<?xml version="1.0" encoding="utf-8"?>
<rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"><channel><title>La Prensa</title><link>https://www.prensa.com</link><atom:link href="https://www.prensa.com/arcio/rss/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description>La Prensa News Feed</description><lastBuildDate>Thu, 19 Aug 2021 16:34:36 +0000</lastBuildDate><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title>¿Esto cómo termina?</title><link>https://www.prensa.com/impresa/opinion/esto-como-termina/</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/opinion/esto-como-termina/</guid><dc:creator>Surse Pierpoint</dc:creator><pubDate>Mon, 01 Mar 2021 05:00:00 +0000</pubDate><description>Estamos a escasos días de cumplir el año desde que se nos dijo que era necesaria una cuarentena de dos semanas para “aplanar la curva”.</description><content:encoded><![CDATA[<p>Estamos a escasos días de cumplir el año desde que se nos dijo que era necesaria una cuarentena de dos semanas para “aplanar la curva”.</p><p>Después de meses de cuarentenas, miles de muertos y miles de millones en empréstitos para cubrir el déficit presupuestario de 2020 y 2021, estamos levantando la mirada ante un panorama económico desolador. Los dirigentes de salud, con la aprobación del poder ejecutivo y judicial, han puesto todo en el altar del control del porcentaje de infección, cueste lo que cueste en cuanto a vida económica se trata. Panamá ha pasado de ser una de las economías mas dinámicas en América Latina de las últimas décadas, a estar entre los tres países con el PIB más impactado de la región (Perú y Venezuela siendo las otras dos) con una caída de 20%.</p><p>Los políticos del planeta escogieron el camino de evitar que cualquier error en cuanto a los planes para combatir el virus resultara en que nadie pudiese culparlos por la pérdida de algún ser querido por no ser lo suficientemente severo en cuanto a sus acciones. Martillo y la danza.</p><p>Para algunos sectores, como restaurantes, ya no se habla de recuperación sino de mera supervivencia, con afectaciones según el gremio de 40,000 empleos directos perdidos mas la cifra multiplicadora de empleos indirectos. En igual situación están los hoteles y la construcción en general. El sector turismo está fundido tomando en cuenta que, desde la capacidad de traer los visitantes a nuestro país hasta poder atenderlos en algún rincón del territorio una vez que logren llegar, está desbaratado.</p><p>Cuando hablamos con los vecinos ticos, estos se asombran con lo severas que han sido nuestras cuarentenas comparado con su país, aun cuando el porcentaje de la letalidad del virus en Panamá es una las mas bajas de Latinoamérica. Costa Rica, en contraste, supo preservar su sector turístico a toda costa.</p><p>La llegada de las vacunas, aunque en cantidades ínfimas para las requeridas, nos empieza a dar la esperanza de que se acerca el final, pero la ministra consejera Eyra Ruiz aseveró la semana pasada en televisión que aquí apenas estamos empezando y que todavía nos queda algunos meses para lograr la inmunidad del rebaño.</p><p>¿Cual es el plan? ¿Esto cómo termina?</p><p>Creo que hay algo de consenso alrededor de la idea de que más de lo mismo no nos sacará del hueco. Ya basta del<i> status quo. </i>El sector privado, de manos atadas por las restricciones sanitarias, pide a gritos un plan que reconozca que el camino a la recuperación pasa por las empresas de este país.</p><p>Ya es tiempo de una mirada de pie a cabeza de todo el proceso de tramitología y burrocracia que implica formalizar algún emprendimiento en este país. La cantidad de pasos en distintas instituciones para lograr apenas abrir la puerta es para valientes. Es hora de que los funcionarios, ante tanta inactividad comercial, volteen la mirada hacia adentro para hacer re-ingeniería de cómo atender a sus clientes con miras a que se reduzcan los pasos de años o meses a días u horas para que el emprendedor pueda rápidamente cristalizar la idea que ha venido cocinando encerrada tras las puertas de su hogar después de meses de cuarentena.</p><p>El camino a la recuperación será largo y arduo, pero no es necesario que sea tortuoso una vez que el sector público reconozca que el cambio empieza mirando en el espejo.</p><p><i>El autor es director de la Fundación Libertad</i></p>]]></content:encoded></item><item><title>Explorando las ideas de la libertad</title><link>https://www.prensa.com/impresa/opinion/explorando-las-ideas-de-la-libertad/</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/opinion/explorando-las-ideas-de-la-libertad/</guid><dc:creator>Surse Pierpoint</dc:creator><pubDate>Mon, 16 Nov 2020 04:16:35 +0000</pubDate><description>La semana del 16 de noviembre la Fundación Libertad celebra su 8va versión del Congreso Anual Justo Arosemena (CAJA) donde reunimos a un grupo de jóvenes para explorar las ideas de la libertad, temas que en sus respectivas escuelas muy poco les es presentado.</description><content:encoded><![CDATA[<p>La semana del 16 de noviembre la Fundación Libertad celebra su 8va versión del Congreso Anual Justo Arosemena (CAJA) donde reunimos a un grupo de jóvenes para explorar las ideas de la libertad, temas que en sus respectivas escuelas muy poco les es presentado.</p><p>El nombre del congreso exalta a un individuo que igualmente es poco conocido en las aulas de nuestros centros educativos pero digno de rescatar del anonimato. Justo Arosemena inicia su carrera política al ser elegido como diputado ante la Cámara Provincial de Colombia para el periodo 1850-1851 y luego al Congreso Nacional de 1852 a 1853 con un enfoque en la promoción del federalismo y la descentralización. En 1855 se une al esfuerzo de crear el Estado Federal de Panamá y luego en 1863 fue presidente de la Convención Nacional de Ríonegro donde Colombia pasa a ser un estado federal compuesto de nueve estados llamados los Estados Unidos de Colombia.