RELIGIÓN. SE REBELARON.

Dejaron el hábito para casarse

Dejaron el hábito para casarse
Dejaron el hábito para casarse

Un cura de Palermo abandonó los hábitos para casarse con una mujer que conoció durante su sacerdocio, imitando a su hermano, también religioso, que lo había hecho poco antes.

Ambos pertenecían a la congregación del Verbo Encarnado, llegados al Zen, un degradado barrio de Palermo, para reemplazar al padre Domenico Galizzi.

Tonino Cerilli dejó la parroquia de San Filippo Neri hace algunos días. Su hermano, Massimiliano, había hecho lo mismo en los meses pasados para casarse con una mujer a quien conoció en el barrio.

El adiós al sacerdocio de don Tonino fue confirmado por la curia, como relató Il Giornale de Sicilia. Ahora la Iglesia de San Filippo Neri será dirigida por el padre Saverio, sacerdote con una larga experiencia en las misiones en Sudamérica.

El padre Tonino, en julio, había saludado a los fieles y relató que debía regresar a su casa para estar con la familia.

En su lugar, para sostener a la parroquia había llegado el provincial del Verbo Encarnado, padre Ferdinando Vicchi.

"Los responsables de la congregación lamentan mucho la situación que se ha creado", dijo monseñor Salvatore Di Cristiana, obispo auxiliar de la diócesis.

Edición Impresa

ENVÍOS POR EMAIL