Gobierno de Gran Bretaña compra a fuente anónima información de Mossack Fonseca y anuncia investigación a empresarios

Gobierno de Gran Bretaña compra a fuente anónima información de Mossack Fonseca y anuncia investigación a empresarios
En Panamá, las oficinas de Mossack Fonseca fueron allanadas dos veces por el Ministerio Público.

El gobierno de Gran Bretaña informó que investiga por presunta evasión fiscal a más de 30 personas y compañías, como consecuencia de las publicaciones del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), sobre las prácticas de la firma de abogados panameña Mossack Fonseca, que habrían creado complejos entramados de sociedades offshore para que líderes políticos, deportistas y empresarios presuntamente ocultaran sus patrimonios.

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A través de un comunicado publicado en la página oficial del gobierno, las autoridades británicas informaron que compraron una base de datos con detalles de las operaciones de Mossack Fonseca que le han permitido investigar a 22 empresarios por presunta evasión fiscal. No precisó cuánto pagaron por los informes ni quién fue el vendedor.

"El trabajo de los investigadores no se ha visto retrasado por la negativa del ICIJ a suministrar la información que poseen. Identificamos nueve potenciales facilitadores profesionales de delincuencia económica - todos los cuales tienen vínculos con criminales conocidos", señala el documento que está disponible, en inglés, aquí.

Dentro de las novedades declaradas por el gobierno de Gran Bretaña destaca que han puesto en "revisión especial a otras 43 personas de alto patrimonio mientras se investigan a fondo sus vínculos con Panamá".

A partir del pasado 3 de abril, el ICIJ divulgó millones de documentos de Mossack Fonseca, en los que se ponía de manifiesto el uso de estructuras offshore por parte de personalidades y empresas de todo el mundo para ocultar activos y evitar el pago de impuestos. De inmediato, el gobierno británico conformó un grupo para que examinara la documentación divulgada.

Tras la revelación periodística, el primer ministro británico, David Cameron, no enfrentó ninguna investigación en el Parlamento pese a su supuesta vinculación con empresas offshore.

La querella sobre este asunto fue interpuesta por el diputado laborista John Mann, luego de que Cameron admitiera que habría poseído acciones en el fondo fiduciario que su padre habría registrado en las Bahamas.

Cameron señaló a comienzos en ese momento que habría vendido sus acciones en enero de 2010 por 42 mil dólares, unos meses antes de asumir como primer ministro y que no habría hecho "nada ilegal".

Los beneficios de este fondo de inversión, cuya existencia ya había sido revelada en 2012 por The Guardian, habrían escapado al fisco británico.

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