacción personal que produce trabajar para cumplir con una meta.</p></p><p>Ser productivo, en el formato que sea, nos enseña más acerca de nosotros mismos, de las otras personas y de cómo funciona el mundo que cualquier otra cosa. A veces juzgamos a los jóvenes porque “no quieren hacer nada” pero es porque no quieren hacer nada de lo que nosotros consideramos relevante. Hay sueños grandes y sueños pequeños, sueños propios y sueños compartidos, y motivarlos a tomar acción acerca de cualquier sueño les permitiría entender qué quieren y cómo lograrlo.</p><p>Además, debemos saber que encontrar y armar su camino toma alrededor de 20 y 25 años, no 7 ni 10. Jamás los metería en todas las clases disponibles y mucho menos esperaría resultados antes del momento adecuado. Si a los 17 años estoy presionando a mis hij@s porque “son vagos”, estaría creando una expectativa irreal y frustrante para todos. Todo en esta vida llega en distintos momentos para distintas personas.</p><p><p>En vez de trabajar para corregir las personalidades de hij@s vagos o machistas, mi esfuerzo real sería educarlos con valores para evitarlo. Pero si después de todo, todavía son poco empáticos, altaneros y buenos para nada, aplicaré la de <strong>Nosotros los Nobles</strong> y los pongo a trabajar duro hasta que se les quite. Para los que no hayan visto la película, recomendadísima.</p></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/MwDvc7YNV4bLsRzZEvqjWulCseA=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/QY6KI4CKQRHPVIEF52GINHTGN4.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[Mi vida... ¿Doméstica]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>Preludio</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Preludio_0_4735776448.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Preludio_0_4735776448.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Thu, 19 Dec 2019 17:08:55 +0000</pubDate><description>El 9 de noviembre de 1989 cayó el muro de Berlín. No se cayó solo, por supuesto, este muro divisor fue derribado por manos del Oeste que abrieron el camino para aquellas personas que sufrieron la (mala) suerte de quedar dentro del Berlín oriental, gris y comunista.</description><content:encoded><![CDATA[<p>El 9 de noviembre de 1989 cayó el muro de Berlín. No se cayó solo, por supuesto, este muro divisor fue derribado por manos del Oeste que abrieron el camino para aquellas personas que sufrieron la (mala) suerte de quedar dentro del Berlín oriental, gris y comunista.</p><p>La historia de la humanidad ha sido, entre otras cosas, una lucha por derribar muros.</p><p>Muros. Obstáculos. Líneas divisorias en contra de personas que, no por decisión sino por suerte, se encontraron en un momento de la historia siendo de la religión equivocada, raza equivocada, género equivocado o bien, dirección residencial equivocada.</p><p>Suerte y momento histórico, porque no es lo mismo ser un judío en Hollywood que un judío en Auschwitz; porque no es lo mismo ser un hombre negro de Virginia en 1953 que un hombre negro, estrella de baloncesto, en Chicago en 1998. Suerte porque no es lo mismo nacer mujer en Sierra Leona que en Tunisia, que en Holanda, que en Panamá.</p><p><p>Los temas de derechos humanos no pueden ser analizados por caso específico. Tenemos que pensar en ellos conceptualmente. O aceptamos lo diferente o no lo hacemos. O luchamos por los derechos de todos, incluyendo los de las minorías, o no lo hacemos. No nos podemos poner a escoger cuándo sí y cuándo no. Cuál diferencia o cuánta diferencia acepto. Dice <strong>Rebecca Solnit</strong>, autora de<strong> Hope in Dark Times</strong> (Esperanza en Tiempos Oscuros), que una persona libre tiene el derecho de contar su historia en una sociedad, pero una persona valorada encuentra un espacio para esa historia. Y en Panamá nos hace falta abrir espacio para más historias.</p></p><p>Historias de raza, historias de religión, historias de orientación sexual, historias de discapacidad. Nos hace falta avanzar en materia de derechos humanos para todas las minorías no solo para las minorías que no nos incomodan.</p><p>A través de la historia derribar muros para avanzar nuestras sociedades ha requerido de dos tipos de personajes. Primero, requiere el personaje de la minoría alborotada.</p><p><p>Alborotada. Exigente. Harta de la discriminación y de no encontrar un espacio para su historia. Dentro del grupo de la minoría siempre hay líderes y seguidores que protestan unidos por la igualdad de derechos para todos. Sin embargo, se necesita también un segundo tipo de personaje. El segundo tipo de personaje es más difícil de conseguir. El segundo tipo de personajes fueron los dueños de la casa donde se escondió <strong>Anna Frank</strong>, fueron los dueños de las casas del Underground Railroad, fueron los jóvenes que derribaron el muro de Berlín con piedras y mazos. Este segundo tipo de personaje es más difícil de conseguir, porque son los miembros de la mayoría quienes reconocen que por suerte (y no por mérito ni por “estar en lo correcto”) quedaron en el lado ventajoso de la línea divisoria. Y es en reconocimiento de que las cosas no tienen que seguir siendo como siempre han sido, que ese segundo tipo de personaje se une a la lucha de igualdad de derechos para todos.</p></p><p><p>Este preludio es un llamado de acción para ese segundo tipo de personaje. Vivimos en un mundo donde es muy fácil distraernos y obviar los muros sociales que todavía existen. Vivimos en un mundo donde, aunque no hay problemas para acceder la información demasiada gente se deja llevar por la desinformación. <em>“¿Dónde está tu tolerancia hacia mi opinión?”</em>, me exige alguien en Twitter. He aquí mi respuesta: El mundo solo avanza cuando no toleramos la discriminación ni la injusticia. El mundo solo avanzó al no tolerar la opinión nazi en contra de los judíos, la opinión supremacista en contra de los negros o la opinión machista en contra de las mujeres, ni la opinión en contra de la comunidad LGBT.</p></p><p>Cuando se trata acerca de derechos humanos no podemos jugar el juego de las opiniones. Existen opiniones basadas en más información y opiniones basadas en menos información. Existen opiniones basadas en más prejuicios y opiniones basadas en menos prejuicios. La discriminación no se puede tolerar en ninguna de sus expresiones.</p><p>Tenemos que dejar de tolerar la discriminación, la injusticia y la negación de derechos humanos para seguir avanzando la humanidad, derribando un muro a la vez.</p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/VzLDJXcrLtCJ8Eo6DVTCz-cxfbQ=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/BKXBQFIOYFAMZG6AAJ4342WKKM.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[Preludio]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>¿Impagable, imposible?</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Impagable-imposible_0_4741025901.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Impagable-imposible_0_4741025901.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Thu, 19 Dec 2019 16:19:14 +0000</pubDate><description>Este artículo será un poco diferente. Los invito a seguirme la corriente. Quisiera empezar con una recapitulación. El camino del emprendimiento empieza con la identificación de un problema. Pensamiento de diseño es una metodología de 5 pasos que empieza con: la búsqueda de un problema, la definición de un subproblema, la generación de una idea, la creación de un prototipo y la evaluación para trabajar en ciclo de mejora continua.</description><content:encoded><![CDATA[<p>Este artículo será un poco diferente. Los invito a seguirme la corriente. Quisiera empezar con una recapitulación. El camino del emprendimiento empieza con la identificación de un problema. Pensamiento de diseño es una metodología de 5 pasos que empieza con: la búsqueda de un problema, la definición de un subproblema, la generación de una idea, la creación de un prototipo y la evaluación para trabajar en ciclo de mejora continua.</p><p>En los años que tengo promoviendo emprendimiento, he identificado que la noción más contra-intuitiva de todas es que el primer paso sea encontrar un problema, ya que hemos sido previamente entrenados a pensar que el primer paso es encontrar una idea. Entonces, tenemos a muchas personas con muchas habilidades y muchas ganas de hacer algo… esperando. Esperando a que se les ocurra una idea. Si en vez, todos entendiéramos que la cosa empieza encontrando un problema, convertiríamos una espera bastante pasiva en una búsqueda proactiva. Cuando sabemos que el emprendimiento empieza con un problema, salimos a identificar problemas para los cuales podemos diseñar una solución. Y entre más grande el problema y mayor la cantidad de personas a quienes afecte, mejor tu idea.</p><p>Pero para que esa idea sea una idea de negocios, no podemos escoger cualquier problema. Debemos escoger un problema pagable. Debemos escoger un problema que se perciba como problema, pero que además despierte el deseo de que se resuelva, porque esta es la única condición que motiva a alguien a sacarse un dólar del bolsillo para dártelo. Entonces, en esta segunda dimensión de la búsqueda de un problema, no solo debemos tener presente qué tan grande es el problema y a cuántas personas afecta, sino cuántas ganas despierta de que se resuelva. Es como la diferencia entre vender vitaminas y vender Tylenol. Las vitaminas son necesarias, pero no urgentes: a veces nos las tomamos, a veces no. Pero cuando te duele la cabeza, no lo piensas demasiado antes de hacer algo al respecto. La conclusión es esta: si quieres empezar un buen negocio, debes encontrar y resolver un problema que tu mercado percibe como un problema real, urgente y que desean que se resuelva.</p><p><p>Yo creo en esto. De verdad que sí. El mundo del emprendimiento es muy inspirador, porque está lleno de historias de personas que utilizaron la creación de un negocio para servir a los demás y, en el proceso, tener un estilo de vida que les permitió salir y sacar adelante a sus familias. Pero en los últimos meses, le he estado prestando más atención a las noticias que nunca antes, y he visto tantos problemas: destrucción ambiental, guerras y refugiados, <em>bullying</em>, acoso sexual, discriminación, enfermedades, desigualdad e injusticia por todas partes. Problemas. Reales, urgentes, que despiertan deseos de que se resuelvan. Pero, ¿pagables? No sé si son problemas pagables. No sé si son problemas que se pueden resolver a través de un modelo de negocio. El emprendimiento soluciona muchas cosas, pero no soluciona todas las cosas y hay tantas cosas que no soluciona.</p></p><p>Este no es un artículo usual, porque no tengo una respuesta. Ni siquiera tengo una conclusión. Les comparto este artículo para compartirles mi frustración. He aquí mi confusión. ¿Qué hacemos? ¿Cómo vamos a resolver los problemas más importantes del mundo? Siempre me atormenta ese dicho que si no eres comunista en tus 20, no tienes corazón y si no eres capitalista en tus 40, no tienes cerebro. Términos políticos a un lado, me atormenta porque aparentemente la adultez viene con saber que hay cosas que no podemos resolver y con estar bien con ello, con “aceptar que así son las cosas”. Pero no quisiera aceptar que así son las cosas. Por eso, quisiera terminar con una serie de preguntas: 1) ¿cómo empieza uno un negocio si lo que quiere es trabajar por cambiar el mundo?, 2) ¿cómo manejamos los sentimientos encontrados de trabajar para que el mundo sea mejor vs trabajar para que nuestro mundo inmediato (léase familia) esté mejor?, 3) ¿cómo hacemos para resolver los problemas pagables y no pagables y corregirlo todo?</p><p>Si esta es la primera vez que lees uno de mis artículos, mis disculpas. Pásate por aquí de nuevo la próxima semana. Si no es la primera vez que lees alguno de mis artículos y tienes algo que decir acerca de esto, te pido que me escribas. Me hace falta una respuesta.</p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/kfNQbcJCndKD8ET5tmjl1uImbHw=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/2V2RTE7PZVF73MIEDLD6RUCOBQ.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[¿Impagable, imposible]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>Fintech (o la nueva industria financiera)</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Fintech-nueva-industria-financiera_0_4746275371.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Fintech-nueva-industria-financiera_0_4746275371.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Wed, 18 Dec 2019 22:54:13 +0000</pubDate><description>Fintech es el término abreviado para la unión de las palabras tecnología financiera. Fintech es una nueva industria de compañías que a través del uso de tecnología intentan renovar y mejorar los servicios financieros.</description><content:encoded><![CDATA[<p><p>El año pasado viajé con dos amigos. A lo largo del viaje, nos turnamos quién pagaba cuáles cuentas y apuntábamos cuánto íbamos gastando para saldarlo al final del viaje. El último día sacamos las cuentas y sabíamos cuánto le debíamos a quién. Yo tuve que esperar a llegar a mi computadora para acceder al portal<em> web</em> de mi banco y hacer la transferencia; ya que la aplicación móvil solo te permite hacer transferencias a tus “favoritos”.</p></p><p><p>En una realidad no tan distante, grupos de amigos en Estados Unidos están utilizando <strong>Venmo</strong>: una aplicación que se conecta con tu cuenta de banco y te permite mandar una notificación de cobro o un pago inmediatamente - aunque sea que debas 3 dólares por un café.</p></p><p><p>Como ocurre en todas las industrias, lo que algún momento fue innovador luego se convierte en la norma y, eventualmente empieza a volverse obsoleto si no sigue cambiando. La crisis financiera que estalló en 2008 hizo claras las deficiencias del sistema bancario actual y dadas las posibilidades tecnológicas de nuestros tiempos, se abrió un espacio para una nueva opción: <strong>Fintech</strong>.</p></p><p>Fintech es el término abreviado para la unión de las palabras tecnología financiera. Fintech es una nueva industria de compañías que a través del uso de tecnología intentan renovar y mejorar los servicios financieros.</p><p><p>Los servicios de fintech incluyen: préstamos de persona a persona,<em> big data</em>, <em>blockchain</em> (lo cual permite la existencia de monedas digitales como bitcoin), microfinanciamiento colectivo, pagos digitales y asesores virtuales. Esta lista de términos no necesariamente es fácil de reconocer porque son palabras nuevas. Los servicios de fintech impactan la industria de la banca desde mejorando servicios tradicionales, mejorando la experiencia de usuario para las nuevas generaciones de usuario o simplemente ofreciendo nuevas alternativas que no son posibles sin el uso de tecnología innovadora.</p></p><p><p>Sería una exageración decir que fintech está listo para reemplazar todos los aspectos de la banca. Sin embargo, no es irreal pensar que poco a poco fintech le irá robando terreno a la banca tradicional - como ya ha pasado con todas las industrias que fueron “disrumpidas” por tecnología. A las instituciones tradicionales les queda: innovar, asociarse con propuestas innovadoras o resistirse a los cambios tecnológicos y verse poco a poco desplazadas. En Panamá todavía no tenemos suficientes regulaciones diseñadas para la innovación tecnológica en finanzas, pero esto no se debe tomar por sentado. Aunque la banca no parezca una industria que pudiera sufrir a punta de opciones pequeñas y tecnológicas - no olvidemos que hoy en día vemos la mayoría de la tele en <strong>Netflix</strong> y escuchamos nuestra música en <strong>Spotify</strong>. Felipe Echandi, líder de opinión del emergente movimiento de fintech en Panamá, asegura que: “La innovación que hemos visto en el intercambio de información, la estamos viendo ahora en el intercambio de valor”. El notable cambio que hemos visto en el comportamiento social con el uso de plataformas digitales y redes sociales, lo empezaremos a ver en un futuro cercano con el manejo digital de nuestros recursos.</p></p><p>Como toda evolución tecnológica, no se trata tanto acerca del presente como del inminente futuro. La competencia real tiene que ver con negocios que se puedan sostener hoy en día, pero también estén preparados para seguir innovando en los próximos 10 o 20 años también. Como dice Henri Arslanian en su charla “Cómo Fintech está cambiando el futuro de la banca”: “Los banqueros del futuro serán muy diferentes a los banqueros de hoy en día - desde la actitud que tienen acerca de la industria hasta las habilidades que utilizan para proveer servicios”.</p><p>El futuro es incierto, pero emocionante. Por la naturaleza de la información que contiene, la evolución de la industria bancaria vendrá con fuerte resistencia al cambio, desde los proveedores de servicios hasta los mismos clientes. El sentimiento de “pero esto se ha hecho siempre así” es inevitable. Pero como todas las historias de innovación, se empieza con la lucha por proteger el statu quo y se termina por el reemplazo parcial, si no total de aquello que no quisiéramos seguir cambiando.</p><p><p>Si quieres conocer más acerca de fintech, asiste al primer evento de PanaFintech el próximo 11 de mayo a las 6:00 p.m. en el piso de Banesco. Más información y registro gratuito en:<em> www.panafintech.com.</em></p></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/fCv_wxreHXCBVqFryMUWLLBRe5s=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/EPEY2D5S6ZBQDBM67C6AYI2RR4.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[Fintech (o la nueva industria financiera)]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>Recomendación: Según Majo</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Recomendacion-Majo_0_4751524875.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Recomendacion-Majo_0_4751524875.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen | </dc:creator><pubDate>Wed, 18 Dec 2019 22:02:23 +0000</pubDate><description>Hoy escribo acerca del vlog de Majo porque su temática y su propósito son esenciales por una serie de razones en una sociedad como la nuestra. Primero, es un ejemplo para los jóvenes al compartir su vida desde su perspectiva como una joven adulta. Majo frecuentemente menciona “como nos pasa a todos los jóvenes” y hace referencia a las dificultades que conlleva ser joven, tratar de encontrarse a uno mismo y definir el rumbo de sus vidas.</description><content:encoded><![CDATA[<p><p><strong>Hace unas semanas empecé</strong> a seguir un nuevo <strong>vlog</strong>. <strong>Vlog</strong> representa la unión de las palabras<strong> “video” y “blog”</strong> y es el formato que utilizan los que crean contenido frecuente en formato audiovisual. El nuevo vlog que empecé a ver es de una joven adolescente que cuenta el mundo desde su perspectiva. Desde su perspectiva como una joven adolescente y con <a href="http://www.prensa.com/tema/sindrome_de_down/" target="_blank">síndrome de Down</a>.</p></p><p><p><strong>“Según Majo” es el vlog de María José Paiz</strong>, una chica panameña de 19 años. Según Majo tiene una publicación semanal, todos los miércoles. Majo ha compartido episodios de temas desde la importancia de cuidar el planeta, el bullying, las olimpiadas especiales y la inclusión en los sitios de trabajo. Desde su primer episodio, Majo ha roto mitos acerca del síndrome de Down. Ella aclara que el síndrome de Down no es una enfermedad sino un trastorno genético resultando en una discapacidad intelectual. Pero como dice Majo: “en vez de enfocarse en su discapacidad ella se enfoca en sus capacidades”. Capacidades que la han llevado a hablar en la ONU, a actuar en dos obras de teatro, a graduarse de la escuela y a empezar la universidad. El vlog de Majo es entretenido, honesto y educativo. Majo no solamente es una superestrella con síndrome de Down sino que es una super estrella, punto. Publicar un vlog así es admirable para cualquier joven de 19 años.</p></p><p>Hoy escribo acerca del vlog de Majo porque su temática y su propósito son esenciales por una serie de razones en una sociedad como la nuestra. Primero, es un ejemplo para los jóvenes al compartir su vida desde su perspectiva como una joven adulta. Majo frecuentemente menciona “como nos pasa a todos los jóvenes” y hace referencia a las dificultades que conlleva ser joven, tratar de encontrarse a uno mismo y definir el rumbo de sus vidas.</p><p>Segundo, es un ejemplo para todas las personas que tienen un deseo de compartir sus ideas con el mundo. Organizarse para hacer un vlog no es fácil. Involucra escoger y desarrollar temas, filmar semanalmente, y compartir semanalmente. Motivada por sus pasiones y su propósito, Majo comparte su vlog y puede inspirar a cualquiera (que esté tan determinado como ella) a hacerlo también.</p><p>Tercero, es un ejemplo para todas las personas con algún tipo de discapacidad. El vlog de Majo provee una nueva narrativa acerca de lo que es vivir con y de lo que es posible lograr con una discapacidad. Muchas veces juzgamos a las personas con discapacidades y nos convertimos en víctimas de a lo que Chmamanda Ngozi llama “El peligro de la narrativa singular”. “La narrativa singular crea estereotipos, y el problema con los estereotipos no es que no sean ciertos sino que están incompletos”. Cuando solo conocemos un lado de una historia, cuando solo nos basamos en el estereotipo -corremos el peligro de no comprender y de hacer juicios injustos y apresurados basados en la falta de conocimiento y empatía.</p><p>Al compartir su vida tal y como es, con sus retos y sus partes divertidas, Majo ha abierto el compás para hablar acerca de otras maneras de vivir la vida. Su eslogan es “Amo mi vida, amo ser diferente”, y aunque esta es una lección para cualquier persona, es especialmente valiosa para alguien que en vez de recibir ánimos por sus diferencias, lo que ha recibido ha sido silencio o críticas. Vlogs como Según Majo añaden al mundo una nueva narrativa de capacidad dentro de la discapacidad, de potencial, de sueños, de ambición y de trabajo. Vlogs como Según Majo completan la historia de lo que es ser un joven con síndrome de Down, ofrecen perspectiva y lo más importante ofrecen, solo con existir, una lección para cualquiera.</p><p>No tengo la dicha de conocer a Majo, pero la saludo. No puedo describir el orgullo que para mí es ver a una joven, mujer, creadora de contenido - brillar así. Wow. Querida Majo, me quito el sombrero. Gracias. Entre todo lo malo que puede estar ocurriendo en nuestro país, Según Majo es una muestra de que hay algún progreso. Si quisieras ver el blog de Majo, puedes seguirla en sus redes @segunmajo o ver sus episodios en www.prensa.com/segunmajo.</p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/Jd1YkPk17Z1MXII9SLqg8hSC8E4=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/T6BAVPUKTFH3NOWIRSD4EUNURU.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[Recomendación: Según Majo]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>Cautiva a tu audiencia</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Cautiva-audiencia_0_4756774359.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Cautiva-audiencia_0_4756774359.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Wed, 18 Dec 2019 20:47:20 +0000</pubDate><description>La gente te tendrá paciencia porque tú tienes un mensaje y ellos quieren saber cuál es.</description><content:encoded><![CDATA[<p><p><strong>Barack Obama</strong>, <strong>Steve Jobs</strong>, <strong>Nancy Duarte</strong>. Todos son excelentes oradores… por entrenamiento. Aunque algunas personas nacen con mayores destrezas de comunicación, hablar en público es una práctica aprendida y no completamente innata. No es lo mismo pararse en un escenario a hablar con facilidad que pararse en un escenario a transmitir un mensaje efectivamente. Aquí, 4 consejos para empezar a entrenar para hablar en público:</p></p><p><p><strong>1.</strong> Las presentaciones no son oportunidades: Frecuentemente, pensamos en las invitaciones a hablar en público como una oportunidad, lo cual nos engaña a pensar que podemos decir lo que queramos, simplemente porque nos han concedido ese espacio. Entonces, más que ver presentar en público como una oportunidad debemos verlo como una responsabilidad. Como oradores, tenemos la responsabilidad de diseñar una presentación en fondo y forma que pueda honrar la atención que nos preste el público. Eso dicho, no dejes que te paralice el estrés que causan las responsabilidades. Si te invitaron a un escenario es porque tienes algo que decir. Aunque debemos diseñar nuestra presentación para que sea efectiva, no tengas miedo de hacerlo mal.</p></p><p>La gente te tendrá paciencia porque tú tienes un mensaje y ellos quieren saber cuál es.</p><p><p><strong>2.</strong> El tiempo corre: Cuán larga es nuestra presentación debe ser una decisión premeditada y no una sorpresa para cuando estemos en el escenario. Tenemos que ser respetuosos con el tiempo que nos han concedido y no pasarnos del límite. La manera más precisa de calcular por cuánto tiempo vamos a hablar es escribiendo nuestra presentación. Este ejercicio, más que para escribir textualmente qué diremos, es para medir el tiempo que toma entre idea e idea. Tip: 4 líneas en Microsoft Word en tamaño 12 de Times New Roman = 20 segundos. Entonces, cada 12 líneas llevarás 1 minuto de presentación. Advertencia: uno de los mayores obstáculos de las personas apasionadas a la hora de hablar en público es que quieren compartir su enciclopedia personal de todas las cosas que les apasionan de su tema. Entonces, en vez de ver su ponencia como un momento de comunicación para exponer a la audiencia a un tema, quieren embutir cuantos años de experiencia tengan en 15 minutos.</p></p><p>Si solo tienes 15 minutos, es mejor presentar un tema bien que presentar 34 temas hablando como carretilla loma abajo.</p><p><p><strong>3.</strong> Sé un DJ de sentimientos: ¿Saben cómo los DJ de una fiesta tienen el poder de manipular totalmente los sentimientos del salón? Si ponen música acelerada, la gente se acelera. Si ponen música lenta, la gente baja la velocidad. Ese mismo poder lo tiene un orador en un escenario y debemos usar ese poder para comunicar nuestro mensaje de la mejor manera posible. Tus tonos, pausas y velocidades son tus herramientas para darle efectos especiales a tu presentación. Aprovéchalos. Tip: Toma el guion de tu charla y ráyalo con distintos colores. Cuando haya una oración importante en la que debas hacer énfasis, escribe:</p></p><p>Tono. Pausa. Cuando haya un momento donde quieras relatar una historia, escribe: Velocidad lenta. Cuando haya un momento donde quieras inspirar a la acción, escribe: Tono. Velocidad alta. El ejercicio de manipular el texto con este tipo de instrucciones te llevarás a tomar mayor consciencia de estos efectos especiales y de practicarlos adecuadamente. Recuerda: Las pausas ayudan para hacer énfasis.</p><p>La velocidad lenta le permite a la audiencia imaginar un cuento o explicación. La velocidad rápida transmite energía como para inspirar o tomar acción.</p><p><p><strong>4.</strong> La práctica lo es todo: No hay tip ni guion, ni instrucciones de efectos especiales que valgan si no practicas tu presentación. Este es el consejo más importante y el más subestimado. La diferencia entre una presentación y una presentación verdaderamente buena son las horas (sí, horas) de práctica que le dediques. <strong>Tip:</strong> Practica por lo MENOS 1 o 2 semanas antes de la fecha de tu presentación. Advertencia: Practicar recitando tu charla mentalmente no cuenta. Advertencia #2: Dedicarle horas a tu presentación de Powerpoint tampoco cuenta como práctica de tu charla.</p></p><p><p>Mañana estaré en el Bootcamp de Voces Vitales dictando un breve taller acerca de cómo hablar en público. Estaré junto a un grupo excelente de oradores explicando estos y otros consejos. Para más información, entra a: <em>bootcampvvpty.splashthat.com</em></p></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/9V-YN3BglY7Zw-a4X_3wnuEeW2s=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/W7EZ4ZGQMZBSDNVX4XWUYRJ6Y4.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[Cautiva a tu audiencia]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>Cuatro millones empiezan con uno</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/millones-empiezan_0_4762023828.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/millones-empiezan_0_4762023828.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Wed, 18 Dec 2019 17:47:09 +0000</pubDate><description>Tokio tiene 33 millones de habitantes. Nueva York tiene 17 millones de habitantes. Buenos Aires tiene 11 millones de habitantes. París tiene 9 millones de habitantes. Bogotá tiene 7 millones de habitantes. Panamá tiene 4 millones de habitantes. Pero, no la ciudad de Panamá. En el istmo entero de Panamá solo habitan 4 millones de personas.</description><content:encoded><![CDATA[<p>Tokio tiene 33 millones de habitantes. Nueva York tiene 17 millones de habitantes. Buenos Aires tiene 11 millones de habitantes. París tiene 9 millones de habitantes. Bogotá tiene 7 millones de habitantes. Panamá tiene 4 millones de habitantes. Pero, no la ciudad de Panamá. En el istmo entero de Panamá solo habitan 4 millones de personas.</p><p>Uno pensaría que por el pequeño tamaño de nuestro país y la poca cantidad de habitantes que lo compartimos, estaríamos un poco más organizados. Pero no lo estamos. Nuestro país tiene problemas de pobreza, de corrupción, de educación, de educación sexual, de basura, de agua, de nutrición, de salud, de infraestructura, de urbanismo, de seguridad, de conservación ambiental y, la lista sigue. Usualmente, le echamos la culpa al gobierno como esperando que cualquier gobierno pueda resolver todos los problemas en un período de cuatro años. Aunque la historia nos ha demostrado que ningún gobierno por sí solo tiene la capacidad de corregirlo todo, seguimos exigiendo y esperando. Por eso, en vez de esperar por alguien más, por un milagro, a que las cosas cambien propongo que lo hagamos nosotros mismos. La única manera en la que este país realmente va a cambiar es si nosotros empezamos a cambiar.</p><p><p>Susana García-Robles, asesora de Venture Capital Funds y del BID, publicó un artículo en <strong>Huffington Post</strong> acerca de la nueva “receta” de emprendimiento en Latinoamérica.</p></p><p>García-Robles explica que, por la última década, los intentos de emprendimiento de la región latinoamericana se han conocido por su obvia tendencia de copiar modelos americanos. Se cuestionaba la posibilidad de que innovación real pudiera salir de Latinoamérica sin ecosistemas estructurados o dinámicas de inversión. Ahora, “ha surgido un nuevo modelo de innovación a nivel del ecosistema”, sugiere García-Robles. “Me atrevo a decir que es la suma de tres ingredientes: Espíritu emprendedor + Tecnología + Frustración”.</p><p>Confieso que antes de seguir leyendo el artículo, ya sabía a qué se refería ella. Seguir leyendo me lo confirmó. Se refiere a la frustración de despertar día a día y enterarse de otra noticia acerca de malversación de dinero por parte de la Asamblea, otra noticia acerca de las pésimas condiciones de la educación en nuestro país, otra noticia que contribuye a la “percepción” de que las cosas no están funcionando en nuestro país. En Panamá todo funciona tarde, a medias, o no del todo. Esta situación es simultáneamente frustrante como es completamente esperanzadora, dependiendo de cómo veamos las cosas. El hecho de que tantas cosas no funcionen, significa que quedan tantas cosas por hacer. Tantas cosas que nosotros mismos podemos hacer.</p><p>En vez de señalar y quejarnos de lo que no funciona, nos toca a nosotros mismos organizarnos y construir las soluciones que necesitamos. Soluciones independientes, soluciones rentables y soluciones diferentes. Nuevos negocios que provean soluciones que llenen los huecos actuales que ni el mercado ni el gobierno pueden llenar. Podríamos quedarnos frustrados, esperando a que el gobierno resuelva, pero siendo realistas, ¿cuál gobierno? En vez de quedarnos con la frustración debemos transformarla en motivación para ir de la queja a la acción.</p><p>Para que esto sea posible sistemáticamente, todavía hay trabajo que hacer promoviendo emprendimiento y puliendo los ecosistemas de nuestros países.</p><p>Explica García-Robles que todavía hace falta: a) ver a más mujeres en posiciones de poder, b) mejorar la disponibilidad de recursos, incubadoras y aceleradoras, c) articular mejor las distintas iniciativas para emprendedores, d) seguir atacando el miedo al fracaso. Yo añadiría fortalecer la educación para que incluya emprendimiento como tema y como meta. Muchos de estos cambios en esencia son culturales y no ocurren de un día para otro, pero ya los vemos pasando en Panamá y poco a poco empezaremos a ver más resultados.</p><p>Vivimos en un país pequeño, pero tenemos una responsabilidad enorme. Solo imaginen si los 4 millones de habitantes de nuestro país dejáramos de esperar y empezáramos nuevos proyectos, nuevos negocios, nuevas maneras de crear un país en el que todos pudiéramos vivir mejor.</p><p>Cuatro millones es un número inimaginable al principio, pero 4 millones empieza con uno. Contigo.</p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/kkiojo9J0EehGn9MKaAxYGNefC8=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/XSFGSC42PVC6TFSKDU323XW6LI.png"><media:description type="plain"><![CDATA[Cuatro millones empiezan con uno]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>‘La maldición del talento’</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/maldicion-talento_0_4767273313.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/maldicion-talento_0_4767273313.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Wed, 18 Dec 2019 15:55:38 +0000</pubDate><description>La edición de mayo del Harvard Business Review contiene uno de los mejores artículos que he leído en mucho tiempo. “La maldición del talento” es un artículo de Gianpiero y Jennifer Petriglieri, quienes han estado trabajando y estudiando el comportamiento de líderes y profesionales de alto desempeño.</description><content:encoded><![CDATA[<p>La edición de mayo del Harvard Business Review contiene uno de los mejores artículos que he leído en mucho tiempo. “La maldición del talento” es un artículo de Gianpiero y Jennifer Petriglieri, quienes han estado trabajando y estudiando el comportamiento de líderes y profesionales de alto desempeño.</p><p>“La maldición del talento” es una cárcel emocional y mental donde quedan presas las personas de alto desempeño, al no saber cómo manejar adecuadamente las expectativas de sus trabajo y sus habilidades.</p><p>Esta maldición es una paradoja que ataca a quienes rápidamente son reconocidos como “futuros líderes”, ya que el reconocimiento de su talento, de alguna manera, les termina robando ese talento.</p><p>La maldición del talento se caracteriza por tres elementos principales. Primero, pasamos de usar nuestro talento a probar que tenemos talento. Empezamos a actuar más por el reconocimiento que por los resultados. Nos empieza a preocupar más mantener nuestra reputación que realmente experimentar, lograr y aprender. Luego, nos preocupamos por mantener nuestra imagen (aunque en el fondo deseamos más autenticidad). Habilidades o actitudes que en algún momento nos dieron ventaja, se empiezan a desvanecer por la preocupación de mantener nuestra reputación. Si fuimos identificados como líderes por ser arriesgados y diferentes, dejamos de arriesgarnos para cumplir con las expectativas de los demás.</p><p>Finalmente, eso nos lleva a posponer lo que consideramos “trabajo con significado”. Cuando una persona se siente atrapada por las presiones y expectativas, se pone la meta de “aguantar” ese trabajo por la recompensa que promete el futuro: hacer lo que en realidad queremos, siendo quienes en realidad somos. Cuando trabajamos para el futuro, el presente pierde valor y nos empezamos a sentir alienados o desmotivados de nuestro trabajo, nuestro talento y nuestro propósito.</p><p>La maldición del talento no solo nos roba a nosotros de nuestro talento, sino que le roba al mundo lo que podemos lograr a partir de ese talento. Es tan irónico que lo que nos empuja pueda ser lo mismo que nos detenga, que debemos identificar si somos víctimas de esta maldición para romperla. Pronto. Para hacerlo, los Petriglieri ofrecen tres consejos:</p><p><p><strong>1. Domina tu talento:</strong> No dejes que tu talento te domine a ti. Cuando tu talento se convierte en tu identidad, cada reto por el que pases profesionalmente se sentirá como un reto personal. La respuesta de dominar tu talento está en algún lugar del punto entre conocer las expectativas que los demás puedan tener sobre tu trabajo, pero ni seguirlas ciegamente ni ignorarlas por completo. Tenemos que saber qué quieren nuestros clientes (internos y externos) pero no dejar que la expectativa nos consuma.</p></p><p><p><strong>2. Trae a tu “yo real” no a tu “yo ideal” al trabajo:</strong> Es tentador mostrar solo la mejor versión de nosotros mismos. Sin embargo, nuestros talentos comúnmente vienen de heridas y rarezas, son el resultado de ansiedad, creatividad de frustración o resiliencia de lecciones aprendidas a través de situaciones difíciles. En vez de apenarnos o incluso estar abrumados con las partes más “oscuras” de nosotros mismos, debemos aprender a canalizarlas adecuadamente.</p></p><p><p><strong>3. Valora el presente:</strong> Este es el paso más importante para romper la maldición. Piensa que las expectativas, presiones y dudas a las que te enfrentas, son los retos a los que se enfrentan todos los líderes. Enfrentarlos no son “pruebas” para medir nuestro nivel de liderazgo, son las características intrínsecas de liderar. Aprovecha el momento actual con sus oportunidades y obstáculos como un destino en sí, valioso y significante por lo que es; y no por lo que podría representar en un futuro.</p></p><p>Comparto los puntos más importantes de este artículo, ya que el mundo digital en el que vivimos y trabajamos actualmente multiplica la presión social. Creo que sería una lástima que como generación echáramos a perder nuestro talento bajo la “maldición” de los likes y las expectativas.</p><p>En vez de permitir que una oportunidad se sienta como un peso, debemos reconocer la oportunidad, la dificultad que conlleva, y batallarla con atención e intención. La mejor manera de aprender y avanzar es siendo y haciendo, no solo pareciendo. El cambio no viene del potencial, viene de la acción. Progresar no se trata solamente acerca de trabajar con talento, sino acerca de trabajar también con pasión, propósito y paciencia.</p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/ljBi2_tm0RT7u3FQMrkeMQlNXIU=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/46ZSHFWHPNEWXN54KXYWSQILCE.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[‘La maldición del talento’]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>Preámbulo para la construcción de una marca personal</title><link>https://www.prensa.com/economia/Preambulo-construccion-marca-personal_0_4615038517.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/economia/Preambulo-construccion-marca-personal_0_4615038517.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen | </dc:creator><pubDate>Wed, 11 Dec 2019 17:09:38 +0000</pubDate><description>Todos los oficios tienen sus propios gajes y la construcción de una marca personal viene con retos y responsabilidades diferentes a la construcción de una marca que no llevara nuestra cara y nuestro nombre. La dificultad principal de trabajar con una marca personal es la vulnerabilidad que resulta de exponernos como personas ante un público que tiene expectativas de nosotros como negocios. El peligro principal, en cambio, no tiene tanto que ver con los demás, como tiene que ver con nosotros mismos. La próxima semana escribiré acciones específicas que nos permiten construir/trabajar con una marca personal, pero este preámbulo lo comparto como la mentalidad que debemos tener antes de embarcarnos en ese viaje.</description><content:encoded><![CDATA[<p>Todos los oficios tienen sus propios gajes y la construcción de una marca personal viene con retos y responsabilidades diferentes a la construcción de una marca que no llevara nuestra cara y nuestro nombre. La dificultad principal de trabajar con una marca personal es la vulnerabilidad que resulta de exponernos como personas ante un público que tiene expectativas de nosotros como negocios. El peligro principal, en cambio, no tiene tanto que ver con los demás, como tiene que ver con nosotros mismos. La próxima semana escribiré acciones específicas que nos permiten construir/trabajar con una marca personal, pero este preámbulo lo comparto como la mentalidad que debemos tener antes de embarcarnos en ese viaje.