Background Image
Table of Contents Table of Contents
Previous Page  4 / 32 Next Page
Information
Show Menu
Previous Page 4 / 32 Next Page
Page Background

Francisco

el papa latinoamericano

Breve

cronología

de vida

Hijo de inmigrantes italianos que llegaron a Argentina en 1929,

nació el 17 de diciembre de 1936 en la ciudad de Buenos Aires.

Su padre, Mario José, era contador en Ferrocarriles Argentinos.

Su madre, Regina María Sívori, ama de casa, se dedicó a la crian-

za de sus cinco hijos.

Jorge Mario era el mayor de los cinco hermanos. María Elena, la

menor, es la única de los otros cuatro que sigue con vida.

Se crió en Flores, un barrio de gente trabajadora de Buenos

Aires. A los 17 años se graduó de Técnico Químico en una

escuela pública.

A los 21 años decidió entrar al Seminario de la Compañía de

Jesús. Se ordenó sacerdote en 1969, a tres días de cumplir

los 33 años.

Entre 1973 y 1979 fue Superior Provincial de los jesuitas en

Argentina. Durante la dictadura militar, ayudó a curas vinculados a

la Teología de la Liberación a conseguir refugio o escapar del país.

Desde 1980 hasta 1986 fue rector del Colegio Máximo y de la

Facultad de Filosofía y Teología de San Miguel.

Además de español, habla fluido latín, alemán, francés, inglés y

un italiano con acento piamontés, producto de su crianza entre

abuelos emigrados del noroeste de la península.

Luego de un breve paso por Alemania y por Buenos Aires,

se radicó en la provincia argentina de Córdoba, donde vivió

durante seis años.

En 1997 fue designado arzobispo coadjutor de Buenos Aires con

derecho a sucesión. Apenas siete meses después, la muerte del

cardenal Antonio Quarracino lo puso al frente del episcopado.

En 2005 fue uno de los candidatos a ocupar el lugar del Sumo

Pontífice, cargo para el que finalmente fue elegido Joseph Ra-

tzinger, luego de que el argentino declinara su postulación.

Es el 266° papa de la Iglesia Católica Apostólica Romana. El

primero que proviene de los jesuitas y de Latinoamérica. Y el que

inaugura el nombre Francisco en la sucesión papal.

Aunque los primeros años de su sacerdo-

cio estuvieron signados por su formación

teológica y académica, además de la

docencia, al abandonar su puesto como

conductor de los jesuitas y pasar a ser

cura confesor de una iglesia en la ciudad

de Córdoba (uno de los grandes centros

urbanos de Argentina), dedicó su vida a

la tarea pastoral: confesaba a los fieles,

daba misa, atendía los problemas coti-

dianos de la gente y vivía en permanente

contacto con los padecimientos de la

población.

A mediados de los años noventa, su tarea

pastoral en Córdoba llegó a oídos del por

entonces cardenal primado de Argentina

y arzobispo de Buenos Aires, Antonio

Quarracino. En diversos viajes a Córdoba,

de donde era oriundo, Quarracino tentaba a

Bergoglio para que se sumara a la diócesis

de Buenos Aires como obispo auxiliar. Pero

se topaba con la sistemática negativa del

sacerdote, que renegaba de los títulos de

dignidad en la jerarquía eclesiástica. Tan

convencido estaba de que Bergoglio debía

irse con él a trabajar en la capital argentina,

que apeló a la mayor autoridad de la Iglesia.

Tenemos un santo en Córdoba

–aseguran

que le dijo Quarracino al Papa–,

hay que lle-

varlo a Buenos Aires

”. Así fue que en 1997,

Juan Pablo II hizo uso del llamado “cuarto

voto” que realizan los jesuitas al ordenarse,

el de obediencia absoluta al papa, para im-

ponerle su cargo en el arzobispado porteño.

El buen pastor

Juan Pablo II y el cardenal Bergoglio,en 2001.

PÁGINA

04