FESTIVAL DE CINE.

El boxeador en Venecia

Russell Crowe y Renée Zellweger, las estrellas de la cinta Cinderella Man, que en español se promociona como El Luchador desfilaron ayer por la alfombra roja del Festival de Venecia.

La película dirigida por Ron Howard se centra en la vida de un hombre bastante común, el boxeador James J. Braddock, convertido en héroe por su lucha para sacar a su familia de la pobreza en los duros tiempos de la Gran Depresión estadounidense.

Howard, que interrumpió el trabajo de El Código Da Vinci para el estreno europeo de esta cinta, comentó que uno de los objetivos del largometraje era recordar que hasta en los países ricos el bienestar no dura siempre.

A Crowe le atrajo del personaje las prioridades que estableció en su vida. "Creo que es el momento apropiado para contar historias sobre la decencia humana básica. Por todo lo que está pasando en el mundo, tal vez estemos perdiendo el centro sobre las cosas que deberían guiar al ser humano", señaló.

Tanto el director como los actores destacaron que Braddock fue un gran boxeador, pero mejor persona por esa determinación, que tanto se admira en Estados Unidos, y que fue decisiva para poder salir adelante.

Crowe, famoso por su trabajo delante de la pantalla como por sus ataques de ira cuando se apagan los flashes, se mantuvo alerta sobre las posibles preguntas que le harían los periodistas luego de su último altercado con un conserje de hotel en Nueva York.

La película Cinderella Man se presentó en Venecia fuera de concurso. Ha recibido buenas crítica. En Panamá su estreno está previsto para la próxima semana.

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