</p><p><p>Decía <strong>Jerzy Grotowski</strong>, maestro polaco del teatro, que todos de alguna manera somos actores. Actuamos dentro de un contrato social diariamente y nuestro comportamiento cambia dependiendo de nuestra audiencia. La<em> internet</em> como plataforma democrática de generación de contenido no solo nos permitió a todos convertirnos en escritores, fotógrafos y modelos; también abrió una nueva dimensión para que todos pudiéramos seguir siendo (ahora en un espacio nuevo), actores.</p></p><p>Imagina cada red social como un escenario. Cada escenario es parte de un teatro diferente, con audiencias diferentes y reglas diferentes. A veces, nos montamos en el escenario. A veces, nos sentamos en las sillas del público. Y por la interactividad de las redes, a veces, desde el público gritas al escenario.</p><p>El hecho de que las redes sociales sean como el teatro no significa que las interacciones en las redes sean falsas. En el teatro, hay representaciones de la vida que son honestas. No quita que sean representaciones de la vida, pero son honestas. Y aún así, hay un grado más profundo de honestidad. Como cuando los actores de una comedia se ríen, pero en algún momento su personaje deja de reírse y empieza a reírse la persona. Y te das cuenta. Por un segundo. Y es maravilloso ese vistazo de realidad.</p><p>Aun cuando es maravilloso el vistazo de realidad, una obra de teatro no puede ser completamente cotidiana. No entretiene ver al hombre reír. Entretiene ver al personaje reír, y por un segundo maravilla ver al hombre. Así pasa en las redes también. Todos sabemos que las fotos más bonitas están más producidas, pero no entretiene ver una foto mal tomada.</p><p>La complejidad de las redes no tiene tanto que ver con la representación de la vida, porque todos estamos de acuerdo en que es una representación de la vida. La complejidad real de la interacción en redes es la esperanza o la promesa falsa de que de alguna manera sería posible que las personas detrás de las marcas personales sean, en realidad, esa mejor versión sólida o popular de ellos mismos.</p><p>Es en ese momento cuando, por una parte, el público tuviera exigencias irreales del actor y peor aún, cuando el actor tuviera exigencias irreales de sí mismo. Si el actor no sabe diferenciarse de su propio personaje, en ese intento de crear su propia imagen se vuelve un falso ídolo. De alguna manera para sus seguidores, pero mucho más para sí mismo. Y como pasa con todos los ídolos, sin importar cuánto los adoremos, ante una sola caída desbaratamos el pedestal en el cual los subimos.</p><p><p>La dificultad real de construir una imagen personal en las redes sociales va más allá de la dinámica de representación que tenemos frente a los demás. La dificultad real es la batalla de representación que tenemos con nosotros mismos. Especialmente en los días en los que se nos acaba la energía de postear en <strong>Instagram</strong> y vemos nuestra vida y no solo no nos sentimos nada como nuestra imagen favorita, sino que nos reprochamos por no serlo. Es por eso que antes de empezar a trabajar bajo una marca personal, tenemos que tener claro quiénes somos nosotros y qué elementos de nosotros escogeremos para crear nuestro personaje/ marca personal. Porque el trabajo bajo una marca personal de muchas maneras es más emocional y psicológica que su alternativa. La próxima semana escribiré acerca de que aunque una marca personal es muy distinta que una marca comercial, el truco está en tratarla como una marca comercial para que nos sirva a cumplir nuestros objetivos laborales sin socavar nuestra identidad personal.</p></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/cdnJ3LSpd0KRbHpGveZxXmgVSQs=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/MHMSAXW3FFFSTMHDJW2RLRO5JQ.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[Preámbulo para la construcción de una marca personal]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>De negocios y extranjeros</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/negocios-extranjeros_0_4625537451.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/negocios-extranjeros_0_4625537451.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen / stefycohen@gmail.com | </dc:creator><pubDate>Tue, 10 Dec 2019 21:45:45 +0000</pubDate><description>Una de las imágenes que más me llamó la atención fue de una señora mayor protestando con un cartel que ponía: “No puedo creer que todavía estoy protestando por esto”. Por la composición de la imagen uno puede inferir que la señora hace referencia a derechos civiles/humanos, batallas que pensamos conquistadas en su mayoría en el siglo XX.</description><content:encoded><![CDATA[<p>Después de la (por lo menos para mí) inesperada victoria de Trump, las redes sociales se llenaron de una serie de mensajes acerca de la diversidad, la tolerancia, el respeto -en respuesta a la aparente amenaza de un Potus xenófobo.</p><p>Una de las imágenes que más me llamó la atención fue de una señora mayor protestando con un cartel que ponía: “No puedo creer que todavía estoy protestando por esto”. Por la composición de la imagen uno puede inferir que la señora hace referencia a derechos civiles/humanos, batallas que pensamos conquistadas en su mayoría en el siglo XX.</p><p>Aunque definitivamente no podemos tomar la historia estadounidense como la historia del occidente, (por ejemplo, Hillary Clinton no hubiera sido la primera mujer presidenta; ya Latinoamérica ha visto varias mujeres al poder) me identifiqué con aquel sentimiento. ¿Hasta cuándo habrá resistencia en contra de diferentes razas, religiones, orientaciones sexuales? ¿Cuándo será el día que reine la empatía y la tolerancia y la (quiero decir) normalización de la diversidad?</p><p>Ayer hubo una manifestación (cadena humana) en contra de los extranjeros en Panamá, liderado por un grupo llamado “Panamá para los panameños”. Aunque me causa asombro radical que un grupo de personas se pudieran organizar para una “causa” como esa, este artículo no es para ellos. Sería imposible a través de un artículo modificar ni en la más mínima manera el pensamiento de alguien que vive en ese tipo de extremos.</p><p>Este artículo es para quienes tienen sentimientos encontrados. Para quienes jamás marcharían para solicitar que se larguen los extranjeros de este país, pero que a su vez hablan de manera despectiva de los venezolanos; se quejan de que los extranjeros les están robando oportunidades de trabajo; se sienten “invadidos” por la presencia de extranjeros en este país.</p><p>1) Los extranjeros se quejan de cómo están las cosas en este país, porque las cosas están mal. Nosotros nos deberíamos quejar también y, más que nada, hacer algo al respecto.</p><p>2) Es posible que los extranjeros que inician negocios sin pagar todas las cuotas necesarias cobren más barato, sí. Sin embargo, antes de echarle la culpa a un extranjero de que por sus precios baratos tu carga de trabajo ha disminuido, debes preguntarte: “¿es esa la única razón por la cuál mi negocio no está prosperando? Me atrevo a decir que incluso probablemente no sea ni siquiera una de las razones más importantes, y antes de buscar culpables afuera, debes mejorar tu plan de mercadeo y ventas.</p><p>3) Indudablemente nos toca competir con extranjeros. Podemos apreciarlo o resistirlo, pero ya la competencia no es de juega vivo ni de mangos bajitos. La presencia de emprendedores extranjeros nos expone a nuevas ideas, nuevas prácticas, nuevos estándares.</p><p>El emprendedor que está comprometido con crear productos de calidad y valor para sus clientes no le teme a la competencia. Con o sin acento extranjero, tratemos a la competencia como el recordatorio de seguir mejorando e innovando constantemente.</p><p>4) Por más leve que sientas tu rechazo a los extranjeros, todos los sentimientos por más pequeños que empiecen, se van alimentando poco a poco y creciendo. Sea por la razón que sea, criticar/rechazar/excluir es hiriente para los demás, pero va carcomiendo pedazos de nosotros también.</p><p>Sé que esta no es la primera vez que me desvío un poco del tema de emprendimiento en esta columna. Pero siempre que me desvío, me pregunto: ¿será que debo estar metiendo mi cuchara en otros temas? Y todas las veces que he decidido hacerlo ha sido porque en el gran esquema de las cosas, de nada nos sirve tener un país próspero desde el punto de vista económico si no nos convertimos en un país próspero socialmente.</p><p>Al final del día de nada nos sirve ser los mejores empresarios, si no somos primero la mejor versión de nosotros mismos como personas.</p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/trvhm5OxCIS_MEDse4dzJiwhbTk=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/2ZU5WL7L45E2XPHRVSBD2IIJTU.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[De negocios y extranjeros]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>Pensamientos como obstáculos</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Pensamientos-obstaculos_0_4630786943.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Pensamientos-obstaculos_0_4630786943.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen, economia@prensa.com | </dc:creator><pubDate>Tue, 10 Dec 2019 19:32:46 +0000</pubDate><description>Recuerdo que fui a mi primera reunión pensando que iba a cobrar 500 dólares por armarle una presentación a mi cliente. Justo antes de entrar a la reunión, mi mentor me sugirió que le cobrara mil. “¿¡Mil dólares!? No, mil es demasiado. No, mil no. 500”, le respondí. Recuerdo haber sentido susto y vergüenza de ese número. Nunca había cobrado por nada en mi vida. Nunca había armado una presentación en mi vida. Nunca había hecho nada en mi vida.</description><content:encoded><![CDATA[<p><p>Cuando empecé a trabajar por mi cuenta fue la primera vez que me puse unas perlas. Eran unas perlas falsas, pero combinaban perfectamente con una falda gris que había encontrado en mi clóset. Llevaba puestos tacones negros, <em>pantyhose</em> negros, falda lápiz gris, camisa negra y mis perlas. Parecía sacada de un catálogo de gente “<em>professional</em>”. Me sentía como una adulta por primera vez en mi vida.</p></p><p>Recuerdo que fui a mi primera reunión pensando que iba a cobrar 500 dólares por armarle una presentación a mi cliente. Justo antes de entrar a la reunión, mi mentor me sugirió que le cobrara mil. “¿¡Mil dólares!? No, mil es demasiado. No, mil no. 500”, le respondí. Recuerdo haber sentido susto y vergüenza de ese número. Nunca había cobrado por nada en mi vida. Nunca había armado una presentación en mi vida. Nunca había hecho nada en mi vida.</p><p><p>Minutos más tarde entré a la reunión, llegó el momento cuando mi cliente me preguntó: “¿Y cuánto me vas a cobrar?”. No sé de dónde saqué el coraje pero rápidamente contesté: “2 mil”. Aquel cliente sonrío y me dijo amablemente que 2 mil era demasiado. “Te doy mil”. Si la vida fuera musicalizada hubiera sonado un “<em>¡ka-ching!</em>” en ese momento.</p></p><p>Días después de haber cerrado el trato, estaba despierta hasta las 3:00 de la mañana armando la bendita presentación; lamentándome por haber tenido el descaro, por haber tenido el atrevimiento, por haber tenido el tupé de haber cobrado mil dólares. Yo trataba de trabajar, pero solo podía pensar en mil excusas de por qué tenía que cancelar el contrato. Quería excusarme por cada uno de esos dólares que osé en pensar que merecía en algún momento. Perdí más tiempo inmersa en mis debates mentales de lo que pasé trabajando, cuando caí en la cuenta de que tanto lamento conspiraba más en contra de mi trabajo que cualquier otro factor en ese momento.</p><p>El síndrome del impostor es un tipo de ansiedad común en los emprendedores, que nos hace sentir como fraudes en momentos clave de nuestra carrera. Un estudio realizado en los años 60 incluso señaló que el síndrome del impostor está más presente en las mujeres emprendedoras. El síndrome del impostor se expresa frecuentemente en situaciones como justo antes de entregar un trabajo importante, justo después de recibir un reconocimiento. Nos hace sentir como si lo que estamos a punto de recibir está fuera de nuestra liga y que el trabajo que hemos hecho no es lo suficiente para merecerlo. Nos hace sentir como si estamos engañando a nuestros clientes porque en realidad no nos sentimos lo suficientemente preparados para el reto que tenemos por delante.</p><p>Muchas personas se preguntan cómo pudieran manejar mejor su tiempo para ser más productivos y más efectivos. Y aunque hay decenas de consejos del mejor manejo de nuestro tiempo, quiero compartir uno: mata las voces malignas. Calla los pensamientos del síndrome del impostor antes de que crezcan.</p><p>Si nuestro cerebro es una computadora, las voces malignas son la falla técnica. No creo que sea posible emprender sin las voces. Creo que hay que aprender a emprender a pesar de ellas. Solo imagina todo el tiempo que pudieras aprovechar siendo productivo, si no lo gastaras pensando en tus inseguridades. Cuando te atormentes a ti mismo con pensamientos exagerados acerca de cómo no estás capacitado a la altura de tus retos, detén el tren mental y concéntrate en el trabajo. La mejor manera de combatir la irracionalidad del síndrome del impostor es con la realidad del trabajo realizado.</p><p>Jamás es mi intención escribir para hacer que el emprendimiento parezca fácil. No lo es. No es fácil económicamente, pero tampoco es fácil psicológica ni emocionalmente. Emprender es un camino lleno de obstáculos. Y ya que es un camino lleno de obstáculos, hay que asegurarnos de que el mayor de esos obstáculos no seamos nosotros mismos.</p><p><p><strong>La autora es promotora de emprendimiento</strong></p></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/uozX84YCk_VrqvtX-2Hlf_QW7w0=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/IO4SLXVEU5CF7EOWCESPYCAEPI.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[Pensamientos como obstáculos]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>Guía de regalos locales para estas fiestas</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Guia-regalos-locales-fiestas_0_4636036434.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Guia-regalos-locales-fiestas_0_4636036434.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Tue, 10 Dec 2019 16:46:48 +0000</pubDate><description>Si quisieras comprar tus regalos para estas fiestas antes de que el tráfico se ponga peor (o esta ciudad termine de colapsar) y; además, quisieras regalar algo diferente en este fin de año, esta lista es para ti. Esta guía de regalitos locales está compuesta de algunas de mis recomendaciones personales para destacar el trabajo de emprendedores creativos en nuestro país:</description><content:encoded><![CDATA[<p>Si quisieras comprar tus regalos para estas fiestas antes de que el tráfico se ponga peor (o esta ciudad termine de colapsar) y; además, quisieras regalar algo diferente en este fin de año, esta lista es para ti. Esta guía de regalitos locales está compuesta de algunas de mis recomendaciones personales para destacar el trabajo de emprendedores creativos en nuestro país:</p><p><p>1. <strong>Fotos familiares con Michelle Galindo:</strong> Si quisieras regalar tarjetas navideñas o aprovechar la época navideña para tomarte fotos familiares, te recomiendo hacerlas con Michelle Galindo. Visita su cuenta de Instagram<em> @michgalindo1</em> para ver su catálogo digital de pequeñines vestidos de rojo, y no podrás evitar entrar en el espíritu navideño.</p></p><p><p>2.<strong> Cocinando Ando, de Cuquita Cookita:</strong> Si tienes un amigo que disfruta la comida, sube a sus redes fotos de todo lo que come, pero todavía no sabe cocinar, te recomiendo que le compres <strong>Cocinando Ando</strong>.</p></p><p><p>Cocinando Ando es un recetario doblemente creado por emprendedoras panameñas. Las 50 recetas son de la chef <strong>Cuquita Arias</strong> y, además, fueron todas diseñadas por la diseñadora (y chef-in-training!) <strong>Nicole Walsh</strong>. Cocinando Ando está disponible en preventa a $20 hasta el 15 de diciembre en el local de <strong>Cuquita Cookita</strong>, en calle 58 de Obarrio. Puedes ver más acerca de este recetario en <em>@cuquitacookita</em> y <em>#ironchefniki</em>.</p></p><p><p>3. <strong>Tara Chial en Uber Shop:</strong> Tara Chial es una diseñadora de joyas chino-panameña con entrenamiento profesional de Nueva York. Tara combina distintos tipos de piedras y formas para crear unos diseños espectaculares y particularmente interesantes; todos con su insignia de una ranita dorada. Busca los collares, aretes, pulseras de Tara Chial en Uber Shop y complementa el regalito con un<em> bouquet</em> de flores de <strong>Boutique Flowers Panamá</strong>. Más información en<em> @tarachial , @ubershopper o @boutiqueflowerspty</em>.</p></p><p><p>4. <strong>Peggy Cookies:</strong> Orgullosamente autoproclamada<em> cookie-monster</em>, no puedo dejar las galletas fuera de mi lista de regalitos locales para esta <a href="http://www.prensa.com/tema/navidad/" target="_blank">Navidad</a>. Peggy Cookies son galletas caseras, deliciosas, disponibles en bolsitas o frascos navideños. Mi recomendación: las de MMs. Puedes comprar Peggy Cookies en Felipe Motta, Deli Gourmet o visita su nuevo local en calle 65. Más información en <em>www.peggycookies.com</em> y <em>@peggy_cookies</em>.</p></p><p><p>5.<strong> Jonathan Harker en Lupa:</strong> Jonathan Harker es uno de los más importantes artistas contemporáneos de nuestro país, y acaba de inaugurar su más reciente exposición en Lupa. “Canes y Conos” es el nombre de la exposición, y cualquiera de sus piezas haría un regalo especial y muy bien pensado para los amantes del arte y de los perritos. Lupa está ubicado en avenida A, entre calle 4ta y 5ta en el Casco Antiguo. Ahí también podrás curiosear otros diseños de emprendedores creativos como Sofía Alvarado (@fifisss ) o Ro Prints (ro_prints). Más información en @lupa_pty o llamando al 388-8438.</p></p><p><p>6. <strong>Donación a ProNiñez:</strong> Si en estas fiestas quisieras compartir con los que más lo necesitan, puedes hacer un regalo doble apoyando a <strong>ProNiñez</strong>. Con sus certificados de regalo, puedes compartir el acto de solidaridad con un ser querido y, a la vez, apoyar a esta organización a llevar más educación, alimentación, salud y recreación a los más de 5 mil 500 niños en Cañazas que viven en extrema pobreza. Puedes adquirir un certificado de regalos llamándolos al 226-8360. Lee más acerca de esta organización sin fines de lucro en <em>www.proninezpanama.org</em> y <em>@proninez</em>.</p></p><p>No importa qué decidas comprar, recuerda que los regalitos al final del día son la expresión material de sentimientos de aprecio y amor. No dejemos que el tráfico corrompa la intención original de nuestra búsqueda de regalos. Seamos conductores más amables y más pacientes. Todos estamos en las mismas, y aunque el tráfico no va a mejorar, los que podemos mejorar somos nosotros.</p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/ig8Yyps8yifk5B4wkQhuYJqoox4=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/P2O5JDKQI5CD7OVVI3YYNOPUDE.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[Guía de regalos locales para estas fiestas]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>La importancia de los ‘role models’</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/importancia-role-models_0_4641285929.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/importancia-role-models_0_4641285929.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Tue, 10 Dec 2019 14:56:42 +0000</pubDate><description>Pongamos en perspectiva por un segundo que no todos los días uno recibe un correo de una niña feminista y amante de Star Wars.</description><content:encoded><![CDATA[<p><p>Hace algunas semanas recibí el mejor <em>email</em> que había recibido en mucho tiempo. El <em>email </em>iba algo así: “Hola Stefy. Mi nombre es Luciana. Tengo 12 años y soy feminista”. Sin embargo, fue un par de líneas más abajo donde terminé de quedar arrebatada de la emoción: “A la mayoría de las niñas les gustan las princesas como Aurora. A mí, la princesa que me gusta es Leia”.</p></p><p>Pongamos en perspectiva por un segundo que no todos los días uno recibe un correo de una niña feminista y amante de Star Wars.</p><p>Luciana me escribió para solicitarme una reunión y entrevistarme acerca del feminismo para un proyecto de la escuela. Con muchísimo gusto accedí y nos reunimos a conversar.</p><p><p>1. <strong>Nellie Bly</strong>: El nombre real de Nellie Bly era Elizabeth Cochrane y nació en 1864. Nelly tenía solo 23 años cuando un famoso editor de Nueva York le pidió que escribiera acerca de asilos psiquiátricos. Nellie trabajó encubierta y se hizo pasar como una paciente de Blackwell Island por 10 días. A través de su artículo, Nellie expuso el horrible trato aceptado en este tipo de instituciones y fue gracias a su trabajo que se empezaron a redactar leyes para proteger los derechos de los aquellos que padecen enfermedades mentales.</p></p><p>Desde el inicio de nuestra reunión pude ver cómo Luciana era una niña inteligente, dulce, llena de opiniones y de preguntas. Conversando con ella me puse a pensar que muchas veces no le dedicamos el tiempo a hablar de temas importantes con los niños porque pensamos que no están listos o que no nos van a entender. Sin duda, Luciana es una niña extraordinaria pero también es solo una niña. Si no hubiera sido porque sus padres le hubieran hecho caso, respondiéndole sus preguntas, o alimentando su curiosidad -no hubiéramos estado ella (a su corta edad) y yo reunidas conversando de temas interesantes.</p><p><p>2. <strong>Marie Curie</strong>: Tras la invasión rusa en Polonia en la Primera Guerra Mundial, se clausuraron todas las escuelas, laboratorios, espacios de aprendizaje. Se estima que alrededor de mil profesores se organizaron clandestinamente para impartir clases dentro de un movimiento que se conoció como Flying University. Uno de esos profesores y químicos tenía dos hijas con quienes compartió todo su conocimiento. Su hija mayor huyó a París a culminar sus estudios y fue donde se casó con Pierre Curie - y pasó a ser conocida como Marie Curie, virtuosa de la química y una de cuatro personas en ganar dos premios Nobel.</p></p><p>Después de conversar un rato, Luciana me contó acerca de un libro que había estado leyendo, donde cada letra del abecedario representaba a una mujer empoderada y el trabajo que había realizado.</p><p><p>3. <strong>Dolores Huerta</strong>: Nacida en Stockton, California - Dolores Huerta fue líder de movimientos por derechos humanos. Por una parte, luchó junto con César Chávez por los derechos humanos de los obreros mexicanos en Estados Unidos, pero además luchaba en contra del sexismo en su comunidad.</p></p><p>En cada uno de esos ejemplos, Luciana encontraba no solo información sino inspiración. Cada ejemplo de una mujer que luchó contra el sistema y logró lo impensable es una prueba de que sí se puede. De que cualquiera puede.</p><p>Sea el tema feminismo o emprendimiento o cualquier tema - los ejemplos, los casos de éxito, los “role models”, son el mejor atajo para crear una aspiración. Yo quiero ser como equis persona. Compartámosles a las niñas más ejemplos de mujeres trabajadoras y exitosas. Compartámosles a los niños más ejemplos de hombres exitosos no a pesar de, sino por su empatía y su sensibilidad. Y más importante que todo, seamos hombres y mujeres trabajadores y conscientes y solidarios para establecer los ejemplos necesarios para todas las Lucianas y todos los niños de las generaciones que están por venir. Luciana sacó un 110% en su presentación, por si quisieran saber.</p><p><p><strong>El autor es promotora de emprendimiento</strong></p></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/bSYNfrhwB9cB-5jyQLMPOuNEodI=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/WPOIZ646YJB6BHHWQFNL2VSO2M.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[La importancia de los ‘role models’]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>Felicidades, promoción 2016</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Felicidades-promocion_0_4646535353.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Felicidades-promocion_0_4646535353.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Tue, 10 Dec 2019 13:45:19 +0000</pubDate><description>Me despido, desde el futuro. El futuro está bien. Los profesores siempre nos amenazan con estar preparados para “la vida real”, pero no hay manera de dominar la vida real más que viviéndola.</description><content:encoded><![CDATA[<p><p>La artista <strong>Candy Chang</strong> llevó a cabo una instalación interactiva llamada: <strong>“La Escuela del Futuro”</strong>. La instalación lucía como un salón de clases vacío con un pupitre en el medio y rodeado de globos rojos. La idea era que los participantes tomaran los globos rojos y escribieran qué les hubiera gustado aprender cuando estaban en la escuela. Más de mil respuestas fueron documentadas y variaban desde: cómo ser tú mismo hasta el valor de viajar o cómo presupuestar para la vida diaria.</p></p><p><p>Hace dos semanas, tuve la reunión de 10 años de graduados con mi promoción. Allí pensé que han pasado 10 años desde la última vez que escribí en un pupitre:<em> “Stefy was here. Prom, 2006”</em>. Desde que me gradué, nuestro sistema solar perdió un planeta y nuestro país inauguró una provincia. Plutón y Panamá Oeste son parte de mi lista de “cosas que no aprendí en la escuela”, aunque definitivamente no la encabezan. Si tuviera que escoger tres cosas que me hubiera gustado aprender antes, creo que serían:</p></p><p><p>1.<strong> Tu destino no está escrito:</strong> Yo era una buena estudiante, pero creo que eso me hizo estresarme más de lo que me hizo esforzarme. De igual manera, haber sido una buena estudiante no me ayudó en ningún momento a saber qué quería hacer con mi vida, y mucho menos a hacerlo. Por eso, a los estudiantes buenos les advierto: no tienen nada asegurado. Asimismo, a los estudiantes no tan buenos les confirmo: no están en desventaja. Graduandos, no confundan los reconocimientos con logros ni la falta de ellos con falta de capacidad. La diferencia entre capacidad intelectual e interés intelectual se reconoce cuando salimos de la escuela, y encontramos nuevos temas que nos apasionan y nuevas maneras de aprenderlos. Tu destino no solo no está escrito a los 18, sino que qué tan bueno eres leyendo, memorizando y contestando exámenes no lo escribe en ningún momento de tu vida.</p></p><p><p>2. <strong>Cómo resistir la urgencia de definirlo todo:</strong> A los 18 años, llenos de miedos y llenos de sueños, podemos tener ganas de definirlo todo ya. Permítanse sentir: “todavía no”. La vida da muchas vueltas y no importa qué tantos planes armemos, a los 18 años es casi imposible predecir dónde vamos a terminar y cómo van a resultar las cosas. Pero es estando abiertos a esos giros y a todos los cambios inesperados que nos damos el chance de verdaderamente ir incorporando en nuestras vidas las oportunidades que van apareciendo y las lecciones que vamos aprendiendo en el camino.</p></p><p><p>3.<strong> La importancia de empezar proyectos:</strong> Aunque todavía no empezarán ni podrían empezar los proyectos de sus vidas, no significa que no pudieran empezar algún proyecto. La manera de empezar a descubrir qué queremos hacer con nuestras vidas no es decidirlo para definirlo. La manera es explorarlo a través del trabajo. La claridad solo viene de la acción. Aprovechen los meses que tengan de vacaciones para trabajar. O encuentren una pasantía, un voluntariado o un trabajo de medio tiempo que puedan llevar a cabo a la par de sus estudios. Solo trabajando podrán encontrar un problema para luego resolver o al cual enfocar sus nuevas ideas a nivel universitario. Y de ser posible, luego de trabajar podrían empezar un proyecto para resolverlo. Emprender proyectos en la escuela y en la universidad reduce el nivel de riesgo y es un espacio ideal para experimentar. Además, estamos en la situación ideal para recibir realimentación gratuita acerca de qué funciona y qué no funciona de nuestros proyectos. Poner un proyecto en marcha nos enseña acerca de nosotros mismos y de cómo funciona el mundo, más que cualquier curso.</p></p><p>Me despido, desde el futuro. El futuro está bien. Los profesores siempre nos amenazan con estar preparados para “la vida real”, pero no hay manera de dominar la vida real más que viviéndola.</p><p>¡Suerte a todos en esta nueva etapa de sus vidas!</p><p>Nota: Una versión de este artículo fue publicada originalmente en febrero de este año, pero lo vuelvo a compartir días después de la graduación de mi hermano menor y sus amigos, a quienes dedico este artículo.</p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/Krf4qrIp75RVKZRSropqY7OB6SQ=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/CDXICUGS7RDYVEEAOHHA7RTY7Y.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[Tomado del website de Candy Chang]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Exposición ‘La Escuela del Futuro’]]></media:credit></media:content></item><item><title>Menos como un aeropuerto y más como un avión</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/aeropuerto-avion_0_4772522793.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/aeropuerto-avion_0_4772522793.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Fri, 06 Dec 2019 22:43:24 +0000</pubDate><description>La semana pasada estuve en Islandia. Este país apenas logró su independencia en 1944 y logró algo de notoriedad global en 2010 con la erupción del volcán Eyjafallajokull.</description><content:encoded><![CDATA[<p>La semana pasada estuve en Islandia. Este país apenas logró su independencia en 1944 y logró algo de notoriedad global en 2010 con la erupción del volcán Eyjafallajokull.</p><p><p>Fue la erupción de ese volcán y el hecho de que colapsó el transporte aéreo de Norteamérica y Europa por tres semanas, lo que hizo que yo me “enterara” de que ese país existía. Una vez había llegado, decir “Panamá” para responder a la pregunta de mi país de origen, incitaba una sonrisa en la mayoría de la gente. Todos los islandeses sabían de la firma panameña <a href="http://www.prensa.com/mossack_fonseca/" target="_blank">Mossack &amp; Fonseca </a>y de la investigación global conducida por el <strong>Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación</strong> sobre las estructuras<em> offshore</em> creadas por la firma para ocultar dineros y evadir regulaciones.</p></p><p>Esto estremeció a nuestro pequeño país y provocó la renuncia del primer ministro en el suyo. Y así, dos pequeños países tan distantes y diferentes quedan en alguna medida conectados.</p><p>La vida es menos como un aeropuerto y más como un avión. En un aeropuerto, el resto de las personas allí adentro son o tu aliado o tu obstáculo. El joven de la aerolínea que te anuncia que has sido ascendido a los puestos de clase ejecutiva: aliado. La joven delante tuyo en el control de seguridad que activa varias veces el detector de metales: obstáculo.</p><p>Dentro de esa perspectiva, todo pasa para acelerar o detener nuestro avance. Todo pasa a nuestro favor o en nuestra contra. En cambio, en un avión, todos estamos yendo hacia el mismo destino. El estar confinados a un espacio tan pequeño nos recuerda que todos estamos en las mismas. Se nos puede olvidar, pero dentro de un avión compartimos los mismos baños, la misma cantidad limitada de comida y, hasta el mismo aire. Usualmente se nos olvida que compartimos el mismo aire hasta que alguien empieza a toser y estés relativamente cerca o relativamente lejos, temes correr peligro de infección.</p><p><p><strong>Ethan Zuckerman</strong>, profesor de Massachusetts Institute of Technology (MIT), inicia su libro<strong> Rewire</strong> con un recuento de la epidemia de SARS en 2002. Zuckerman cuenta cómo una enfermedad que empezó en China se fue regando rápidamente por casi todo el mundo, porque solo una persona era capaz de infectar a otras 126 en un vuelo. Y esas 126 personas a otras 15 mil 876 y así consecutivamente. “Con un largo período de incubación y facilidad de transmisión, el SARS parecía haber sido diseñado para un mundo conectado”, explica Zuckerman. La historia del virus del SARS es una referencia de las infecciones promovidas por la conexión, pero también es una historia de infección detenida por el tipo de colaboración que solo es posible por la conexión.</p></p><p>A diferencia de otras epidemias, el SARS fue contenido como parte de un operativo global. Médicos de todo el mundo compartieron información y pudieron identificar, mapear, rastrear y contener la enfermedad. Solo en el mundo hiperconectado en el que vivimos podía una enfermedad tan virulenta como esta regarse del tal manera. Pero al mismo tiempo, solo en un mundo hiperconectado podía una enfermedad tan virulenta como esta contenerse en un período de tan solo ocho meses.</p><p>Actualmente, discursos políticos alrededor del mundo están ganando seguidores al hablar de cerrar las puertas, construir más muros, dejar afuera al extranjero - y allá ellos que resuelvan.</p><p>Estos discursos pueden responder a algunos eventos específicos, a riesgos metafóricos de “infección”.</p><p>El miedo a la conexión hace que las personas, líderes (¿?), países quieran operar en estatus aeropuerto. Todos con la misma meta, pero cada quien velando por lo suyo. Sálvese quien pueda. El problema con esta mentalidad es que queramos o no, el mundo es un avión; directa o indirectamente lo que pasa en un país termina afectando a sus países vecinos. A veces, hasta países que no tienen nada que ver.</p><p>Sean temas de inmigración, derechos humanos de refugiados o cambio climático, nos toca a nosotros darnos cuenta de que hoy en día todas las barreras que existen son impuestas - son políticas, son culturales, son prejuicios humanos. Las subimos por miedo, pero al subirlas nos negamos de todas las posibilidades de aprender, compartir y colaborar. Es hora de empezar a reconsiderar cómo construimos nuestros negocios, gobernamos nuestros países y educamos a nuestra juventud para vivir en un mundo verdaderamente conectado, por el bien de todos.</p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/MqhzgHYkFDuExYyyf8iAIh3JCz8=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/UENJC6GHEZCYRB5LET4JUYHOGM.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[Menos como un aeropuerto y más como un avión]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>‘Timeline’ fotográfico (un contexto histórico)</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Timeline-fotografico-contexto-historico_0_4651784842.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Timeline-fotografico-contexto-historico_0_4651784842.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen, economia@prensa.com/ stefycohen@gmail.com | </dc:creator><pubDate>Fri, 06 Dec 2019 21:42:51 +0000</pubDate><description>Antes de eso, tenías que contratar a un fotógrafo profesional que venía con una cámara que era toda una maquinaria y tenía que hasta explotar un bombillo para tomar flash. La Brownie logró que tomar fotos dejara de ser un proceso casi que exclusivo y pasaba a manos comunes por primera vez.</description><content:encoded><![CDATA[<p><p>En el año 1900, la <strong>Kodak</strong> sacó la primera cámara digital personal, llamada la<strong> Brownie</strong>. En su momento, la Brownie fue una revolución total porque te permitía tomarte, por primera vez, tus propias fotos.</p></p><p>Antes de eso, tenías que contratar a un fotógrafo profesional que venía con una cámara que era toda una maquinaria y tenía que hasta explotar un bombillo para tomar flash. La Brownie logró que tomar fotos dejara de ser un proceso casi que exclusivo y pasaba a manos comunes por primera vez.</p><p><p>En el año 1948,<strong> Edwin Land</strong> lanzó la primera cámara instantánea, que luego pasarían a conocerse como las <strong>Polaroid</strong>. En 1975, un ingeniero de la Kodak le presenta a la junta directiva la tecnología necesaria para armar la primera cámara digital.</p></p><p>La junta directiva rechaza esta loca idea alegando que ellos estaban en el negocio de papel fotográfico y que una movida como esa, sería dispararse en el pie. Sin embargo, proceden a lanzar su versión de la cámara instantánea, intento comercial que termina en una demanda de Polaroid por robo de tecnología patentada. Después de 10 años, Polaroid gana la demanda por 12 mil millones de dólares.</p><p>No es hasta 1991 que logran su pico de ventas. En 2001, la Polaroid se declara en bancarrota.</p><p><p>En el año 2007 aparecen los primeros <a href="http://www.prensa.com/tema/smartphones/" target="_blank">smartphones</a>; popularizando, entre otras cosas, su cámara integrada. Por primera vez, la cámara de los <em>smartphones</em> no era la mejor en el mercado, pero la facilidad de estar desde nuestro dispositivo celular hizo posible ese <em>tradeoff</em>. Sin embargo, las cámaras integradas han sido siempre una característica tan popular de los <em>smartphones</em> que se han ido mejorando en calidad de imagen y capacidad de lente, con el tiempo. Especialmente desde el lanzamiento de redes sociales como Instagram en 2008.</p></p><p><p>A mediados de septiembre de este año (la red social antes conocida como) <a href="http://www.prensa.com/tema/snapchat/" target="_blank">Snapchat</a> pasó a ser oficialmente,<strong> Snap Inc</strong>. En esta transición Snap Inc. se reposicionó como una compañía de cámaras. Explica el experto costarricense en redes sociales Rogelio Umaña que de alguna manera Snapchat siempre fue una compañía de cámaras al abrir directamente en la herramienta de cámara, a diferencia de Facebook o Instagram, por ejemplo. Esta transición fue acompañada por el lanzamiento de su nuevo producto: los<strong> Spectacles.</strong></p></p><p>Los Spectacles son un par de lentes de sol con cámara integrada. Este par de lentes se sincronizan a tu cuenta de Snapchat para pasar vía Bluetooth o wifi todo lo que grabes al apretar el pequeño botón sobre el lente izquierdo. Los Spectacles filman en 115 ángulos, lo que te permite girar tus videos para verlos en vertical u horizontal. Los Spectacles han estado “medio” disponibles desde noviembre, ya que se pueden conseguir solamente a través de Snapbots, máquinas expendedoras especiales, que han colocado temporalmente en algunas ciudades de Estados Unidos con cantidades limitadas de lentes. Se podrán imaginar las filas. (De horas y horas, por si acaso no se lo imaginaron).</p><p><p>La evolución de las cámaras, de las maneras de documentar nuestra humanidad, ha sido un proceso continuo de democratización. Democratización de captura, de velocidad, de ubicuidad. Esta movida de <strong>Snap Inc.</strong> con los Spectacles es interesante, porque aunque es un regresar de lo digital a lo tangible, parece el primer movimiento de una compañía digital para ofrecer una herramienta tangible a sus suscritores; para ayudarlos a crear y no solo difundir contenido visual. Esto ocurre cuando el diccionario Oxford escoge<em> post-truth</em> o posverdad como la palabra del año, haciendo referencias a las circunstancias bajo las cuales las creencias personales tienen más impacto que los hechos objetivos para moldear la opinión pública. Esto ocurre el año cuando reconocemos que <a href="http://www.prensa.com/tema/facebook/" target="_blank">Facebook</a> está plagado de noticias falsas y que debemos hacer algo al respecto para impedir la difusión de desinformación.</p></p><p>La democratización, el movimiento de pocos a muchos, ha avanzado siempre nuestra historia humana. Nos tenemos que preguntar si será igual en la era digital o si el usuario común debe reconocer un grado de responsabilidad que antes solo tenían las corporaciones de medios tradicionales. Los dejo pensando en esto hasta el próximo lunes, cuando escribiré más acerca del enorme problema de la posverdad y las noticias falsas.</p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/mF-2sBAoyx2PnEkaWrmz8-0Mri8=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/HOU3DTFP3ZHUHKMN3FMVO6NZ7U.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[‘Timeline’ fotográfico (un contexto histórico)]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>El reto de escogerse a uno mismo</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/reto-escogerse-mismo_0_4777772274.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/reto-escogerse-mismo_0_4777772274.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Fri, 06 Dec 2019 20:19:36 +0000</pubDate><description>Mis papás, en son de apoyo de mi misión teatral, me compraron la película en VHS. Veía la película todos los días y me aprendía con toda la ilusión todas las canciones. Pronto, esa ilusión se esfumó cuando me enteré de que ni siquiera habría audiciones para la obra de fin de año. Nos colocaron a todos los “kindergardianos” en orden de tamaño y así asignaron los roles. A los cinco años yo tenía una mediana estatura y así mismo me tocó un mediano papel. Me asignaron el pinche rol de una de las niñas de la familia Von Trapp, cuyo nombre ni sabía ni mucho menos ahora recuerdo.