</p><p>En 1865 fue embajador de Colombia en Washington DC e inicia las conversaciones para elaborar la propuesta de un canal interoceánico en el Istmo. Fue embajador en Chile, Reino Unido y Francia. En 1878 organiza la fundación que crea la primera biblioteca pública en Panamá. Luego, finaliza su carrera profesional siendo abogado para la Compañía del Ferrocarril de Panamá en 1888. Muere en la provincia de Colón en 1896 a los 78 años.</p><p>Fiel a su nombre, el congreso busca presentarle a los asistentes una gama de temas variados presentados por miembros y amigos de la Fundación Libertad tales como el origen del liberalismo, , la función social de la propiedad privada y la importancia de la participación ciudadana en la libertad, entre otros temas.</p><p>Buscamos exponerles a los asistentes temas que contrastan el rol del individuo en la sociedad y porque más libertad y menos estado es comprobado como el camino al éxito de los países del mundo hacia el futuro, así como métricas tales como el Índice de la Libertad Económica publicado anualmente por el Instituto Fraser de Canadá buscan listar los países del planeta de mayor a menor libertad bajo un grupo de parámetros objetivos que sirven como una brújula de cómo un país puede crecer exitosamente para satisfacer las necesidades de sus ciudadanos.</p><p>En Fundación Libertad somos fieles creyentes de que una educación que exalta la formación analítica y el valor de contar con ciudadanos críticos de cualquier idea que se les presente de una manera programática, es la fórmula del éxito personal de la juventud panameña y por sumatoria para el país. La fundación en los tres días que dura el congreso, le pone el mayor esfuerzo de presentar las ideas a los congresistas para que sean analizadas y discutidas por los asistentes en actividades de grupo.</p><p>En los ocho años que hemos organizado el Congreso Anual Justo Arosemena, hemos graduado a más de 190 jóvenes que esperamos logren mediante la realización de su proyecto personal, un impacto positivo en su entorno y por supuesto el país. Los comentarios pre y post congreso nos animan a seguir año tras  año con el esfuerzo ya que nos confirman el impacto deseado:</p><p>“Fue una experiencia enriquecedora porque tocan temas fundamentales para cualquier ciudadano en el marco de la libertad de una manera didáctica y divertida.” – Isabel Broce, CAJA 2017</p><p><i>El autor es presidente de la Fundación Libertad</i></p>]]></content:encoded></item><item><title>George Orwell: 2020</title><link>https://www.prensa.com/impresa/opinion/george-orwell-2020/</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/opinion/george-orwell-2020/</guid><dc:creator>Surse Pierpoint</dc:creator><pubDate>Mon, 08 Jun 2020 03:26:52 +0000</pubDate><description>El American Institute for Economic Research en un editorial del 1ro de junio de 2020 reflexionó sobre los recientes disturbios en los EEUU en tiempos de Covid.</description><content:encoded><![CDATA[<p>El <i>American Institute for Economic Research</i> en un editorial del 1ro de junio de 2020 reflexionó sobre los recientes disturbios en los EEUU en tiempos de Covid.</p><p><i>“La gente en la calle se dice que están protestando o causando disturbios, pero esto tiene elementos de una rebelión. Es una rebelión en contra de los controles sobre la población que nunca debieron haber sido impuestos si nos basamos en los elementos de leyes, precedente y derechos humanos…George Floyd se convirtió en un símbolo para gente de toda raza y clase. Pudo ser cualquiera de nosotros. La bota en el cuello nos recuerda de la celebre frase de George Orwell describiendo un futuro bajo los planes del Estado: “Si quieres una visión del futuro, imagina una bota estampándose en un rostro humano – por siempre.”</i></p><p>En marzo de este año el miedo global al virus hizo que se cerraran escuelas, se determinaran empleos “esenciales” o no, se decretaron cuarentenas, y se cerraron fronteras. Un plan perfecto decretado sin aprobación de legislaturas, opinión pública, derechos públicos, ni respeto a la propiedad privada todo bajo el lema de “salud pública”.</p><p>Pero al mirar a los resultados vemos que el virus ha tenido su mayor impacto en la población mayor a los 70 años con alguna comorbilidad que agrava el impacto del virus. Para el 99% del resto de la población el impacto ha sido menor pero no así el impacto de la cuarentena. Las semanas se han vuelto meses y todavía al día de hoy no se sabe cuando pasaremos de la fase 2 hacia adelante. En las redes ya se empieza a dudar del manejo de las cifras por parte de las autoridades. ¿Estamos improvisando a diario? ¿Cual es la salida para el país ante la caída de los ingresos requeridos para sostener el sistema de salud, vejez e invalidez? </p><p>Hay ahora una gran discusión sobre cual es mas importante: la salud o la economía. Estos discursos mal intencionados no quieren reconocer que la sociedad requiere de las dos cosas a la vez para progresar. Sin una, no hay otra.</p><p>El camino hacia la recuperación requiere de mayores esfuerzos en materia de política pública para liberar los proyectos individuales de quienes buscan recuperarse después de meses parados. El motor que estuvo andando mal o bien antes del arribo de la pandemia ahora está parado y frio y la batería baja de carga. Para “yompear” debemos revisar toda iniciativa del sector privado para evaluar el impacto positivo que puede tener en reactivar la economía generando así los ingresos requeridos para poder proteger la salud de los más vulnerables en esta etapa preliminar mientras esperamos una vacuna sin fecha de llegada.