Mónaco y Porto buscan la gloria

Mónaco y Porto buscan la gloria
LASERFOTO/Archivo

Los dos protagonistas de la final de mañana miércoles no aparecían en los pronósticos de nadie cuando el campeonato europeo arrancó en septiembre pasado.

"Imaginarse a un equipo francés en la final es cosa de fantasía'', señaló el diario deportivo parisino L'Equipo a modo de resumir un torneo en la que las sorpresas han sido la tónica.

No sólo se trata de equipos con presupuestos modestos y sin figuras de fuste, sino que también son clubes que están fuera de la órbita de los países que tienen una mayor tradición de laureles en Europa.

Desde su creación en 1955-56, el campeonato europeo ha sido dominado por conjuntos de los cuatro grandes del Viejo Continente: Italia, España, Inglaterra y Alemania.

Esos cuatro países han acaparado 35 de las 48 copas y también han aportado a 66 de los 96 finalistas.

Veintitrés de las 48 finales han sido disputadas entre clubes de esos países, incluyendo las últimas siete. Otras 21 finales incluyeron por lo menos a un representante de esos países.

Lo más llamativo es que solo cuatro veces antes de la actual edición se produjeron finales entre equipos que no forman parte de ese cuarteto.

La última fue en 1991 cuando el Estrella Roja de Belgrado venció 5-3 en una definición de penales al Olympique de Marsella tras empatar 0-0 en el tiempo regular.

PSV Eindhoven y Benfica protagonizaron la final de 1988, con los holandeses saliendo campeones en otra definición de penales (6-5) tras un empate sin goles.

Las otras finales fueron Ajax de Amsterdam contra el Panathinaikos griego (1971) y el Feyenoord de Rotterdam frente al Celtic escocés (1970). En ambas instancias, Ajax y Feyenoord se coronaron.

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