</description><content:encoded><![CDATA[<p><p>En 1965, Julie Andrews protagonizó la producción cinematográfica de <strong>La Novicia Rebelde</strong> y conquistó los corazones de todo el mundo a través de su interpretación musical. Veintiocho años más tarde, aquella historia sería el tema de la obra de fin en mi preescolar y fue mi sueño de “kindergardiana” interpretar el papel de Fraulein María y conquistar los corazones de todos en mi escuelita.</p></p><p>Mis papás, en son de apoyo de mi misión teatral, me compraron la película en VHS. Veía la película todos los días y me aprendía con toda la ilusión todas las canciones. Pronto, esa ilusión se esfumó cuando me enteré de que ni siquiera habría audiciones para la obra de fin de año. Nos colocaron a todos los “kindergardianos” en orden de tamaño y así asignaron los roles. A los cinco años yo tenía una mediana estatura y así mismo me tocó un mediano papel. Me asignaron el pinche rol de una de las niñas de la familia Von Trapp, cuyo nombre ni sabía ni mucho menos ahora recuerdo.</p><p><p>Estuve devastada. En realidad no recuerdo, pero imagino que mis papás me habrán dicho que no me preocupara, que en la casa podía cantar todo lo que yo quisiera. Pero, no. Yo, en protesta dramática me propuse cantar todas las canciones de la pequeña obra. Todas. En todo momento. Lo más alto que podía. Ni siquiera cantaba bien, pero yo desahogaría mi tristeza como alto volumen musical. Imagina la situación de un montón de niños practicando la obra de <strong>La Novicia Rebelde</strong>, algunos medio dormidos, algunos sacándose los moquitos y yo ahí cantando lo más alto que podía desde una esquina cualquiera. Me debo haber visto tan triste.</p></p><p><p>La vida pre revolución digital estaba llena de <em>gatekeepers</em>. Los <em>gatekeepers</em> eran porteros: portadores de permisos. Antes, necesitabas una casa editorial que publicara tu libro o una compañía disquera que lanzara tu álbum musical. La revolución digital trajo consigo un gran mazo para derribar no solo a los porteros, sino también las puertas. Hoy en día, puedes escribir tu propio blog, subir tu música a Spotify, subir tus juegos o aplicaciones al Google Playstore, tomarte tus propias fotos y subirlas a tu propio Instagram y llamarte modelo si te da la gana. Vivimos en un mundo donde el ser se consigue con el hacer, no con esperar en silencio a que llamen tu nombre.</p></p><p>Sin embargo, ¿será que todavía nos hace falta creérnoslo? Será que todavía, ¿nos hace falta escogernos a nosotros mismos? Seth Godin explica que escogerse a uno mismo no se limita solamente a emprender. Escogerse a uno mismo significa ser proactivo y tomar iniciativa. Escogerse a uno mismo puede ser postularse para un puesto que otros creen que está fuera de tu alcance, empezar una liga interna de fútbol o incluso cantar suficientemente alto en kínder para que tus maestras cayeran en cuenta de su error al asignar los papeles de la obra.</p><p>En retrospectiva, no creo que ni siquiera haya sido mi intención (porque tenía cinco años), pero las maestras, ante tanta cantadera, me preguntaron que qué pasaba. Que si lo que yo quería era ser Fraulein María. Esa era mi oportunidad y yo dije que sí. “¡Canté tan alto que me descubrieron!”, debo haber pensado.</p><p>A mi amiguita, quien originalmente tenía el papel de María, ni le importaba e hicieron el cambio. Quedé yo con mi mediana estatura, interpretando a una adulta más bajita que algunos niños de la familia Von Trapp.</p><p>Feliz le debí haber dicho a mi mamá que me tenía que mandar a hacer un nuevo vestido, porque tenía un nuevo rol. Esa fue la primera vez que estuve en un escenario y la última vez que canté en mi vida.</p><p>Escogerse a uno mismo no es fácil. Para hacerlo, nos toca superar dudas personales y también sociales. “¿Quién se jura este ahora para estar haciendo X?”, puede ser una frase tanto en nuestra cabeza como en la boca de los demás. Superar el reto de escogerse a uno mismo se reduce a saber que si tienes algo (una historia/un producto/un servicio) que le aporte a alguien más. Ese es todo el permiso que necesitas para levantar la mano y decir: Yo.</p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/z-ldc0w8P8IHBJwyON6JlZsQ3_Q=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/TPZWZSG3EBEYRFIUWUDJW7A5IY.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[El reto de escogerse a uno mismo]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>‘Gap analysis’</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Gap-analysis_0_4788271200.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Gap-analysis_0_4788271200.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Fri, 06 Dec 2019 15:43:10 +0000</pubDate><description>Este tipo de análisis usualmente se utiliza de manera táctica para el ámbito operativo de una organización, pero el mismo concepto aplica para ser táctico con el futuro de nuestras carreras.</description><content:encoded><![CDATA[<p><p>Un<em> gap analysis</em> es una herramienta sencilla que permite la comparación del desempeño actual versus el desempeño deseado de una organización o un individuo.</p></p><p><p><em>El gap analysis</em> es un cuadro que revela “huecos” o espacios de mejora entre lo que se está haciendo y lo que se quisiera poder hacer.</p></p><p>Este tipo de análisis usualmente se utiliza de manera táctica para el ámbito operativo de una organización, pero el mismo concepto aplica para ser táctico con el futuro de nuestras carreras.</p><p><p>Un <em>gap analysis</em> se puede utilizar en distintos momentos de nuestro desarrollo profesional.</p></p><p>Se puede utilizar, por ejemplo, para aplicar para un nuevo trabajo, para aplicar o prepararnos para un ascenso laboral, para hacer transición de un trabajo a un negocio propio, incluso para diseñar un plan de estudio o mejor aprovechar una oportunidad de educación o entrenamiento.</p><p><p>El <em>gap analysis</em> te permite reflexionar acerca de dónde estás, a dónde quieres llegar y qué tienes que hacer para llegar hasta allá.</p></p><p>Para propósitos de evolución profesional, esta herramienta estaría compuesta por cinco columnas: a) requisitos, b) experiencia, c) acción, d) resultado anticipado, e) personas necesarias.</p><p><p>Llenar estas cinco columnas es un ejercicio que te permite examinarte profesionalmente de manera objetiva. Describiré aquí cada una de las cinco columnas, pero entenderás mejor si después de leer este artículo realizas tu propio <em>gap analysis</em> - aunque sea como pequeño experimento.</p></p><p>La primera columna pone: Requisitos. Debes escribir los requisitos de un futuro trabajo.</p><p>Estos requisitos pueden haber sido verbalizados por una empresa en su descripción de rol o funciones. Si estás buscando empezar o diseñar tu propio trabajo, debes hacer una lista con los requisitos que consideres/imagines que ese trabajo puede requerir de tu parte.</p><p>Definitivamente es más fácil llenar esta columna con requisitos preestablecidos, pero no es imposible hacerlo con requisitos autoimpuestos. Pregúntate: “¿Si empiezo por negocio, cuál sería mi rol? ¿Qué tengo que saber? ¿Qué tendré que hacer? ¿Qué debo hacer/saber para delegar el resto de las funciones?”.</p><p>La segunda columna pone: Experiencia. Debes escribir la experiencia que ya tienes. En esta columna entraría: nivel educativo, años de experiencia en una industria específica, conocimiento de un tema o industria específico, y habilidades que hayas desarrollado en tu trayectoria. El truco está en combinar cada parte de tu experiencia con cada uno de los requisitos de tu futuro trabajo. Para hacerlo más sencillo, vale la pena hacer una lista aparte de todas tus experiencias y lecciones particulares que has aprendido en el camino. Luego, para cada requisito que ya tengas en el listado puedes colocarle al lado la experiencia correspondiente que de alguna manera “satisface” el requisito.</p><p><p>En este momento, podrás visualizar que algunas de tus experiencias ya cumplen con algunos requisitos y además, que existen algunos “huecos” si no tienes la experiencia necesaria para otros requisitos. Estos “huecos” o espacios son los que permiten el <em>gap analysis</em>. El <em>gap analysis</em> es la oportunidad de visualizar qué tienes vs qué te hace falta para poder tomar acción y prepararte adecuadamente.</p></p><p>La tercera columna pone: Acción. En este momento solo debes trabajar con los requisitos que no hayan sido satisfechos por tu experiencia previa. Ya que no pudiste complementar esos requisitos con una experiencia, debes complementarlos con una acción. Esta es la columna creativa y táctica de este ejercicio. Para cumplir estos requisitos, ¿qué necesitas? ¿Tomar un curso? ¿Fortalecer alguna habilidad? ¿Involucrarte con algún tipo específico de proyecto o departamento? ¿Contratar a alguien?</p><p>En base a estas acciones puedes establecer cuál deseas que sea tu resultado - cuánto anticipas que podrías acercarte a cumplir con el requisito. Además, puedes pensar en qué personas serían instrumentales para apoyarte a avanzar en el cumplimiento de esos requisitos.</p><p><p>Hace poco escuché que la educación debe ser una combinación entre: el fortalecimiento deliberado de nuestras habilidades y a la misma vez, una exploración para el desarrollo de intereses o habilidades que no sabíamos que teníamos. El<em> gap analysis</em> es una herramienta útil a corto plazo - para llegar del punto A al punto B; para dar un salto que estamos persiguiendo. Aprovechémosla para lo que funciona, pero no dejemos de buscar ni dejemos de aprender acerca de los temas que nos apasionan. Como dijo <strong>Steve Jobs</strong>: “uno solo conecta los puntos en retrospectiva”.</p></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/q5gkc7BNMOAzJMLzMMNIjZtIQuA=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/UD5IQSLWENAJZG6G227JAQGTOI.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[‘Gap analysis’]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>‘#Buenainiciativa’</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Buenainiciativa_0_4793520683.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Buenainiciativa_0_4793520683.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Thu, 05 Dec 2019 21:23:56 +0000</pubDate><description>Había estado buscando este libro por semanas, sin éxito, hasta que entré a una pequeña librería feminista en el barrio de Haight-Ashbury, San Francisco, sede del movimiento hippie revolucionario de los 60. Me pareció cómicamente adecuado.</description><content:encoded><![CDATA[<p><p>“A tus oponentes les encantaría que creyeras que no hay esperanza, que no tienes poder, que no puedes ganar”, afirma Rebecca Solnit en su libro <strong>Hope in the Dark</strong> o<strong> Esperanza en la Oscuridad</strong>. Rebecca Solnit es autora de 18 libros acerca de la sociedad civil, el poder popular y la esperanza. <strong>Hope in the Dark</strong> es un libro acerca de cómo todos los avances sociales de la historia empezaron con un pequeño grupo de personas que creyó, tuvo la esperanza y actuó para que situaciones deplorables de sus países pudieran cambiar. Para explicar tan complejo suceso, Solnit empieza por definir qué es y qué no es la esperanza. “La esperanza no es la creencia de que todo ha estado, está, ni estará bien… La esperanza se ubica en la premisa de que no sabemos qué va a pasar y es en ese espacio de incertidumbre donde hay oportunidad para actuar”.</p></p><p>Había estado buscando este libro por semanas, sin éxito, hasta que entré a una pequeña librería feminista en el barrio de Haight-Ashbury, San Francisco, sede del movimiento hippie revolucionario de los 60. Me pareció cómicamente adecuado.</p><p>Lo buscaba porque últimamente he sentido que nuestros gobiernos, más que robarnos los impuestos, nos han robado la esperanza. Por lo menos a mí. Y busqué precisamente este libro porque, como explica Solnit, la esperanza es una herramienta necesaria de cambio que te permite visualizar cómo las cosas podrían ser diferentes y empezar a actuar hacia esa visión.</p><p>Para recuperar mi esperanza, me puse a buscar iniciativas, acciones, ejemplos de cómo los individuos nos organizamos y logramos crear un impacto. Hoy quisiera compartirles tres ejemplos de #buenasiniciativa aquí:</p><p><p><strong>1. #2minutos2bolsas</strong> es un hashtag y un movimiento iniciado por el emprendedor Tomás Altamirano. #2minutos2bolsas es una invitación a dedicar 2 minutos de tu tiempo para recoger 2 bolsas de basura de alguna playa en Panamá. Al hacerlo, puedes nominar a otros amigos para que lo hagan también. Esta propuesta ambiental, diseñada con efecto multiplicador, ha resultado en cientos de bolsas de basura retiradas de la orilla. Este fin de semana, el reto incluso llegó a empresas que asistieron con sus equipos de responsabilidad social empresarial a recoger basura en tiempo récord.</p></p><p><p><strong>2. PRIDE 2017</strong> se celebró este sábado 1 de julio con miles de personas marchando en la avenida Balboa a favor de la inclusión y de la igualdad de derechos humanos para la comunidad LGBT. A pesar de que los temas de educación sexual y matrimonio igualitario han sido de total controversia en nuestro país, esta marcha nos acerca como sociedad al estándar humanitario de países del primer mundo como Estados Unidos, y más recientemente, Alemania. Esta marcha, al haber sido diseñada con mensajes positivos acerca de la tolerancia y la no discriminación, reunió no solamente a miembros de la comunidad LGBT sino a miles de aliados (entre ellos, el Despacho de la Primera Dama y la Alcaldía de Panamá) quienes también creen en una sociedad inclusiva.</p></p><p><p><strong>3. El Ñeque Noticias</strong> no es nuevo, pero cada vez se pone mejor. El Ñeque es el proyecto político de Simón Tejeira y Daniel Lopera, quienes a través de videos informativos y graciosos nos explican algunas de las atorrancias que ocurren en el gobierno.</p></p><p>Tejeira ha combinado excepcionalmente sus estudios de gobierno en la Universidad de Cornell y sus habilidades teatrales para producir el personaje de Belisario Amador Balboa, “al servicio de la patria”.</p><p>En su página de Facebook o Youtube podrán encontrar entre sus videos más recientes temas como el Decreto 130 o las partidas discrecionales. ¡Ñe!</p><p>Estos son solo tres ejemplos de una serie de buenas iniciativas que están ocurriendo en nuestro país.</p><p><p>Como dijo Charles Dickens para abrir su famosa novela <strong>Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos</strong>, las noticias tradicionales son hábiles reportando cómo estamos viviendo el “peor de los tiempos”. Protagonicemos nosotros el reportaje del “mejor de los tiempos”.</p></p><p>Esta semana estaré compartiendo y te invito a que compartas también (en tu red social de preferencia) toda #buenasiniciativa que esté ocurriendo en nuestro país. No olvidemos que el mundo ha cambiado para mejor miles de veces antes. A través de nuestros acciones, nuestro país también podrá hacerlo.</p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/mffBc9W4s3STtKs1OIvDFd3151U=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/BIT6NL2QLVDWHMAXWPQRAH75FE.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[‘#Buenainiciativa’]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>Lecciones de mudanza</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Lecciones-mudanza_0_4798770170.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Lecciones-mudanza_0_4798770170.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Thu, 05 Dec 2019 20:16:37 +0000</pubDate><description>El viernes me mudé a Boston, Estados Unidos. Por el próximo año seré estudiante de la maestría de Tecnología, Innovación y Educación en la universidad de Harvard. Seguiré escribiendo semanalmente esta columna como una manera de compartir y reportar ideas o tendencias de las que esté aprendiendo en esta aventura académica. Digo aventura, pero siéntase en la libertad de releer esa oración y reemplazar “aventura” por “reto” u “oportunidad increíblemente soñada pero definitivamente atemorizante”.</description><content:encoded><![CDATA[<p>El viernes me mudé a Boston, Estados Unidos. Por el próximo año seré estudiante de la maestría de Tecnología, Innovación y Educación en la universidad de Harvard. Seguiré escribiendo semanalmente esta columna como una manera de compartir y reportar ideas o tendencias de las que esté aprendiendo en esta aventura académica. Digo aventura, pero siéntase en la libertad de releer esa oración y reemplazar “aventura” por “reto” u “oportunidad increíblemente soñada pero definitivamente atemorizante”.</p><p>Aunque el período de clases todavía no comienza, el día de mudanza ya fue un día lleno de lecciones utilizando, por primera vez, U-Haul.</p><p><p>U-Haul es una compañía de alquiler de camiones y tráiler. Me tocó trabajar con ellos porque uno de sus mercados <em>target</em> es la población de mudanza.</p></p><p><p>Aunque U-Haul no es una compañía nueva, toda la experiencia de usuario fue genial, desde alquilar el camión<em> online</em> hasta recogerlo en su sucursal. Les comparto aquí las dos lecciones principales que aprendí:</p></p><p>1. Venta cruzada: Primero, el diseño de su sitio web refleja entendimiento total de su cliente. Mudarse es un proceso complejo, cansón y lleno de pasos difíciles de predecir. No sabes qué necesitas si nunca lo habías necesitado. Por eso, el proceso de alquiler de un U-Haul no termina cuando solicitas un camión de mudanza. Luego de solicitar tu camión, la web te ofrece una serie de opciones consiguientes por si necesitaras: 1) un “dolly de muebles” para movilizar cajetas con facilidad, 2) cajetas para empacar algo y mudarlo de un lugar a otro, 3) ayuda de un equipo para la mudanza. Cada paso u opción consiguiente es cross-sell o venta cruzada: la sugerencia de productos complementarios al producto por el cual el cliente originalmente interactuó con el negocio. Una venta cruzada exitosa supone, en la superficie, una ganancia más provechosa para el negocio. Sin embargo y, especialmente cuando se trata de vender productos o servicios para un proceso desconocido o difícil, venta cruzada también es una estrategia de atención a un cliente que necesita muchas más cosas de las que sabía que necesitaba. Yo, por ejemplo, solicité el camión y (al ver la opción) también el dolly de muebles. Mejor inversión de 10 dólares adicionales de mi vida.</p><p>Para integrar ventas cruzadas en tu negocio, pregúntate: 1) ¿cuáles de mis productos o servicios se pudieran complementar para mejor satisfacer las necesidades de mi cliente? y 2) ¿de qué manera puedo comunicar oportunamente la conexión entre estos dos productos/servicios?</p><p>2. Modelo de negocio: Usualmente queremos condenar a nuestros negocios al modelo de negocios tradicional con el que ese tipo de negocios funciona. La mayoría de los alquileres de automóviles, en general, tienen un precio de alquiler por día. U-Haul, en cambio, opera con el modelo de negocios de 19.99 dólares por el alquiler del camión + 1 dólar por cada milla adicional.</p><p>Aunque esta parezca solo una manera de mercadear 19.99 dólares y cobrar mucho más que eso, en realidad el modelo no solamente tiene sentido para el negocio sino también para el cliente.</p><p>Algunas personas que se mudan solo necesitan llevar muebles de un apartamento a otro. Ellos, por ejemplo, no necesitan un camión todo el día - solamente por las millas entre su antiguo y su nuevo edificio. Otras personas, pueden tener que ir a comprar los muebles y traerlos a un edificio o hasta mudarlos de ciudad. Yo tenía que hacer dos paradas para comprar muebles y cosas de hogar. Sabiendo que pagaría por precio, calculé si tendría más sentido solamente comprar/mudar los muebles dentro del U-Haul o si también me salía bien hacer la parada de cosas de hogar (versus haber ido en Uber, por ejemplo).</p><p>Al final, calculé que podía hacer las dos paradas en el U-Haul pero escogí un camino que aunque demoraba 10 minutos más por tráfico, serían 12 millas menos en mi factura. Si esta idea resuena contigo, pregúntate: ¿funciona mi modelo de negocio para mí y para mis clientes? o ¿qué cambios podría realizar en la manera en la que cobro por la transacción con mi cliente?</p><p>Este próximo año estará lleno de lecciones y me llena de ilusión poder compartirlas con el que las quiera leer. Aunque esté lejos, sigo a la orden. ¡Saludos desde Boston!</p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/0wl1N8OOs9AxmTDAR52a8GpW8RA=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/C4GZPYT3WFC35DPM2GXIMAXD3A.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[Lecciones de mudanza]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>Las nuevas marcas</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/nuevas-marcas_0_4804019653.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/nuevas-marcas_0_4804019653.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Thu, 05 Dec 2019 19:18:37 +0000</pubDate><description>A través de su negocio, Brandless busca combatir los altos y muchas veces innecesarios precios de algunos artículos. Por eso, Brandless ofrece productos de seis categorías distintas (comida, productos del hogar, belleza, cuidado personal, hogar y oficina, y salud) todos a 3 dólares. Repetiré eso nuevamente: Todos los productos de Brandless se venden a 3 dólares, desde su bolsa de granola de vainilla-cocoa hasta su pasta de dientes de menta orgánica.</description><content:encoded><![CDATA[<p><p>Esta semana navegaba por <a href="http://www.prensa.com/tema/facebook/" target="_blank">Facebook</a> cuando el título de un artículo capturó mi atención: <strong>Brandless promete ser el P&amp;G de los Millenials.</strong> Le di clic para enterarme de que Brandless es un marketplace online, al estilo Amazon, con una estrategia de venta y mercadeo a su propio estilo.</p></p><p>A través de su negocio, Brandless busca combatir los altos y muchas veces innecesarios precios de algunos artículos. Por eso, Brandless ofrece productos de seis categorías distintas (comida, productos del hogar, belleza, cuidado personal, hogar y oficina, y salud) todos a 3 dólares. Repetiré eso nuevamente: Todos los productos de Brandless se venden a 3 dólares, desde su bolsa de granola de vainilla-cocoa hasta su pasta de dientes de menta orgánica.</p><p>Cuando revisé su website, como buena millenial, mi primera reacción fue pensar: ¡Qué cool! Pero mi pronta segunda reacción (ya que Brandless significa “sin marca”) fue preguntarme: ¿Quiénes hacen estos productos? “Aunque esta gente esté en una batalla en contra de los precios de marca, las marcas tienen su propósito, son un atajo para saber qué sirve y que no sirve”, pensé.</p><p>Fue entonces cuando leí que Brandless fabrica todos sus propios productos. Son un grupo basado en San Francisco y Mineápolis que cree en la calidad, la transparencia y los valores de la comunidad. No están en contra de las marcas per se, pero en contra del hecho de que algunas marcas pueden cobrar hasta 40% más del valor real de su producto solo por la narrativa que comparten a través de su marca. Por eso, fabrican productos con una nueva narrativa de conciencia y con nuevas métricas que la acompañen: alimentos orgánicos, productos de belleza que no han sido probados en animales, productos de cuidado personal hipo-alergénicos, productos de limpieza sin químicos tóxicos para el ambiente y productos de oficina no a base de papel sino de bambú.</p><p>En este momento, no solo dejé de desconfiar sino que hice una lista de cuáles de los artículos que venden podía empezar a comprarles a ellos. ¿Por qué? 1) Aunque uno conozca cuán dañinos pueden ser algunos productos de uso diario, no siempre tenemos acceso a comprar productos de mejores estándares.</p><p>2) Aunque es un poco raro que estos productos no “tengan marca”, la mayoría de los productos orgánicos y ecoamistosos son marcas nuevas que al principio se sienten igual de desconocidas que Brandless.</p><img alt="Las nuevas marcas" height="582" src="https://www.prensa.com/resizer/9KClpXIVWakPWuPvxJTLCx3BSg8=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/TLHVS6CLS5HSPD4XAD6Q6UUJKQ.jpg" width="1024"/><br/><caption>Las nuevas marcas (Corprensa/)</caption><p>Entrar al website de Brandless, a Whole Foods o a la sección de productos orgánicos de una tienda tradicional se sienten todos como un salto de fe. Como un voto de confianza en negocios que están abriendo nuevos caminos a través de un capitalismo consciente, trabajando con los ideales en los que creemos las nuevas generaciones.</p><p>¿Será Brandless el Procter&amp;Gamble; de los millenials? Eso solo el tiempo lo dirá. Por ahora, Brandless puede ser un puente entre una persona que cree en productos human-, eco- y pet -friendly, pero compra Crest porque le queda en la farmacia más cercana.</p><p>Por ahora, Brandless tendrá que competir con otras marcas que ya han ido ganando terreno en el territorio orgánico, que ha mostrado ser suficientemente rentable y lucrativo.</p><p>Brandless es parte de un movimiento de capitalismo consciente. Es parte de un movimiento que reacciona a prácticas comerciales que afectan a las personas, a los animales y al planeta.</p><p>Brandless no tiene tanto sentido para generaciones anteriores como lo tiene para generaciones nuevas y, parte de la esperanza y el reto actual es que negocios como este se vayan convirtiendo en la norma.</p><p>El cambio social también puede empezar desde los negocios. Los negocios tienen la capacidad de ofrecer nuevas y mejores alternativas a sus clientes, a veces para satisfacer sus necesidades y a veces hasta para educarlos.</p><p>Pioneros serán los negocios del siglo XXI que actualicen sus prácticas incluso antes de que la ley lo exija, porque así inspirarán la creación de mejores leyes, regulaciones y estándares.</p><p><p><strong>PD:</strong> En Panamá hay muchos emprendimientos que están marcando la pauta en términos de capitalismo consciente en el ámbito de comida y productos saludables. Date una vuelta por la ciudad (o por Instagram) y busca: Mercadito Biológico, Karma Café, Nativo Skin Care, Atmaná Juicería y más. ¿Cuál es tu marca orgánica y saludable favorita?</p></p>]]></content:encoded></item><item><title>Se buscan emprendedores políticos (Parte I)</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/buscan-emprendedores-politicos-Parte_0_4809269120.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/buscan-emprendedores-politicos-Parte_0_4809269120.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Thu, 05 Dec 2019 17:09:34 +0000</pubDate><description>No sé si reír o llorar cada vez que leo una noticia acerca de cuántos millones se robaron de tal obra o cómo no hay “fundamentos legales para revelar la lista de implicados de Odebrecht” o cómo en Veraguas un violador de menores llegó a un acuerdo de servicio comunitario en vez de cárcel. Lo que me da esperanza es que últimamente he visto más y más emprendimientos políticos. He visto proyectos empezados por jóvenes (o no tan jóvenes; la edad no importa) para hacerle frente a la sinvergüenzura de más de unos cuantos con títulos honorables. Agradecida e inspirada por estos proyectos, aporto yo cómo pienso que puedo aportar; escribiendo hoy: ¿Cómo se empieza un proyecto político? Y la verdad es que un proyecto político se empieza como se empieza cualquier otro proyecto: buscando y escogiendo un problema.</description><content:encoded><![CDATA[<p>Cada vez que escucho otra noticia acerca de cómo nuestro gobierno está manejando nuestro país, me dan ganas de colgar los guantes con el emprendimiento y empezar a escribir acerca de política.</p><p>No sé si reír o llorar cada vez que leo una noticia acerca de cuántos millones se robaron de tal obra o cómo no hay “fundamentos legales para revelar la lista de implicados de Odebrecht” o cómo en Veraguas un violador de menores llegó a un acuerdo de servicio comunitario en vez de cárcel. Lo que me da esperanza es que últimamente he visto más y más emprendimientos políticos. He visto proyectos empezados por jóvenes (o no tan jóvenes; la edad no importa) para hacerle frente a la sinvergüenzura de más de unos cuantos con títulos honorables. Agradecida e inspirada por estos proyectos, aporto yo cómo pienso que puedo aportar; escribiendo hoy: ¿Cómo se empieza un proyecto político? Y la verdad es que un proyecto político se empieza como se empieza cualquier otro proyecto: buscando y escogiendo un problema.</p><p>Usualmente hablamos acerca de los problemas sociales o políticos por sus nombres gigantes: “EL problema de LA corrupción”, por ejemplo. Cada problema, en realidad, no es un solo problema, sino una serie de subproblemas que se juntan como piezas de un rompecabezas para armar un problema mayor. Al reconocer que no existe el singular problema de la corrupción podremos empezar a realmente ver a qué nos referimos cuando decimos “la corrupción”. Para empezar, define un subproblema de la corrupción que quisieras resolver. ¿Te interesa resolver la corrupción a nivel legislativo o ejecutivo o judicial? Y si escoges el Órgano Legislativo, ¿te interesaría velar por la correcta escogencia de los magistrados de la Corte Suprema o velar por la redacción de leyes beneficiosas y oportunas o promover la rendición de cuentas en cuanto a las donaciones de diputados o fiscalizar la asistencia de los diputados o educar a los ciudadanos acerca de las funciones de los diputados o incentivar la participación política de más jóvenes que no aspiren a replicar los hábitos corruptos? Cada uno de estos ejemplos es un subproblema de la corrupción, pero es un problema complejo en sí. Escoger un subproblema te da un punto de partida. Te permite analizar con mayor facilidad: ¿cuál es el (sub)problema en cuestión? ¿Cómo ocurre? ¿Quiénes son los implicados? ¿A quiénes afecta directa o indirectamente? ¿Cómo se ha tratado de resolver en el pasado efectiva o inefectivamente?</p><p>Este breve ejercicio de enlistar potenciales problemas es posible con solo un poco de investigación: - haciendo un conteo de los escándalos más frecuentes o entrevistando a conocedores del tema. Antes de poder diseñar una idea o solución para cualquiera de estos problemas, hay que entenderlo a profundidad. Hace poco leí que antes de “pensar fuera de la caja” hay que terminar de entender bien la caja para poder luego diseñar una solución adecuada e innovadora. Aunque podamos apasionarnos por todos o varios de estos subproblemas, debemos escoger, definir y entender un subproblema específico por dónde podemos empezar a trabajar.</p><p>Para hacer esto se requiere una dosis combinada de disciplina + realidad. Porque aunque lo quisiéramos resolver todo, tenemos que saber que no existiría una sola solución integral para corregir un problema enorme. No lo podemos arreglar todo solos ni a través de un solo proyecto.</p><p>Es por eso que necesitamos que muchas personas emprendan proyectos políticos. Necesitamos que todos los ciudadanos frustrados con el ciclo vicioso en el que se encuentra nuestro país, se organicen para tomar algún tipo de acción. Se necesita acciones a todos los niveles: empezando proyectos, voluntariándose en proyectos, apoyando financieramente proyectos. A dos años de las próximas elecciones hay mucho trabajo por hacer.</p><p>No importa cuán grande o pequeño sea un proyecto político, proyectos que informan/educan/organizan/cambian hábitos son los que nos permitirán evitar que se reelijan o lleguen al poder protagonistas de corrupción.</p><p>Dejemos de esperar a un próximo gobierno que venga a corregirlo todo. Tomemos las riendas de nuestro país en nuestras manos; pongamos en marcha proyectos que protejan la democracia, fomenten la transparencia y empoderen a los ciudadanos a seguir trabajando para crear un mejor país.</p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/vJ3V3PBxyNc747yJnuPwEBeYaNA=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/QH3NPTT3TNBRVPUA2DYY6GDQOE.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[Se buscan emprendedores políticos (Parte I)]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>#BuenaIniciativa Política (parte II)</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/BuenaIniciativa-Politica-parte-II_0_4814518592.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/BuenaIniciativa-Politica-parte-II_0_4814518592.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Thu, 05 Dec 2019 16:01:14 +0000</pubDate><description>Para empezar, debemos subdividir el problema “gigante” en los subproblemas que lo componen. Digamos que escogiéramos el problema de “La desinformación” acerca de temas políticos.</description><content:encoded><![CDATA[<p>El lunes pasado inicié esta miniserie de Emprendimiento Político con una propuesta: escoger un problema político para resolverlo.</p><p>Para empezar, debemos subdividir el problema “gigante” en los subproblemas que lo componen. Digamos que escogiéramos el problema de “La desinformación” acerca de temas políticos.</p><p>Este problema se podría subdividir en: a) la falta de canales que expliquen de manera clara/accesible los temas políticos, b) la falta de canales que expliquen los temas políticos de manera atractiva para los jóvenes, c) la apatía que existe al no tener suficiente información para involucrarse con temas políticos, d) la falta de perspectiva relevante basada en datos acerca de temas de interés, por ejemplo.</p><p>Debemos escoger solo 1 subproblema que nos apasione, investigar para entenderlo a profundidad, y utilizarlo como punto de partida y generar una idea como solución.</p><p>La generación de ideas requiere una combinación de creatividad + realidad. Necesitamos ideas que sean diferentes (para intentar resolver los problemas de manera diferente); pero también necesitamos que sean ideas prácticas - ideas que sean viables en su ejecución.</p><p>La fase previa a la generación de ideas es la investigación de un subproblema, porque entre más información tenemos acerca del problema/las personas que afecta, más oportunidades tenemos de diseñar una idea que sea tanto diferente como realista.</p><p><p>Para generar una idea, debemos hacer un <em>brainstorming</em> (o lluvia de ideas), recomendablemente con 3 o 4 personas. Deben tener claro: cuál es el subproblema que buscan resolver y cuál es su objetivo a lograr con la idea que escojan. Las respuestas a estas dos preguntas funcionará como el marco del brainstorming y luego como el filtro para escoger ideas.</p></p><p><p>Para realizar el <em>brainstorming</em> deben: 1) establecerse un tiempo límite de 30 minutos, 2) generar al menos 20 ideas, 3) no rechazar ninguna idea. El brainstorming debe ser un espacio donde las ideas fluyan, porque a veces dos ideas medio buenas pueden terminar uniéndose para generar una idea sólida.</p></p><p><p>El <em>brainstorming</em> debe evolucionar de lo general a lo específico. Una vez terminada la sesión, deben recapitular su problema y su objetivo para escoger su idea. <strong>Las buenas ideas son</strong>: soluciones a problemas, viables, relevantes y medibles. Termino este artículo con un poco de inspiración. La #buenasiniciativas de este mes son 3 proyectos de jóvenes que comparten un objetivo en mente: empoderar a la ciudadanía con información para escoger mejor a mejores políticos.</p></p><p><p><strong>1. Nueva Nación (NN</strong>) es un proyecto de Alfonso Grimaldo, Annie Méndez y Gaspar García de Paredes. <strong>NN</strong> es un periódico digital con artículos basados en datos. Por ejemplo, en época de carnavales 2016 el debate público era acerca de cuántos galones de agua se gastarían en un fin de semana. <strong>Nueva Nación</strong> publicó los datos acerca de cuántos miles de galones se gastan al año por tuberías rotas y negligencia del Idaan. De esta manera, constantemente empujan perspectivas relevantes.</p></p><p><p><strong>2. Claramente</strong> es un proyecto de Hugo Vera y Mauricio Valenzuela. <strong>Claramente</strong> es un canal digital con videos increíblemente esclarecedores, con información valiosa acerca de los protagonistas de muchas noticias. Mi ejemplo favorito es un video donde desde la Asamblea les preguntan a los diputados cuánto conocían sus funciones. Les adelanto que las respuestas parecían las de algún juego de trivia. Claramente nos ofrece un vistazo a las verdaderas caras y voces de los actores en temas políticos.</p></p><p><p><strong>3. Praxis</strong> es un proyecto liderado por Gary Martin y Luisa Elena Nuccio. Praxis es una página creada por jóvenes para jóvenes.</p></p><p>Su eslogan es #CiudadanoInformado, y es lo que forman a través de sus reportajes visuales y directo al grano. Praxis busca ser un movimiento social que brinda información política como poder ciudadano.</p><p>Toda la energía que gastamos criticando el estado actual de las cosas, debe ser canalizada en diseñar una solución. Estos son 3 ejemplos a seguir; a replicar. Necesitamos que todos los ciudadanos comprometidos con vivir en un país libre de corrupción se activen de la manera que puedan: empezando o apoyando un proyecto político. T-2 años para las próximas elecciones. El tiempo corre.</p><p>La próxima semana compartiré el último artículo de esta miniserie. Por mientras, visita mi página de Instagram @stefycohen, donde profundizaré en tips para generar y escoger tu nueva idea.</p><p><p><em>La autora es promotora de emprendimiento</em></p></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/Q9naSsRKD4LHlzaTDov2V_FB_JA=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/EHLIH62M4ZD6BMOAUXQITS6DAM.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[#BuenaIniciativa Política (parte II)]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>¿Cómo lanzar tu proyecto político? (parte III)</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/lanzar-proyecto-politico-parte-III_0_4819768061.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/lanzar-proyecto-politico-parte-III_0_4819768061.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Thu, 05 Dec 2019 14:54:56 +0000</pubDate><description>Este es el tercer y último artículo de esta miniserie de emprendimiento político. La primera parte de esta miniserie fue una propuesta: escoger un subproblema de un gran problema político para resolverlo a través de un proyecto político.</description><content:encoded><![CDATA[<p>Este es el tercer y último artículo de esta miniserie de emprendimiento político. La primera parte de esta miniserie fue una propuesta: escoger un subproblema de un gran problema político para resolverlo a través de un proyecto político.</p><p>La segunda parte de esta miniserie fue un breve tutorial de cómo generar tu idea. Las buenas ideas son soluciones a problemas viables, medibles y relevantes. Hoy, les comparto un método para lanzar tu proyecto. Lanzar. Arrancar. Empezar. Porque el poder real no viene de querer cambiar. El poder real no viene de sentir que podemos cambiar. El poder real viene de quererlo, sentir que podemos hacerlo, pero de hecho hacerlo. A nadie le funcionan sus buenas intenciones, ni sus buenas ideas, si no encuentras la manera de ponerlas en marcha. Para hacerlo:</p><p><p><strong>1. Establece una fecha de lanzamiento:</strong> Establecernos una fecha de cumpleaños para lanzar un proyecto es importante, porque podríamos quedarnos la vida entera en la fase creativa, pensando y pensando cómo debería ser nuestro proyecto. Es importante establecer cuándo será la fase creativa y cuándo empieza la fase de ejecución. Establece una fase creativa de 2-3 semanas donde definas: cuál será tu idea, qué objetivo busca lograr, cuál será su formato de lanzamiento, cuál es la visión de crecimiento a 5 años y 10 años, cuál será su audiencia de adoptantes tempranos y cuál será su audiencia de masa crítica, cuál será su vehículo de comunicación y cuál será la periodicidad de su trabajo. Una vez se termine la fase creativa, establece un período de ejecución para lanzar en 4-8 semanas. (Sentirás que no es suficiente tiempo, querrás cambiar la fecha de lanzamiento, no lo hagas). La fecha de lanzamiento debe ser respetada e incambiable.</p></p><p><p><strong>2. Establece un mínimo formato viable de lanzamiento:</strong> Durante el período de ejecución, no cambies nada de lo preestablecido, solo ejecuta. Para que sea posible lanzar en 4-8 semanas, debes establecer un mínimo formato viable de lanzamiento. Un prototipo, una primera versión de tu proyecto que te permita experimentar en la realidad si tu idea de hecho, funciona como anticipas que lo hará. Una vez hayas ejecutado y sobre la realidad sepas qué funciona y qué no funciona, se abre un segundo ciclo donde vuelves a tener otro período de creatividad y otro de ejecución para empezar a trabajar en ciclos de mejora continua. Es de ciclo en ciclo que vas creciendo de la primera versión de lanzamiento a la versión ideal o el objetivo final de la idea.