</p><p>De lo que hemos escuchado, emular el éxito de la ley de SEM con algo dirigido a manufactura es un buen ejemplo proactivo enfocado en un mayor impacto en bajar las tasas de desempleo que se avecinan en un futuro próximo. Sigamos analizando y cortando el enjambre de regulaciones que impiden la velocidad en la respuesta requerida por el consumidor de los servicios que todos ofrecemos a diario. Debemos aspirar a tener un motor Fórmula 1 y no la de un Modelo Ford T. Adelante la pica y la pala en la construcción de nuestra autopista hacia la recuperación.</p><p><i>El autor es presidente de la Fundación Libertad Panamá</i></p>]]></content:encoded></item><item><title>Grado de inversión o chatarra</title><link>https://www.prensa.com/impresa/opinion/Grado-inversion-chatarra_0_2830967010.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/opinion/Grado-inversion-chatarra_0_2830967010.html</guid><dc:creator>Surse Pierpoint Y Alfonso Grimaldo | opinion@prensa.com</dc:creator><pubDate>Sat, 25 Jan 2020 23:40:26 +0000</pubDate><description>Como la gran mayoría de lectores, me alegré al leer que Panamá había logrado la meta de varias administraciones de la época posdictadura, en lograr el “grado de inversión” que otorgan las agencias calificadoras, tales como Moody’s. Se nos explicaba que al lograr este hito, los costos de pedir prestado fondos y de financiar la actividad gubernamental serían inferiores en la medida que las agencias determinaban que el riesgo país había mejorado.
</description><content:encoded><![CDATA[<p>Como la gran mayoría de lectores, me alegré al leer que Panamá había logrado la meta de varias administraciones de la época posdictadura, en lograr el “grado de inversión” que otorgan las agencias calificadoras, tales como Moody’s. Se nos explicaba que al lograr este hito, los costos de pedir prestado fondos y de financiar la actividad gubernamental serían inferiores en la medida que las agencias determinaban que el riesgo país había mejorado.</p><p>El camino para mejorar las calificaciones va de la mano del déficit central de un gobierno, cuando logra cerrar la diferencia entre la recaudación y el gasto. Las alternativas que existen son el crecer la economía, el aumento de impuestos o los recortes de gastos.</p><p>Se nos ha explicado que el recorte de gastos es casi imposible en la medida que no hay discrecionalidad de recortar gastos que vienen amarrados por acuerdos o “conquistas” previas. No olvidemos que la planilla representa el 21% del total del presupuesto de $10.5 mil millones.</p><p>Este gobierno se ha puesto la meta de aumentar los ingresos en aproximadamente $250 millones y aun así se proyecta un déficit fiscal para 2010 de $502 millones o un 4.78%.</p><p>Imaginen mi sorpresa al leer en The Guardian de Inglaterra, del 28 de abril de 2010, que frente al debacle financiero gubernamental europeo, la deuda de Grecia es clasificada como “chatarra” igual que la de Azerbaijan, Colombia, Panamá y Rumania. ¿Tanta sangre, sudor y lágrimas para quedar igual que Azerbaijan? ¿Para quedar en la percepción internacional con una situación comparable a una Grecia en el umbral del incumplimiento a sus acreedores calificada por una agencia de calificación de riesgo desprestigiada por los eventos financieros recientes?</p><p>El aparato gubernamental se está tomando cada vez más recursos para sí y dejándole al sector productivo la tarea de buscar cómo ser competitivo ante una alza de costos en múltiples factores de producción.</p><p>Obtener el grado de inversión nos presenta con muchas ventajas, pero a un costo debilitante. Por un lado, se han abierto las puertas al financiamiento barato de un sistema estatal ineficiente. Como lo demuestra nuestra infructuosa inversión en el sector educativo, la respuesta no es el incremento de fondos.</p><p>Por el otro lado, hemos tenido que aumentar nuestros impuestos para recortar el déficit, afectando seriamente a los sectores menos acaudalados de la sociedad con costos incrementados sobre el consumo. Estos costos elevados de transferencia conllevan un factor exponencial al correr a lo largo de las cadenas de producción elevando el nivel general de precios.</p><p>La solución correcta siempre fue la disminución del gasto público y la reducción del sistema estatal. Esto abre las puertas a la inversión privada y sistemas competitivos que refuerzan la estabilidad nacional y permiten a manos creativas tomar recursos, ahora controlados por el Gobierno, para desarrollar su potencial emprendedor.</p><p>Un camino basado en estos principios conlleva una mayor estabilidad nacional, un sector privado desarrollado y maduro, una mayor atracción de la inversión extranjera que genera más empleos directos en Panamá, y quizás, una mejor percepción de la que tenemos hoy en día.</p><p>Con un déficit del 5% me parece que estaremos nuevamente ante la disyuntiva de reducción de gastos de Gobierno o mayor recaudación. La lista de promesas de campaña indica que probablemente no habrá recortes presupuestarios. Dado que el indicador de déficit presupuestario es la medición principal de las agencias calificadoras, ¿tendrá el Gobierno la necesidad de crear aún más impuestos?</p><p>Se ha publicado hasta la saciedad que las economías más exitosas del planeta son las que tienen la menor carga impositiva sobre el individuo y la empresa privada.</p><p>El Gobierno se ha propuesto la tarea de promover la idea que Panamá is open for business. La retórica debiera ir acompañada de un análisis real de la carga del Estado y la necesidad de menores impuestos. Vemos con buenos ojos el interés de invertir más en salud, educación y seguridad pero al fin y al cabo lo más importante es el resultado y no cuanto uno gasta.</p><p>El Índice de Libertad Económica de 2010 patrocinado por el Heritage Foundation y el Wall Street Journal, tiene en su top ten a los siguientes países: Hong Kong, Singapur, Australia, Nueva Zelandia, Irlanda, Suiza, Canadá, EU, Dinamarca y Chile en el puesto No. 10.</p><p>Hay una correlación directa entre el PIB y la libertad económica en todos los países, entre más cercano al top ten, mejor el PIB siendo Hong Kong el líder con un PIB per cápita de $42 mil 700 para 2009 y Chile con $14 mil 700 para el mismo periodo. Panamá marcó el puesto No. 60 en este ranking, indicando que aún hay mucho trabajo que hacer para lograr el cometido.