LUNES CON EL PIE DERECHO

#100: La chica de los lunes

#100: La chica de los lunes #100: La chica de los lunes
#100: La chica de los lunes

Stefy Cohen

OPINIÓN

Hace dos años, después de una dolorosa desilusión romántica, me sentí tan rota y vacía como mi corazón. De la impresión, había quedado como paralizada en el tiempo: estática, confundida y con toda la energía de la pasión melodramática de novela latinoamericana en mis manos. Algunas personas ante cualquier exceso de energía encuentran la manera de liberarla; usualmente corriendo o entrenando físicamente. Aunque admiro la disciplina de los deportistas, por una condición física personal (comúnmente conocida como “flojera”), desafortunadamente correr en la cinta costera no es una opción para mí, ni a las cinco de la mañana ni de la tarde.

Yo, en vez, prefiero recurrir a una técnica a la que Freud llamó“sublimación”, al referirse al proceso de convertir la energía (el sentimiento) en algo nuevo a través de una práctica creativa. Entonces, ha sido a través de la sublimación que la humanidad ha ganado una serie de expresiones artísticas desde pinturas hasta las mejores canciones punk rock gracias a una serie de corazones rotos. Para sublimar mis sentimientos, hubiera podido escribir un diario u otro note en Facebook, pero decidí aplicar por un espacio para escribir una columna en la sección de Economía de La Prensa.

Con temor de la transición de pasar de expresarme informalmente en un medio digital a expresarme formalmente en un medio impreso, pensé que lo mejor sería utilizar un formato existente. (En retrospectiva me río, pero) se me ocurrió que sería buena idea (no sé cómo) escribir una columna de consejos de amor, para la cual podía recibir cartas con preguntas y publicar las respuestas. La única respuesta que me gané fue una pregunta-regaño (con cariño, siempre) de la editora de esta sección, cuando me dice: “Stefy, esta es la sección de ECONOMÍA del diario La Prensa, ¿Por qué no escribes una columna de consejos para emprendedores”?

Gracias a ella, tres lunes más tarde publiqué mi primer artículo de Lunes con el Pie Derecho. Creo que me tomó tres meses para que alguien leyera mi columna. (No los culpo, me demoró por lo menos tres meses descubrir cómo reflejar mi propia voz para un espacio en el periódico sin sentirme demasiado seria ni demasiado coloquial). Luego, no sé cómo, pero en algún momento entre el mes tres y el mes seis alguien alguna vez me preguntó si yo era “Stefy, la chica de los lunes”. Y aunque nunca antes en mi vida me había identificado con ningún día de la semana (y nunca en particular con los lunes) le tuve que contestar: “Sí, soy yo”.

Hoy, publico el artículo #100 de esta columna semanal que de muchas maneras me ha cambiado la vida. Nunca antes en mi vida había hecho NADA de manera consecutiva por 100 semanas. Nunca antes en mi vida había entregado NADA con la disciplina, el respeto, el amor y el compromiso (a veces con la urgencia) con los que entrego todos los domingos mis escritos. Y, aunque no puedo decir que nunca antes en mi vida había aprendido tantas lecciones (porque yo soy fanática de estar reflexionando lecciones de absolutamente todo), hoy les comparto una de las lecciones más importantes que he aprendido al escribir esta columna por 100 semanas seguidas:

La novedad se gasta rápido: “Nuevo” no puede ser tu único factor diferenciador. Pero, si bien el tiempo nos roba la novedad, nos provee de aprendizajes para mejorar constantemente (si prestamos atención). Nuevo no significa bueno. Asegúrate de que lo que sea que hagas, sea bueno - semana tras semana.

Eso dicho, ya que esta columna definitivamente no es nueva, espero que para ustedes todavía sea buena y merecedora de su atención y su tiempo. Si lo es, gracias. Gracias a todos los que me han leído, me han escrito correos y han compartido este sentimiento de los lunes. En especial, gracias a la profesora Marcela Arosemena. Este artículo #100 se lo dedico a ella y a las incontables lecciones de ortografía y gramática, de las cuales me acuerdo todas las semanas, cuando escribo mis artículos. Por ejemplo: todas las terminaciones en -aje se escriben con “j” excepto “ambage” y todas las terminaciones en -sivo se escriben con “s” excepto “nocivo” y “lascivo”. ¡Feliz lunes!

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

15 Oct 2017

Primer premio

6 0 4 8

BDDC

Serie: 7 Folio: 8

2o premio

5559

3er premio

9849

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código