</p></p><p><p><strong>3. Diseña tu estrategia de crecimiento:</strong> Hay un proverbio africano que se traduce a algo como: “Si quieres ir rápido, ve solo. Si quieres ir lejos, ve en equipo”. Los problemas políticos son particularmente complejos y los proyectos sociales pueden ser insostenibles sin un equipo para darles seguimiento a largo plazo. Dice Tony Robbins, estratega de alto desempeño, que el pensamiento 2x es: ¿Cómo lo voy a lograr”? Pero el pensamiento 10x es: ¿Quién me ayudará a lograrlo? Por ejemplo, si una de tus metas es incentivar a gente joven - ¿cómo podrías reclutar a una persona en tu equipo que ayude con la comunicación y promoción en redes sociales? O, si quisieras trabajar con profesionales de una rama específica, ¿a través de qué organización podrías tener acceso a ellos? Tu estrategia de crecimiento no solamente debe incluir cómo vas a lograr tu meta, sino quiénes serán colaboradores o incluso alianzas estratégicas necesarias para lograrlo.</p></p><p><p>Estos tres pasos son una manera contraintuitiva de empezar proyectos. Siempre queremos esperar a que todo esté perfecto para lanzar pero, en la realidad, no hay nada que nos provea más información que tomar acción. Incluso cumpliendo con cada uno de estos tres pasos tendrás a tus dudas e inseguridades diciéndote al oído que pierdes tu tiempo, que las cosas nunca cambiarán, que tu proyecto no es lo que hará la diferencia. Vence tus miedos a través de tu convicción y compromiso, porque es exactamente proyectos como el que tienes en mente, proyectos pequeños, comunitarios, de ciudadanos cualquiera, los que necesitamos. Anímate. Visita mi página de Instagram <em>@stefycohen,</em> donde seguiré profundizando acerca de cómo vencer esos miedos y cómo lanzar tu proyecto.</p></p><p><p><em>La autora es promotora de emprendimiento</em></p></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/W16mIU5stmInfa2tPjB63WyIL9M=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/CQFG42SQHJDWZMZA7USJ4HJSWU.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[¿Cómo lanzar tu proyecto político (parte III)]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>Del fracaso al éxito (lecciones de ‘e-sports’)</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/fracaso-exito-lecciones-e-sports_0_4825017567.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/fracaso-exito-lecciones-e-sports_0_4825017567.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Wed, 04 Dec 2019 22:44:34 +0000</pubDate><description>Este fin de semana estuve en Seattle, la tierra de: Amazon, Microsoft, Starbucks y … Dota2.</description><content:encoded><![CDATA[<p>Este fin de semana estuve en Seattle, la tierra de: Amazon, Microsoft, Starbucks y … Dota2.</p><p>Dota2 es un videojuego competitivo en el cual dos equipos, compuestos por cinco personas cada uno, se enfrentan en batalla. Aunque existe un sinfín de videojuegos de batalla, la particularidad de Dota2 es que tiene más de 100 héroes de los cuales escoger, con habilidades exponenciales cada uno. Esto convierte a Dota2 en un juego de estrategia y visión, ya que cada movida debe contemplar una serie de elementos de antemano.</p><p><p>Dota2 es un videojuego clasificado dentro de <em>e-sports</em> o <a href="http://www.prensa.com/tema/deportes/" target="_blank">deportes</a> electrónicos. Aunque los videojuegos siempre han tenido un carácter competitivo, los e-sports han evolucionado de competencias amateur a competencias profesionales. La industria de e-sports es una industria millonaria, con líderes del mercado como Riot, cuyo juego League of Legends genera 18 millones de dólares cada cinco días. Dota2 es un juego de Valve, compañía que genera 18 millones de dólares al mes, con una base activa de 10 millones de jugadores.</p></p><p>De muchas maneras, los e-sports generan ingresos exactamente como los deportes tradicionales. El juego es gratis y debes compras el equipo que vestirías. Si para fútbol tienes que comprar tacos y espinilleras, para Dota2 podrías comprar tal espada o una vida extra. Este fin de semana, estuve en Seattle en The International - el torneo mundial de Dota2, donde equipos profesionales de alrededor del mundo vinieron para pelear por un título, 16 mil personas fuimos a verlos en el estadio y 5 millones de personas lo vieron online. Y así como en el Mundial o el Super Bowl, el modelo de negocios de este evento está basado en: venta de boletos de estadio, venta de camisetas y productos del juego, el evento y los equipos.</p><p><p>La organización de la industria de<em> e-sports</em> es como la de deportes tradicionales con: jugadores famosos, agentes, comentaristas, medios que cubren/analizan los partidos y, millones de seguidores. (Lastimosamente con la misma comida de estadio también). El atractivo y el reto de convertirse en un gamer profesional es comparable al de un deportista profesional. Este fin de semana, los equipos competían por un premio final de 11 millones de dólares y todo el prestigio que viene con el haber ganado.</p></p><p>Aunque yo no soy gamer, la industria de e-sports me parece fascinante y llena de lecciones. Hoy les comparto dos de las lecciones más importantes que aprendí (o recordé) este fin de semana:</p><p><p><strong>1. Haz productos que la gente ame:</strong> No me refiero a productos que la gente necesite ni que a la gente le gusten. Productos que la gente ame. Restaurantes donde la gente quiera almorzar todos los domingos. Apps que la gente le recomiende a todo con el que habla. Crea un producto verdaderamente bueno, que haga que tus clientes se sientan como tus fanes y que tu producto es como si fuera suyo. Hace siete años TI fue un torneo final con 100 espectadores, este fin de semana había 16k. La popularidad de este evento solo pudo crecer de esta manera con clientes/fanes/evangelizadores.</p></p><p><p><strong>2. Del fracaso al éxito se llega practicando:</strong> Este fin de semana el equipo ganador fue Liquid, en contra de Newbee. Newbee jugó tan bien durante los cuartos de final que solo se había enfrentado a tres equipos antes. La trayectoria de Liquid fue casi un comeback después de haber tenido que ganarle a siete equipos. Muchos equipos pudieran haberse desgastado antes de llegar a la final. En vez, Liquid tomó el largo camino como una oportunidad de practicar sus habilidades, unir al equipo y llevarse el trofeo. A veces sobreestimamos las repercusiones del fracaso y subestimamos la cantidad de lecciones que trae consigo. No desperdicies la oportunidad de convertir un tropezón en una reflexión que te podría dar luces acerca de tus siguientes pasos.</p></p><p>Que no quepa duda de que vivimos en un mundo de infinitas posibilidades. Hay gente que puede perder su tiempo debatiendo si los e-sports son deportes reales o no. Yo en cambio, prefiero ver todo lo que se puede ver y aprender de todo de lo que se pueda aprender. Para más lecciones de emprendimiento, sígueme en Instagram @stefycohen</p><p><p><strong><em>*La autora es promotora de emprendimiento</em></strong></p></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/Bb87MBkUPFDpojbQEpWm1wcDDkA=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/GK5TZD2VFBDU3FWZDVNACET5UY.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[Del fracaso al éxito (lecciones de ‘e-sports’)]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>Tres momentos oportunos para enviar una encuesta</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/momentos-oportunos-enviar-encuesta_0_4830267025.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/momentos-oportunos-enviar-encuesta_0_4830267025.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Wed, 04 Dec 2019 21:31:08 +0000</pubDate><description>Tres años después de haber lanzado esta columna, estoy entrando en una nueva fase de mi vida y mi trabajo. Aunque sé que no me faltará la inspiración para escribir, quiero asegurarme de seguir cumpliendo mi promesa: Lunes con el Pie Derecho es una columna de consejos para emprendedores.</description><content:encoded><![CDATA[<p>Tres años después de haber lanzado esta columna, estoy entrando en una nueva fase de mi vida y mi trabajo. Aunque sé que no me faltará la inspiración para escribir, quiero asegurarme de seguir cumpliendo mi promesa: Lunes con el Pie Derecho es una columna de consejos para emprendedores.</p><p>Para reconectarme con esta promesa y el tipo de contenido que puedo compartir para cumplirla, la semana pasada realicé una encuesta con los lectores más frecuentes de mi newsletter. Una sencilla encuesta me dio luces acerca de dónde estoy y cómo mejorar.</p><p>Con eso en mente, hoy les comparto tres tips de tres momentos oportunos cuando podemos enviar una encuesta:</p><p><p><strong>1. Después de un servicio:</strong> No es fácil recibir información justo después de ofrecer un servicio, especialmente si no es información positiva o que no estamos listos para recibir. Sin embargo, en vez de hacerle un favor a nuestro ego, debemos hacerle un favor a nuestro negocio. Justo después de recibir un servicio, tus clientes tienen fresca la información de su experiencia; información que te puede ayudar a corregir cualquier aspecto de tu proceso, tu producto, o la experiencia de atención.</p></p><p>Para hacer una encuesta justo después de un servicio, podrías utilizar: 1) Botones de Happy or Not, 2) Mensajes de texto, 3) E-mail con encuesta digital.</p><p>Estas tres opciones abren una ventana para hacer 1-2 preguntas acerca de la satisfacción del servicio recibido.</p><p>Por ejemplo, Grubhub (un servicio de entrega a domicilio de comida), te envía tres preguntas una vez tu pedido fue entregado: ¿Te gustó tu comida? ¿Te llegó a tiempo? ¿Fue lo que ordenaste?</p><p>Aunque ellos solo se encargan de la entrega, tener esta información les permite manejar mejor la relación con sus proveedores/restaurantes para entregarle a su cliente un mejor servicio.</p><p><p><strong>2. Antes de lanzar un nuevo producto:</strong> Existe una percepción equivocada de cómo se desenvuelve el proceso de desarrollo/lanzamiento de un nuevo producto.</p></p><p>Se piensa que este es una fase de creatividad pura y trabajo en secreto para deslumbrar a nuestros clientes. Y aunque no hay que estar compartiendo cada esfuerzo interno de nuestro negocio, aprovechar este momento para abrirnos y recibir información de nuestros clientes puede darnos perspectivas muy valiosas. Información no solo demográfica (edad, género) sino psicográfica acerca de nuestros clientes (intereses, estilo de vida) nos puede ayudar a diseñar mejor el producto, mercadearlo a través de las vías adecuadas y utilizar comunicación más precisa. Para realizar una encuesta acerca de los intereses de tus clientes, podrías utilizar: 1) Google Forms o 2) Typeforms.</p><p>Ambos son servicios gratuitos para armar una encuesta que puedes enviar por e-mail a tus clientes.</p><p><p><strong>3. Esporádicamente para medir satisfacción general:</strong> Nuestras relaciones con nuestros clientes, de alguna manera, son como el cumplimiento de una promesa.</p></p><p>Abrimos un negocio y le prometemos a nuestros clientes que seremos una fuente de X tipo de productos o servicios, con X tipo de atención. Es fácil sentir que estamos cumpliendo esa promesa, pero no lo sabemos con certeza si no verificamos con nuestros clientes que ellos todavía están recibiendo lo que esperan recibir de nosotros. Esta fue la razón principal por la cual yo hice mi pequeña encuesta.</p><p>Adentrarnos al mundo de datos de nuestros clientes es totalmente esclarecedor, pero nada nos salva de la tarea de conseguir esos datos en primer lugar. En la etapa emocionante de crear la encuesta podemos tener la fantasía de que todos nuestros clientes nos van a responder y que conseguiremos toda la información que necesitamos.</p><p>En la realidad, a la mayoría de tus clientes les puede gustar tu servicio y no se tomarán el tiempo de contestar tu encuesta. Por eso, tan importante como diseñar una encuesta es diseñar una estrategia para conseguir respuestas. Incentivos como promos o premios a cambio de la información que buscas pueden ser tu respuesta.</p><p><p>Mañana estaré elaborando más acerca de estos puntos en un tutorial en mi cuenta de Instagram. No te lo pierdas y sígueme <em>@stefycohen.</em> Además, la próxima semana compartiré<em> tips</em> de cómo empezar tu<em> mailing list</em> para enviar un<em> newsletter</em> con encuestas o cualquier otro mensaje relevante para tu negocio. ¿Encontraste este artículo útil? SÍ / NO. <em>Respuestas a stefycohen@gmail.com</em></p></p><p><p><em>La autora es promotora de emprendimientos</em></p></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/-NnkGwQsBXzU5SWvURmLDGX3ytE=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/QTYJQGK7MNHLNMKW246VEK3CII.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[Tres momentos oportunos para enviar una encuesta]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>Usuario de ‘laptop’: ¿Te duele el cuello o la espalda?</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Usuario-laptop-duele-cuello-espalda_0_4840765925.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Usuario-laptop-duele-cuello-espalda_0_4840765925.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Wed, 04 Dec 2019 16:06:02 +0000</pubDate><description>Tal vez la diferencia más grande entre estudiar en 2017 y estudiar en 2007 (cuando empecé mi bachiller) ha sido la cantidad de mensajes que me llegan al celular, mientras me estoy tratando de concentrar. La tecnología y lo que es posible lograr con ella ha cambiado la manera en la que vivimos exponencialmente, y el debate entre beneficios versus limitantes es un tema frecuente de conversación. Sin embargo, la conversación casi siempre se enfoca en el impacto de la tecnología en nuestra mente y dejamos por fuera el impacto de la tecnología en nuestro cuerpo.</description><content:encoded><![CDATA[<p>Tal vez la diferencia más grande entre estudiar en 2017 y estudiar en 2007 (cuando empecé mi bachiller) ha sido la cantidad de mensajes que me llegan al celular, mientras me estoy tratando de concentrar. La tecnología y lo que es posible lograr con ella ha cambiado la manera en la que vivimos exponencialmente, y el debate entre beneficios versus limitantes es un tema frecuente de conversación. Sin embargo, la conversación casi siempre se enfoca en el impacto de la tecnología en nuestra mente y dejamos por fuera el impacto de la tecnología en nuestro cuerpo.</p><p>Este artículo lo escribo en mi computadora - elevada unas 10 pulgadas. La compu, no yo.</p><p><p>La tengo sobre una <em>laptop stand</em> que la eleva para poder dirigirle la mirada sin encorvar el cuello y los hombros. Las personas que trabajan con <em>desktops</em> no conocen el dolor que conocen las personas que trabajan con<em> laptops.</em> Trabajar con la<em> laptop</em> en la mesa, nos obliga a encogernos hacia la computadora para ver en lo que trabajamos. Esta postura de contracción nos lastima a nivel muscular los hombros y el cuello. En mi vida <em>pre-laptop stand</em>, no había nada que deseara más que un masajito en los hombros mientras que trabajaba. No sabía que lo que me hacía falta era elevar el cuello y expandir mis hombros. (Quería escribir algún chiste de comparación con el <em>homo erectus</em>, pero no encontré la información necesaria). Este cambio se dio cuando visité a Lilia Orillac, quiropráctica y emprendedora detrás de Aditi: Centro Integral Quiropráctico. Le conté de mis dolores de hombros, cuello y mi fantasía de recibir un masajito. Lilia me explicó que el cuello derecho cumple la función de soportar el peso de la cabeza. La mala postura cuando usamos la computadora o el celular nos lleva a encorvarlo, y por cada pulgada que lo encorvamos, le añadimos 10 libras adicionales de peso. Forzar el cuello de esta manera es lo que causa una serie de dolores en la espalda que pueden tener un impacto negativo en nuestra salud a largo plazo.</p></p><p><p>Corrijo: la diferencia más grande entre estudiar en 2007 y 2017 no ha sido la cantidad de mensajes que me entran al celular, sino la conciencia (que me llegó como a los 25) de cuidar mi cuerpo. Después de esa visita, empecé a cuidar mucho más de mi cuello elevando mi computadora como he podido. La semana pasada, por ejemplo, me presenté a todas mis clases con <em>laptop stand</em> en mano. Si tienes el cuello encorvado en este momento mientras que lees este artículo, ten esto en mente: La pantalla de nuestra computadora debe estar a nivel de la vista para no encorvar el cuello. Esta elevación se puede lograr de distintas maneras: 1) con una <em>desktop</em> donde la pantalla esté a la altura necesaria, 2) con un <em>laptop stand</em> que eleve la computadora lo suficiente para poder verla derecho, 3) colocando suficientes libros de base para que produzcan la elevación. No debe importar si estamos con la compu en la oficina, de viaje o en la cama. (Puedes poner la compu sobre dos almohadas). Lo que importa es saber que tenemos que encontrar algo que la pueda elevar al nivel adecuado.</p></p><p><p>Esta postura incorrecta no es exclusiva de nuestro uso de la computadora. Nos lastimamos el cuello cuando bajamos la cabeza para chatear todo el día y hasta leyendo un libro sobre la mesa. La noción de elevar nuestra computadora es realmente la conciencia de asegurarnos de tener el cuello recto y de acomodar nuestros espacios de trabajo para no lastimarnos en el proceso. Si sufres de dolor de cuello/espalda, este artículo de ninguna manera reemplaza la visita a un quiropráctico con recomendaciones específicas para tu postura. Dije que la gente que trabaja con <em>desktops</em> no conoce el dolor que conoce la gente que trabaja con<em> laptop;</em> pero, a veces, ni los usuarios de <em>laptop</em> comprendemos este dolor hasta que alguien nos lo señala. Este artículo es esa señal. Ahora te toca a ti tomar las medidas necesarias para empezar a cuidarte.</p></p><p><p><em>La autora es promotora de emprendimiento</em></p></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/9XEfrWtBSrD4S7T6GWdgq6XWMBs=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/JXVRBAPYMBCV3N3ZS57ZMJFCCM.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[Usuario de ‘laptop’: ¿Te duele el cuello o la espalda]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>El salto al comercio digital</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/salto-comercio-digital_0_4846015417.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/salto-comercio-digital_0_4846015417.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Tue, 03 Dec 2019 23:16:14 +0000</pubDate><description>Ahora, lejos de Panamá, lo único que me queda para seguir trabajando y poder seguir apoyando a emprendedores, es la tecnología. La distancia (y la maestría) me han llevado a re-pensar temas tan sencillos como interacción en redes y presencia web hasta temas más importantes como: ¿cómo se ve realmente enseñar o aprender a través de un medio digital? Sabemos que se hay mucha “enseñanza” online pero, ¿cómo medimos (o aseguramos) el aprendizaje? Estas preguntas me han dado la tarea de explorar de lleno el espacio digital como espacio de trabajo. Y en vez de cuestionarme, debatir, y tomarme mucho tiempo diseñando una respuesta, seguiré uno de mis propios consejos: empezar con un pequeño proyecto.</description><content:encoded><![CDATA[<p>En algún momento cuando empecé a trabajar hablando en público, perdí mi afán por la tecnología. Aunque presentar se presta para utilizar muchas herramientas tecnológicas, ocurrió en repetidas ocasiones que yo, la humana, estaba lista para dar mi charla, pero el proyector, sonido, o algo fallaba. Ocurrió tantas veces que empecé a contar el chiste (un poco malo) de que estamos lejos de vivir algo como La Matrix; que hasta donde yo conozco, la tecnología siempre falla. Este tipo de ocurrencias tuvieron un impacto mayor de lo que debieron haber tenido en mí y (me avergüenza admitirlo) manejé mi negocio con la menor cantidad de tecnología posible.</p><p>Ahora, lejos de Panamá, lo único que me queda para seguir trabajando y poder seguir apoyando a emprendedores, es la tecnología. La distancia (y la maestría) me han llevado a re-pensar temas tan sencillos como interacción en redes y presencia web hasta temas más importantes como: ¿cómo se ve realmente enseñar o aprender a través de un medio digital? Sabemos que se hay mucha “enseñanza” online pero, ¿cómo medimos (o aseguramos) el aprendizaje? Estas preguntas me han dado la tarea de explorar de lleno el espacio digital como espacio de trabajo. Y en vez de cuestionarme, debatir, y tomarme mucho tiempo diseñando una respuesta, seguiré uno de mis propios consejos: empezar con un pequeño proyecto.</p><p><p>Para hacerlo, participaré del Mercadito Digital de <strong>Nequi</strong>, este fin de semana, del 15 al 17 de septiembre. Como los mercaditos presenciales, el #MercaditoconNequi contará con la participación de varios emprendedores que promoverán sus productos a través de Instagram. En vez de estar unidos por un espacio presencial, estarán unidos en el “espacio digital” de este hashtag y esta iniciativa. Los emprendedores promoverán sus productos a través de sus cuentas y podrán realizar sus transacciones comerciales usando la aplicación de Nequi para recibir pagos digitalmente. Nequi es una aplicación de Fintech o tecnología financiera. Funciona como una cuenta bancaria desde tu celular -sin la necesidad de abrir una cuenta de banco o de lidiar con el banco para gestionar pagos. Entonces, como emprendedor o consumidor en el Mercadito Digital podrías participar de transacciones comerciales tan sencillas como un chat a tu celular a través de la aplicación.</p></p><p>Escribo hoy de esta participación porque quisiera explicar los elementos que la convierten en un “pequeño proyecto”. Primero, me libra a mí como emprendedora de la tarea de tener un Shop online listo para este fin de semana. Segundo, me facilita un proceso transacciones comerciales online sin pasar por procesos bancarios tradicionales (engorrosos) o estar suscrita a algún servicio como Paypal. La recomendación y la maravilla de empezar con pequeños proyectos es que podemos empezar ahora. Podemos empezar a experimentar en la realidad para ver si nuestra idea funciona o no. Y si funciona, si lo hace como pensamos que lo haría o si tenemos que ajustar algo para cumplir nuestras expectativas (y las de nuestros clientes).</p><p>Existe una gran resistencia a lanzar antes de tiempo, antes de estar listos, antes de que todo este “perfecto”. Esta resistencia, en parte, se debe al deseo que tenemos de atender bien a nuestros clientes con un producto pulido y que valga la pena. Pero en gran parte se debe al miedo de quedar expuestos en un proceso que no sea perfecto y tener que resolver una situación en la que no hubiéramos querido haber estado en primer lugar. Yo conozco bien la resistencia. Pero también conozco que la ganancia de lanzar vence a la seguridad de esperar. No hay nada que supere salir a vender para estar expuestos a la realidad, entender mejor a nuestros clientes y tener información de cómo mejorar. Iniciativas como #MercaditoconNequi es solo una de tantas nuevas posibilidades y opciones que tenemos (y debemos aprovechar) los emprendedores en este mundo digital en el que vivimos. La claridad no viene ni de debates mentales ni de predicciones. La claridad viene de la acción.</p><p>PD. Los espero este fin de semana con pósteres de emprendimiento a 50% de descuento en el #MercaditoconNequi. ¡Síganme en Instagram @stefycohen donde estaré compartiendo más acerca de pequeños proyectos y pagos digitales como Nequi!</p><p><p><strong>La autora es promotora de emprendimiento</strong></p></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/V2R70AG9dzvaMDkTVZoIJ5PLNW4=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/MQS3EPCCYZHLFLTKD4UEMH3YPQ.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[El salto al comercio digital]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>Power Rangers y cómo reutilizar de contenido</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Power-Rangers-reutilizar-contenido_0_4851264900.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Power-Rangers-reutilizar-contenido_0_4851264900.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Tue, 03 Dec 2019 21:52:11 +0000</pubDate><description>Este descubrimiento, aunque puede suscitar sentimientos encontrados en los fanes, es una indudable lección de emprendimiento. No hay necesidad de crear todo nuevo si puedes reutilizar (adecuadamente) elementos existentes.</description><content:encoded><![CDATA[<p><p>El pasado viernes fue una noche lluviosa y me quedé en casa viendo… prepárense… los <strong>Power Rangers</strong>. Ver los episodios originales de los <strong>Power Rangers</strong> fue un viaje al reencuentro con héroes de mi infancia.</p></p><p><p>Sin embargo, tanto ha cambiado en términos de efectos especiales que, ver episodios de 1993 también fue muy gracioso. 24 años más de pensamiento crítico y una búsqueda de Google me llevaron a descubrir que los<em> Power Rangers</em> son un pequeño Frankenstein entre un programa japonés y nuevas escenas estadounidenses.</p></p><p><p><strong>Haim Saban</strong>, creador de los <strong>Power Rangers,</strong> negoció la licencia del uso de imágenes de la serie japonesa Kyoryu Sentai Zyuranger. Básicamente, usaban todo el pietaje de escenas de pelea y solo filmaban las partes que necesitaban caras y escenario estadounidenses. Esta fue una fantástica movida de ahorro de dinero para Saban Entertainment que se mantuvo desde sus inicios aún hasta cuando ya era una compañía millonaria.</p></p><p>Este descubrimiento, aunque puede suscitar sentimientos encontrados en los fanes, es una indudable lección de emprendimiento. No hay necesidad de crear todo nuevo si puedes reutilizar (adecuadamente) elementos existentes.</p><p>Reutilizar productos o elementos para productos es un tema que excede la escritura de un solo artículo. Por eso, hoy me enfocaré en la reutilización de contenido como una estrategia de mercadeo (y honestamente, como una oportunidad para sacarle el jugo a buen contenido que ya había sido creado).</p><p>1) Reutilizar contenido base para demostrar tus habilidades: Si te dedicas al diseño gráfico o a filmar videos, por ejemplo, podrías utilizar contenido que fue creado en texto y darle vida a través de tu oficio. Slides that Rock (una compañía de diseño de presentaciones), utilizó los consejos de una charla de Dave McLure acerca de cómo presentarle a inversionistas y creó una hermosa presentación visual.</p><p>Con esta iniciativa, crearon una situación ganar-ganar en la que el contenido original quedó con una mejor presentación, y al mismo tiempo ellos pudieron demostrar su talento de diseño sin gastar tiempo en la creación del contenido base. IDEA: ¿Te interesa un potencial cliente que está compartiendo imágenes, diseños o videos que crees que podrías mejorar? Toma el contenido original y dale la vuelta para presentarles (con humildad) la nueva opción y tus servicios por ahí mismo.</p><p>2) Reutilizar tu propio contenido en un nuevo medio: En el mundo del mercadeo digital se crea contenido que ve la luz del mundo un día y al día siguiente ya fue reemplazado por el próximo post. Sin embargo, la velocidad con la que tenemos que actualizar nuestros posts no le hace justicia a artículos, videos o fotografías que se merecían mucha más atención.</p><p>Reutilizar tu propio contenido en un nuevo medio o para una nueva ocasión te permite ahorrar el tiempo base de creación del contenido y le permite a tu audiencia disfrutarlo como si fuera un producto nuevo.</p><p><p>Yo, por ejemplo, utilicé artículos de “Lunes con el Pie Derecho” como la base de los guiones para “Emprendiendo con Stefy”, transmitido por <strong>EcoTv</strong>. Escogí artículos que se beneficiarían del medio audiovisual, con entonación de voz e imágenes complementarias. Este nuevo medio le dio una segunda vida al contenido original y pude volver a compartir mensajes a los que ya le había metido tiempo de investigación y mente.</p></p><p><p>Para reutilizar material de alguien más, debes tener en mente temas de derechos de autor y dar el crédito apropiado para indicar quién fue el creador original. Busca temas/contenido que le interesen a tu<em> target market</em> y lúcete presentando tus habilidades. Esta es, además, una buena estrategia para mostrar trabajo en tu portafolio incluso antes de tener clientes.</p></p><p><p>Para reutilizar tu propio contenido, debes considerar cómo el nuevo medio o la nueva ocasión de uso pueden beneficiar al contenido original. Opciones de nuevos medios pueden ser: texto,<em> podcast</em>, video, imagen con frase, GIF.</p></p><p>Para poner estas opciones en práctica, pregúntate: ¿qué contenido base puedo presentar de una nueva manera? y, ¿cómo la nueva versión añade profundidad o ilustra mejor el mensaje? La idea no es reutilizar contenido solo para ahorrar tiempo-dinero y entregar lo mismo una y otra vez, sino aprovechar una creación original para presentarla con un nuevo propósito en mente.</p><p><p><em>La autora es promotora de emprendimiento</em></p></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/uLYodUgffNUWeyASnsqKhetWbQw=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/LFVF5YCL7BAE5GQ5M6JZVMLW3M.png"><media:description type="plain"><![CDATA[Power Rangers y cómo reutilizar de contenido]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>Habilidades del siglo XXI</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Habilidades-siglo-XXI_0_4856514362.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Habilidades-siglo-XXI_0_4856514362.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Tue, 03 Dec 2019 21:00:00 +0000</pubDate><description>Tim Urban inicia su artículo “La revolución de Inteligencia Artificial” con una entretenida metáfora. Imagina que pudieras viajar en el tiempo al año 1750 y traer a alguien de regreso al futuro. Es imposible para nosotros entender cómo se sintiera ver “cápsulas de colores” acelerar en la autopista o ver un programa televisivo que fue filmado a miles de millas de distancia o incluso escuchar a una banda de música que grabó hace 50 años. Esta experiencia no fuera sorprendente o espeluznante sino que podría matar a alguien de la impresión.</description><content:encoded><![CDATA[<p>Tim Urban inicia su artículo “La revolución de Inteligencia Artificial” con una entretenida metáfora. Imagina que pudieras viajar en el tiempo al año 1750 y traer a alguien de regreso al futuro. Es imposible para nosotros entender cómo se sintiera ver “cápsulas de colores” acelerar en la autopista o ver un programa televisivo que fue filmado a miles de millas de distancia o incluso escuchar a una banda de música que grabó hace 50 años. Esta experiencia no fuera sorprendente o espeluznante sino que podría matar a alguien de la impresión.</p><p>“Este patrón -la humanidad progresando cada vez más rápido- es a lo que el futurista Ray Kurzweil le llama la “Ley de Retorno Acelerado”. El mundo está cambiando y eso lo sabemos, pero lo que debemos comprender es que está cambiando cada vez más rápido. Exponencialmente más rápido. Es por eso que argumentos que descartan nuevos métodos de educación o incluso nuevos temas de educación no son válidos. El pensamiento de “nosotros no los aprendimos y resultamos bien”, no tiene validez para el mundo que está por venir porque será radicalmente diferente. El grado de cambio que antes demoró 250 años, ahora podría demorar solo 25 años. Es por eso que nos debemos hacer la pregunta: ¿cuáles son las habilidades del siglo XXI? ¿Qué debemos aprender para manejarnos en un mundo tecnológico, imperfecto e impredecible?</p><p><p>Charles Fadel, autor de <strong>Habilidades del siglo XXI</strong>, ilustra que estas preguntas son parte de una carrera entre la <a href="http://www.prensa.com/tema/tecnologia/" target="_blank">tecnología </a>vs la educación. Fadel explica que la tecnología solo produce malestar social cuando no tenemos un nivel suficiente de educación para mantenernos al día. Y cuando digo “malestar social” me refiero al 51% de las horas laborables y a 2.7 millones de millones de dólares de salarios que se verán reemplazados por sistemas automatizados (relativamente) pronto. A salvo estarán solo los trabajos que sean difíciles de automatizar y difíciles de ofrecer. Una línea de pensamiento cree que debemos detener el progreso tecnológico y proteger el statu quo laboral de los humanos. Otra línea de pensamiento sabe que el progreso tecnológico simplemente no se va a detener y tenemos la tarea de equipar a nuestras sociedades con mejor educación en fondo y forma para mantenernos relevantes.</p></p><p>Y aunque “mantenernos relevantes” suena desperanzador, la relevancia es nuestro punto de partida. En su libro, Charles Fadel, explica que necesitamos “alfabetismo”: global, de información, ecológico, y de emprendimiento. Necesitamos ser tolerantes con comunidades diferentes, poder discernir información cierta o falsa, conservar el ambiente y poder identificar problemas y cómo resolverlos. Necesitamos fortalecer habilidades como: creatividad, pensamiento crítico, comunicación y colaboración. Necesitamos construir carácter con rasgos de “mindfulness”, curiosidad, valentía, resiliencia, aplicación tecnológica y manejo de proyectos.</p><p>Estos conceptos obviamente no son nuevos. Sin embargo, la mayoría (sino todas) las partes de esa lista son cosas que aprendimos fuera de la escuela, por nuestra cuenta o al llegar a un trabajo. “Se estima que 200 mil millones de dólares se invierten anualmente buscando personal capacitado o capacitando al personal para llevarlos al nivel de habilidades necesarias”. Entonces, imaginemos un mundo donde los estudiantes no desperdician 14 años de su vida aprendiendo de temas de los cuales muchos no son necesarios para manejarse o adaptarse al mundo en el que viven. Imaginemos un mundo donde todos los estudiantes (no solo aquellos con recursos o en escuelas privadas) aprenden el conocimiento y las habilidades necesarias para participar activamente de un futuro inclusivo.</p><p>La meta de la educación jamás ha sido tener conocimiento. Siempre ha sido poder transferir el conocimiento del salón de clases a su implementación fuera de él. Debemos tener esta meta en mente cuando consideramos el rol de las escuelas, el rol de los profesores, y las herramientas tecnológicas que son necesarias para enseñar habilidades del siglo XXI. De alguna manera, de nada nos funciona saber cuáles son las habilidades del siglo XXI, ya que necesitamos un rediseño del sistema educativo para poder enseñarlas. Implementar este cambio en nuestro país nos tiene que llevar a repensar desde las materias que se enseñan, al uso de libros vs otras tecnologías, y la necesidad de personalizar la educación a cada estudiante. Si quisieras seguir leyendo acerca de las habilidades del siglo XXI, sígueme @stefycohen en Instagram.</p><p><p><strong><em>* La autora  es promotora de emprendimiento</em></strong></p></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/4dFzPbBr_QZrrOrj9tiS6QrL64w=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/K2WXCG2JNRGO3IXKOIHW4ZNUNA.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[Habilidades del siglo XXI]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>Análisis competitivo</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Analisis-competitivo_0_4867013321.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Analisis-competitivo_0_4867013321.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Tue, 03 Dec 2019 15:54:37 +0000</pubDate><description>La tarea de conocer a qué te enfrentas, se vuelve imposible si crees que no tienes competencia. Uno de los mitos más comunes que creen los emprendedores es que sus productos son lo suficientemente: novedosos, diferentes o eficientes para separarse de la posible competencia. Sin embargo, este tipo de pensamiento no es solo demasiado optimista, sino que también es ciego a los retos y oportunidades que posicionarte en comparación a tu competencia, puede ilustrar. Para abrir los ojos y realmente entender el mercado en que navegamos, debemos realizar un análisis competitivo.</description><content:encoded><![CDATA[<p><p>Según el <strong>Global Entrepreneurship Monitor</strong>, el 63% de las empresas en Panamá compiten en mercados saturados. Para ser precisa, el 63% de los <a href="http://www.prensa.com/tema/negocios/" target="_blank">negocios</a> compiten en <a href="http://www.prensa.com/tema/mercado/" target="_blank">mercados</a> con mucha competencia, el 28% compite en mercados con poca competencia y solo el 9% de los negocios compite en mercados con cero competencia. Con estos números, tal vez debería escribir un artículo acerca de cómo buscar oportunidades en mercados desatendidos. Sin embargo, este artículo es para todos aquellos emprendedores que ya lanzaron (o están a punto de lanzar) en un mercado saturado. Porque no hay que tener miedo de entrar a competir en un mercado saturado, pero sí debes conocer a qué te enfrentas para competir efectivamente.</p></p><p>La tarea de conocer a qué te enfrentas, se vuelve imposible si crees que no tienes competencia. Uno de los mitos más comunes que creen los emprendedores es que sus productos son lo suficientemente: novedosos, diferentes o eficientes para separarse de la posible competencia. Sin embargo, este tipo de pensamiento no es solo demasiado optimista, sino que también es ciego a los retos y oportunidades que posicionarte en comparación a tu competencia, puede ilustrar. Para abrir los ojos y realmente entender el mercado en que navegamos, debemos realizar un análisis competitivo.</p><p>Un análisis competitivo es una herramienta a través de la cual puedes evaluar a tu competencia en base a las características y beneficios de los productos/servicios con los cuales compiten. Un análisis competitivo es una herramienta poderosa tanto para el desarrollo de productos como para el mercadeo de los mismos, ya que te permite entender dónde tu producto tiene deficiencias que debes mejorar o cuáles son sus fortalezas que debes asegurarte de mercadear. Para crear tu análisis competitivo, debes hacer una cuadrícula en Excel que te permita visualizar y comparar a cada uno de tus competidores. En la primera columna hacia abajo, debes escribir “Características”. En las primeras filas de las columnas 2 - 10 debes escribir tanto el nombre de tu empresa como los de siete u ocho ejemplos importantes de tu competencia. Para llenar la primera columna de “características” debes tener información acerca de tu competencia. Puedes visitar sus sitios web o hacer un tour para visitar sus locales comerciales.</p><p>Para que tu análisis competitivo realmente sirva, necesitas la información adecuada. Sea un tour real o visitando sus páginas web, debes hacer una lista de las características que tiene cada competidor. ‘TIP’: Haz la lista aparte y luego incluyes de manera ordenada cada característica en tu cuadro de Excel. Las características dependerán totalmente de la industria en la que trabajen.</p><p>Para darte un ejemplo, yo hice un análisis competitivo de universidades. Según la información que encontré en sus páginas web, incluí características como: precio, modelo de instrucción, cantidad de estudiantes, duración del programa, tamaño de las clases, apoyo financiero, materias relevantes para el siglo XXI, apoyo para encontrar un trabajo, acreditación, aspecto social.</p><p>Una vez que está completa la lista de características, se debe evaluar objetivamente quiénes tienen cuáles características y cuáles no. Coloca una X debajo de cada empresa que tiene la característica correspondiente. Cuando el cuadro queda completo podrías analizar detalles como: 1) ¿Cuál es la característica común que tienen todos o la mayoría de los competidores? 2) ¿Cuál característica tiene el líder del mercado que no tiene el resto de los competidores? 3) ¿Cuál característica tiene tu producto o servicio, que no tiene el resto y, te ayudaría a posicionarte con un elemento diferenciador? 4) ¿Cuál característica no está cumpliendo nadie (y por qué)? ¿Los clientes no la necesitan o hay una oportunidad de ser el primero en ofrecerla?</p><p>Después de completar esta cuadrícula debes poder contestarte: ¿tu producto/servicio ofrece más de lo mismo o es lo suficientemente diferente para separarte de tu competencia? Para hacerlo, debes ser honesto contigo mismo acerca de lo que tiene tu negocio y lo que no. Solo así tendrás la información necesaria para seguir mejorando. Si ya estás compitiendo o te preparas para competir en un mercado saturado, prepárate adecuadamente.