</p>]]></content:encoded></item><item><title>Financiando la democracia</title><link>https://www.prensa.com/impresa/opinion/Financiando-democracia_0_2962203946.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/impresa/opinion/Financiando-democracia_0_2962203946.html</guid><dc:creator>Surse Pierpoint | opinion@prensa.com</dc:creator><pubDate>Sat, 25 Jan 2020 18:04:13 +0000</pubDate><description>En semanas recientes ha entrado a debate el tema del subsidio electoral con base a declaraciones realizadas por el Presidente de la República. Consideramos que este es un tema de gran importancia para el desarrollo de la democracia en el país y que como ciudadanía responsable debemos darle la atención que merece.
</description><content:encoded><![CDATA[<p>En semanas recientes ha entrado a debate el tema del subsidio electoral con base a declaraciones realizadas por el Presidente de la República. Consideramos que este es un tema de gran importancia para el desarrollo de la democracia en el país y que como ciudadanía responsable debemos darle la atención que merece.</p><p>El sistema de subsidio electoral consiste en el financiamiento público de la actividad de partidos políticos en relación directa a su rendimiento en las últimas elecciones. La motivación de este proceso se basa en financiar la política nacional desde el erario, para preservar las instituciones democráticas del país al igual que generar un muro entre lo que se considera el financiamiento privado desmedido y la actividad política.</p><p>Este no es un tema que haya disfrutado de particular relevancia en años recientes, pero debido a la importancia naciente que se le ha otorgado, es vital hacer un análisis de su necesidad y su rol en el funcionamiento público de nuestra vida republicana.</p><p>La idea atrás de este mecanismo político es ciertamente errada, ya que consiste en distribuir fondos de la hacienda pública para financiar las actividades de grupos, que aunque ciertamente son vitales para el funcionamiento del mecanismo estatal, son entidades privadas disfrutando de un beneficio a costa del público contribuyente.</p><p>Los fondos aportados por ciudadanos que no participan en las elecciones, de ciudadanos que no creen en la ideología de un particular partido y de ciudadanos que están desencantados con el sistema dañado que tenemos, son utilizados para preservar y continuar financiando a aquellos que generan esta situación.</p><p>Un partido político es la representación colectiva de un grupo de ciudadanos que cree en una ideología común y el mismo debería ser animado y financiado por los esfuerzos de aquellos que forman parte de los mismos, no por un subsidio estatal a costa de quienes no comparten de estas ideologías.</p><p>No obstante, entendemos que distintos segmentos de la sociedad tienen diversas opiniones, y por lo tanto, es necesario llegar a un consenso dentro de la ciudadanía de cómo queremos que funcione el mecanismo de financiamiento de la actividad política. Por esto, el debate es necesario.</p><p>Hay muchas propuestas circulando dentro del pensamiento ciudadano. Entre ellas podemos mencionar: la eliminación de aportes a partidos políticos por parte de empresas, corporaciones y personas jurídicas, restringir los aportes a los miembros del partido político, implementar el anonimato en cuanto a estos aportes o lo contrario, levantar el velo del anonimato para poder tener un escrutinio público de aquellos que buscan participar en la política pública.</p><p>Otro tema de relevancia accesoria es aquel de la libre postulación. Opiniones recientes de los organismos electorales del país parecieran indicar, en nuestra opinión, la formalización de la no pertenencia a partidos políticos como requisito para ocupar cargos de gran importancia.</p><p>Siendo la participación política voluntaria un engranaje importante en el desarrollo cívico, consideramos que no deben crearse barreras artificiales a la competencia política. Permitiendo la libertad de postulación, sin otra limitación a aquellas que existen en la Constitución, crearíamos un sistema activo y disfrutaríamos de una amplia variedad de candidatos y opciones políticas.</p><p>La preservación de la libertad individual y de los derechos individuales es la piedra angular del desarrollo económico, político y social de cualquier país. Leyes que fomenten la transparencia en el financiamiento de los partidos políticos sin afectar el derecho esencial de la privacidad y que permitan la competencia libre en el mercado político beneficiarían enormemente el progreso nacional.</p>]]></content:encoded></item><item><title>‘Deus Ex Machina’</title><link>https://www.prensa.com/opinion/Deus-Ex-Machina_0_4830267045.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/opinion/Deus-Ex-Machina_0_4830267045.html</guid><dc:creator>Surse Pierpoint | </dc:creator><pubDate>Wed, 04 Dec 2019 21:30:49 +0000</pubDate><description>En preparación para la entrevista encontré un documento muy valioso, titulado “Impacto que los servicios de transporte de personas contratados por medio de plataformas tecnológicas tienen en el proceso de libre competencia económica y libre concurrencia en Panamá”, preparado por la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia, Acodeco, en agosto de 2016; y es que en todo este asunto el tema es la competencia y su impacto en la mejora del servicio, que es lo que espera el ciudadano que usa el mencionado servicio de transporte selectivo. Dentro de las conclusiones, debo mencionar que la Ley 45 de 2007 faculta a la Acodeco para analizar y valorar los mercados con el fin de promover la competencia; que el servicio ofrecido por las plataformas difiere de la de los taxis en la medida que la anterior no está a la “caza” de pasajeros en la calle como lo están los taxis; los aspectos tecnológicos de las plataformas hace que existan estos servicios en un mundo distinto al de los taxis, ya que muy poco se mezclan los distintos usuarios de estos servicios. Por lo tanto, estamos hablando de un nuevo servicio que es posterior a la regulación actual. Y esto precisamente es lo que suele ocurrir en nuestros mercados del siglo XXI, cuando la innovación crea situaciones en que la regulación termina siendo reactiva a los avances en los distintos campos donde internet ha revolucionado mercados que antes gozaban de situaciones cuasi monopolísticas.