Ceviches y +

El Diccionario de la Real Academia define “chiringuito” como un quiosco o puesto de bebidas al aire libre, y creo que éste califica como tal, aunque vaya de “cevichería”.

+info

Como comentó el recluta de turno de esta excursión en particular, cuando nos informaron que en el momento no tenían a mano ni pintas ni cuartos de galón de X productos, “chica, en estos sitios lo que sí tienen es cerveza fría”: y dicho y hecho, tenían todas las pintas que quisieras, pero los ceviches, non troppo. Y es que el sitio está al lado de un taller de autos, por lo que básicamente es de suponer que los usuarios están esperando a que les cambien el aceite, mientras ellos reciclan sus propios electrolitos. La oferta es básica: ceviche o cóctel de tres tipos: corvina, camarón o mixto (camarón, pulpo, calamar y pescado) en varios tamaños: vaso, pinta, cuarto, medio y un galón. Probamos el ceviche de corvina (que francamente no era tal, sino más bien parecía cazón) y estaba bastante fresco, con bastante cebolla, pero no tanta como en otros sitios, y con buco de limón, un toque de culantro y un punto perfecto de picante.

El mixto también estuvo rico, pero el que me voló la mente fue el cóctel de camarones. No es ni del rojo, ni del “a la inglesa”: trae su base de cebolla con toquecitos de recao, muy discretos, y luego la sorpresa, una rica, rica, salsa de mayonesa con mostaza, delicada, con un toque dulzón, que me dejó agradablemente sorprendida. ¿El problema? Que no tenían en el momento. ¿Otro problemón? Cualquier tamaño mayor al vasito, o sea de pinta en adelante, no lo tienen en inventario: hay que hacer el pedido por adelantado, o sea que es un plomo. No obstante, perseveramos y volvimos más tarde por la pinta y el cuarto de galón, y francamente, valió la pena.

Además, ofrecen emparedados de atún, jamón, y queso, o atún con queso y jamón con queso. Vienen en baguette prensada, con lechuga y tomate. De beber, las indispensables cervezas, café, agua, sodas y tés fríos (de botella, claro). Dixit.

Edición Impresa