</p><p>Para más información acerca de cómo crear tu análisis competitivo, y las cinco características de un producto que logra diferenciarse: sígueme en @stefycohen y sintoniza mi Instagram Live mañana martes 10 a las 9:00 p.m.</p><p><p><em>La autora es promotora de emprendimiento.</em></p></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/7-9ptyajKFJK3dUExRrsg__2m00=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/76SZXYUBX5FMZLOWVVSMVXVSUQ.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[Análisis competitivo]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>Pensamiento crítico: herramienta de emprendimiento</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Pensamiento-critico-herramienta-emprendimiento_0_4872262822.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Pensamiento-critico-herramienta-emprendimiento_0_4872262822.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Mon, 02 Dec 2019 22:09:56 +0000</pubDate><description>Al preguntarse por qué necesitamos un “gatillo” para pensar de manera crítica, los investigadores encontraron que el pensamiento crítico está compuesto por tres elementos: inclinación (motivación), habilidad (conocimiento), y sensibilidad (reconocer la oportunidad).</description><content:encoded><![CDATA[<p><p>¿Han sentido cómo en un contexto especial o bajo instrucción se nos prende algún<em> switch</em> mental y es entonces cuando logramos conectarnos con un tema y empezar a pensar de manera crítica?</p></p><p><p>Esta particularidad acerca de cómo logramos acceder a nuestro pensamiento crítico inspiró un proyecto llamado “Culturas de pensamiento” en<strong> Project Zero.</strong></p></p><p>Al preguntarse por qué necesitamos un “gatillo” para pensar de manera crítica, los investigadores encontraron que el pensamiento crítico está compuesto por tres elementos: inclinación (motivación), habilidad (conocimiento), y sensibilidad (reconocer la oportunidad).</p><p>Aunque creamos que lo que nos hace falta es la habilidad para pensar de manera crítica, la investigación ha demostrado que la mayoría de las “personas saben identificar problemas y hacer preguntas, pero no ven la razón para hacerlo”.</p><p>La habilidad e incluso la inclinación de pensar de manera crítica son elementos fundamentales pero latentes e inactivos si no identificamos el momento de ponerlos en práctica. Para facilitar y promover este proceso mental, los investigadores de Project Zero diseñaron lo que se conoce como rutinas de pensamiento.</p><p>Las rutinas de pensamiento son herramientas para crear hábitos mentales. Existe un paralelismo enorme entre los componentes del pensamiento crítico y los componentes básicos del emprendimiento.</p><p>Al igual que con el pensamiento crítico, existen muchas personas que tienen el conocimiento e incluso la motivación para emprender… pero no lo hacen.</p><p>De manera equivocada se siguen capacitando en su habilidad sin tomar en cuenta que lo que necesitan es la sensibilidad de aprovechar las oportunidades para emprender.</p><p>La oportunidad para emprender siempre está en identificar un problema que no se haya resuelto; entonces, una rutina de pensamiento que nos ayude a explorar problemas pudiera acercarnos a aprovechar la oportunidad de resolverlos.</p><p>“Partes -Propósito- Preguntas” es una rutina de pensamiento diseñada para pensar más allá de lo que es obvio acerca de un objeto o un sistema.</p><p>Esta rutina estimula la curiosidad y el hacer preguntas, comportamiento esencial antes de rediseñar o mejorar algo. Para usarla, debemos observar:</p><p><p>1. <strong>Partes:</strong> ¿Cuáles son las partes de este objeto o sistema? ¿De qué y cómo está compuesto? Analizar las partes de un objeto es ver exactamente qué lo compone. Digamos que estamos analizando una computadora, habría que observar partes como: la pantalla, el teclado, la cámara, el trackpad, el disco duro, etc. La misma línea de pensamiento se puede usar para analizar un sistema desde uno complejo como la democracia o los departamentos de una empresa.</p></p><p><p>2. <strong>Propósito:</strong> ¿Cuál es el propósito de cada una de estas partes? ¿Cuáles cumplen con su propósito y cuáles no? ¿Cuáles cumplían con un propósito originalmente, pero ahora son obsoletas? Cuestionar el propósito de cada una de las partes nos lleva a preguntarnos cuáles partes funcionan y cuáles no, para usar aquellas que no como el punto de partida.</p></p><p><p>3.<strong> Preguntas:</strong> ¿Qué preguntas me quedan después de esta exploración? ¿Cómo pudiera conocer más acerca de cómo, cuándo y por qué se construyó? O, ¿por quién y para quién? ¿Cómo funcionaría de manera diferente en mi país o con una población específica? Terminar una rutina de pensamiento con preguntas nos permite irnos más allá del objeto o sistema en sí, y pensar críticamente acerca de cómo lo podríamos mejorar. Esta es solo una rutina de pensamiento que podemos empezar a utilizar.</p></p><p>Lo ideal sería empezar a utilizarla para analizar todo lo que nos rodea: desde los objetos que usamos hasta las estructuras en las que trabajamos para pensar cómo podrían ser mejores.</p><p>La idea detrás de las rutinas de pensamiento es que debemos llevarnos a usarlas en momentos donde parecen innecesarias, para acostumbrarnos a pensar de esa manera. Solo así estaríamos pensando de manera crítica cuando nos encontramos con un objeto o sistema que no funciona.</p><p>Y es en ese momento de análisis donde percibimos la oportunidad de hacer algo al respecto.</p><p>En un país donde casi todo funciona tarde o a medias, no importa cuánto sepamos de cómo se podrían mejorar ni cuánto quisiéramos mejorarlo.</p><p>Lo único que importa es aprovechar la oportunidad, el espacio y este momento… para hacerlo.</p><p>Sígueme en Instagram @stefycohen, donde compartiré otras rutinas de pensamiento aplicables al emprendimiento y donde mañana a las 9 p.m. haré un Instagram Live para contestar preguntas.</p><p><p><em>La autora es promotora de emprendimiento.</em></p></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/QgDWERILsKMchAk9QKuHdDvp8gI=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/WBN724FMKZARTFZX534N5NBEEM.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[Pensamiento crítico: herramienta de emprendimiento]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>Rutinas de acción</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Rutinas-accion_0_4877512267.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Rutinas-accion_0_4877512267.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Mon, 02 Dec 2019 20:18:03 +0000</pubDate><description>La semana pasada escribí acerca de las rutinas de pensamiento: estrategias para prender nuestro “switch mental” y pensar críticamente. Mientras leía acerca de este concepto, encontré similitudes con el emprendimiento. Al igual que para ejercer nuestro pensamiento crítico, emprender requiere un nivel de conocimiento de cómo hacerlo, motivación para hacerlo y la sensibilidad para identificar la oportunidad de hacerlo. Sin embargo, a diferencia del pensamiento crítico, las oportunidades para emprender no solamente se identifican, sino que se crean. Con esta miniteoría en mente, me propuse investigar.</description><content:encoded><![CDATA[<p>La semana pasada escribí acerca de las rutinas de pensamiento: estrategias para prender nuestro “switch mental” y pensar críticamente. Mientras leía acerca de este concepto, encontré similitudes con el emprendimiento. Al igual que para ejercer nuestro pensamiento crítico, emprender requiere un nivel de conocimiento de cómo hacerlo, motivación para hacerlo y la sensibilidad para identificar la oportunidad de hacerlo. Sin embargo, a diferencia del pensamiento crítico, las oportunidades para emprender no solamente se identifican, sino que se crean. Con esta miniteoría en mente, me propuse investigar.</p><p>Inicié con la pregunta: ¿Con qué rutinas de pensamiento podría apoyar a estudiantes a ir de la idea a la acción? Para poner a prueba esta teoría, diseñé un curso online para ocho personas llamado: “De la idea a la acción: cómo empezar tu blog”. Antes de empezar el curso, envié una encuesta a los ocho participantes para saber más acerca de su: “conocimiento” (cuán cómodos se sentían con su nivel de redacción); motivación (desde hace cuánto querían empezar un blog) y sensibilidad (cuál había sido su barrera principal para empezar). La mayoría de las respuestas apuntaban a la necesidad de hacer el tiempo para sentarse a desarrollar temas y escribir.</p><p>En este momento, se enfatizó la necesidad de promover la sensibilidad para ir de la idea a la acción. Sin embargo, el concepto de rutinas de pensamiento con el cual había iniciado esta exploración ya no me sonaba tan apropiado. Porque si bien, tener una rutina de pensamiento nos puede llevar a pensar de manera crítica, hay un salto entre pensar y hacer. Hay un salto entre escribir una vez y escribir sistemáticamente todas las semanas. Fue entonces cuando modifiqué mi pregunta de investigación y me pregunté: ¿Con qué rutinas puedo apoyar a los estudiantes a ir de la idea a la acción?</p><p>Fue con esta nueva pregunta que diseñé el curso con dos elementos importantes: 1) una rutina de pensamiento que nos ayude a identificar ideas en nuestro día a día y 2) una rutina de acción que nos ayude a crear el espacio necesario para traducir nuestro pensamiento en acción.</p><p>La rutina de acción es: Calcula - asigna - ejecuta.</p><p><p><strong>1. Calcula:</strong> debes calcular el tiempo que necesitas para llevar a cabo cualquier tarea. En este caso, los participantes del curso debían leer las instrucciones para sus tareas y calcular cuánto tiempo les demoraría hacer las lecturas y escribir sus reflexiones. El cálculo debe llevarnos a evaluar cuánto tiempo nos demoraría una acción.</p></p><p><p><strong>2. Asigna:</strong> En base a tu cálculo, debes asignarle un espacio en tu agenda para ejecutar la acción deseada. Idealmente, sería un espacio de tiempo en tu agenda cuando tengas el espacio físico y mental para realizar la acción. Si dejamos que interrupciones u otras tareas interfieran con ese espacio, conspiramos en contra de ejecutar lo que deseamos.</p></p><p><p><strong>3. Ejecuta:</strong> Hacer planes es fácil, ejecutar nuestros planes es la parte difícil. Para ejecutar debes respetar el espacio que asignaste y evitar todo tipo de interrupciones. Al principio se sentirá forzado hasta que construyamos la disciplina para hacerlo. Como todo, ejecutar también tiene su curva de aprendizaje.</p></p><p>El resultado de este proyecto fue muy positivo. Los participantes identificaron la rutina de acción como una herramienta para superar sus barreras anteriores. Como el mundo es loco, una filántropa de Australia está patrocinando a una profesora de Singapur quien reclutó a una estudiante de Panamá para un proyecto de investigación llamado “De la idea a la acción”. Las “rutinas de acción” fueron mi entrada a este proyecto y seguiré explorando si son o no una herramienta adecuada - para ir de la idea a la acción en cualquier proyecto, no solo para lanzar un blog.</p><p><p>Para conducir una investigación real, necesitaré mucho más que ocho participantes, por lo cual quisiera invitarte a ti, lector, a participar. Para hacerlo, debes usar la rutina de acción para realizar una tarea esta semana y llenar una encuesta de tres minutos para contarme cómo te fue. Puede ser que esta investigación no llegue a nada, como puede ser que entendamos mejor cómo equipar a los emprendedores con motivación, conocimiento y herramientas para crear las oportunidades para tomar acción. Para participar, entra a: <em>http://bit.ly/stefyencuesta</em></p></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/nw5c2Cj5cB96Dq84_nJJvCLejwo=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/PRIYNNLOM5A3DLMS6LJDO7BB54.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[Rutinas de acción]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>Los beneficios de los ‘side hustles’</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/beneficios-side-hustles_0_4882761722.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/beneficios-side-hustles_0_4882761722.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Mon, 02 Dec 2019 17:10:23 +0000</pubDate><description>Una de las cosas que más confunde de los mileniales a las generaciones anteriores es nuestra relación con el dinero. No hemos sido la primera generación ni seremos la última en la historia que emprenda o busque un trabajo que encontremos profundo y satisfactorio; pero las razones por las cuales hacemos las cosas que hacemos han sido completamente diferentes. Y el dinero no juega el mismo papel que jugaba antes. Los mileniales hemos escogido empezar negocios o escoger trabajos que tal vez no parezcan las mejores decisiones financieramente, pero terminan siendo buenas decisiones en retrospectiva, ya que ofrecían mucho más que una compensación económica.</description><content:encoded><![CDATA[<p>Una de las cosas que más confunde de los mileniales a las generaciones anteriores es nuestra relación con el dinero. No hemos sido la primera generación ni seremos la última en la historia que emprenda o busque un trabajo que encontremos profundo y satisfactorio; pero las razones por las cuales hacemos las cosas que hacemos han sido completamente diferentes. Y el dinero no juega el mismo papel que jugaba antes. Los mileniales hemos escogido empezar negocios o escoger trabajos que tal vez no parezcan las mejores decisiones financieramente, pero terminan siendo buenas decisiones en retrospectiva, ya que ofrecían mucho más que una compensación económica.</p><p><p>Asegura la psicóloga <strong>Mariana Plata</strong> que ese es el caso con los <em>side hustles</em>. “Hustle”, verbo, es una palabra de la que he escrito antes y usualmente se refiere a un empuje interno que se refleja como un comportamiento externo que nos lleva a conseguir lo que buscamos en nuestros negocios. La flexibilidad del idioma inglés ha permitido la permutación de esta palabra y ha producido el término <em>side hustle</em>, sustantivo, para referirse a un trabajo por el lado o paralelo a nuestro trabajo oficial.</p></p><p>La diferencia entre un side hustle y el tradicional segundo trabajo es un aspecto clave que los hace tan atractivos para los mileniales: la flexibilidad. “Al trabajar en un side hustle, la persona tiene la autonomía de decidir cuándo y cómo trabaja en él”, explica Plata.</p><p><p>En su artículo para <strong>Psychology Today</strong> llamado:<strong> “Por qué tantos millenials buscan side hustles”</strong>, Mariana describe el impacto positivo que puede tener un <em>side hustle</em> en nuestra salud mental. Ella explica cómo los <em>side hustles</em> se han convertido en una oportunidad para perseguir nuestra pasión, sin comprometer nuestra estabilidad financiera.</p></p><p>“Los side hustles ofrecen una oportunidad para dejar de echarle la culpa de nuestros pesares a nuestro trabajo y recuperar la responsabilidad y el control de nuestra propia felicidad”.</p><p><p>Este artículo me encanta porque no es solo producto de su<em> side hustle</em> (escritura<em> freelance</em>) sino que da totalmente en el clavo. La razón por la cual tantos mileniales en su tiempo “libre” son chefs, blogueros, fotógrafos, tutores, youtubers, comediantes, no es solamente por el dinero, sino por lo que aquellos trabajos representan para nosotros. Agrego que, además, los <em>side hustles</em> son una excelente manera de explorar la viabilidad de un nuevo negocio. Antes de renunciar a nuestro trabajo, un side hustle podría funcionar como un mínimo producto viable a través del cual podríamos experimentar cómo el mercado responde a nuestro producto. Cuenta Pascual Tejada, cofundador de aMano, que él y sus socios lanzaron aMano sin una proyección financiera, pero para ver “qué tal se comportaba el mercado” ante su nueva propuesta.</p></p><p><p>aMano es una distribuidora de licores artesanales que empezó como un side hustle vendiendo productos específicos, participando de mercaditos pop-up, hasta convertirse en uno de los bares más populares y concurridos de la ciudad de Panamá. Aunque los <em>side hustles</em> nos abren la puerta a realizar el trabajo que nos apasiona (y nos da el tiempo de entender cómo podríamos hacerlo rentable), no significa que no sean trabajo duro. “[Cuando empezamos aMano] había que usar las horas de almuerzo, trabajar en las noches y regresar en la mañana a trabajar nuevamente. Sacrificas el tiempo que solías tener libre para trabajar en tu negocio”.</p></p><p><p>Como con todo, los <em>side hustles</em> te dan lo que tú les des primero. Algunas personas manejan sus <em>side hustles</em> como <em>hobbies</em> que pueden o no dar dinero extra y algunas personas manejan sus <em>side hustles</em> como las incubadoras de sus futuros negocios. Escojas el camino que escojas con tu<em> side hustle</em>, debes hacerlo con suficiente honestidad para que tus expectativas estén alineadas con tu esfuerzo. Independiente de cuán grande o pequeño sea nuestro <a href="https://www.prensa.com/tema/emprendimiento/" target="_blank">emprendimiento</a>, no existen ni ideas fantásticas ni atajos para hacer que esas ideas “peguen”.</p></p><p>Mañana 31 de octubre, estaré a las 7:00 p.m. en Instagram Live hablando con Mariana Plata acerca de los side hustles. Ella nos contará más acerca de los beneficios positivos para nuestra salud mental y yo elaboraré en cómo se empieza un side hustle. PISTA: se empieza igual como se empezaría un negocio principal. Sígueme @stefycohen para sintonizar!</p><p><p><em>La autora es promotora de emprendimiento</em></p></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/O2x260Qo1itw4Ovd3TVpCdptaoY=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/NMJTSXAEDFCO7JUBUQU7RQ3HCE.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[Los beneficios de los ‘side hustles’]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>¿Negocios por pasión o pasión por los negocios?</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Negocios-pasion-negocios_0_4888011191.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Negocios-pasion-negocios_0_4888011191.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Mon, 02 Dec 2019 16:10:08 +0000</pubDate><description>La necesidad de diferenciar entre estos dos, es particularmente relevante por el manejo de nuestra pasión en cómo hacemos negocios. Creo que es seguro decir que cualquier emprendimiento debe hacernos sentir pasión.</description><content:encoded><![CDATA[<p><p>La semana pasada escribí acerca de los<em> side hustles</em> -negocios por alado que tenemos a través de los cuales nos permitimos poner en marcha nuestra pasión sin necesariamente preocuparnos de su rentabilidad económica. Sin embargo, muchas personas inician sus <em>side hustles</em> como una incubadora de futuros negocios- trabajan por alado ese negocio para ir creciéndolo por partes hasta que sea posible hacer una transición total y convertirlo en nuestro negocio principal.</p></p><p><p>Sin embargo, por falta de vocabulario, no tenemos dos palabras distintas para diferenciar un<em> side hustle</em> que se inicia solo por pasión (sin esperanzas de convertirlo en un negocio) de un<em> side hustle</em> que se inicia hasta que lo alternativo se pueda convertir lo principal.</p></p><p>La necesidad de diferenciar entre estos dos, es particularmente relevante por el manejo de nuestra pasión en cómo hacemos negocios. Creo que es seguro decir que cualquier emprendimiento debe hacernos sentir pasión.</p><p><p>Emprender es un proceso desgastan física, emocional y psicológicamente (especialmente al principio) y sin pasión no tendríamos de dónde sacar las energías para sobrepasar esa demanda. Sin embargo, no todas las pasiones se convierten en negocios y creo que esto es lo que debemos tener claro cuando estamos en el proceso de preguntarnos si podemos escalar nuestro <em>side hustle</em> a un negocio principal.</p></p><p>Un negocio, en su forma más básica, está constituido por la venta de un producto o servicio que un grupo de personas desea o necesita.</p><p>Un negocio rentable y eventualmente exitoso necesita que el grupo de personas que solicita nuestro producto/servicio sea suficientemente grande, y que los costos en los que incurrimos para ejecutar la venta no sean mayores que las ganancias que recibimos al ejecutarla.</p><p><p>Un<em> side hustle</em> solo podría convertirse en un negocio principal al cumplir con estas características. Antes de empezar un negocio o tratar de convertir un <em>side hustle</em> en un negocio principal, tenemos que ser honestos con nosotros mismos acerca del potencial de negocio de nuestra idea o proyecto. Más que honestos, tenemos que poder ser objetivos y analizar si el proyecto que queremos lanzar: 1) atiende un deseo o necesidad del mercado, 2) puede ser ofrecido a través de un modelo de negocios que genere ingresos y no pérdidas.</p></p><p>Empezar un negocio es más que menos acerca de encontrar una solución para un problema que existe, más que encontrar una necesidad que justifique el producto que queremos lanzar al mercado.</p><p>Mi intención con esta aclaración no es la de desmotivar a nadie de empezar el proyecto de sus sueños. Pero sí es la de brindar un sentido de urgencia: si no creamos una estructura real de negocios, tirarnos al agua persiguiendo nuestra pasión puede llevar a ahogarnos rápidamente.</p><p>La pasión se desgasta cuando nos vemos en un mar de números rojos porque nuestro proyecto de pasión no tiene las características necesarias para convertirse en un negocio.</p><p>Eso dicho, siempre hay alternativas. 1) No hay que olvidarnos de nuestra pasión, muy bien puede ser un side hustle o un proyecto creativo que hacemos por el lado; 2) No hay que temer a lanzar una idea que nos apasiona -hay que identificar cuál es su mercado y construir un modelo de negocios que le permita sobrevivir como un negocio; 3) Podemos encontrar cómo sentir pasión a través de otros caminos - las ideas no son la única fuente de pasión en los negocios.</p><p>Apasionarnos por el impacto y brindar un producto/servicio de calidad nos permite realizar un trabajo que tenga las características de rentabilidad y a la vez nos provea esa emoción.</p><p>Yo personalmente, uso mi pasión como el motor de mi persistencia. Yo creo en trabajar para encontrar cuál versión de nuestra pasión se puede convertir en un negocio.</p><p>Yo creo en el poder de la pasión para llevarnos a dar la milla extra y crear un impacto positivo en el mundo que nos rodea. Pero también creo en el poder de las proyecciones financieras y los planes de mercadeo -porque es a través de ellos que podemos convertir nuestra pasión en un negocio sostenible y rentable- económica y emocionalmente.</p><p><p><em>La autora es promotora de emprendimiento</em></p></p>]]></content:encoded></item><item><title>Proyecto Buen Trabajo</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Proyecto-Buen-Trabajo_0_4893260739.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Proyecto-Buen-Trabajo_0_4893260739.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Mon, 02 Dec 2019 14:45:08 +0000</pubDate><description>¿Qué piensas que debe hacer Diana? ¿Qué harías tú si estuvieras en su posición? Este ejemplo ficticio de Diana es una herramienta para reflexionar acerca de las posiciones difíciles en las que podemos llegar a encontrarnos. Las decisiones a tomar en dilemas como este son muy complejas, porque suponen el sacrificio de alguno de los elementos importantes para nosotros. En el caso de Diana, sus opciones son: no aceptar el trabajo, defender sus creencias y atenerse a las consecuencias económicas, y aceptar el trabajo, traicionar sus creencias y sacarle provecho económico o profesional a la situación. ¿Te ha tocado enfrentarte a un dilema de este tipo?</description><content:encoded><![CDATA[<p><p>Diana es una diseñadora gráfica <em>freelance</em> y, últimamente, ha tenido muchos problemas para conseguir clientes. Sus servicios han sido solicitados para una gran <a href="http://www.prensa.com/tema/empresas/" target="_blank">empresa</a> que ha sido acusada de corrupción. Por una parte, Diana no quisiera trabajar con esa empresa. Ella activamente ha hecho posts en Facebook en contra de la corrupción y, específicamente, en contra de esa empresa también. Por otra parte, sus deficiencias para vender su <a href="https://www.prensa.com/tema/trabajo/" target="_blank">trabajo</a> la colocan en una situación económica que la tiene muy nerviosa. El dinero que representaría esta oportunidad le vendría muy bien. Ha pensado que si acepta el trabajo y gana ese dinero, después puede darse el lujo de decirle que no a esa empresa y otras empresas similares. Sin embargo, no deja de pensar en cuánta vergüenza le daría contarles a sus amigos que produjo trabajo para esa empresa.</p></p><p>¿Qué piensas que debe hacer Diana? ¿Qué harías tú si estuvieras en su posición? Este ejemplo ficticio de Diana es una herramienta para reflexionar acerca de las posiciones difíciles en las que podemos llegar a encontrarnos. Las decisiones a tomar en dilemas como este son muy complejas, porque suponen el sacrificio de alguno de los elementos importantes para nosotros. En el caso de Diana, sus opciones son: no aceptar el trabajo, defender sus creencias y atenerse a las consecuencias económicas, y aceptar el trabajo, traicionar sus creencias y sacarle provecho económico o profesional a la situación. ¿Te ha tocado enfrentarte a un dilema de este tipo?</p><p>A través de casos ficticios como este, el Proyecto Buen Trabajo nos invita a reflexionar acerca del buen trabajo que queremos hacer y las tensiones que pueden surgir en el camino. Este proyecto, liderado por Howard Gardner (famoso autor detrás del concepto de las inteligencias múltiples), define el “Buen Trabajo” con tres características principales: 1. Excelencia: es un trabajo que realizamos al más alto nivel de nuestras habilidades. 2. Ética: te importan las consecuencias de tu trabajo en el mundo que te rodea. 3. Pasión: es un trabajo que te apasiona y en el que encuentras significado. El Proyecto Buen Trabajo nos invita a que nos vaya bien y a hacer el bien simultáneamente.</p><p>Este proyecto busca promover la alineación entre quiénes somos como personas y qué producimos en nuestro trabajo. Aunque esto parezca una conexión obvia, la investigación demuestra que la mayoría de las personas no practican todos sus valores dentro de su trabajo, porque creen que existe una justificación para “ganar dinero ahora” y “hacer el bien” luego. Leyendo acerca de este proyecto, me pongo a pensar que no solo existe una desconexión en nosotros, sino también en cómo percibimos a los demás. No es inusual excusar mal comportamiento personal, porque el trabajo profesional es de buena calidad.</p><p>Comparto estas ideas acerca del Buen Trabajo, ya que la necesidad económica nos pone más que menos en la posición de decirle que sí a situaciones con las que no estamos de acuerdo, como ofrecerle servicios a un cliente corrupto o mantener en la empresa a un colaborador porque su desempeño es excelente, aunque su calidad humana no lo sea. Y aunque el debate interno es inevitable, más que nunca necesitamos emprendedores y empresarios honestos que estén dispuestos a alzar su voz, dar la cara y construir empresas íntegras. No importa qué tan pequeña o grande sea nuestra empresa, cada pedazo de buen trabajo que compartimos con el mundo tiene repercusiones mayores de lo que podemos imaginar.</p><p>Quisiera concluir con una confesión. Yo fui Diana. He sido Diana en situaciones en que por necesidad o, incluso, vergüenza, no he dicho que no. Y me he arrepentido. En el caso de que tú te hayas arrepentido también, quisiera compartirte una pregunta que ahora utilizo en estas situaciones: ¿me sentiría orgullosa de mostrarle este trabajo a mi familia y amigos? Si la respuesta es sí, avanzo. Si la respuesta es no, aunque sea difícil, me detengo. Tristemente, hemos creado una situación social donde actuar correctamente se siente como “ser el bobo”, porque el resto del mundo siempre “se sale con la suya”. Si soñamos con vivir en un país en el que el bien prevalece, nos toca empezar por nosotros mismos haciendo y exigiendo lo correcto hasta en las más pequeñas de las situaciones.</p><p><p><strong><em>La autora es promotora de emprendimiento</em></strong></p></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/a0GC0ZAidcR_pjsDgEFqS1EYtBk=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/6FBM5NIONVB2TCR3QJRZ53K4RU.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[Proyecto Buen Trabajo]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>¿De qué hablamos cuando nos referimos a educación?</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/hablamos-referimos-educacion_0_4898510170.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/hablamos-referimos-educacion_0_4898510170.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Sat, 30 Nov 2019 15:46:55 +0000</pubDate><description>Hoy en día, las escuelas ofrecen el mismo contenido, impartido de una sola manera, para todos los estudiantes. Este tipo de instrucción crea la ilusión de que aquellos estudiantes que aprenden de cualquier otra manera que no sea leyendo libros de texto o escuchando al profesor sermonear por una hora, no son “buenos estudiantes”. Sin embargo, la diferencia no es señal de deficiencia. Por lo menos, no del estudiante. Las diferencias entre estudiante y estudiante, más que menos, apuntan a las deficiencias de un sistema educativo que no atiende a cada estudiante como lo necesita.</description><content:encoded><![CDATA[<p>Existen muchas metáforas para referirse a la educación. La educación es el camino, es la llave, es la puerta. La educación impacta, transforma, prepara. Pero, ¿de qué exactamente hablamos cuando nos referimos a educación? ¿Exactamente en qué queremos invertir cuando hablamos de “educación”?</p><p>Hoy en día, las escuelas ofrecen el mismo contenido, impartido de una sola manera, para todos los estudiantes. Este tipo de instrucción crea la ilusión de que aquellos estudiantes que aprenden de cualquier otra manera que no sea leyendo libros de texto o escuchando al profesor sermonear por una hora, no son “buenos estudiantes”. Sin embargo, la diferencia no es señal de deficiencia. Por lo menos, no del estudiante. Las diferencias entre estudiante y estudiante, más que menos, apuntan a las deficiencias de un sistema educativo que no atiende a cada estudiante como lo necesita.</p><p>Por eso, debemos dejar de hablar de educación como si la pregunta fuera si tener educación o no. La pregunta es qué tipo de educación queremos tener y qué vamos a hacer para conseguirla. Por qué seguir derramando dinero en: salones donde los niños están sentados en fila, tomando exámenes que miden su habilidad de tomar exámenes y no la maestría de sus competencias, aprendiendo acerca de temas lejanos de la realidad en la que vivimos… Seguir derramando dinero en ese tipo de educación no merece que hablemos de la educación ni como camino, ni como llave ni como puerta. Ese tipo de educación es una pérdida, es una desventaja, es una lástima.</p><p>Existen varias iniciativas innovadoras de educación, todas dignas de conversación/inversión/apuesta, pero hoy me enfocaré en aprendizaje personalizado. El aprendizaje personalizado reconoce que cada estudiante es un individuo, con distintas habilidades y necesidades de aprendizaje. El aprendizaje personalizado, en su más básica expresión, provee opciones para cada estudiante: opciones para dedicarle tiempo adicional a una materia (sea por necesidad o interés), opciones para expresar su conocimiento en distintos formatos y opciones de escoger la representación del contenido (escrito, auditivo, audiovisual).</p><p>Con estas opciones, el estudiante por primera vez tiene voz y voto sobre su propia educación: tomando el camino que necesita, al ritmo que lo necesita, y solicitando el apoyo que necesita.</p><p>La semana pasada entré a un salón de clases de aprendizaje personalizado, donde niños de 2do grado estaban aprendiendo matemáticas. Entrevisté brevemente a una niñita jugando un juego matemático en su iPad - feliz de que iba en un nivel bastante avanzado-. Luego, conversé con un niñito que estaba desarrollando problemas matemáticos en papel - justo antes de que la maestra le revisara su progreso-. Este nuevo formato que libera al educador de estar al frente impartiendo la lección, le permite enfocarse en los estudiantes que para esta materia necesitan atención adicional. De esta manera, todos los estudiantes -aunque a ritmos distintos - van cumpliendo con la competencia necesaria sin dejar lagunas en su aprendizaje. La meta de personalización no es disminuir el rigor de la enseñanza, sino aumentar el apoyo disponible para que cada estudiante pueda realizar su potencial.</p><p><p>Independientemente de las iniciativas del sistema educativo, el <em>statu quo</em> social muchas veces es responsable de canibalizar las nuevas iniciativas de educación. Por ejemplo, el público general rechaza propuestas como las de aprendizaje personalizado al clasificarlas como que están facilitando el aprendizaje. O, peor aún, rechazan nuevas iniciativas como idealistas o demasiado complejas, sin realmente entender los matices que las componen. Así acorralan a las instituciones educativas, creando miedo de innovar en contra de la opinión popular. Aprendizaje personalizado es solo una iniciativa innovadora de educación, pero lo mismo ocurre con otras iniciativas también.</p></p><p><p>Cuando hablemos de educación, hablemos de transferencia de conocimiento en espacios que propicien el aprendizaje. Hablemos de los estudiantes como agentes activos de su camino educativo. Hablemos del aprendizaje como la habilidad de pensar y actuar de manera creativa con la nueva información que recibimos. Cuando hablemos de educación, seamos específicos para hablar de la educación que vale la pena. Cuando hablemos de educación, hablemos del reto que tenemos por delante y del rol que cada uno de nosotros juega en darle significado a todas esas metáforas. Si quisieras seguir explorando este tema, sígueme en <em>@stefycohen</em> y sintoniza mi Instagram Live mañana a las 7:00 p.m.</p></p><p><p><em>La autora es promotora de emprendimiento</em></p></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/s2TSt0ykn_cXL5jdJQP99oR3uZQ=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/YZJ7WVME4BAT7KYLB4HNA4DBAU.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[¿De qué hablamos cuando nos referimos a educación]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>Opciones, decisiones y el miedo de quedarnos por fuera</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Opciones-decisiones-miedo-quedarnos_0_4903759642.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Opciones-decisiones-miedo-quedarnos_0_4903759642.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Sat, 30 Nov 2019 13:31:15 +0000</pubDate><description>Ayer en la mañana me desperté de un sueño bastante gracioso. En el sueño era viernes en la noche y tenía tres eventos: una conferencia, un taller práctico y mi cena de cumpleaños. Y mi yo del sueño, similar a mi yo de la vida real, trató de ir a los tres eventos, quedándose como “hora y media” en cada uno. (Uso comillas porque en el mundo de los sueños habrán sido como tres segundos). Me da algo de risa, pero también me preocupa que soñé que apuré a la gente que me estaba cantando “Feliz Cumpleaños” porque había una conferencia que no me quería perder. Sin siquiera ponerme freudiana para analizar este sueño, creo que mi inconsciente me estaba comunicando algo que no he terminado de aprender en las horas que paso despierta.</description><content:encoded><![CDATA[<p>Ayer en la mañana me desperté de un sueño bastante gracioso. En el sueño era viernes en la noche y tenía tres eventos: una conferencia, un taller práctico y mi cena de cumpleaños. Y mi yo del sueño, similar a mi yo de la vida real, trató de ir a los tres eventos, quedándose como “hora y media” en cada uno. (Uso comillas porque en el mundo de los sueños habrán sido como tres segundos). Me da algo de risa, pero también me preocupa que soñé que apuré a la gente que me estaba cantando “Feliz Cumpleaños” porque había una conferencia que no me quería perder. Sin siquiera ponerme freudiana para analizar este sueño, creo que mi inconsciente me estaba comunicando algo que no he terminado de aprender en las horas que paso despierta.</p><p>Antes de volver a la universidad, pensé que la mejor parte de salir del rango demográfico de 18-25 era que a uno se le iba el “FOMO”. FOMO es un acrónimo que significa “Fear of Missing Out” o el miedo de quedarse por fuera. El FOMO es un sentimiento horrible de pensar que nos estamos perdiendo de algo, que todo el mundo está pasándola de maravilla y nosotros no. Y bueno, yo pensé que pasada la edad en la que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) todavía lo considera a uno un “joven”, el FOMO se me iba a ir. Aunque se fue por un buen rato, me regresó. Y como buena nerd, me regresó para torturarme de que no puedo tomar todas las clases que quisiera. Haciendo mi calendario del próximo semestre, me he preguntado más de una vez si debería tomar el doble de clases y un proyecto de investigación y una pasantía. Además de respetar la regla de que no trabajo los fines de semana y quiero terminar de trabajar a las 7:00 p.m. para poder cenar tranquila.</p><p>La respuesta es “no lo sé”. Ustedes lo podrán saber también. En el fondo, todos sabemos que no lo podemos hacer todo. No da ni el tiempo ni la energía. Pero, como dice Rey HS en su artículo “Todo es un trade-off”: “Vivimos y planeamos como si tuviéramos energía infinita y el día tuviera 72 horas… La verdad es que tenemos que dejar ir lo que no es importante y enfocarnos en lo que sí lo es”.</p><p>“Enfocarnos en lo que sí lo es”. Esta frase se quedó conmigo porque pienso que parte de nuestra frustración como estudiantes, emprendedores, seres humanos, es que usualmente decimos que queremos algo pero a la hora de la hora, hacemos algo distinto. Soñamos con ser exitosos tipo Beyoncé o Elon Musk, pero jamás aceptaríamos sus regímenes ni sus horarios de trabajo. Pensándolo de esta manera, creo que la ansiedad o el FOMO vienen de tener desalineadas las metas con las acciones que nos llevan hasta allá. Y luego, los vemos a ellos o a ejemplos más accesibles de éxito (cual sea la imagen de éxito en nuestras vidas) y nos preguntamos: ¿por qué yo no? ¿Por qué me quedé por fuera (de esta meta)? Y es entonces cuando hacemos estos planes para días imaginarios de 72 horas.</p><p>Creo que la solución, aunque no estoy en ninguna posición para sonar como experta acerca de este tema, viene primero de ser honestos con nosotros mismos. Viene de contestarnos, verdaderamente, ¿qué es importante para nosotros? Más necesario aún, ¿qué estamos dispuestos a hacer para conseguirlo? Porque nada, absolutamente nada, viene de desearlo. Ni ser más exitosos en el trabajo, ni leer más horas al día, ni hacer ejercicio todos los días, ni tener mejor relación con nuestra familia.</p><p>Y cuando honestamente reconocemos lo que es más importante para nosotros, debemos estar listos para decirle que no a algo más; para tener el espacio de poner en práctica esa decisión. Aplicando este mismo pensamiento a mi tema de las clases, para mí es importante aprender, pero es más importante disfrutar el proceso. Esto lo tengo que tener en mente e invito a quien se identifique con este tema a tenerlo en mente también. Porque es una injusticia con nosotros mismos escoger lo más importante para nosotros y al final del día, medirnos con una vara de éxito distinta.</p><p><p><em>*La autora es promotora de emprendimiento</em></p></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/iPF8_hmW4OUaaeYvK7E2BDO8YRM=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/PB2UEZNSYZHU5PNP4PIHEBVIMM.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[Opciones, decisiones y el miedo de quedarnos por fuera]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>Autoeficacia: el puente entre la idea y la acción</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Autoeficacia-puente-idea-accion_0_4909009118.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Autoeficacia-puente-idea-accion_0_4909009118.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Fri, 29 Nov 2019 23:04:47 +0000</pubDate><description>¿Te has preguntado por qué algunas de tus ideas las has ejecutado y otras, engavetado? Albert Bandura, profesor de la Universidad de Stanford, atribuye esta brecha entre la idea y la acción a la autoeficacia: una percepción personal de nuestra habilidad de lograr lo que queremos. La autoeficacia es “la confianza de poder organizar y ejecutar un plan de acción para lograr los resultados que deseamos” y se construye con oportunidades de establecernos una meta y de hecho lograrla.