</description><content:encoded><![CDATA[<p>En el teatro griego y romano hay una forma de resolver una trama imposible y se conoce como “deus ex machina”. Repentinamente baja una solución prácticamente caída del cielo que resuelve el drama y colorín colorado. Pensaba en este artilugio dramático cuando estuve recientemente en un foro televisivo de la localidad, cuyo tema era la llegada de las plataformas virtuales de transporte. En la conversación quedó claro que la situación actual es caótica y que la llegada de plataformas como Uber ha destapado la realidad del manejo de los cupos de taxis en administraciones anteriores, lo cual ha creado una situación donde existen más de 42,000 taxis y tan solo un poco más de 1,000 efectivos para vigilar la situación. No es necesario repetir lo que nos ha tocado vivir a todos los que hemos recibido el servicio de los “amarillos”, pero sí debemos recalcar que los mismos representantes de los gremios reconocen que dicho servicio deja, en su gran mayoría, mucho que decir en cuanto a lo que servicio al cliente se trata. Existen buenos conductores, pero me atrevo a decir que son la minoría, aunque no existe data para poder confirmar dicha apreciación.</p><p>En preparación para la entrevista encontré un documento muy valioso, titulado “Impacto que los servicios de transporte de personas contratados por medio de plataformas tecnológicas tienen en el proceso de libre competencia económica y libre concurrencia en Panamá”, preparado por la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia, Acodeco, en agosto de 2016; y es que en todo este asunto el tema es la competencia y su impacto en la mejora del servicio, que es lo que espera el ciudadano que usa el mencionado servicio de transporte selectivo. Dentro de las conclusiones, debo mencionar que la Ley 45 de 2007 faculta a la Acodeco para analizar y valorar los mercados con el fin de promover la competencia; que el servicio ofrecido por las plataformas difiere de la de los taxis en la medida que la anterior no está a la “caza” de pasajeros en la calle como lo están los taxis; los aspectos tecnológicos de las plataformas hace que existan estos servicios en un mundo distinto al de los taxis, ya que muy poco se mezclan los distintos usuarios de estos servicios. Por lo tanto, estamos hablando de un nuevo servicio que es posterior a la regulación actual. Y esto precisamente es lo que suele ocurrir en nuestros mercados del siglo XXI, cuando la innovación crea situaciones en que la regulación termina siendo reactiva a los avances en los distintos campos donde internet ha revolucionado mercados que antes gozaban de situaciones cuasi monopolísticas.</p><p><p>Como indica el informe de Acodeco: “El teléfono móvil se ha convertido en una herramienta que optimiza el equilibrio entre oferta y demanda en un momento dado, tanto en bienes como de servicio”. Las plataformas permiten que mediante el uso de la tecnología el conductor pueda maximizar su ingreso por hora en la calle haciéndose muchísimo más productivo, lo cual se refleja en sus ingresos <em>versus</em> los métodos tradicionales. Se acerca la oferta con la demanda mediante la información en el teléfono inteligente y mediante el uso de tarifas dinámicas que cambian según el lugar y la demanda que puede existir allí (piensen Casco Viejo a las 1:00 a.m). Las exigencias de los desarrolladores de las plataformas hacia sus proveedores y los clientes es tal que el servicio es calificado en ambas vías, cliente y chofer, mediante las 5 estrellas.</p></p><p>Si el servicio baja de cierto nivel, el chofer es eliminado de la lista de proveedores autorizados y el pasajero igual puede sufrir la negación de ser servido por parte de los choferes, quienes evalúan la calificación de usuario al momento de la solicitud del servicio. ¿Se acuerdan de los 42,000 taxis amarillos que deben ser supervisados por 1,000 unidades de tránsito? En el caso de las plataformas, la evaluación es realizada con cada viaje y es al 100%.</p><p>Hemos escuchado después de largas deliberaciones que el gobierno está a favor de que el servicio de las plataformas sea permitido y regulado, pero aún nos preocupa que algunos sectores del transporte selectivo tradicional exijan que sea eliminado. Señores, el mundo ha cambiado y no hay marcha atrás. Reconozcamos que no podemos, como avestruces, ignorar los avances que han significado una mejor calidad de vida y mayor libertad para la mayoría silenciosa: los consumidores.</p><p><p><em>El autor es empresario</em></p></p>]]></content:encoded></item><item><title>El Muro de Berlín y el precio de la Libertad</title><link>https://www.prensa.com/opinion/Muro-Berlin-precio-Libertad_0_5439206075.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/opinion/Muro-Berlin-precio-Libertad_0_5439206075.html</guid><dc:creator>Surse Pierpoint | </dc:creator><pubDate>Fri, 15 Nov 2019 17:55:46 +0000</pubDate><description>Un amigo me preguntaba por qué deseábamos conmemorar tal evento. Reflexionando, me parecía necesario recordar esa época por varias razones. Por un lado, el hecho de que un sistema se volviera tan nefasto que se veía en la necesidad de levantar no solamente un muro sino toda una infraestructura que impidiera la posibilidad de escaparse de Alemania Oriental. Antes del Muro, construido en 1961, más de tres millones de ciudadanos de Alemania Oriental escaparon hacia Alemania Occidental y otros países del Oeste. De las víctimas registradas intentando cruzar el Muro, la principal causa de muerte fue por arma de fuego y en su mayoría las víctimas eran menores de 30 años de edad al momento de su muerte.