</description><content:encoded><![CDATA[<p>¿Te has preguntado por qué algunas de tus ideas las has ejecutado y otras, engavetado? Albert Bandura, profesor de la Universidad de Stanford, atribuye esta brecha entre la idea y la acción a la autoeficacia: una percepción personal de nuestra habilidad de lograr lo que queremos. La autoeficacia es “la confianza de poder organizar y ejecutar un plan de acción para lograr los resultados que deseamos” y se construye con oportunidades de establecernos una meta y de hecho lograrla.</p><p>Hoy comparto los 4 elementos que componen la autoeficacia para que como educadores (sea en un salón de clases, museo, departamento de RRHH en una empresa, tutorial de Youtube, o como padres de familia) creemos esas oportunidades para alguien más y para que, como estudiantes, creemos esas oportunidades por nosotros mismos.</p><p><p><strong>1. Experiencias de maestría:</strong> Tener la oportunidad no solo de aprender acerca de un tema, pero también ejecutarlo. Al enfrentarnos a la tarea de poner en práctica lo aprendido, entendemos el tema con una profundidad mayor y por ende se afianza lo aprendido. Como educadores debemos incluir oportunidades para poner lo aprendido en práctica –sin importar que sea a pequeña escala. Como estudiantes, debemos buscar (o crear para nosotros mismos) oportunidades para poner lo aprendido en práctica– así sea separar 1 día después de aprender algo nuevo para ejecutarlo.</p></p><p><p><strong>2. Experiencias indirectas:</strong> “Nadie aprende de experiencia ajena”, dice el dicho, pero los tutoriales de Youtube (y Albert Bandura) dicen lo contrario. Las experiencias indirectas son ejemplos de otras personas que han ejecutado lo que tú estás aprendiendo. Es por esto que buscamos tantos ejemplos de otras personas que han logrado lo que queremos lograr, para ver qué aprendemos de ellos. Lo importante es esto: entre mayor la similitud entre el ejemplo que buscamos y nuestra vida, mayor la persuasión de que podremos lograrlo también. Como educadores, significa que debemos compartir ejemplos prácticos pero también culturalmente relevantes. Como estudiantes, creo que tenemos la tarea de buscar modelos a seguir de nuestro país, región o comunidad.</p></p><p><p><strong>3. Persuasión social:</strong> La persuasión social es la motivación externa o el refuerzo de que podemos lograr lo que nos proponemos. Persuasión social es recibir comentarios como “¡tú puedes!” que nos mueven a esforzarnos más. Sin embargo, para construir autoeficacia, los comentarios positivos deben estar acompañados de situaciones que de hecho podamos lograr.</p></p><p>Como educadores, nos toca diseñar situaciones con distintos niveles de dificultad para poder motivar a cada estudiante a lograr algo que está dentro de sus posibilidades en ese momento. Como estudiantes, nos toca buscar estar expuestos a situaciones que nos reten, pero que no sean imposibles para nosotros. Debemos enfocarnos más en nuestro progreso sobre el tiempo, más que en ser exitosos por ser exitosos en una tarea específica.</p><p><p><strong>4. Manejo de nuestro estatus físico:</strong> Algunas personas se llenan de energía con el estrés. Otras personas quedan totalmente debilitadas con el estrés. El manejo de nuestro estatus físico no nos invita a reprimir emociones, sino a saber interpretarlas adecuadamente. En lo personal, este es el punto en el que más me toca trabajar. Como educadora, he caído en cuenta de que hace falta mucha empatía para entender qué tareas despiertan, qué sentimientos, y poder proveer apoyo adecuadamente. Como estudiante, y como ser humano en general, reconozco que me dejo consumir por mi estrés. Las prácticas de meditación, mindfulness y manejo de estrés son mucho más que una moda –son la indicación de que no hay nada que podamos lograr en nuestras vidas (profesional, personal, pequeño o grande) que no lo hagamos manejando nuestras emociones con paciencia, esfuerzo y compasión por uno mismo. Entender estos cuatro elementos de autoeficacia nos da un pantallazo de cómo la motivación juega un papel crucial en el aprendizaje y en el tomar acción. Si tienes una idea que quieres ejecutar, pero te falta la motivación para hacerlo, pregúntate: te hace falta una experiencia práctica, un ejemplo culturalmente relevante, un enfoque más manejable, o manejar tu miedo? Ponerle un nombre a las cosas nos permite entender qué está pasando y hacer algo al respecto.</p></p><p><p>Mañana, a las 7:00 p.m. haré un Instagram Live <em>@stefycohen</em> para hablar acerca de la autoeficacia y cómo nos lleva a tomar decisiones que conspiran a favor o en contra de nuestro desarrollo.</p></p><p><p><strong><em>*La autora es promotora de emprendimiento</em></strong></p></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/M73rwDIBDsXPUHxo6wIKAT-LbBQ=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/VON3P7ZGDJCY3L2GV6RPZBYJJU.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[Autoeficacia: el puente entre la idea y la acción]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>Tres consejos para aprovechar la recta final</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/consejos-aprovechar-recta-final_0_4914258572.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/consejos-aprovechar-recta-final_0_4914258572.html</guid><dc:creator>STEFY COHEN | </dc:creator><pubDate>Fri, 29 Nov 2019 22:12:27 +0000</pubDate><description>Esta es la recta final. Uno siempre está más cansado en la recta final. Sin embargo, no dejan de ser los últimos 14 días de este año para promover tu emprendimiento y vender productos, servicios o regalos de fin de año. Qué conspira en tu contra: el cansancio, el estrés, y el estar ocupado. Cansado, estresado y ocupado tanto por la tarea de vender como por la tarea de comprar. Porque si bien, a fin de mes los regalos representarán amor y cariño – hasta entonces, son la meta de una carrera de obstáculos en la cual hay que superar el tranque, al mall y a la gente. Qué conspira a tu favor: el cansancio, el estrés y el estar ocupado – de los demás. Para todos los que no fuimos organizados y compramos nuestros regalos para estas fiestas desde finales de octubre, sería fantástico que se nos facilitara encontrar lo que necesitamos. Aquí es donde entras tú.</description><content:encoded><![CDATA[<p>Esta es la recta final. Uno siempre está más cansado en la recta final. Sin embargo, no dejan de ser los últimos 14 días de este año para promover tu emprendimiento y vender productos, servicios o regalos de fin de año. Qué conspira en tu contra: el cansancio, el estrés, y el estar ocupado. Cansado, estresado y ocupado tanto por la tarea de vender como por la tarea de comprar. Porque si bien, a fin de mes los regalos representarán amor y cariño – hasta entonces, son la meta de una carrera de obstáculos en la cual hay que superar el tranque, al mall y a la gente. Qué conspira a tu favor: el cansancio, el estrés y el estar ocupado – de los demás. Para todos los que no fuimos organizados y compramos nuestros regalos para estas fiestas desde finales de octubre, sería fantástico que se nos facilitara encontrar lo que necesitamos. Aquí es donde entras tú.</p><p>No importa qué hayas hecho hasta ahora en el año para promover tu negocio. No importa si tu filosofía es ser más pasivo o más agresivo con las promociones y las ventas. Si lo que quieres es realmente aprovechar las últimas dos semanas de ventas de este año y cerrar el año con todo, aquí hay tres consejos para ti:</p><p>1. Mándale un e-mail a todas las personas que te hayan comprado en el pasado: Si son menos de 100 personas, tómate el trabajo de personalizar los correos. (Esto lo digo con toda la seriedad del mundo). Ofréceles nuevamente algo que te compraron anteriormente o sugiéreles un nuevo producto complementario. Si son más de 100 personas, ofréceles los productos o servicios más vendidos en el año, resaltando: a tus clientes más grandes del año (si se trata de empresas) o testimoniales de clientes anteriores (si se trata de individuos). (Es posible que tengas que conseguir los testimoniales de tus clientes; escríbeles hoy mismo). Importante: e-mail es el medio sugerido. El mercadeo por WhatsApp es invasivo y difícilmente convierte a audiencia en clientes.</p><p>2. Invierte en mercadeo: Construye un BUEN post en Facebook o Instagram. a) Usa varias fotos de buena calidad. Si no tienes fotos de buena calidad, contrata un fotógrafo hoy mismo o pídele el favor a un amigo del alma. Vivimos en un mundo visual, punto. b) El mercadeo en redes no solamente requiere tiempo, sino dinero también. Facebook e Instagram cada vez hacen más difícil llegarles a las personas, incluso cuando pagamos. Eso dicho, la única manera de que tu buen post les llegue a suficientes personas es invirtiendo dinero. Si estás con un presupuesto apretado, que la inversión monetaria en redes para promover tu post, sea tu prioridad. c) Activa tu red de contactos. Tus amigos saben que tienes un pequeño, nuevo, mediano negocio. Siempre te apoyan emocionalmente, pero en diciembre, pídeles apoyo de difusión. Selecciona 10-25 amigos. Escríbeles por e-mail, WhatsApp (porque son tus amigos, sí les puedes escribir directo) o llámalos. Cuéntales que estás en la recta final y necesitas llegarle a la mayor cantidad de personas posible. Pídeles que compartan el post que promueves (con un mensaje, no solamente Share) en sus cuentas personales para aprovechar su alcance también.</p><p>3. Escribe un buen copy: Este es el momento de ser preciso para anunciarles a tus clientes qué vendes, a qué precio y por qué es algo que ellos pudieran querer. 1-2 oraciones: nombre de tu negocio y qué es. 1-2 oraciones: para quién es; 1-2 oraciones: mejores características y beneficios del producto/servicio. Precio y cómo comprar. Lo repetiré: precio y cómo comprar. Este no es el momento para ser misterioso con cuánto cuestan tus productos ni pedirles a los interesados que te escriban por DM. Facilítales a tus clientes el proceso de compra.</p><p>¿No solo estás vendiendo, sino comprando en este fin de año? 100 emprendedores respondieron a mi invitación para promover sus emprendimientos. Si estás buscando regalos para las fiestas o servicios para mercadear tu negocio este fin de año, entra a www.lunesconelpiederecho.com y encontrarás todos los emprendimientos por categorías. Hay emprendimientos desde productos orgánicos, servicios para emprendedores, catering y más. Si quieres participar de otras oportunidades como esta, suscríbete a mi newsletter en: www.bit.ly/lunesconelpiederecho o sígueme @stefycohen en Instagram.</p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/r3MIvwMpOyGc_kUgl-0RhD6Fqwk=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/VZUTF3TEUBGF7OJCA6HKB226KA.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[Tres consejos para aprovechar la recta final]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>Antes pensaba… ahora pienso</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/pensaba-ahora-pienso_0_4919508074.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/pensaba-ahora-pienso_0_4919508074.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Fri, 29 Nov 2019 21:10:39 +0000</pubDate><description>Antes pensaba que las personas a quienes les iba bien en la escuela eran “las” inteligentes y que leer rápido o escribir bien, eran señales de entender.</description><content:encoded><![CDATA[<p>Antes pensaba que las personas a quienes les iba bien en la escuela eran “las” inteligentes y que leer rápido o escribir bien, eran señales de entender.</p><p>Ahora pienso que la gente que no lee rápido y no escribe bien no es deficiente de nacimiento, sino se han hecho deficientes en un sistema escolar que equipara la habilidad escrita por la inteligencia – sin reconocer todos los otros tipos de habilidades e inteligencias como igualmente importantes.</p><p>Antes pensaba que sentir estrés era un componente necesario e inevitable de hacer algún trabajo con significado. Ahora pienso (todavía pienso) que el estrés es un componente inevitable, pero no necesario, y que manejarlo adecuadamente nos permitirá disfrutar no solo del resultado, sino del proceso también.</p><p>Antes pensaba que enseñar emprendimiento significaba compartir conocimiento acerca de la mentalidad y la actitud con la que había que enfrentarse a las tareas.</p><p>Antes pensaba que enseñar emprendimiento era más fácil con motivación en el proceso. Ahora pienso que enseñar emprendimiento requiere compartir conocimiento, construir motivación y modelar estrategias para que cualquier estudiante pueda aprender a ir de la idea a la acción.</p><p>Antes pensaba … ahora pienso es una rutina de pensamiento del programa de Pensamiento Visible de Project Zero. Esta es una sencilla herramienta que nos abre la puerta para reflexionar y comparar nuestro pensamiento en dos momentos distintos. Antes pensaba … ahora pienso es un ejercicio que nos permite monitorear nuestro progreso: 1) ver cuánto hemos estado expuestos a información nueva, 2) y cuán abiertos hemos estado a informar nuestras opiniones basándonos en nuevo conocimiento.</p><p>Comparto esta rutina de pensamiento a dos lunes de culminar el año para invitarte a reflexionar: qué pensabas antes (qué has aprendido este año), y qué piensas ahora acerca de 2-3 temas importantes en tu vida. Realizar este ejercicio te permite: revisitar conceptos a los que estuviste expuesto y hacer visibles tus aprendizajes importantes de este año.</p><p>Realizar este ejercicio (o intentarlo al menos) también nos permite hacer visible cómo actualizamos nuestras opiniones acerca de algunos temas, pero otros temas se quedan intocables, inmóviles, inexpuestos a la evolución. (“inexpuestos” no está en el diccionario, pero ustedes me entienden).</p><p>Vivimos en una era de sobredosis de información, pero muchas veces, nos quedamos expuestos una y otra vez a la misma información y a los mismos puntos de vista.</p><p>Nuestra evolución personal y colectiva depende, en gran parte, de estar abiertos a cambiar nuestras opiniones al enfrentarnos a nueva información. Solo así, podemos permitir que el conocimiento vaya informando nuestras acciones, decisiones e incluso narrativa del mundo que nos rodea.</p><p>Para todos será fácil pensar cómo nuestra opinión evolucionó acerca de los temas cómodos o interesantes para nosotros. Igualmente, para todos será más difícil encontrar evolución acerca de temas más incómodos.</p><p>Si te interesa seguir evolucionando de manera integral, te invito a que consideres añadir a tu lista de tareas para 2018, qué vas a hacer para aprender acerca de algo nuevo, considerar un nuevo punto de vista o estar expuesto a algo a lo que no has estado expuesto antes. Será incómodo, pero valdrá la pena.</p><p><p><strong><em>La autora es promotora de emprendimiento</em></strong></p></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/Czl7NmOIpp7OT6XfS5WeLQsSgGc=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/O4XX2WYMCNCE7LBNHTCKSJCNGE.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[Antes pensaba… ahora pienso]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>Según quién y para quién</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/prensa_0_4924757505.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/prensa_0_4924757505.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Fri, 29 Nov 2019 20:15:18 +0000</pubDate><description>Ayer por la mañana, abrí Facebook para encontrarme con una foto de una pareja en lo que parece ser un campamento de refugiados y una leyenda que ponía: “Recordad, que el origen de la Navidad, según dicen... fue una pareja de refugiados con su hijo recién nacido, buscando dónde poder vivir. Feliz 2017”.</description><content:encoded><![CDATA[<p>Ayer por la mañana, abrí Facebook para encontrarme con una foto de una pareja en lo que parece ser un campamento de refugiados y una leyenda que ponía: “Recordad, que el origen de la Navidad, según dicen... fue una pareja de refugiados con su hijo recién nacido, buscando dónde poder vivir. Feliz 2017”.</p><p>Como absolutamente cualquier post de Facebook, este tampoco se salvó de un agitado debate. Algunas personas defendían que en la versión bíblica de la historia no era una pareja de refugiados sino de viajantes; otras personas defendían que igual no importaba porque es una metáfora para sensibilizar acerca de una situación que se vive en el mundo actualmente.</p><p>A todo esto, yo me pregunto: ¿Cómo convivir en un mundo donde ambos “bandos” tienen su razón?</p><p>Una de las problemáticas más mencionadas en el mundo de la educación es la falta de preparación profesional.</p><p>“El 89% de los líderes de negocios opina que los jóvenes no tienen las habilidades y competencias para destacarse en el mundo laboral” (Richardson 2015). Y aunque concuerdo que es una necesidad real que debemos preparar a los jóvenes para el mundo profesional, igualmente me quedo con la duda: ¿y qué hay de sus vidas personales? Compartimos un mundo complejo y siempre cambiante que no solamente afecta cómo trabajamos sino cómo vivimos también. Entonces, me parece que el problema real no es tan limitado como para solamente decir que los jóvenes no estén listos para sus carreras profesionales. ¿Estamos listos para navegar en este mundo imperfecto del siglo XXI, profesional y personalmente también?</p><p>Uno de los grandes retos de vivir en este siglo XXI (especialmente en los últimos años) es sobrevivir a la polarización de opiniones políticas acerca de cualquier tema controversial. (Tengamos en cuenta que casi cualquier tema es controversial en Facebook y demás redes sociales).</p><p>La dificultad, realmente, está en el hecho de que confundimos nuestras opiniones políticas por opiniones morales, en temas que van desde inmigración, refugiados, guerras, educación, educación sexual, feminismo, diversidad, religión, etc. El debate es tan agitado porque sentimos que no es nuestra ideología sino nuestra identidad la que está en juego. El debate es tan agitado porque nos estamos aferrando a nuestra manera de vivir como si fuera “la” manera de vivir para todos.</p><p>Por eso, me queda la pregunta: ¿cómo convivir en un mundo donde ambos “bandos” tienen su razón? En una clase este año, nos compartieron un lente crítico con el que debemos empezar a analizar cualquier pedazo de información. Este lente crítico está compuesto por dos preguntas: “Según quién y para quién”. Estas dos preguntas nos permiten poner en perspectiva que cualquier punto de vista es uno de muchos, y así mismo, funciona para algunos y no todos.</p><p>No sé cómo exactamente, pero creo que en la medida en la que podamos empezar a ver que existen distintos puntos válidos, podremos empezar a debatir con más respeto y más humanidad.</p><p>Hoy, lunes 25 de diciembre, les deseo a todos los que celebran ¡Felices fiestas! Sé que no todos celebramos hoy ya que esta es una fiesta religiosa para solo uno de los grupos religiosos de nuestro país. Por eso, más importante aún, nos deseo a todos, un próspero 2018. Ojalá el próximo sea un año donde todos, aunque sea un poquito más, podamos entender que la tolerancia de nada vale en papel; que la libertad de expresión no cuenta cuando violamos la identidad personal de alguien más; que mucho de lo que creemos es según nosotros y para la gente que piensa como nosotros también. Ojalá 2018 nos permita, colectivamente, tener la mente abierta y el corazón abierto para permitirles a los demás vivir según ellos y para ellos, y así… construir un país para todos.</p><p><p><strong><em>La autora es promotora de emprendimiento</em></strong></p></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/jVUFvikkQEnK8Kw2ol9A6ue_lxg=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/3B3NICB6ZNEPJOZV3RNN2OX7KE.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[Según quién y para quién]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>A empezar 2018 con el pie derecho</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/empezar-pie-derecho_0_4935256468.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/empezar-pie-derecho_0_4935256468.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Wed, 20 Nov 2019 14:29:51 +0000</pubDate><description>A empezar 2018 con el pie derecho: ¿Alguna vez se han encontrado viendo alguna serie o película en la televisión y han terminado gritándoles a los actores principales? Las frases más populares de mi repertorio personal son: “noooo” y “no seas bobooo”! Sin embargo, no importa cuánto gritemos, los personajes no nos escuchan y siguen haciendo sus trastadas desde la pantalla.</description><content:encoded><![CDATA[<p>A empezar 2018 con el pie derecho: ¿Alguna vez se han encontrado viendo alguna serie o película en la televisión y han terminado gritándoles a los actores principales? Las frases más populares de mi repertorio personal son: “noooo” y “no seas bobooo”! Sin embargo, no importa cuánto gritemos, los personajes no nos escuchan y siguen haciendo sus trastadas desde la pantalla.</p><p><p>El<strong> Teatro del Oprimido</strong> es un movimiento teatral que permitió que los actores escucharan todos estos gritos por primera vez. El dramaturgo brasileño <strong>Agusto Boal</strong> creó el Teatro del Oprimido en la década de 1960, en búsqueda de la democratización del teatro e invitaba a su audiencia a participar activamente de la obra. Para lograrlo, se rompe la “4ta pared” o barrera imaginaria entre los actores y los espectadores, de tal manera que ambas partes reconocen que el otro está allí e incluso, interactúan en el proceso.</p></p><p>A través del Teatro del Oprimido, Boal exponía situaciones de opresión, privilegio o poder; de tal manera que los espectadores terminaban viendo sus vidas representadas frente a ellos. A diferencia de la mayoría de las representaciones mediáticas, los espectadores (por primera vez) tenían el espacio de pensar y ensayar alternativas a lo que ocurría en la escena.</p><p>Es decir, los actores podrían escuchar todos esos “noooo” que gritamos frente a la televisión, voltearse y preguntarnos: ¿tú qué harías en vez? En ese momento, la audiencia podía proponer e incluso actuar las alternativas. Así, el espectador se convertía en protagonista y al estar ensayando escenas similares a su vida, de alguna manera estaba ensayando para cambiar su vida.</p><p>De esta manera, el Teatro del Oprimido utilizaba el teatro como una herramienta para promover un sentido de agencia en los espectadores y promover un deseo de transformar su propia realidad. “En palabras de Augusto Boal,  el objetivo del Teatro del Oprimido es teatralizar la realidad para comprenderla y así poder transformarla”.</p><p>El Teatro del Oprimido es un ejercicio político que se trabaja desde el teatro, pero hoy, con muchísimo respeto a este movimiento que encuentro fascinante, quiero proponer que lo usemos como ejemplo de un ejercicio personal. La mayoría del tiempo vemos escenas de nuestras vidas una y otra vez —solo que no en el teatro sino en nuestra mente—.</p><p>En retrospectiva, nos vemos a nosotros mismos diciendo o no diciendo, haciendo o no haciendo, y luego nos “gritamos”: “¿por qué hiciste o no eso?” o “ugh, qué boba ya no lo hagas más”! Nos gritamos como si ya no pudiéramos hacer nada al respecto, pero siempre podemos. Nosotros somos los actores del teatro de nuestra propia vida y tenemos el poder de alterar nuestro libreto.</p><p>Arrancado este nuevo año, te invito a que te crees tu propio espacio para liberarte de tus opresiones. Piensa en las situaciones por las que pasas, y de las que te arrepientes, una y otra vez. Pueden ser personales, familiares, sociales, profesionales. Ahora, piensa en las alternativas. ¿Cómo estás respondiendo y cómo quisieras responder en vez? ¿Qué estás consiguiendo ahora y qué quisieras conseguir en vez?</p><p>Las resoluciones han perdido su reputación porque resultan poco efectivas. Me pregunto si tiene que ver con que las resoluciones son más como un deseo y menos como un compromiso. Me pregunto si es porque la resolución es el resultado, pero fallamos al no pensar en el proceso. Me pregunto que si al considerar (y ensayar) las alternativas, nos podríamos ir preparando para lograr lo que nos proponemos. Las transformaciones personales no ocurren de un momento para otro, pero en la medida en la que creemos el espacio para cambiar, lo iremos logrando poco a poco.</p><p>Mañana 9 de enero, te invito a sintonizar mi Instagram Live a las 7:00 p.m., donde hablaré más acerca de cómo realizar este ejercicio para armar nuestro propio mini Teatro del Oprimido. Les deseo a todos un fantástico 2018. Ojalá empiecen este lunes y este año, con el pie derecho. Con cariño, Stefy.</p><p><p><em>La autora es promotora de emprendimiento</em></p></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/JqLZYowjICYwqF5UPd_oNSu8sW8=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/QQOBD2YJB5DSLDM2DEBJJVZCAE.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[A empezar 2018 con el pie derecho]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>Lecciones de equipo del Proyecto Aristóteles</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Lecciones-equipo-Proyecto-Aristoteles_0_4940505973.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Lecciones-equipo-Proyecto-Aristoteles_0_4940505973.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Wed, 20 Nov 2019 13:28:02 +0000</pubDate><description>Entre las diferentes normas que encontraron particularmente productivas para los grupos, estaban dos: El tiempo para hablar o comentar está distribuido equitativamente y todos los miembros leen (y responden) a las emociones del resto del equipo.</description><content:encoded><![CDATA[<p><p>En 2012, <a href="https://www.prensa.com/tema/google/" target="_blank">Google</a> inició el proyecto llamado <strong>Proyecto Aristóteles</strong>, con el objetivo de identificar qué hacía a un buen equipo. ¿Sería que todos tuvieran el mismo nivel intelectual o educativo? ¿Sería que todos fueran amigos dentro y fuera de la oficina? ¿Sería que todos estuvieran motivados o temerosos de los mismos incentivos o castigos? ¿Sería una combinación de carreras y destrezas? A lo largo de dos años, entrevistaron a profundidad a 180 equipos, condujeron más de 200 entrevistas, buscando similitudes entre equipos. Aunque muchos equipos parecían tener buenas razones por las cuales tenían éxito, no podían encontrar ningún patrón.</p></p><p><p>En un artículo del<strong> New York Times,</strong> cuenta Julia Rozovsky que no encontraron nada hasta que empezaron a identificar las “normas de grupo”. Normas de grupo son reglas, a veces tácitas a veces escritas, que comparten los grupos. Son una serie de instrucciones acerca de cómo el equipo y cada uno de sus miembros se debe comportar.</p></p><p>Entre las diferentes normas que encontraron particularmente productivas para los grupos, estaban dos: El tiempo para hablar o comentar está distribuido equitativamente y todos los miembros leen (y responden) a las emociones del resto del equipo.</p><p><p>Estas dos características esenciales de normas de grupo componen lo que se conoce como “seguridad psicológica”. La seguridad psicológica es aquel sentimiento o espacio donde sentimos que podemos expresar nuestra opinión sin juicios ni repercusiones. “El éxito en el siglo XXI depende de un sistema de emociones positivas que nos permiten resolver problemas complejos y promover cooperación”, explica Laura Delizonna en su artículo “Buenos equipos necesitan seguridad psicológica”, publicando en el <strong>Harvard Business Review</strong>. La seguridad psicológica crea un ambiente de trabajo donde los integrantes de un equipo se sienten lo suficientemente seguros para ser creativos, tomar riesgos y resolver problemas. No es la combinación ni de diplomas ni de habilidades ni de incentivos ni amigos lo que hace a un buen equipo. Los buenos equipos son aquellos donde todo el mundo tiene el chance de hablar y donde nos preocupamos de cómo lo que decimos podría afectar los sentimientos del resto.</p></p><p>Con esto en mente, reflexionemos. Como líderes de equipos o empresas, ¿promovemos la seguridad psicológica? ¿Qué pasa cuando nosotros estamos en el cuarto?</p><p>¿Siente la gente que puede hablar y decir lo que piensa o hay silencio, secretismo y se siguen las órdenes ciegamente para no llevarle la contraria a la jefa? Cuando leemos resultados como estos, es demasiado fácil pensar “bueno, eso funcionó en Google porque es Google/Estados Unidos/una compañía tecnológica”. Pensar de esta manera, honestamente, es querer zafarnos de hacer el trabajo que nos corresponde. Pensar que se puede en otros países y en el nuestro no, es una excusa para cegarnos ante el hecho de que lo que hace a un equipo y a una empresa es la calidad humana con la que tratamos a la gente con la que trabajamos.</p><p>El cantautor Jorge Drexler tiene una maravillosa línea que pone: “Uno aprende en la escuela, se olvida en la guerra, un hijo te vuelve a enseñar”. A veces nos complicamos tanto en el ámbito profesional que se nos olvidan las sutilezas obvias de la vida en sociedad. Para Google, el Proyecto Aristóteles representó un enorme descubrimiento. Sin embargo, podíamos haber entrado a un salón de prekínder a preguntarles a niños de cinco años cómo trabajan bien en grupo y nos podían haber contestado lo mismo.</p><p>Trabajemos para seguir conquistando nuestro mundo interior. Trabajar con empatía y tratando a nuestros compañeros como iguales (sin importar su estatus socioeconómico o diplomas) puede ser la lección más importante y beneficiosa de este año.</p><p><p><strong>La  autora es promotora de emprendimiento</strong></p></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/-zdC6IXTbD_DpmyZk0MjqoAR20o=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/MHFOQVLZ2RGHBD7CIYSDG3OYKA.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[Lecciones de equipo del Proyecto Aristóteles]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>La fuente de nuestra motivación</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/fuente-motivacion_0_4945755443.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/fuente-motivacion_0_4945755443.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Wed, 20 Nov 2019 00:02:59 +0000</pubDate><description>¿Está usted motivado? ¿Cómo se siente y cómo actúa cuando sí está motivado y, cómo se siente y cómo actúa cuando no está motivado? En mi caso, por ejemplo, estoy más motivada a estudiar que a hacer ejercicio. Ojalá estuviera igual de motivada para hacer ambos. Por un lado, sé que estoy motivada para estudiar porque no necesito que nadie me empuje, me empujo yo misma. Me esfuerzo aun cuando no es por nota o el profesor no lo ha solicitado, porque siento que mi esfuerzo impacta mi aprendizaje. Y lo que quiero es aprender. Por otro lado, sé que no estoy motivada para hacer ejercicio porque necesito un sistema mucho mayor que mi deseo/fuerza de voluntad/ disciplina para dejar el chocolate y subirme a la elíptica. Además, los momentos en los que he sido más diligente con el ejercicio tienen que ver con un factor externo (una fiesta, el verano) más que con una razón interna. Mi motivación se expresa mejor en una serie de acciones y mi falta de motivación se expresa mejor en una serie de ideas y deseos que se quedan cortos. La motivación es una fuerza que nos lleva a actuar con un objetivo en mente. A veces, esa fuerza es interna. Otras veces, esa fuerza es externa. Y dependiendo del tema, la tarea y la ocasión, estamos motivados para unas cosas y desmotivados para otras. Sin embargo, la motivación no es (o no tiene que ser) una fuerza fuera de nuestro control. Si entendemos qué es la motivación y de dónde proviene – sería posible reconfigurar los elementos que nos permiten sentirnos motivados. Existen distintas teorías de motivación que más que contrariarse, se complementan.</description><content:encoded><![CDATA[<p>¿Está usted motivado? ¿Cómo se siente y cómo actúa cuando sí está motivado y, cómo se siente y cómo actúa cuando no está motivado? En mi caso, por ejemplo, estoy más motivada a estudiar que a hacer ejercicio. Ojalá estuviera igual de motivada para hacer ambos. Por un lado, sé que estoy motivada para estudiar porque no necesito que nadie me empuje, me empujo yo misma. Me esfuerzo aun cuando no es por nota o el profesor no lo ha solicitado, porque siento que mi esfuerzo impacta mi aprendizaje. Y lo que quiero es aprender. Por otro lado, sé que no estoy motivada para hacer ejercicio porque necesito un sistema mucho mayor que mi deseo/fuerza de voluntad/ disciplina para dejar el chocolate y subirme a la elíptica. Además, los momentos en los que he sido más diligente con el ejercicio tienen que ver con un factor externo (una fiesta, el verano) más que con una razón interna. Mi motivación se expresa mejor en una serie de acciones y mi falta de motivación se expresa mejor en una serie de ideas y deseos que se quedan cortos. La motivación es una fuerza que nos lleva a actuar con un objetivo en mente. A veces, esa fuerza es interna. Otras veces, esa fuerza es externa. Y dependiendo del tema, la tarea y la ocasión, estamos motivados para unas cosas y desmotivados para otras. Sin embargo, la motivación no es (o no tiene que ser) una fuerza fuera de nuestro control. Si entendemos qué es la motivación y de dónde proviene – sería posible reconfigurar los elementos que nos permiten sentirnos motivados. Existen distintas teorías de motivación que más que contrariarse, se complementan.</p><p>Hoy quisiera escribir de una teoría de motivación personal: Teoría de atribución. De alguna manera, esta teoría ilustra cómo nuestra percepción de eventos pasados influye nuestra motivación de eventos futuros. Por ejemplo, si exitosamente cumplimos un tipo de proyecto es probable que pensemos que lo podríamos volver a hacer, lo que nos llevaría a querer hacerlo. Entonces, las condiciones a las cuales le atribuimos ese éxito se convierten en la referencia de nuestra motivación. Existen tres categorías de razones: fuente, estabilidad y control.</p><p>a. Fuente: examina si la causa del evento fue interna o externa. ¿Nos fue bien por nuestro esfuerzo o nos fue bien porque recibimos ayuda de algo/alguien más?</p><p>b. Estabilidad: examina si la causa (interna o externa) es estable o inestable, es decir, si se puede modificar o no. Por ejemplo, si atribuimos nuestro éxito pasado a una fuente interna como el esfuerzo, se puede modificar si concluimos que nos podemos esforzar un poco más. c. Control: examina si la causa de nuestro éxito está dentro o fuera de nuestro control – qué tanto poder tenemos para efectuar las modificaciones.</p><p>La combinación ganadora de condiciones que usualmente resultan en motivación es: fuente interna, inestable, controlable. Si pensamos que nuestros logros son el producto de nuestro esfuerzo, que siempre podríamos esforzarnos más, y que podemos controlar nuestro desempeño – probablemente terminaríamos sintiéndonos orgullosos, optimistas y empoderados para hacer más y mejor. Si en cambio, quisiéramos echarle la culpa a alguien más por nuestros fracasos, por razones fuera de nuestro control o que no van a cambiar – probablemente terminaríamos avergonzados, frustrados y derrotados.</p><p>Ahora, ¿cómo utilizamos esta teoría para impactar nuestra motivación? Empezar a usar esta teoría y este vocabulario, nos ayudará a empezar a analizar nuestras creencias de nuestro éxito o fracaso. Las personas más motivadas tienen creencias positivas acerca de cómo pueden lograr sus objetivos y las personas menos motivadas, tienen creencias negativas acerca de cómo se les dificulta lograr sus objetivos. Lo primero que tenemos que hacer para manejar nuestra motivación es tomar responsabilidad acerca del resultado de nuestras acciones. Así sean positivos o negativos. Solo cuando nos consideramos los responsables de lo que nos ocurre, tendremos el poder de intentar más hasta lograr lo que nos proponemos. Para empezar este lunes con el pie derecho, pregúntate: para qué tarea de esta semana te falta un poco de motivación. ¿Por qué? Piensa cuál es la fuente, estabilidad y control que tienes acerca de esa tarea y qué podrías hacer para que esté y sentir que está, en tus manos.</p><p><p><em>La autora es promotora de emprendimiento</em></p></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/7DH26-hWgzigLe4ZlnxFI_pckIc=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/H72D4WIDG5HOPJZ6XCZCF3K35A.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[La fuente de nuestra motivación]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>Querida mujer, empoderada, emprendedora:</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Querida-mujer-empoderada-emprendedora_0_4951004941.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Querida-mujer-empoderada-emprendedora_0_4951004941.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Tue, 19 Nov 2019 22:26:32 +0000</pubDate><description>Hace un par de años, me encontraba dictando un taller cuando pausé por un momento e invité a los participantes a hacer preguntas. Alguien levantó la mano y me preguntó: “Estás casada?”, y rápidamente, con una sonrisa falsa en la cara, le contesté: “Una pregunta acerca de pensamiento de diseño, es a lo que me refería”.</description><content:encoded><![CDATA[<p>Hace un par de años, me encontraba dictando un taller cuando pausé por un momento e invité a los participantes a hacer preguntas. Alguien levantó la mano y me preguntó: “Estás casada?”, y rápidamente, con una sonrisa falsa en la cara, le contesté: “Una pregunta acerca de pensamiento de diseño, es a lo que me refería”.</p><p>La pregunta no fue malintencionada, pero sí fue sexista; y lo sé porque no es la primera vez que recibía esa pregunta mientras trabajaba. En alguna de las ocasiones anteriores, cuando fui lo suficientemente inocente para contestar acerca de mi estatus marital, escuché, por ejemplo: “es que las mujeres como tú usualmente no se casan tan rápido, pero mejor, para que puedas seguir trabajando con tanto entusiasmo por un rato”.</p><p>En un país latinoamericano, pequeño y conservador – es una cosa escuchar de tu abuela “¿y tú pa cuándo?”. Es una cosa muy distinta escuchar a completos desconocidos darte “consejos” como: “Tienes que salir los viernes para poder conocer a alguien” o “si no dejas de ser tan exigente nunca podrás tener novio”.</p><p>Independientemente de la confianza que uno tenga en uno mismo o de la convicción de casarse por amor y no por apuro; uno se empieza a confundir.</p><p>No podía evitar preguntarme si tenía mis prioridades en desorden o si tenía que hacer un mayor esfuerzo por “cambiar” o si era irreal que alguien se enamorara de mí sin querer que fuera menos exigente o ambiciosa. Este artículo es una carta de amor a mí misma cuando tenía 23, 24, 25, 26, 27 y 28 años.</p><p>Este artículo es una carta de amor a cualquier mujer, de cualquier edad, que necesite escuchar esto:</p><p><p><strong>1. Querida mujer, empoderada, emprendedora:</strong> a ti no te está dejando ningún tren. El tren con el que tanto nos amenazan es un constructo social para presionar a las mujeres a buscar marido. El “tren” como el “cuco” son inventos de los tiempos de antes para manipular a la gente desde pequeña a comportarse de alguna manera. El tren es, además, un invento del patriarcado (una sociedad machista), ya que ni nos dicen bien para dónde es que va ni cuánto cuesta, y solo deja a las mujeres.</p></p><p><p><strong>2. Querida mujer, empoderada, emprendedora:</strong> tus estándares están perfectos como están. Así como ser exigente y ambiciosa en el trabajo es lo que te ha permitido destacarte; así mismo te pasará en el amor. Modificar tu deseo de encontrar una pareja que te comprenda, respete y apoye tal y como eres, sería firmar tu sentencia a la infelicidad. Cada vez que te digan que estás tarde, pregúntate: “¿qué es tarde?”¿Será tarde casarse 10 años después que el resto de tus amigas o ya estar casada, llorando en las noches escondida en el baño porque eres la protagonista de una vida que no se siente como tuya? En el amor a todos nos toca madurar y ceder, pero eso no tiene nada que ver con tener que ser ni buscar a una persona diferente de lo que queremos.</p></p><p><p><strong>3. Querida mujer, empoderada, emprendedora:</strong> el amor llega cuando tiene que llegar. Pasa que algunas personas se encuentran a los 23, perfecto. Pasa que otras personas se encuentran a los 30, perfecto. Pasa que otras se encuentran a los 50 o 60, después de haber tenido otros matrimonios, hijos, casi que otras vidas antes. Y también está perfecto. El amor llega cuando tiene que llegar. Ni antes ni después. Una vez alguien me dijo que las almas gemelas se encuentran en el momento cuando ya ambos han llegado a ser la mejor versión de ellos mismos para entonces poder reconocerse.</p></p><p>Reconocerse. Me encanta.</p><p>Para finalizar, quisiera compartirte que este artículo lo escribo al lado de mi futuro esposo. Quien no me encuentra ni difícil ni “pasada de mi fecha de expiración” ni exageradamente ambiciosa. Te juro que casi que ya me había rendido (y sucumbido a la presión social) antes de que él y yo nos encontráramos. Cuando lo recuerdo, me dan ganas de llorar de la felicidad, porque en un universo paralelo si hubiera sido menos terca o si hubiera sido más impaciente, no hubiera encontrado al amor de mi vida.</p><p><p><em>La autora es promotora de emprendimiento</em></p></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/XLStAsMyb780SJq_LzyXZ_c2NLw=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/BLQIB2DJXVAW3LAM2DZFVV7YQM.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[Querida mujer, empoderada, emprendedora:]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>Emprendedoras panameñas en concurso regional</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Emprendedoras-panamenas-concurso-regional_0_4956254361.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Emprendedoras-panamenas-concurso-regional_0_4956254361.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Tue, 19 Nov 2019 19:24:39 +0000</pubDate><description>El emprendimiento femenino va en aumento. En los últimos años, alrededor del mundo y en Latinoamérica también, hemos estado viendo surgir negocios fundados y liderados por mujeres.</description><content:encoded><![CDATA[<p>El emprendimiento femenino va en aumento. En los últimos años, alrededor del mundo y en Latinoamérica también, hemos estado viendo surgir negocios fundados y liderados por mujeres.</p><p>Sin embargo, en Latinoamérica todavía queda un largo camino por recorrer hasta convertir el emprendimiento femenino en un elemento social y culturalmente ubicuo en nuestro continente.</p><p>Para lograrlo, será necesario el desarrollo de programas educativos y políticas públicas que fortalezcan la presencia de la mujer como líder en el ámbito económico de nuestra región.</p><p><p>Uno de los programas que aspira a contribuir a esa meta es <strong>Leads Mujer</strong> – una iniciativa de Incae y Mastercard para promover el emprendimiento femenino en Centroamérica.</p></p><p>Leads Mujer es un programa educativo que busca fortalecer habilidades y competencias de negocios en un grupo selecto de mujeres emprendedoras. El programa está compuesto por 3 fases educativas y un premio monetario para contribuir con los negocios de las ganadoras.</p><p>Alrededor de 2 mil 600 mujeres aplicaron para obtener un espacio de este programa y solo 40 fueron escogidas para la primera ronda.</p><p>De esas 40, 7 son emprendedoras panameñas. Comparto esta noticia, porque considero que es una genial oportunidad, no solo para hablar de emprendimiento femenino, sino para apoyar y promover los emprendimientos de estas 7 concursantes: 1)Anamari Eskildsen, de Camp Wandú; 2) Vanessa Miguel, de Chez Titi Tearoom; 3) Laura D’Croz, de We Fresh Market; 4) Graciela Paredes, de El Príncipe Azul; 5) María del Carmen Hernández, de AGGP Consulting; 6) Jenny Ho, de Delicatesse Postres; y 7) Juliana Escobar, de Grupo de Mentes. ¡Felicidades y éxitos a todas en el transcurso de esta experiencia!</p><p><p>La próxima semana estaré en Instagram<em> @stefycohen</em>, compartiendo más información acerca de estas emprendedoras y sus negocios. Si quieres apoyar el emprendimiento en nuestro país, te invito a leer y a compartir también. Apoyándonos es posible promover el emprendimiento y la equidad en nuestro país.</p></p><p><p><em>La autora es promotora de emprendimiento</em></p></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/K2zkB_LobYlIVyDdujc9eStVQDQ=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/H5DKR52YT5ADDJHDDEB56DM7KQ.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[Emprendedoras panameñas en concurso regional]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>La suerte del emprendedor</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/suerte-emprendedor_0_4966753319.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/suerte-emprendedor_0_4966753319.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Tue, 19 Nov 2019 17:28:19 +0000</pubDate><description>Hace cinco años envié un e­mail en frío por primera vez. E­mail en frío es la versión moderna de ventas en frío, de aquellas épocas cuando la gente llamaba para vender por teléfono a prospectos desconocidos.</description><content:encoded><![CDATA[<p>Hace cinco años envié un e­mail en frío por primera vez. E­mail en frío es la versión moderna de ventas en frío, de aquellas épocas cuando la gente llamaba para vender por teléfono a prospectos desconocidos.</p><p><p>Después de investigar por horas en internet, encontré el email de uno de mis poetas favoritos, <strong>Jeffrey McDaniel</strong>, y le escribí. Me declaré una admiradora de su trabajo y le pedí que me dejara saber cuándo organizaría un taller de poesía, para yo poder asistir. Meses más tarde, me sorprendió con una breve respuesta: las fechas de un taller al que me invitaba a participar.</p></p><p>Con esa respuesta tardía pero exitosa, superé la vergüenza y descubrí la maravilla de los e­mails en frío.</p><p>Desde entonces, cada vez que el trabajo de alguien me mueve o me inspira, le escribo. Desde entonces, cada vez que quisiera compartir mi trabajo con alguien importante, aunque fuera de mi alcance, le escribo.</p><p><p>Esta filosofía me llevó a conseguir una sesión de consultoría gratis con el experto de branding Sasha Strauss; un puesto en el proyecto de mi ídolo de <a href="https://www.prensa.com/tema/emprendimiento/" target="_blank">emprendimiento</a> y mercadeo,<strong> Seth Godin</strong>; un espacio como oradora en una conferencia TEDx en Nicaragua.</p></p><p>Aclaro: cuando digo “conseguir” me refiero a “pedir”.</p><p>Los correos electrónicos nos facilitan pedir cosas: reuniones, oportunidades, consejos. A veces no se consiguen, pero a veces sí. Y son esas veces que sí las que nos enseñan que la suerte es la que se crea uno mismo.</p><p>Dice mi abuelo que si todo en los negocios es suerte, más suerte tiene el que trabaja de 7 a 7. Comúnmente tenemos una visión cósmica e incontrolable de la suerte.</p><p>Sin embargo, la suerte empieza a estar en nuestras manos en la medida en la que busquemos activamente cómo exponernos a las oportunidades que deseamos.</p><p>Cuando estamos iniciando en el mundo del emprendimiento, una manera de potenciar nuestra suerte es enviar e­mails en frío. Puede ser un correo a un potencial cliente, a un potencial inversionista, o a un medio de comunicación que pudiera estar interesado en publicar nuestra historia. Hay que intercambiar nuestra mentalidad de “esperar a que nos descubran por nuestro talento” por la determinación de mostrarles a las personas clave que aquí estamos, esto es lo que hacemos, y por esto es que les debería interesar.</p><p>Así como con los árboles filosóficos, si un emprendedor abre un negocio en la mitad del bosque y no hay nadie ahí para escucharlo, no suena. Como emprendedores, nos toca salir a buscar los ojos y los oídos que les presten atención a nuestros negocios.</p><p>Les comparto una plantilla de e­mail como una herramienta práctica de comunicación que pueden utilizar inmediatamente. Este es un formato de mensaje que en cinco oraciones comunica: quiénes somos, qué hacemos, por qué contactamos a la persona, elementos diferenciadores de nuestra compañía y un llamado de acción.</p><p>Estimada [señora inversionista]: Mi nombre es [Stefany Cohen] y soy la emprendedora detrás de [Paneles Solares PTY] (1). Le escribo porque admiro su trayectoria de trabajo y conozco que invierte en compañías de [energía solar]</p><p>(2). Quisiera pedirle una reunión de 15 minutos para mostrarle [cómo hemos logrado construir un producto 3 veces más rápido que la competencia] (3). Creo que el trabajo que hacemos está alineado con su visión de inversión y me encantaría explorar la posibilidad de trabajar juntas.</p><p>(4). Si lo que le cuento resuena con usted, déjeme saber día y hora, y ahí estaré</p><p>(5). Sincera y respetuosamente, [Stefany Cohen].</p><p>En este mundo hipercomunicado, debemos ser breves y específicos con nuestros correos electrónicos para aumentar las posibilidades de que los lean.</p><p>La idea es utilizar esta plantilla y adaptarla a su situación. No esperes a que alguien descubra tu talento. Date tú mismo la oportunidad y el permiso de salir a decirle al mundo lo que has creado. Sal a buscar tus oportunidades. Tu suerte está en tus manos.</p><p>Reto: Empieza esta semana con el pie derecho. Escríbele a una persona que pudiera contribuir con el desarrollo de tu emprendimiento. Utiliza esta plantilla de cinco oraciones y consigue la oportunidad que buscas. Recuerda que por escrito debemos ser cuidadoso con nuestro tono. Para pedir una oportunidad, no dejes de sonar apasionado y honesto, pero nunca arrogante.</p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/cPdYgCgq0spmEh71MbtvU0rnFpI=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/VQDQQIGHUBH3XMFPUH7UAYOMEU.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[La suerte del emprendedor]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>Reto de anti-diseño</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Reto-anti-diseno_0_4972002789.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Reto-anti-diseno_0_4972002789.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Tue, 19 Nov 2019 15:46:54 +0000</pubDate><description>El viernes pasado participé de una dinámica interesante. Era un reto de diseño.</description><content:encoded><![CDATA[<p>El viernes pasado participé de una dinámica interesante. Era un reto de diseño.</p><p>Un reto de anti-diseño, realmente. En los retos de diseño, la tarea es entender las necesidades de un grupo de usuarios y diseñar el mejor producto, servicio o experiencia posible.</p><p>En este reto de anti-diseño, la tarea era igualmente entender las necesidades de un grupo de usuarios pero, en vez, teníamos que diseñar la peor experiencia posible para ellos. Malo con ganas.</p><p>A mi grupo le tocó diseñar la peor experiencia posible para estudiantes de maestría estudiando filosofía. Se nos ocurrió que la clase pudiera ser: en un salón caliente, con 200 personas, con el micrófono fallando, y la proyección de Power Point pequeña y distante.</p><p>Pensamos que el profesor podría escoger solo a un filósofo y basar la clase entera en él, hacer preguntas y autocontestar antes de que cualquier estudiante respondiera, e irse por tangentes de su vida personal.</p><p>Pensamos que la clase debía ser guiada totalmente por el profesor, quien solo les pediría su opinión a los hombres y solo les daría la razón a los que pensaran como él. Horrible.</p><p>Otros grupos tuvieron que diseñar lecciones para otras edades. Después de que todos los grupos compartieron su idea de la peor experiencia posible, nos pusimos a reflexionar.</p><p>¿Habremos sido los culpables de algunos de esos elementos de anti-diseño en el pasado? En mi caso, no pude evitar pensar en momentos sub-ideales del sistema audiovisual, veces en las que ha hecho calor, veces en las que pude haber escogido un tema según lo que yo consideraba relevante sin proveer otros puntos de vista.</p><p>Por más irónico que parezca, diseñar la peor experiencia posible nos puede ayudar a diseñar una buena experiencia. Pensar en elementos que debemos evitar puede ser tan beneficioso para nuestros usuarios como pensar en elementos que sí quisiéramos incluir. Si te animas, puedes realizar este reto de anti-diseño solo o en grupo. Es una buena oportunidad para reunir a las personas de tu equipo y pensar en qué pudieran corregir de su experiencia de usuario.</p><p>Si es en grupo, es una dinámica breve que demorar máximo entre 20 y 30 minutos.</p><p>1) Divide a los participantes en grupos de 3 o 4.</p><p>2) Asigna el mismo o distintos temas a cada equipo. Los temas pueden estar enfocados en distintos aspectos de la experiencia de usuario. Por ejemplo, si están diseñando para una tienda, distintos aspectos pueden ser: el piso de ventas, pago en caja, servicio al cliente por teléfono. Piensa en los distintos aspectos de su negocio para poder asignarlos respectivamente.</p><p>3) Cada grupo tendrá 10 minutos para imaginar la peor experiencia posible. Como facilitador, invita a los participantes casi que a exagerar con lo malo de la experiencia.</p><p>Deben escribir en un póster los puntos principales de su pésima experiencia. 4) Al terminar, todos los grupos comparten su anti-diseño. Luego, deben reflexionar si algunos de esos elementos existe o cuáles deberían tener presente para evitar.</p><p>Una mala experiencia de usuario no es mala, solo ocurre un error.</p><p>Usualmente, son una combinación de errores o negligencias que hacen que, como clientes, nos sintamos desesperados o desatendidos. Sin embargo, como emprendedores debemos cuidar cada uno de los pequeños elementos y detalles de nuestra experiencia de usuario porque en cualquier momento se nos juntan, y nuestros anti-diseños no son una dinámica de grupo sino que se convierten en la realidad. Hay muchos aspectos de un negocio que se pueden replicar, pero algo que nadie puede replicar es la atención que les prestas a las personas y a los detalles. Lleva a cabo el reto anti-diseño con tu equipo y empiecen este lunes, ¡con el pie derecho!</p><p><p><em>La  autora es promotora de emprendimiento</em></p></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/-kPDdwFxsfhdaYNfs-gyR-jEINI=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/SQDQTPEOMRC7VDAYM5OITB4WJY.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[Reto de anti-diseño]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>Cenas de dilemas</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Cenas-dilemas_0_4977252284.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Cenas-dilemas_0_4977252284.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Mon, 18 Nov 2019 22:56:19 +0000</pubDate><description>Sin pensarlo, escogí como primera opción las cenas con el profesor Fernando Reimers, uno de los pocos profesores latinoamericanos de la escuela de educación – sin prestarle atención realmente al tema que discutiríamos. A mediados de enero recibí un correo invitándome a la casa del profesor Reimers con otros 11 estudiantes.</description><content:encoded><![CDATA[<p><p>Hace unos meses, recibí un correo que me invitaba a aplicar a un evento llamado 3D – abreviación en inglés para <em>Three Dinners</em> o tres cenas. En la aplicación, debíamos seleccionar un profesor con el que quisiéramos compartir tres cenas para discutir un tema de su elección.</p></p><p>Sin pensarlo, escogí como primera opción las cenas con el profesor Fernando Reimers, uno de los pocos profesores latinoamericanos de la escuela de educación – sin prestarle atención realmente al tema que discutiríamos. A mediados de enero recibí un correo invitándome a la casa del profesor Reimers con otros 11 estudiantes.</p><p>Antes de empezar, cada uno debía escribir un caso de un dilema por el que tuvo que pasar en su vida profesional. En cada cena, cuatro estudiantes compartirían sus dilemas y el resto haríamos preguntas para analizarlos en grupo.</p><p>Al final de las tres cenas, los 12 estudiantes habíamos compartido nuestros dilemas y aprendido acerca de los elementos que componen los dilemas. Primero, vimos que existen varios tipos de dilemas que pueden tener distintas expresiones: dilemas de escoger o no un trabajo según sus condiciones, dilemas de denunciar o no una situación que creemos incorrecta, dilemas de hablar o callar.</p><p>Segundo, analizamos tres componentes que aparecen en todos los dilemas. Estos componentes fueron introducidos por el profesor como vocabulario con el que analizaríamos los dilemas.</p><p>Si alguien estuviera interesado en replicar esta dinámica, reunirse con 12 personas y discutir dilemas a lo largo de tres cenas, estos serían los tres componentes que debería tener en mente para facilitar esa dinámica:</p><p><p><strong>1. Opción:</strong> Para empezar a analizar los dilemas, debemos preguntarle a quien comparte: ¿cuáles fueron tus opciones? Los dilemas, más que ser situaciones difíciles, son situaciones en las que tenemos que tomar una decisión difícil entre más de una opción posible. Es importante hablar acerca de las opciones que tenemos porque: 1) entendemos mejor en qué tipo de situación (y con qué tipo de opciones) encontramos dificultad para decidir.</p></p><p><p><strong>2. Costo:</strong> Todos los dilemas nos presentan opciones que tienen un costo y tienen un beneficio. Cuando analizamos dilemas, debemos preguntarle a quien comparte: ¿cuál era el costo y el beneficio de cada una de sus opciones? Además, cuál era el costo y el beneficio para los otros partícipes del dilema. Según las opciones que podíamos escoger: ¿quién se vería beneficiado y quién se vería lastimado? Muchas de las veces las opciones se hacen más o menos difíciles cuando analizamos el costo de nuestras decisiones; y tener claro cómo reconocer los costos/beneficios nos hace comprender qué consideramos una posición difícil para decidir.</p></p><p><p><strong>3. Agencia:</strong> El sentido de agencia es la capacidad que todos tenemos de tomar decisiones intencionales acerca de las acciones que queremos tomar. Cuando analizamos los dilemas, debemos preguntarle a quien comparte: ¿por qué sentías o no poder de ejercer tu agencia? Hay veces, que en los dilemas sentimos que no tenemos el poder de decidir.</p></p><p>Podemos sentir que nuestras opciones nos limitan por todas partes y que no tenemos el poder de decidir, denunciar, ni alejarnos. Lo más importante acerca de los dilemas es recordar que siempre tenemos el poder de ejercer nuestra agencia y no hay situación, por más difícil que sea, que nos prive de ello. La decisión puede ser difícil, puede tener un costo alto, pero al final lo que escojamos, lo escogimos nosotros con nuestro poder de decidir. Cuando le “echamos la culpa” a la situación y ponemos la responsabilidad afuera, cedemos nuestro poder. Cuando tomamos responsabilidad de nuestras acciones y de sus repercusiones, es lo único que nos da el poder que necesitamos.</p><p>Esta dinámica de compartir y analizar dilemas es un ejercicio de razonamiento ético. Confieso que hasta hace poco no había caído en cuenta del valor del razonamiento ético. Tal vez hace mil años en la escuela hablamos de la ética de manera aburrida y poco relevante, quién sabe. Ahora, reconozco que en nuestras vidas profesionales nos encontramos con dilemas todo el tiempo y tener un espacio para reflexionar acerca de lo que valoramos, de lo que nos pone en una situación difícil, y de lo que nos empodera – puede ser un arma de vida. ¡Lleva a cabo esta dinámica con 12 amigos y me echas un cuento!</p><p><p><em>* La autora es promotora de emprendimiento</em></p></p>]]></content:encoded><media:content type="image/jpeg" url="https://www.prensa.com/resizer/T7lxKsrItoE9qViqnZ__uwqAM9k=/arc-anglerfish-arc2-prod-corprensa.s3.amazonaws.com/public/3YIRL4VKDZBG3NVS6QPG2JIAMM.jpg"><media:description type="plain"><![CDATA[Cenas de dilemas]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"><![CDATA[Corprensa]]></media:credit></media:content></item><item><title>Finanzas para emprendedores</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Finanzas-emprendedores_0_4987751218.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Finanzas-emprendedores_0_4987751218.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Mon, 18 Nov 2019 17:32:53 +0000</pubDate><description>Para montar un negocio bien montado, no podemos dejar las finanzas a un lado. Si por falta de conocimiento o autoeficacia con los temas financieros, dejas siempre las finanzas a un lado, busca ayuda. De ti no tiene que salir todo lo que tu negocio necesita, pero sí te toca asegurarte de que tu negocio tenga todo lo que necesita.</description><content:encoded><![CDATA[<p><p>Yo empecé a emprender de verdad verdad, cuando empecé a trabajar con una contadora. Hubo una serie de visiblemente pequeños pero muy importantes cambios en la manera en la que se manejaban las finanzas de mi emprendimiento, que me permitieron entender mejor mi negocio y tomar mejores decisiones. Porque las finanzas no son mi tema y no estoy ni cerca de ser una experta, nunca he escrito al respecto. Por eso, les comparto este artículo con tres consejos que me compartió: Vanessa Ramírez (<em>@vanessaramirezw</em>) – consultora de finanzas:</p></p><p><p><strong>1. Separa tu cuenta personal de tu cuenta de negocios:</strong> ni tu vida personal puede financiar tu negocio ni tu negocio puede financiar tu vida personal, al menos no desde la misma chequera. Separa tus cuentas personales y de negocio para poder asignarle a la cuenta de negocio lo que le corresponde: tu salario, los gastos de la empresa y los ingresos de la empresa también.</p></p><p><p><strong>2. Planifica y presupuesta:</strong> Para llevar correctamente tu cuenta del negocio, debes preparar un presupuesto que incluya: gastos fijos, gastos variables, ahorros y metas desde una perspectiva financiera. Para desarrollar tu presupuesto debes tomar en cuenta el capital disponible, tus metas financieras y cuándo las irás cumpliendo – para así tener un presupuesto realista que te permita tomar decisiones acerca de cuándo y en qué puedes invertir. Además, te permite visualizar cuándo son los momentos para meterle especialmente con todo al negocio. Para planificarte adecuadamente debes poder contestar preguntas como: ¿Cuánto dinero necesito para cubrir mis gastos? ¿Cuánto dinero podré destinar para ahorrar? ¿Qué tipo de inversiones puedo realizar y de cuánto capital dispongo?</p></p><p><p><strong>3. Mantén un buen manejo y control crediticio:</strong> Redacta una lista de prioridades del negocio. Sé específico en categorizar qué es absolutamente necesario y qué sería bueno (aunque no indispensable) tener. Si tomas la decisión de adquirir un crédito, asegúrate de destinarlo primero para aquello que sea absolutamente necesario y sé exageradamente disciplinado y cumplido con los pagos. De este factor dependerá tu récord y disponibilidad crediticia, indispensable en un negocio que busca ser sostenible sobre el tiempo.</p></p><p>Para montar un negocio bien montado, no podemos dejar las finanzas a un lado. Si por falta de conocimiento o autoeficacia con los temas financieros, dejas siempre las finanzas a un lado, busca ayuda. De ti no tiene que salir todo lo que tu negocio necesita, pero sí te toca asegurarte de que tu negocio tenga todo lo que necesita.</p>]]></content:encoded></item><item><title>Lecciones de acción desde mi cocina</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Lecciones-accion-cocina_0_4993000708.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Lecciones-accion-cocina_0_4993000708.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Mon, 18 Nov 2019 16:22:56 +0000</pubDate><description>Hace nueve meses no cocinaba nada. Hasta entonces, cuando me tocaba cocinar para mí sola, me da pena y lo confieso, me servía un cereal o me preparaba un sándwich.</description><content:encoded><![CDATA[<p>Hace nueve meses no cocinaba nada. Hasta entonces, cuando me tocaba cocinar para mí sola, me da pena y lo confieso, me servía un cereal o me preparaba un sándwich.</p><p>Por eso, desde que me mudé a Estados Unidos me di a la tarea de aprender a cocinar. Ahora, nueve meses más tarde, comparto este proceso de aprendizaje con tres consejos de cómo tomar acción:</p><p><p><strong>1. Identifiqué y superé mis barreras de acción:</strong></p></p><p>Mis barreras a la acción para cocinar eran: a) sentirme abrumada al ir al supermercado por no saber qué comprar y, b) no saber ni pelar ni cortar ni nada. Para superar estas barreras de acción me suscribí a un servicio de kits de comida.</p><p>Todas las semanas recibía en mi casa tres paquetes de comida con los ingredientes justos para seguir tres recetas.</p><p>A través de este servicio no me veía detenida por tener que ir al supermercado y tenía una receta paso a paso que me permitió atreverme a empezar. Masacré más de un par de cebollas, pero allí iba.</p><p><p><strong>2. Aprendí las reglas y rompí las reglas:</strong></p></p><p>Después de cinco meses siguiendo las reglas al pie de la letra, había aprendido qué me gustaba y qué no.</p><p>Fue entonces cuando empecé a cambiar las medidas, a reemplazar un ingrediente por otro, o incluso a usar ingredientes que había recibido para hacer algo distinto.</p><p>Por primera vez estaba pensando y actuando de manera creativa y flexible con respecto a la cocina.</p><p><p><strong>3. Lo hice mío:</strong></p></p><p>Después de tres meses de estar intercambiando ingredientes y haciendo un remix de las recetas, empecé a sentir que recibir los kits de comida me estaba limitando más que ayudando.</p><p>Cancelé mi suscripción y ahora puedo ir al súper a comprar mis propios ingredientes, y seguir al pie de la letra (o no) nuevas recetas.</p><p>Comparto esta reflexión porque tanto aprender nuevas habilidades como cambiar viejos comportamientos, es un proceso.</p><p>Es por eso que usualmente no funciona cuando nos proponemos hacer un cambio brusco en vez de aplicar un plan escalonado para lograr un objetivo.</p><p>Si hay un cambio que quisieras hacer, pregúntate primero: ¿cuáles son tus barreras de acción y cómo podría superarlas?</p><p>Yo conté acerca de mi proceso en retrospectiva y nueve meses más tarde.</p><p>Si hubiera pasado cada día de este proceso preguntándome que cuándo iba a aprender a cocinar, me hubiera rendido hace tiempo. Identifica la habilidad que quieres adoptar o el hábito que quieres abandonar y arma tu plan de acción.</p><p>Pero, sobre todo, date el tiempo para pasar y disfrutar del proceso de aprendizaje y échame un cuento en unos meses.</p><p><p><em>La autora es promotora de emprendimiento</em></p></p>]]></content:encoded></item><item><title>El miedo al fracaso: parte I</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/miedo-fracaso-parte_0_4998250174.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/miedo-fracaso-parte_0_4998250174.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Mon, 18 Nov 2019 15:30:39 +0000</pubDate><description>En Panamá, una economía de eficiencia, el miedo al fracaso está a la par del promedio regional, en un 27%. Sin embargo, las intenciones emprendedoras (directamente impactadas por el miedo al fracaso) están muy por debajo del promedio regional de 31%, en un bajísimo 13%.</description><content:encoded><![CDATA[<p><p>Según el G<strong>lobal Entrepreneurship Monitor</strong>, el miedo al fracaso es la percepción que inhibe al aspirante a emprendedor a perseguir oportunidades de negocios.</p></p><p>En Panamá, una economía de eficiencia, el miedo al fracaso está a la par del promedio regional, en un 27%. Sin embargo, las intenciones emprendedoras (directamente impactadas por el miedo al fracaso) están muy por debajo del promedio regional de 31%, en un bajísimo 13%.</p><p>Esta discrepancia entre el nivel de miedo al fracaso y el nivel de intenciones emprendedoras me hace cuestionar de qué hablamos cuando hablamos de miedo al fracaso.</p><p>Después de años pensando en el miedo al fracaso, caigo en cuenta de que tal vez llamarlo “miedo” puede darnos un vistazo incompleto.</p><p>Propongo hoy analizar el miedo al fracaso desde una perspectiva de motivación y entenderlo en vez, como una serie de trampas o metas poco productivas en las que cae el aspirante a emprendedor:</p><p><p><strong>1. Metas de rendimiento:</strong> En vez de ver el camino del emprendimiento como una experiencia con metas de aprendizaje, con oportunidades de aprender de los errores, muchos aspirantes a emprendedores tienden a verlo en blanco y negro; o logras el éxito o fracasas.</p></p><p>Las metas de rendimiento nos hacen sentir que tenemos solo un chance para lograrlo, y esa presión paraliza a cualquiera.</p><p><p><strong>2. Protección del valor propio:</strong> Muchos aspirantes a emprendedores no hacen la distinción entre el valor de una idea y su valor propio.</p></p><p>Por eso trabajan bajo una presión gigante para tener la idea perfecta, con la esperanza de proteger su dignidad, orgullo o la percepción social de sus capacidades.</p><p><p><strong>3. Minimizar el riesgo:</strong> Esta meta improductiva frecuentemente se expresa como preparación exagerada.</p></p><p>Los aspirantes a emprendedores asisten a eventos educativos por años o siguen trabajando hasta perfeccionar su idea o su plan de negocio; pero nunca se sienten listos para lanzar.</p><p>Atrasar el lanzamiento de su negocio es la culminación de las tres metas poco productivas que llenan al aspirante a emprendedor de presiones y terminan en la inacción.</p><p>Aunque estos elementos puedan parecer distintas expresiones del miedo al fracaso, pero reconocer las sutiles diferencias nos permite entender sus matices y empezar a pensar qué hacer al respecto.</p><p>Con estas complejidades en mente, el miedo al fracaso es en realidad un problema de motivación y de mentalidad.</p><p>La próxima semana compartiré tres comportamientos opuestos, tres metas productivas que pueden ayudarnos a desarrollar la mentalidad adecuada para emprender.</p><p><p><em>La autora es promotora de emprendimiento.</em></p></p>]]></content:encoded></item><item><title>Miedo al fracaso: (parte II)</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Miedo-fracaso-parte-II_0_5003499684.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Miedo-fracaso-parte-II_0_5003499684.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Mon, 18 Nov 2019 14:26:12 +0000</pubDate><description>Si analizamos el “miedo al fracaso” con mayor detenimiento, podríamos percibir que a lo que le llamamos “miedo” realmente tiene menos que ver con un sentimiento y más que ver con una serie de metas improductivas. Cuando tenemos “miedo al fracaso”, usualmente estamos trabajando enfocados puramente en lograr resultados; preocupados de que nuestra idea es el reflejo de nuestras habilidades y tratamos de minimizar el riesgo perfeccionando y perfeccionando nuestra idea.</description><content:encoded><![CDATA[<p>Si analizamos el “miedo al fracaso” con mayor detenimiento, podríamos percibir que a lo que le llamamos “miedo” realmente tiene menos que ver con un sentimiento y más que ver con una serie de metas improductivas. Cuando tenemos “miedo al fracaso”, usualmente estamos trabajando enfocados puramente en lograr resultados; preocupados de que nuestra idea es el reflejo de nuestras habilidades y tratamos de minimizar el riesgo perfeccionando y perfeccionando nuestra idea.</p><p>Reconocer esta serie de comportamientos y matices, de un sentimiento que de lo contrario se siente abstracto e inmanejable, nos permite pensar en cómo vencerlo. Aterrizando el monstruo enorme que es el miedo al fracaso, podemos trabajar con 3 metas productivas para vencerlo:</p><p>1. Metas de aprendizaje: cuando trabajamos con metas de aprendizaje, en vez de tratar de competir con los demás, estamos tratando de ser la mejor versión de nosotros mismos. Las metas de aprendizaje no le restan la importancia a cumplir las metas de negocio, pero sí eliminan la presión de tener que conseguir los resultados que imaginamos en el primer intento. Las metas de aprendizaje nos recuerdan que el éxito no viene por talento innato, sino por esfuerzo y es en esforzarnos donde debemos canalizar nuestra energía.</p><p>2. Enfocarnos en la tarea: Es posible que veamos el fracaso como un gran suceso cuando es, en realidad, la culminación de varios sucesos. En vez de evitar el fracaso, debemos trabajar para corregir errores a lo largo de nuestro camino. Ojo, que sugiero corregir y no evitar. Cuando nos enfocamos en la tarea, buscamos qué estrategia nos ayudará a solucionar el problema que tenemos en frente.</p><p>3. Buscar retos óptimos: El “miedo al fracaso” o las metas improductivas nos llevan a querer irnos por lo seguro como si el éxito allí se albergara. Los retos óptimos son óptimos, porque están solo cruzando la frontera de lo que podemos lograr, pero nos llevan a esforzarnos y es siempre en el esfuerzo donde está la satisfacción de nuestros clientes y el aprendizaje para nosotros.</p><p>Si te sientes detenido por tu “miedo al fracaso”, recuerda que los errores son comunes, inevitables y además llenos de conocimiento. Recuerda que el fracaso no llega sin una serie de avisos previos, y armado de estrategia los puedes resolver a medida que van ocurriendo. Finalmente, recuerda que el camino del emprendedor es un ciclo de mejora continua, y es en la meta de mejorar poco a poco donde realmente encontramos el éxito.</p><p><p><em>La autora es Promotora de emprendimiento</em></p></p>]]></content:encoded></item><item><title>Estemos en desacuerdo</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/desacuerdo_0_5008749168.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/desacuerdo_0_5008749168.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Sat, 16 Nov 2019 14:49:30 +0000</pubDate><description>Hace unos meses leí una invitación a un evento llamado “Estemos en desacuerdo”. Era una invitación abierta a discutir temas controversiales con personas con quienes estén en completo desacuerdo. Últimamente he estado discutiendo temas de mi interés con pasión excesiva. Excesiva al punto que me han incomodado opiniones contrarias, las he considerado retrógradas e ignorantes, y las he descartado hasta sin palabras, solo con mi actitud. Por eso, quise participar de un espacio de discusión para practicar cómo comunicar mi opinión pero estar abierta a escuchar puntos de vista contrarios también. Hoy les comparto tres lecciones que aprendí en este proceso:</description><content:encoded><![CDATA[<p>Hace unos meses leí una invitación a un evento llamado “Estemos en desacuerdo”. Era una invitación abierta a discutir temas controversiales con personas con quienes estén en completo desacuerdo. Últimamente he estado discutiendo temas de mi interés con pasión excesiva. Excesiva al punto que me han incomodado opiniones contrarias, las he considerado retrógradas e ignorantes, y las he descartado hasta sin palabras, solo con mi actitud. Por eso, quise participar de un espacio de discusión para practicar cómo comunicar mi opinión pero estar abierta a escuchar puntos de vista contrarios también. Hoy les comparto tres lecciones que aprendí en este proceso:</p><p><p><strong>1. Espacios adecuados:</strong> Existen espacios adecuados (e inadecuados) donde estar en desacuerdo. Crear el espacio donde todos podían compartir su opinión creó una discusión respetuosa y rica en matices. La mayoría de los desacuerdos hoy en día están ocurriendo en redes sociales, donde el respeto y los matices se ven sacrificados por el espacio y por la cultura de discusión preestablecida.</p></p><p><p><strong>2. Vocabulario compartido:</strong> Gran parte del tiempo de discusión lo tuvimos que usar definiendo a qué nos referíamos cuando hablábamos de conceptos controversiales: feminismo, privilegio, libertad. Al principio se sentía como “perder el tiempo” o demorar la discusión, pero en realidad, ese era el trabajo. En muchas discusiones se siente como si todos hablan y nadie escucha porque existen malentendidos semánticos y básicos. Cuando creamos un vocabulario compartido podemos discutir a profundidad pero con entendimiento común de los temas en cuestión.</p></p><p><p><strong>3. Hay que promover la discusión:</strong> Estamos viviendo en un punto de inflexión histórico. Se está buscando promover la igualdad a niveles sin precedentes y esto nos lleva a reflexionar, cuestionar, cambiar de maneras incómodas. Es más fácil borrar de Facebook a todas las personas con quienes estemos en desacuerdo. Es más fácil catalogar de racista, homofóbico y sexista (o bien <em>snowflake, hippie</em> o feminazi) a todos los que estén en desacuerdo.</p></p><p>Pero al final, no nos beneficia a nadie tener dos bandos contrarios lanzándose opiniones como si fueran misiles para descartarse entre sí.</p><p>Discutir bien no es fácil pero es necesario. Nos toca poner a un lado la superioridad moral, abrir los ojos y los oídos, y encontrar maneras más rápidas y prácticas en las que estar en algún nivel de acuerdo. El mundo es demasiado complejo para estar rabiosos en Facebook.</p><p><p><em>La autora es  promotora de emprendimiento</em></p></p>]]></content:encoded></item><item><title>¿Cómo aplicamos las mujeres a los trabajos?</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/aplicamos-mujeres-trabajos_0_5013998658.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/aplicamos-mujeres-trabajos_0_5013998658.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Fri, 15 Nov 2019 23:19:26 +0000</pubDate><description>Me encuentro por primera vez a los 29 años armando un currículum vitae para aplicar a trabajos en Estados Unidos. En el proceso, no puedo parar de pensar en algún estudio del que escuché que reportaba que las mujeres no aplicamos a trabajos para los que no cumplimos con todos los requisitos; y en cambio, los hombres sí. En esta era de fake news, citas de websites desconocidos y presuntos estudios que respaldan cualquier idea loca – me puse a investigar.</description><content:encoded><![CDATA[<p>Me encuentro por primera vez a los 29 años armando un currículum vitae para aplicar a trabajos en Estados Unidos. En el proceso, no puedo parar de pensar en algún estudio del que escuché que reportaba que las mujeres no aplicamos a trabajos para los que no cumplimos con todos los requisitos; y en cambio, los hombres sí. En esta era de fake news, citas de websites desconocidos y presuntos estudios que respaldan cualquier idea loca – me puse a investigar.</p><p>La idea originalmente surgió de un reporte interno de Hewlett Packard, que sugería que las mujeres aplican a trabajos cuando cumplen con el 100% de las calificaciones requeridas, a diferencia de los hombres, cuando cumplen con un 60%.</p><p>Este reporte se popularizó por libros como Lean In, de Sheryl Sandberg, COO de Facebook.</p><p>El ángulo con el cual este reporte se difundió fue la falta de confianza que tienen las mujeres en su desempeño en trabajos para los que no están calificadas. Sin embargo, Tara Mohr, experta en liderazgo femenino, publicó un artículo en el Harvard Business Review refutando esta idea.</p><p>Mohr entrevistó a mil personas y encontró que tanto hombres como mujeres respondieron que cuando no aplican a un trabajo es porque no creen que serán contratados para la posición. Mohr explica entonces que, la razón por la cual las mujeres no aplican a trabajos para los que no están 100% calificadas, tiene menos que ver con la confianza en su desempeño y más que ver con percepciones equivocadas de cómo hay que seguir las reglas y miedo al fracaso en el proceso de contratación.</p><p>Terminó mi “investigación”, regreso a la página de resultados y veo trabajos para los cuales no estoy calificada. Siento miedo e incertidumbre. Y aplico. Aplico aunque creo que no lo sabría hacer exactamente bien en el primer día, pero pensando que puedo aprender. Aplico aunque creo que tal vez no me contraten, pero pensando que no es imposible que alguien se fije en mí. Aplico por si acaso sí hay un sesgo de género y me rehúso a contribuir a esos números.</p><p>Si te encuentras buscando un trabajo o construyendo tu negocio, no te dejes invadir por el sentimiento de “no estar calificada”. Todo el mundo, toda su vida, ha estado ejerciendo roles para los que no estaban previamente calificados. Somos estudiantes, deportistas, parejas, artistas, profesionales, activistas, padres, inicialmente sin saber cómo hacerlo. En vez de autoexcluirte de cualquier oportunidad, demuestra tu potencial y prepárate para el reto. ¡La cosa no es solo sabiendo cómo se hace, la cosa es aprendiendo a hacerlo también!</p>]]></content:encoded></item><item><title>Anatomía de una página de ventas</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Anatomia-pagina-ventas_0_5019248073.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Anatomia-pagina-ventas_0_5019248073.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Fri, 15 Nov 2019 22:23:33 +0000</pubDate><description>Si estás pensando en potenciar tus ventas a través de mercadeo, puedes usar esta estructura para armar una presentación de ventas, website, anuncio comercial.</description><content:encoded><![CDATA[<p>Si estás pensando en potenciar tus ventas a través de mercadeo, puedes usar esta estructura para armar una presentación de ventas, website, anuncio comercial.</p><p><p><strong>Introducción</strong>: Antes de saltar directamente a vender, conéctate con tus clientes. La introducción a tu página debe ser la explicación del porqué empezaste este negocio.