</description><content:encoded><![CDATA[<p><p>“<em>Aquellos que no recuerdan el pasado están condenados a repetirlo.</em>” – George Santayana</p></p><p><p>La Fundación Libertad y la Alianza para Centroamérica, con el apoyo de Estudiantes por la Libertad presentarán una exhibición fotográfica sobre la construcción y caída del Muro de Berlín denominada “<strong>Berlín: El precio de la Libertad. 30 años tras la caída del Muro</strong>” que se llevará a cabo a partir del miércoles 13 hasta el martes 26 de noviembre en la Biblioteca Nacional Ernesto J. Castillero.</p></p><p>Un amigo me preguntaba por qué deseábamos conmemorar tal evento. Reflexionando, me parecía necesario recordar esa época por varias razones. Por un lado, el hecho de que un sistema se volviera tan nefasto que se veía en la necesidad de levantar no solamente un muro sino toda una infraestructura que impidiera la posibilidad de escaparse de Alemania Oriental. Antes del Muro, construido en 1961, más de tres millones de ciudadanos de Alemania Oriental escaparon hacia Alemania Occidental y otros países del Oeste. De las víctimas registradas intentando cruzar el Muro, la principal causa de muerte fue por arma de fuego y en su mayoría las víctimas eran menores de 30 años de edad al momento de su muerte.</p><p>Otra razón para conmemorar los 30 años de la caída del Muro fue porque en 1989 pensábamos que, con la caída de este, se confirmaba de manera definitiva el éxito del sistema democrático occidental a cara de un sistema totalitario como lo que llegaron a ser los países del este de la Cortina de Hierro, para usar la frase célebre de Churchill, y que en ese entonces también vivíamos en Panamá.</p><p>Remembrar el Muro nos recuerda también cómo en nuestras latitudes, otra manera exitosa de crear muros para que los ciudadanos no se escapen es experimentar con el socialismo en una isla. De esta manera, la única manera de salir es cruzando el muro acuático que es el Estrecho de Florida en dirección al norte.</p><p>El penúltimo ejemplo de qué es lo que ocurre cuando no hay posibilidad de levantar un muro ha sido la emigración de cuatro millones de ciudadanos venezolanos según las cifras de las Naciones Unidas hasta junio de este año.</p><p>Y para colmo, otra razón para conmemorar los 30 años del Muro es lo que está ocurriendo en el, hasta hace poco, país latinoamericano más exitoso en la reducción de la pobreza. Chile se ha visto en semanas recientes estremecido por disturbios, saqueos y destrucción por protestas callejeras, llamando a un sistema que atenta contra el éxito ya logrado.</p><p>Desafortunadamente es muy difícil construir un Estado con políticas públicas que poco a poco van mejorando la calidad de vida de sus ciudadanos mientras hay sectores reclamando soluciones instantáneas. Los vendedores de utopías en la tierra han logrado convencer a esa juventud idealista menor a los 30 años (observemos que los que en su mayoría asisten a las barricadas callejeras son jóvenes) que ellos cuentan con la solución. Desafortunadamente, fracasan en el intento como siempre. Estos nuevos fracasados se ven en la obligación de nuevamente levantar muros para que no se escapen los que ya no aguantan lo que de cielo en la tierra se ha convertido en infierno.</p><p><p><em>El autor es presidente de la Fundación Libertad</em></p></p>]]></content:encoded></item><item><title>Economía y medio ambiente</title><link>https://www.prensa.com/opinion/Economia-medio-ambiente_0_5160983901.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/opinion/Economia-medio-ambiente_0_5160983901.html</guid><dc:creator>Surse Pierpoint | </dc:creator><pubDate>Wed, 06 Nov 2019 14:31:42 +0000</pubDate><description>Los países con los peores índices de degradación ambiental han sido los países socialistas tales como la Unión de Repúblicas Socialistas Soviética (URSS) y los antiguos satélites de la Unión Soviética. En la actualidad, la República Popular de China (#108 del Índice de Libertad Económica), donde el derecho a la propiedad privada no existe ya que el partido es el dueño del país, los derechos individuales se subrogan a la visión de Estado y el uso del “bien común”. Las fotos del esmog en la capital de Pekín hablan por sí solas.</description><content:encoded><![CDATA[<p>La Fundación Libertad fue anfitrión recientemente de la reunión anual del Instituto Fraser, que por más de 17 años ha producido el “Economic Freedom Index of the World”, reporte que analiza el comportamiento de 159 países midiendo 55 variables por país, para determinar de una manera dinámica cómo se posicionan los países anualmente para medir tendencias y presentar una especie de recetario de cómo los países pueden o deben proveerle a sus ciudadanos una mejor calidad de vida. Como lo expresó Severo Sousa en la introducción del informe del índice 2018, versión centroamericana: “Además de disfrutar de mayores niveles de prosperidad, los integrantes de las sociedades económicamente libres viven más tiempo, tienen mejor salud y son mejores custodios del medio ambiente e impulsan los logros del desarrollo humano en ciencia y tecnología mediante la innovación”. Y es esta parte, “…son mejores custodios del medio ambiente” en la que tal vez existe la mayor cantidad de confusión. No es cierto que el desarrollo es sinónimo de destrucción del medio ambiente.</p><p>Los países con los peores índices de degradación ambiental han sido los países socialistas tales como la Unión de Repúblicas Socialistas Soviética (URSS) y los antiguos satélites de la Unión Soviética. En la actualidad, la República Popular de China (#108 del Índice de Libertad Económica), donde el derecho a la propiedad privada no existe ya que el partido es el dueño del país, los derechos individuales se subrogan a la visión de Estado y el uso del “bien común”. Las fotos del esmog en la capital de Pekín hablan por sí solas.</p><p>En temas de la emisión del CO2 son la China y la India (#96) los mayores productores de estos gases, a pesar de las promesas huecas de estabilización o disminución en los foros internacionales. Paradójicamente, Estados Unidos (#6) que se salió de los acuerdos internacionales, es el que han disminuido sus emisiones de CO2 en la medida que su base de generación eléctrica ha transicionado del carbón al gas licuado producto del descubrimiento, producción, generación y exportación de esta nueva fuente de energía eléctrica.</p><p>Panamá, como miembro de la comunidad internacional y a pesar de ser un país pequeño, se ha acoplado perfectamente a los retos de ser un país comprometido con la libertad económica (#27 y #3 en Latinoamérica después de Chile #15 y Guatemala #23) y en la protección del medio ambiente. Con la ampliación del Canal, la reutilización del agua que en el Canal original se perdía, significa que ahora podemos pasar barcos del triple del tamaño posible en el antiguo Canal con menos agua. Un tráfico que no existía cuando se diseñó la ampliación hoy día representa el segundo rubro de mayor ingreso para la vía acuática, como lo son los buques transportadores de gas licuado desde el Golfo de México con destino a Asia. Con la entrada de tres plantas de generación local a base de gas licuado sumado al hecho que en la época lluviosa generamos el 68% de la oferta eléctrica a base de hidroeléctricas, la generación térmica es hoy día apenas 25%. Adicionalmente, ya hemos inaugurado plantas generadoras eólicas que representan el 2% con perspectivas de aumento de la capacidad.</p><p>No con estos hechos debemos sentirnos complacidos con lo logrado a la fecha, pero sí debemos ser conscientes de que ser amigo del ambiente no tiene sesgo político.</p><p>Pensando con la cabeza y no el corazón, sabemos que a mayor libertad económica dejaremos un legado de un mejor medio ambiente para las futuras generaciones.</p><p><p><em>El autor es presidente de la Fundación Libertad</em></p></p>]]></content:encoded></item><item><title>El nuevo mundo bipolar</title><link>https://www.prensa.com/opinion/nuevo-mundo-bipolar_0_5229976964.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/opinion/nuevo-mundo-bipolar_0_5229976964.html</guid><dc:creator>Surse Pierpoint | </dc:creator><pubDate>Thu, 31 Oct 2019 15:02:37 +0000</pubDate><description>Este año celebraremos el 30 aniversario de la caída del Muro de Berlín, evento que marcó el fin de la Unión Soviética, rival de Estados Unidos (EU) desde la época de la posguerra mundial. El evento fue destacado por el autor Francis Fukuyama en su libro El fin de la historia y el último hombre. Según el autor, con la caída del muro se marcaba el fin de las ideologías y el futuro lo habían ganado las democracias liberales. El comunismo se había barrido al tinaco de la historia. En 1989, China apenas estaba saliendo del desastre maoísta y Den Xiaoping se estaba jubilando después de tomar el liderazgo del partido en 1978. Xiaoping aceptó que no había manera que se pudiese mantener el sistema sin la apertura económica, así que el otro poder comunista también reconocía el fracaso de este fatídico modelo.</description><content:encoded><![CDATA[<p>Este año celebraremos el 30 aniversario de la caída del Muro de Berlín, evento que marcó el fin de la Unión Soviética, rival de Estados Unidos (EU) desde la época de la posguerra mundial. El evento fue destacado por el autor Francis Fukuyama en su libro El fin de la historia y el último hombre. Según el autor, con la caída del muro se marcaba el fin de las ideologías y el futuro lo habían ganado las democracias liberales. El comunismo se había barrido al tinaco de la historia. En 1989, China apenas estaba saliendo del desastre maoísta y Den Xiaoping se estaba jubilando después de tomar el liderazgo del partido en 1978. Xiaoping aceptó que no había manera que se pudiese mantener el sistema sin la apertura económica, así que el otro poder comunista también reconocía el fracaso de este fatídico modelo.</p><p>A 30 años de la caída del muro, el libro de Fukuyama no parece haber sido muy profético en la medida que nuevamente, después de estas “vacaciones de 30 años de historia”, nos encontramos en un mundo muy distinto y pudiésemos usar otro ejemplo cultural como back to the future. Nuevamente estamos en el mundo de la Guerra Fría entre las principales potencias hegemónicas en el mundo de la actualidad. China, Rusia y los EU nuevamente luchan por proyectar sus distintas visiones del orden social buscando influenciar a los países en su entorno cercano y lejano.</p><p>La potencia mundial a la que nosotros los panameños más nos interesa es la China y especialmente por el mega Plan Marshall que se han propuesto para proyectar soft power denominado One Belt One Road (OBOR) que lanzó el presidente Xi Jinping en septiembre del 2013. Se estima que se invertirá algo por el orden de USD 1 trillón o mil billones (1 millón de millones de dólares). A la fecha, se han anunciado unos 68 proyectos alrededor del mundo, principalmente en el área de Asia. La porción belt será la conectividad ferroviaria desde la parte occidental del país chino hasta Europa y el road es la ruta marítima desde el mar del sur de China hasta el Mediterráneo adecuando puertos y otro tipo de proyectos de infraestructura que mantendrán ocupados a los contratistas chinos por décadas construyendo plantas de generación eléctrica, carreteras en Pakistán, en Omán una ciudad puerto, por mencionar algunos. En Panamá se ha hablado del tren que irá hasta la frontera con Costa Rica.