</p></p><p><p><strong>¿Qué es?:</strong> Aterriza ese porqué y explica tangiblemente qué es lo que ofreces. No te compliques tratando de encontrar una manera grandilocuente de explicarlo. La descripción de tu producto debe ser clara y concisa.</p></p><p><p><strong>¿Cómo funciona?:</strong> Si tienes un producto, enlista sus características y si tienes un servicio describe su proceso por partes.</p></p><p>Considera crear un video o ilustración que le permita a tus clientes visualizarlo.</p><p><p><strong>Beneficios</strong>: Empata cada una de las características de tu producto al resultado que creará para tus clientes.</p></p><p><p><strong>¿Para quién es?</strong>: Mientras más específicos seamos con nuestro segmento de mercado, más preciso será el desarrollo de nuestros productos y su comunicación.</p></p><p><p><strong>Haz dos listas:</strong> 1) ¿Para quién es? y 2) Para quién no es tu producto. Estas listas pueden conllevar el tipo de persona que es, actividades que realiza o de problemas que sufre (relacionados con tu producto).</p></p><p>Exponer estas listas puede llevar a tu cliente ideal a leerse entre líneas y decir: “Yo! Esto es para mí!”.</p><p><p><strong>Valor - Llamado de acción:</strong> Creo que para los negocios tradicionales donde el producto es conocido por el cliente y puede ser comparado con productos de la competencia, el precio puede ir antes.</p></p><p>Para los negocios innovadores, vale la pena construir tu caso antes de presentar el valor del producto.</p><p>Así cuando el cliente vea el precio, podría justificarlo con la serie de beneficios que ofrece. Luego, permite al cliente tomar acción con un botón de “Compra aquí”.</p><p><p><strong>Testimoniales</strong>: Otra manera de respaldar tu trabajo y ofrecerle seguridad a tus clientes, es incluir testimoniales.</p></p><p>Los testimoniales ofrecen un pitch de ventas en lenguaje humano y como recomendación externa. Ten la disciplina de pedir retroalimentación que siempre puedes utilizar para seguir mejorando tu producto/servicio o compartir como testimonial.</p><p>Finalmente, cierra con una nota personal tuya.</p><p>Abrir con tu porqué y cerrar con una nota tuya, es un puente para que tus clientes te entiendan a ti y a lo que haces. Cada vez que te permitas hacerte visible dentro de tu trabajo, creas conexión desde el lado más humano de tu negocio.</p><p><p><em>La  autora es promotora de emprendimiento</em></p></p>]]></content:encoded></item><item><title>Felicidades por tu esfuerzo</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Felicidades-esfuerzo_0_5024497580.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Felicidades-esfuerzo_0_5024497580.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Fri, 15 Nov 2019 16:24:43 +0000</pubDate><description>Y alcanzó 10 millones de visitas. Y vendió 3 millones de copias. Y de la nada se hizo famoso. Las historias de emprendimiento que vemos en los medios, inician ‘in media res’.</description><content:encoded><![CDATA[<p>Y alcanzó 10 millones de visitas. Y vendió 3 millones de copias. Y de la nada se hizo famoso. Las historias de emprendimiento que vemos en los medios, inician ‘in media res’.</p><p>Digamos que una película empezara ‘in media res’ con el protagonista corriendo por su vida. Al ver esta escena, inevitablemente nos haríamos las preguntas: ¿De quién está corriendo? ¿Qué le harán si lo atrapan? Nos hacemos preguntas para llenar los espacios porque claramente no conocemos la totalidad de la historia.</p><p>Entonces, esperamos que en algún momento de la película nos cuenten cómo empezó toda la situación, no solo cómo empezó la persecución.</p><p>Sin embargo, cuando vemos/leemos/escuchamos que alguien acaba de “pegarla en internet” o que alguien acaba de “hacerla en su negocio”, usualmente nos hacemos la pregunta: ¿Qué hizo para lograrlo?</p><p>Cuando nos enteramos acerca del éxito de alguien más, en vez de tratar de entender todo su entrenamiento, nos enfocamos en su última maratón y, peor aún, en cómo cruzó la meta.</p><p>Las historias de emprendimiento en los medios suelen ser expresiones de resultados: haber conseguido una ronda de financiamiento, haber lanzado un producto al mercado, haber conseguido 1 millón de usuarios. Estas expresiones de resultados nos llevan a pensar en las historias como las gotas que derramaron los vasos de agua; en vez de prestarles atención a las jarras que llenaron los vasos en primera instancia.</p><p>Pensar que las cosas pasan “de la nada” es peligroso, inicialmente, porque nos lleva a cuestionar y despreciar nuestro trabajo si no hemos logrado un éxito inmediato.</p><p>El pensamiento de que algo se consigue de la noche a la mañana, nos lleva a rendirnos antes de tiempo, simplemente porque tenemos expectativas irreales de la cantidad de paciencia y esfuerzo necesarios para alcanzar el éxito.</p><p>La próxima vez que pienses en una historia de éxito piensa en todo el esfuerzo detrás de ese resultado que vemos.</p><p>La próxima vez que felicites a alguien por su éxito, no lo felicites solamente por lo logrado, sino por todo el esfuerzo detrás.</p><p>Felicitar a alguien por su esfuerzo va más allá de felicitar a alguien por haber publicado un libro o tener un negocio concurrido. Felicitar a alguien por su esfuerzo abre el espacio para reconocer la disciplina, las horas, los contratiempos.</p><p>Reconozcamos que todos los caminos tienen sus obstáculos y que el mérito (propio y ajeno) está en llevar a cabo nuestras ideas, a pesar de esos obstáculos.</p><p><p><em>La autora es promotora de emprendimiento</em></p></p>]]></content:encoded></item><item><title>Cuando perdemos el ‘hustle’</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/perdemos-hustle_0_5029747022.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/perdemos-hustle_0_5029747022.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Fri, 15 Nov 2019 14:23:24 +0000</pubDate><description>Clive Wearing no podía recordar que tocaba instrumentos, pero una vez que sus dedos tocaban las cuerdas de su guitarra, la música volvía a él.</description><content:encoded><![CDATA[<p><p><strong>Clive Wearing</strong>, un aclamado músico, perdió casi por completo su memoria debido a una infección en el cerebro. O al menos así parecía.</p></p><p>Clive Wearing no podía recordar que tocaba instrumentos, pero una vez que sus dedos tocaban las cuerdas de su guitarra, la música volvía a él.</p><p>Cuando entramos en una racha de trabajo intenso y productivo, no queremos detenernos. Así se siente el hustle.</p><p>El hustle es tirar a ganar y estar seguros de que así lo haremos. Cuando perdemos el hustle quedamos paralizados.</p><p>De repente, ya nada nos parece una buena idea. Y si las ideas se salvan de nuestro injusto juicio, estamos demasiado desmotivados como para ejecutarlas.</p><p>De repente aletargados, el hustle es un recuerdo distante de mejores tiempos. Cuando perdemos el hustle, aun cuando queremos secretamente recuperarlo, mucho más secretamente tememos que nunca lo haremos.</p><p>Para (empezar a) recuperar nuestro hustle podemos hacer tres cosas:</p><p><p><strong>1. Reconocer por qué se nos terminó:</strong> Es posible que estés en temporada baja o en invierno productivo. El hustle es una energía naturalmente cíclica.</p></p><p>Hace unos días leí “Ni siquiera las flores florecen el año entero. Ten paciencia contigo mismo”.</p><p>Sin embargo, también es posible que no hayamos cuidado nuestro hustle como un recurso que se agota.</p><p>Cuando trabajamos exageradamente, con estrés y sin descanso, nos quemamos. Trabajar sin proteger ni alimentar el hustle no es sostenible ni para nosotros ni para nuestro trabajo.</p><p>Al reconocer por qué se agoto tu hustle puedes poner en perspectiva cómo salir a recuperarlo y luego cómo cuidarlo.</p><p><p><strong>2. Dile que sí a algo más que no sea trabajo:</strong> la energía es energía, no importa de dónde venga. Si se te dificulta conseguirla de tu trabajo, búscala en otro lugar. Búscala en un hobby o un pasatiempo creativo. Búscala y luego redirígela hacia el trabajo.</p></p><p><p><strong>3. Volver al ruedo:</strong> Debemos establecer una práctica o rutina diaria, aunque al principio se sienta forzada.</p></p><p>Eventualmente, la frecuencia disciplinada empezará un momentum que se convierta en duración. Es entonces cuando cruzamos la frontera del hustle y nuestro trabajo cobra vida, y nos empieza a regresar la energía que le metimos.</p><p>La acción y la inacción, aunque opuestos en dirección, son exactamente iguales en magnitud. Ambas se reproducen en espiral.</p><p>La acción genera más acción, mientras que la inacción genera más inacción. Si nuestro arte es nuestro trabajo, es nuestra música, solo las manos en la guitarra despiertan la melodía.</p><p><p><em>La autora es promotora de emprendimiento.</em></p></p>]]></content:encoded></item><item><title>Negociar con humanidad</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Negociar-humanidad_0_5034996544.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Negociar-humanidad_0_5034996544.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Fri, 15 Nov 2019 03:23:16 +0000</pubDate><description>La semana pasada tomé mi última clase de esta experiencia de maestría: negociación.</description><content:encoded><![CDATA[<p>La semana pasada tomé mi última clase de esta experiencia de maestría: negociación.</p><p>Fue un poco inesperado porque la clase estaba llena y me ofrecieron un cupo a último minuto.</p><p>En ese momento me emocioné, me imaginé a mí misma negociando con Erin Brockovich.</p><p>Sin embargo, confieso que olvidé de que ella negoció y abogó por los derechos de un grupo de personas y recordé más la retórica poderosa y la actitud con la que negoció.</p><p>Por alguna razón, entré a esta clase de negociación pensando que aprendería tácticas para ganar y salí aprendiendo tácticas para asegurarme de que ganemos todos.</p><p>Hoy les comparto tres lecciones que aprendí durante la semana pasada:</p><p>1. No entres predispuesto a pelear: si vemos las negociaciones como un juego de suma cero entraremos con una actitud de combate en vez de una actitud de colaboración.</p><p>Si vamos predispuestos a pelear, asumimos que nuestra contraparte está en las mismas y trabajamos cegados bajo nuestra propia ilusión de guerra.</p><p>2. Escucha los intereses de la contraparte: aunque antes de negociar toca prepararnos tomando en cuenta posibles intereses de nuestra contraparte, cuando inicia la negociación nos toca escuchar.</p><p>¿Cuáles intereses ya comprendíamos? ¿Cuáles no? Es solo escuchando los intereses de nuestra contraparte que sabremos qué ofrecer, dónde ceder y dónde exigir.</p><p>3. Trabaja para generar valor: cuando vemos las negociaciones como un juego de suma cero, pensamos en un pastel finito y en cómo nos vamos a repartir sus pedazos.</p><p>Sin embargo, cuando vemos las negociaciones como una oportunidad de colaborar y generar valor, podemos escuchar los intereses de nuestra contraparte y pensar conjuntamente y creativamente en cómo generar valor –como crecer el pastel- para ambas partes.</p><p>Para generar valor, debemos parar de pensar puramente en términos económicos y entender intereses no tangibles (emocionales, contextuales) para expandir los límites de nuestra negociación.</p><p>Generar valor es ir más allá de los números, es negociar con humanidad para que ganemos todos.</p><p>Negociar con humanidad tal vez sea menos emocionante que utilizar nuestro poder de retórica para aplastar a nuestros oponentes.</p><p>Pero negociar con humanidad es exactamente lo que necesitamos en esta era tan compleja en la que vivimos.</p><p>Necesitamos aprender a identificar nuestros intereses en común y aprender a generar valor a pesar de nuestras diferencias.</p><p>Negociar con humanidad es recordar que cada vez que negociamos tenemos una oportunidad. Y toca aprovecharla.</p><p><p><em>La autora es promotora de emprendimiento.</em></p></p>]]></content:encoded></item><item><title>8 canciones de graduación</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/canciones-graduacion_0_5040245993.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/canciones-graduacion_0_5040245993.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Thu, 14 Nov 2019 19:21:32 +0000</pubDate><description>Después de un año de mucho trabajo, el pasado jueves me gradué de mi maestría de Tecnología, Innovación y Educación. Confieso que originalmente vine pensando que venía por la parte de Tecnología y salí más apasionada que nunca por la parte de Educación. Honestamente, ha sido un año tan repleto de lecturas, asignaturas y emociones que no he tenido tiempo de procesarlo.</description><content:encoded><![CDATA[<p>Después de un año de mucho trabajo, el pasado jueves me gradué de mi maestría de Tecnología, Innovación y Educación. Confieso que originalmente vine pensando que venía por la parte de Tecnología y salí más apasionada que nunca por la parte de Educación. Honestamente, ha sido un año tan repleto de lecturas, asignaturas y emociones que no he tenido tiempo de procesarlo.</p><p>No he tenido todavía el chance de bajar la velocidad y pensar en lo que aprendí, en cómo cambié, ni en cómo cerrar este capítulo antes de pasar apresuradamente hacia el próximo.</p><p>Y mientras que me tomo el tiempo de confeccionar el significado de mi experiencia aquí, les quiero compartir el último consejo que recibí en este lugar lleno de palabras sabias. En su discurso de graduación, el decano de la Escuela de Educación nos dedicó un mix tape con una combinación de canciones que nos ayudarían a “mirar hacia el cielo pero con los pies bien puestos en el suelo”.</p><p>El decano Ryan nos dedicó ocho canciones: una de tristeza, una de alegría, una para recordar de dónde vienes, una para recordar quién eres (o quién aspiras a ser), una para recordarte por qué haces lo que haces, una para acordarte de permanecer siempre un poco rebelde, una de amistad y una de despedida. Esta mezcla de canciones despierta sentimientos profundos como la tristeza y la alegría, nos reconecta con nosotros mismos en nuestras versiones más auténticas, y nos recuerda que nadie se gradúa solo.</p><p><p>Aunque él nos compartió sus canciones, inevitablemente yo me puse a pensar: ¿cuáles serían las mías? Aunque esta no es una lista definitiva pensé, por ejemplo, en <strong>Salvapantallas</strong> de Jorge Drexler para la de tristeza o<strong> The Obvious Child</strong> de Paul Simon para la de alegría. No sé cómo decidir cuál me recuerda quién soy, porque no sé si traer una de las canciones que escuchaba en 2008, o si irme de regreso hasta 1998 e incluir algo de las Spice Girls.</p></p><p>Hoy, más que las canciones en sí, lo que les quiero compartir es la tarea de buscar sus propias canciones. Ahora me gradúo yo de una maestría, pero cada cierto tiempo, todos nos graduamos de algo y transicionamos de un punto a otro en nuestras vidas.</p><p>Si te encuentras en un momento de transición, ¿cuáles serían tus canciones? Y ¿cómo podrían ellas ayudarte a ver más claramente el próximo paso en tu camino? Si te animas a crear tu mix tape, escríbeme a stefycohen@gmail.com para contarme cuáles serían tus canciones.</p><p><p><em>La  autora es promotora de emprendimiento.</em></p></p>]]></content:encoded></item><item><title>Para monetizar la creación de contenido</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/monetizar-creacion-contenido_0_5045495451.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/monetizar-creacion-contenido_0_5045495451.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Thu, 14 Nov 2019 17:53:23 +0000</pubDate><description>Las redes sociales pueden ser tanto un medio trivial para buscar atención como una poderosa herramienta para mover a miles de personas hacia la acción. Cuando logras monetizar tu contenido no solamente recibes retribución por tu trabajo, sino que puedes empezar a crear mejor, con mayor constancia y de manera sostenible.</description><content:encoded><![CDATA[<p><p>Muchos creadores de contenido se refieren a sus redes como sus plataformas para construir su marca personal o su oportunidad de llegarles a cientos, si no miles de personas. La pregunta es: ¿Para qué? ¿Qué quieres lograr con ese esfuerzo? El mundo digital puede rápidamente sentirse como un espacio trivial lleno de <em>posts</em> bonitos y repleto de<em> likes.</em> Sin embargo, es posible compartir contenido como estrategia de mercadeo e incluso como un negocio, pero primero hay que considerar y revisar las distintas opciones disponibles.</p></p><p><p><strong>1. Publicidad:</strong> El primer salto entre la creación de contenido y la comercialización es vender <em>posts</em> como espacios publicitarios. Sin embargo, no olvidemos que vender espacios publicitarios es solo el modelo obsoleto de los medios tradicionales, y además despierta una duda: ¿es la creación de contenido para la audiencia o para sus clientes?</p></p><p><p><strong>2. Entretenimiento:</strong> Algunos creadores podrían considerar la posibilidad de presentar su contenido como entretenimiento, como los cantantes lanzan primero una discografía y salen luego en concierto. Entretenimiento como modelo requiere que los creadores exitosamente traduzcan su contenido a un espacio 1.0, vendan boletos y armen un espectáculo para una audiencia en vivo.</p></p><p><p><strong>3. Educación:</strong> Puedes ofrecer clases o talleres de los temas de los que usualmente compartes. Estas clases o talleres pueden ser presenciales, <em>online</em> a través de <em>webinars</em> o incluso a través de cursos <em>online.</em> El modelo educativo gana más valor cuando el creador de contenido comprende que su rol cambia de comunicador a educador, y lleva a cabo el trabajo que eso conlleva.</p></p><p><p><strong>4. Producto:</strong> Las redes sociales son un tipo de “Piso de Ventas” donde estás expuesto a tantos comentarios que logras entender qué busca la gente. Una manera de comercializar tus redes sería crear u ofrecer un producto para la audiencia que te sigue, basándote en el conocimiento que tienes de sus problemas o necesidades. Sin embargo, con este salto tu trabajo deja de ser de una operación meramente comunicacional y empieza a ser una operación comercial; y debes reconocer si honestamente eso es lo que buscas para que puedas prepararte correctamente.</p></p><p>Las redes sociales pueden ser tanto un medio trivial para buscar atención como una poderosa herramienta para mover a miles de personas hacia la acción. Cuando logras monetizar tu contenido no solamente recibes retribución por tu trabajo, sino que puedes empezar a crear mejor, con mayor constancia y de manera sostenible.</p><p><p><em>La autora es promotora de emprendimientos.</em></p></p>]]></content:encoded></item><item><title>Aprendiendo del fracaso</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Aprendiendo-fracaso_0_5050744924.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Aprendiendo-fracaso_0_5050744924.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Thu, 14 Nov 2019 14:28:03 +0000</pubDate><description>En Latinoamérica nos hace falta el gran trabajo cultural de aceptar el fracaso.</description><content:encoded><![CDATA[<p>En Latinoamérica nos hace falta el gran trabajo cultural de aceptar el fracaso.</p><p>Los mayores centros de innovación del mundo son aquellos donde fracasar ni se evita ni se esconde, porque es de los fracasos de donde salen los mayores descubrimientos.</p><p>En ecosistemas avanzados en emprendimiento como Silicon Valley, Boston o Israel, los inversionistas prefieren invertir en equipos que ya han experimentado un fracaso.</p><p>Los fracasos, mucho más que los éxitos, te dan listas de cosas que debes aprender o listas de cosas que no debes hacer.</p><p>Tenemos tres tareas para empezar a aceptar el fracaso a nivel personal y luego, a nivel colectivo:</p><p><p><strong>1. Entender que no somos nuestros fracasos:</strong> Los emprendedores no somos ni nuestras ideas, ni nuestros proyectos, ni nuestros logros, ni nuestros fracasos.</p></p><p>La calidad de nuestras ideas no es un reflejo de nuestra calidad como personas. Cuando uno fracasa, nuestro proyecto no continúa pero nuestra vida sí.</p><p><p><strong>2. Redefinir lo que significa fracaso:</strong> El fracaso no es un game over, sino un “intenta de nuevo”. El fracaso es una alerta roja que te anuncia que algo de lo que estabas haciendo necesita mejorar para dar resultado. Tenemos que entender que no son nuestras ideas las que fracasan, sino nuestra ejecución.</p></p><p>Entonces, se trata acerca de todo el tiempo aprender a cómo hacer las cosas mejor.</p><p><p><strong>3. Fracasa rápido y fracasa barato:</strong> Hasta que lleguemos a aceptar el fracaso, equivocarnos y fracasar duele.</p></p><p>Por eso, es importante empezar con pequeños proyectos que podamos lanzar rápido al mercado sin invertir ni tanto tiempo ni tanto dinero.</p><p>Solo cuando tratamos todos nuestros proyectos como experimentos, estaremos pendientes de ver qué funciona y qué no funciona. Y es aprendiendo de lo que no funciona que podemos trabajar en ciclos de mejora continua.</p><p><p>Si quisieras investigar más acerca del fracaso, te recomiendo que le sigas la pista a Leticia Gasca. Ella es cofundadora de la iniciativa Fuck Up Nights y autora del libro <strong>Sobrevivir al fracaso</strong> (www.sobreviviralfracaso.com) .</p></p><p><p><em>La autora es promotora de emprendimientos.</em></p></p>]]></content:encoded></item><item><title>¿Problemas de precios?</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Problemas-precios_0_5055994412.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Problemas-precios_0_5055994412.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Wed, 13 Nov 2019 16:21:27 +0000</pubDate><description>Hoy les comparto algunas primeras nociones acerca de la psicología detrás de la asignación de precios, para catalizar la reflexión de cuál precio asignar.</description><content:encoded><![CDATA[<p>Hoy les comparto algunas primeras nociones acerca de la psicología detrás de la asignación de precios, para catalizar la reflexión de cuál precio asignar.</p><p>1. No te bases solamente en tus costos: El precio, como todos los otros elementos de un negocio, comunica un mensaje. Así como distintas personas responden a distintos mensajes, distintos segmentos del mercado requieren distintos precios. Si parte del mensaje de tu negocio es que tus productos son accesibles- entonces, tu tarea es encontrar el mayor precio que la gente estaría dispuesta a pagar y todavía considerarlo accesible. Si parte del mensaje de tu negocio es que tus servicios son de lujo- entonces, tu tarea es encontrar cómo colocar un precio que refleje todo el valor que ofreces a través de tu experiencia de usuario.</p><p>2. Usa distintos niveles de precios: Digamos que tenemos dos opciones de hamburguesas. Una de $1 dólar y otra de $2 dólares. Con dos opciones, las ventas serían de 50% y 50% para cada una de las opciones, dependiendo de lo que quiera pagar el cliente. Si en vez tuviéramos tres opciones: hamburguesas de $1 dólares, $2 dólares y $3 dólares- la dinámica cambiaría. El 30% de las personas pagaría por la hamburguesa de $1 dólar, el 60% pagaría por la de $2 dólares y el 10% por la de $3 dólares. Solo agregar una tercera opción, aumenta la venta de hamburguesas de $2 dólares en un 20%. Este experimento nos da luces acerca de cómo usar distintos niveles de precios para empujar las ventas de un producto en particular. Debemos colocar como el producto del “medio” aquel producto que sea más rentable para nosotros para empujar sus ventas, sin estrategias de publicidad, pero con una estrategia psicológica. Esto ocurre porque los distintos niveles de precios crean una subrealidad que predispone al consumidor a percibir el valor de los productos en base a las opciones allí presentes.</p><p><p>3. La magia del número nueve: Según un estudio de la revista <strong>Marketing y Economía Cuantitativa (Quantitative Marketing and Economics)</strong> los consumidores responden mejor a los precios que terminan con un nueve. El estudio tomó en cuenta dos tipos de experimentos para llegar a esta conclusión. Primero, compararon las reacciones a los precios iniciales. Las ventas de productos de $39 superaron las ventas de productos de $35 por un 24%. Segundo, compararon las reacciones a los precios rebajados. Las ventas de un producto que de $60 bajo a $49 superaron las ventas del mismo producto que de $60 bajó a $45. Estos experimentos nos indican cómo los precios tienen impactos de percepción en el consumidor y cómo no es el número más bajo lo que necesariamente atrae más a las personas. Ahora te toca a ti. Revisa tus precios y piensa si hay cambios que valen la pena.</p></p><p><p><em>El autor es promotora de emprendimiento</em></p></p>]]></content:encoded></item><item><title>No, todavía</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/todavia_0_5061243893.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/todavia_0_5061243893.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Wed, 13 Nov 2019 15:05:51 +0000</pubDate><description>Por mucho tiempo, antes de una presentación en público, entraba en pánico. En realidad, desde el día antes de cada presentación, mi mente estaba inundada de pensamientos tormentosos que me dicen cosas como: “Te va a ir mal. No estás lo suficientemente preparada”.</description><content:encoded><![CDATA[<p>Por mucho tiempo, antes de una presentación en público, entraba en pánico. En realidad, desde el día antes de cada presentación, mi mente estaba inundada de pensamientos tormentosos que me dicen cosas como: “Te va a ir mal. No estás lo suficientemente preparada”.</p><p>Estos comentarios obsesivos se sienten tan reales que de hecho empezaba a cuestionar mi trabajo y a cuestionarme a mí misma. Le quitaba mérito a cualquier preparación que le haya dedicado. Le quitaba mérito a cualquier logro anterior que haya conseguido.</p><p>Antes no sabía por qué me sentía así, pero con un poco de investigación ahora sé que estuve sufriendo del síndrome del impostor. Se trata de un tipo de ansiedad, común en los emprendedores, que nos hace sentir como fraudes en momentos claves de nuestra carrera. El síndrome del impostor se expresa frecuentemente en situaciones como: justo antes de entregar un trabajo importante, justo antes de recibir un premio, o justo antes de entregar una propuesta nueva.El síndrome del impostor nos hace preguntarnos: ¿Quién soy yo para recibir este reconocimiento o aprovechar esta oportunidad? El síndrome del impostor nos hace sentir como si lo que estamos a punto de hacer o recibir está fuera de nuestra liga, y que el trabajo que hemos hecho no es lo suficiente para merecerlo.Más allá que latigarnos con comentarios de desconfianza propia, el peligro del síndrome del impostor es que muchas veces asusta tanto a los emprendedores que nos deja paralizados en la mitad de nuestro camino.</p><p>Entonces, hay que aprender a identificar este síndrome para poder derrotarlo, y no dejar que sea un obstáculo en el cumplimiento de nuestros planes y metas.</p><p>Para vencer el síndrome del impostor hay que desarrollar una defensa para estos ataques inoportunos.</p><p>Debemos combatir la irracionalidad con racionalidad. La próxima vez que el síndrome de impostor te diga que “no has logrado nada con tu vida”, tómate unos minutos para hacer una lista de las cosas que sí has logrado.</p><p>La lista puede incluir: comentarios positivos que hayas recibido, eventos que hayas organizado, negocios que hayas cerrado, trabajos que hayas publicado, números de ventas o métricas que hayas alcanzado.</p><p>El síndrome del impostor es como una enfermedad auto‐inmune. Aunque intentara protegernos, en realidad nos hace daño. No dejes que tu miedo le robe al mundo de tu trabajo.</p><p>El síndrome del impostor te puede decir que no eres un experto. Es tu deber pensar: No, todavía.</p><p><p><em>La autora  es promotora de emprendimiento.</em></p></p>]]></content:encoded></item><item><title>Lenguaje corporativo</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/Lenguaje-corporativo_0_5066493397.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/Lenguaje-corporativo_0_5066493397.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Wed, 13 Nov 2019 00:45:04 +0000</pubDate><description>Cuando John F. Kennedy estaba corriendo para la presidencia de Estados Unidos, comunicó claramente una de sus metas: “Como nación y al cabo de 10 años, debemos aterrizar un hombre en la Luna y traerlo de regreso a la Tierra”. Nación. 10 años. Hombre. Luna. Tierra. Podemos decir que este es un mensaje sin perdedero.</description><content:encoded><![CDATA[<p>Cuando John F. Kennedy estaba corriendo para la presidencia de Estados Unidos, comunicó claramente una de sus metas: “Como nación y al cabo de 10 años, debemos aterrizar un hombre en la Luna y traerlo de regreso a la Tierra”. Nación. 10 años. Hombre. Luna. Tierra. Podemos decir que este es un mensaje sin perdedero.</p><p>Un chiste cuenta que si un ejecutivo le hubiera comunicado esta misión a su equipo, probablemente hubiera dicho algo como: “Nuestra misión y nuestra visión es convertirnos en líderes de esta industria espacial, al alinear nuestro desempeño para que luego del pasar de un tiempo que consideramos prudente, tal como lo fuera una década, debemos aterrizar a un ser humano del género masculino en aquel satélite que orbita la Tierra, y traerlo de regreso a este planeta utilizando toda la tecnología punta de lanza que nos diferencia de la competencia”.</p><p>Por alguna razón, el lenguaje corporativo se ha vuelto la norma a la hora de comunicarnos de manera escrita en el trabajo y para los presentadores de noticias en la televisión (por ejemplo).</p><p>El lenguaje corporativo es la jerigonza del mundo burocrático. Se refiere a la construcción de frases complejas que distraen del mensaje real. El lenguaje corporativo usa: frases prehechas, grandilocuencia y eufemismos. Aunque el lenguaje corporativo intenta “proteger” el estándar de la comunicación comercial, de muchas maneras la entorpece.</p><p>Primero, oculta la voz real del emisor. Al utilizar frases prehechas, todos quedamos sonando como robots pseudohumanos en vez de como nosotros mismos. Segundo, crea un mensaje ambiguo y difícil de entender. La grandilocuencia y los eufemismos muchas veces pueden significar cosas distintas para el emisor y el receptor, o bien ser desconocidas para el receptor.</p><p>Tercero, supone una pérdida de tiempo para quien escribe y para quien lee el mensaje.</p><p>Kurt Vonnegut tiene una famosa lista de ocho consejos para escritores. Uno de esos consejos dice: “ Todas las oraciones deben cumplir una de dos funciones: o revelar al personaje o avanzar la trama”. Esta originalmente era una técnica para la escritura creativa, pero se puede aplicar a la escritura de correos electrónicos.</p><p>Todas las oraciones en un correo electrónico deben: o explicar por qué se ha enviado el correo o detallar cuál es la acción que se debe tomar a partir de haber recibido ese correo. Debemos eliminar cualquier otra oración que solamente esté allí para decorar, rellenar espacio o “sonar profesional”.</p><p>Las palabras tienen el poder de romper y reparar. Si las usamos correctamente, podemos inspirar acción y avanzar la trama hasta cumplir todas nuestras metas.</p><p><p><em>La autora es promotora de emprendimiento.</em></p></p>]]></content:encoded></item><item><title>La marea del emprendimiento</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/marea-emprendimiento_0_5071742852.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/marea-emprendimiento_0_5071742852.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Tue, 12 Nov 2019 23:41:09 +0000</pubDate><description>No es poco común ver nuevos negocios que cierran antes de haber cumplido los 2 años.</description><content:encoded><![CDATA[<p>No es poco común ver nuevos negocios que cierran antes de haber cumplido los 2 años.</p><p><p>Hay muchas razones por las cuales puede fracasar un emprendimiento. Según la revista <strong>Forbes</strong> para emprendedores las cuatro razones más comunes por las que fracasan 8 de 10 negocios son:</p></p><p><p><strong> 1)</strong> No entender claramente a su mercado ni sus necesidades.</p></p><p><p><strong> 2)</strong> No tener o no comunicar claramente el factor diferenciador o la propuesta de valor.</p></p><p><p><strong>3)</strong> Errores de liderazgo y cultura organizacional.</p></p><p><p><strong>4)</strong> La inhabilidad de crear un modelo de negocios lucrativos con fuentes de ingreso constantes.</p></p><p>Alguna vez escuché que cuando la marea está alta y todos estamos hasta el cuello, nos vemos todos iguales. Pero cuando la marea baja, nos damos cuenta de quién tiene los pantalones puestos y quién los tiene abajo.</p><p>La marea está cambiando en Panamá. Es hora de preguntarnos:</p><p><p><strong>1)</strong> ¿Cuál es la mayor deficiencia de tu negocio y cómo la puedes corregir?</p></p><p><p><strong> 2)</strong> ¿Qué necesita tu cliente de ti que no le has dado hasta ahora? 3) ¿Dónde estás perdiendo plata innecesariamente?</p></p><p><p><strong>3)</strong> ¿Qué recursos tienes disponible que no has aprovechado?</p></p><p><p><strong>4)</strong> ¿Cómo mantendrás a tu equipo alineado, motivado y trabajando?</p></p><p><p><strong>5)</strong> ¿Cómo necesitas organizar tu mente para enfocar tu tiempo a las tareas que más lo necesitan?</p></p><p><p><strong> 6)</strong> ¿Qué acciones debes tomar para el crecimiento de tu negocio y no solo el crecimiento de tu ego?</p></p><p><p><strong>7)</strong> ¿Te dan los números y, si no, ¿qué tan rápido estás dispuesto a tomar la decisión correcta aunque sea difícil?</p></p><p>No empieces un negocio porque sea cool. Empieza un negocio porque sea necesario - para tus clientes.</p><p>No emprendamos por la ilusión de emprender. Emprendamos cuando entendemos una necesidad del mercado y podemos/sabemos cómo crear un sistema rentable para brindar una solución.</p><p>Esforcémonos para saberlo, esforcémonos para crearlo.</p><p>Cuando la cosa se pone difícil, es hora de ajustarnos los pantalones y trabajar el doble. Cada cliente lo vale. Cada dólar lo vale. No emprendamos por moda, emprendamos por misión. Y la misión es construir un mejor país a través de nuestros negocios, proyectos y acciones.</p><p><p><em>La  autora es promotora de emprendimiento.</em></p></p>]]></content:encoded></item><item><title>La disciplina necesaria</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/disciplina-necesaria_0_5076992331.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/disciplina-necesaria_0_5076992331.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Tue, 12 Nov 2019 19:12:51 +0000</pubDate><description>Una de las grandes frustraciones de los emprendedores es que tienen desalineadas sus visiones de éxito de las acciones necesarias para cumplirlas.</description><content:encoded><![CDATA[<p>Una de las grandes frustraciones de los emprendedores es que tienen desalineadas sus visiones de éxito de las acciones necesarias para cumplirlas.</p><p><p>El emprendimiento es tan aspiracional que podemos estar apenas abriendo el nuevo negocio y ya estamos visualizando que nos entrevistarán en <strong>CNN</strong>, porque hemos construido un negocio millonario, que atiende de manera excepcional a todos los clientes, y está re‐definiendo las pautas en la industria.</p></p><p>Sin embargo, cuando pensamos en las acciones que debemos llevar a cabo para lograr esas metas, podemos encontrar las excusas para no hacerlas. Aunque pensamos que quisiéramos despertarnos una hora más temprano, se hace difícil hacerle caso a la alarma.</p><p>Aunque pensamos que quisiéramos administrar mejor nuestro tiempo, se hace difícil cerrar Facebook, olvidarnos del celular y decirle que no a las reuniones que están demás para esta semana. Aunque pensamos que quisiéramos brindar el mejor servicio al cliente, no le prestamos atención a todos los detalles ni a todas las personas. A veces lo que nos hace falta no son el tiempo ni las ganas, sino la disciplina para hacerlo.</p><p>Para trabajar en tu disciplina, el primer paso es entenderla. En este momento, ¿en qué aspecto de tu vida tienes compromiso y disciplina total? ¿Qué cosas, sin importar qué pase, ejecutas sin excepción? Las respuestas pueden ser desde cepillarte los dientes todas las mañanas y las noches, bañarte después de una fiesta, quitarte los lentes de contacto en las noches, desayunar, hacer ejercicio, recoger a tus hijos del colegio, ver tu serie favorita, hacer tu presupuesto mensual, etc.</p><p>Y lo más importante, piensa: ¿qué tienen en común esas actividades de disciplina total? ¿Qué piensas/sientes cuando las haces? ¿Cómo, aunque a veces no quieras, las ejecutas sin excepción? Tienes el hábito o un sentido de responsabilidad? Cómo encaja en tu rutina? Cómo llegó a ser parte de tu vida? Con las respuestas a estas preguntas, piensa en cómo debes reconfigurar tus hábitos y rutinas de tu emprendimiento para ejecutarlas con disciplina total.</p><p>Una rutina de emprendimiento no solo amerita, sino que necesita un reajuste de estructura que nos permita ser disciplinados.</p><p>Es difícil rendirle cuentas a alguien más, pero es mucho más difícil rendirnos cuentas a nosotros mismos. Hacer lo que queremos hacer.</p><p>Hacer lo que dijimos que haríamos. Solo porque nos lo prometimos a nosotros mismos. Solo porque nos comprometimos con nuestras metas. El compromiso no es un sentimiento ni un deseo, es el trabajo diario de construir nuestra estructura de disciplina.</p><p><p><em>El autor es promotora de emprendimiento.</em></p></p>]]></content:encoded></item><item><title>4 años con el pie derecho</title><link>https://www.prensa.com/impresa/economia/anos-pie-derecho_0_5082241777.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/economia/anos-pie-derecho_0_5082241777.html</guid><dc:creator>Stefy Cohen</dc:creator><pubDate>Tue, 12 Nov 2019 17:40:37 +0000</pubDate><description>En estos cuatro años, la tarea de escribir esta columna me permitió darme un momento semanal de reflexión, de pensar en mi trabajo y en cómo comunicar lo que había aprendido. La oportunidad de escribir esta columna fue además la oportunidad de compartir ideas con y para otros emprendedores. Para mí, escribir esta columna fue un trabajo de corazón, investigación y comunidad.</description><content:encoded><![CDATA[<p><p>Recuerdo cuando mi editora me pidió que le enviara posibles nombres para la columna que habíamos acordado que escribiría. Entre otras opciones quedó: “Lunes con el pie derecho”, una columna que se publicaría de manera semanal en la sección de Economía del diario <strong>La Prensa</strong>. Hace cuatro años se inició mi carrera como promotora de emprendimiento; y esta columna me permitió compartir las ideas y lecciones que iría aprendiendo en el camino.</p></p><p><p>Gracias al apoyo y la confianza de mi editora y del equipo de <strong>La Prensa</strong>, “Lunes con el pie derecho” se lanzó con todo. A unos meses de haber lanzado la columna, tuvimos una temporada de eventos gratuitos. Todos los eventos tuvieron su tema y su toque. Fue allí donde nació la frase de “Menos bla bla bla y más pow pow pow”, los bailes de Uptown Funk, selfis en grupo, zapatillas y pompeadera. Y siempre regresaba a escribir y contar lo que había sucedido.</p></p><p>En estos cuatro años, la tarea de escribir esta columna me permitió darme un momento semanal de reflexión, de pensar en mi trabajo y en cómo comunicar lo que había aprendido. La oportunidad de escribir esta columna fue además la oportunidad de compartir ideas con y para otros emprendedores. Para mí, escribir esta columna fue un trabajo de corazón, investigación y comunidad.</p><p>En estos cuatro años, esta columna fue evolucionando y yo con ella. Hoy les escribe una persona muy distinta a quien era cuando inicié. Empecé escribiendo sintiéndome una niña llena de sueños. Hoy les escribe una mujer feliz y realizada personal, académica y profesionalmente. El último año ha sido el más intenso y feliz de mi vida al perseguir una maestría en Educación en Harvard y al casarme con el amor de mi vida. Juntos, tomamos la decisión de quedarnos por un año más en Boston, para perseguir nuestra próxima meta profesional. No cambiaría los últimos cuatro años de despertarme los domingos a escribir esta columna por nada del mundo. Pero ha llegado el momento de seguir adelante. Explorar.</p><p>Nuevas ideas, y nuevas maneras de comunicarlas. No se sorprendan si de vez en cuando ven mi nombre en uno que otro artículo entre las páginas de este diario. Este es mi última columna de “Lunes con el pie derecho”, pero definitivamente no será mi último lunes con cosas que contar. Les deseo a todos muchos más lunes con el pie derecho. Con cariño,Stefy.</p><p><p><em>La autora es promotora de emprendimiento.</em></p></p>]]></content:encoded></item></channel></rss>