</p><p>Por supuesto que a los norteamericanos desde los tiempos de la Doctrina Monroe no les ha agradado la proyección de influencia en el área latinoamericana por países extracontinentales, por lo que hace poco tuvimos la visita del secretario de Estado, Pompeo, seguido por la primera visita de un premier chino a nuestro país. Nuestra posición geográfica siempre fue de interés a los norteamericanos desde la época del ferrocarril en 1849 y ahora también es de interés para el presidente Xi Jinping y el Estado chino.</p><p>¿Qué debemos hacer? No es necesario elegir uno sobre el otro, ya que nuestro rol siempre ha sido llamado a ser un país abierto a los países que tengan interés en invertir en nuestro territorio, ya que requerimos de inversión extranjera directa para poder mantener los niveles de crecimiento al que nos hemos acostumbrado en los últimos años, superiores a las tasas nulas o negativas de la región. El próximo quinquenio les presentará retos y oportunidades a nuestros nuevos mandatarios para aprovechar el rol de mediador regional que nos ha caracterizado como país en la región latinoamericana.</p>]]></content:encoded></item><item><title>Es tiempo de ir al gimnasio</title><link>https://www.prensa.com/opinion/tiempo-ir-gimnasio_0_5334216604.html</link><guid isPermaLink="true">https://www.prensa.com/opinion/tiempo-ir-gimnasio_0_5334216604.html</guid><dc:creator>Surse Pierpoint | </dc:creator><pubDate>Sat, 26 Oct 2019 00:08:49 +0000</pubDate><description>Para el ciudadano es motivo de preocupación una tasa de crecimiento muy por debajo a lo que nos hemos acostumbrado. Hemos visto el crecimiento del presupuesto estatal aumentar en decenas de miles de millones ($23 mil millones para 2019 vs. $10 mil millones hace 10 años). La deuda contraída para atender este presupuesto ha pasado de $10 mil millones en 2009 a una deuda por encima de los $22 mil millones en solo 10 años.</description><content:encoded><![CDATA[<p><p>A pocos días de la toma de posesión de la nueva administración, el nivel de anticipación de cambios positivos en los temas económicos es palpable ante una evidente desaceleración de la economía según los últimos informes oficiales (“INEC reveló que en el primer trimestre del año el producto interno bruto (PIB) real fue de 3.1%” - <strong>La Prensa</strong>, 10 de mayo, 2019).</p></p><p><p>Adicionalmente leemos sobre el déficit fiscal, producto de la caída de ingresos reales contra los presupuestados (“<em>La diferencia entre ingresos y gastos del sector público no financiero en el primer trimestre del año generó un déficit de 966 millones de dólares</em>” - ídem).</p></p><p>Para el ciudadano es motivo de preocupación una tasa de crecimiento muy por debajo a lo que nos hemos acostumbrado. Hemos visto el crecimiento del presupuesto estatal aumentar en decenas de miles de millones ($23 mil millones para 2019 vs. $10 mil millones hace 10 años). La deuda contraída para atender este presupuesto ha pasado de $10 mil millones en 2009 a una deuda por encima de los $22 mil millones en solo 10 años.</p><p>Ante este escenario, la pregunta de los mil millones es: ¿cómo se piensa reactivar la economía sin seguir aumentando ni el presupuesto ni la deuda requerida para financiarla? Debido a que las recaudaciones fiscales se han visto mermadas producto de la desaceleración económica, ya hemos escuchado a algunos “opiniólogos” que es inminente un aumento de los impuestos al contribuyente, dado que Panamá tiene una baja “presión fiscal”.</p><p>¡No! ¡Y mil veces no! Tal vez es necesario como cualquier familia el ajuste del presupuesto más acorde a los ingresos. Tal vez es necesario considerar la necesidad de bajar los impuestos ampliando la banda de contribuyentes exonerados y la tasa de IR corporativa a aun menos que el 25% actual. Aunque suene contra intuitivo, el ejemplo más reciente de esto ha sido Estados Unidos, cuando el actual gobierno a pocos meses de la toma de posesión logró la aprobación del Legislativo para una baja de las tasas impositivas corporativas y personales, con el correspondiente incremento del PIB a tasas que hasta hace poco se pensaban imposibles para la economía más grande del planeta. Lamentablemente, no se ha logrado el ajuste en el presupuesto norteamericano necesario, generando así los déficits que porcentualmente son muy superiores (19% déficit de ingreso sobre gasto en 2018) a la nuestra.</p><p>Nuestra propuesta es la de un gasto estatal que se ajusta hacia la baja con miras a la atención de los realmente necesitados y no la expansión de subsidios que han sido la tónica desde hace ya muchos años. Los ingresos netos del Canal ya no dan para la totalidad de los subsidios actuales y la tendencia que hemos visto es la de incrementos de estos directamente relacionados a la proyección popular que busca la administración de turno con miras a la reelección, situación que no se ha dado en la época posdictadura.</p><p>Seguramente este gobierno querrá dejar alguna obra billonaria como legado, pero la capacidad de contraer más deuda ante el escenario arriba planteado sugiere que el modelo APP (asociación público-privada) deberá ser implementado, permitiendo así un mayor campo de acción.</p><p>Pensamos que un Estado más esbelto, siguiendo el modelo de descentralización ya trazado con todos los retos que eso implica y con una menor carga impositiva que le permite al sector privado, al fin y al cabo el que genera los ingresos estatales, reactivar el motor económico nacional. Tomando en cuenta que la tasa de desempleo global hoy día ya alcanza el 6%, se hace urgente unas medidas drásticas para beneficio no solamente de los más de 100 mil estudiantes que se gradúan anualmente en búsqueda de futuros empleos, sino también para las personas que en la actualidad ya se encuentran des-o sub-empleados.</p><p><p><em>El autor es presidente de la Fundación Libertad.</em></p></p>]]></content:encoded></item></channel></rss>