Tensión político-deportiva en la antesala de los Juegos

El luminoso domingo en una Londres por fin sin lluvia no logró ayer disimular la doble tensión político-deportiva que atraviesan los Juegos Olímpicos que se inaugurarán el viernes.

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Tensión político-deportiva en la antesala de los Juegos

Hay tensión política, porque la delegación de Israel teme un atentado 40 años después del “septiembre negro” de Múnich 72, pero también porque crece la posibilidad de huelgas en los días previos a los Juegos, entre ellas la de los encargados de migraciones en el aeropuerto de Heathrow, principal puerta de entrada al país.

Y hay tensión deportiva porque el debate acerca de quién debe encender el pebetero en la ceremonia inaugural comenzó a perder esas formas tan propias de los británicos, formas que también se diluyen en la volcánica delegación australiana.

“Funcionarios israelíes advirtieron que un grupo terrorista iraní en Europa podría estar planeando atacar a sus atletas en los Juegos Olímpicos”, aseguró ayer el diario británico The Sunday Times

Ajenos a los debates de la alta política, miles de personas vitorearon ayer al fuego olímpico en su segundo día de recorrido por las calles de Londres, con el pianista chino Lang Lang entre los relevistas.

El debate acerca de quién encenderá el pebetero en la noche del viernes está generando también llamativos cruces verbales en la delegación británica y haciendo las delicias de los 11 diarios de difusión nacional en el Reino Unido.

Daley Thompson, dos veces oro en decatlón, salió con inusual fuerza a reivindicar su derecho, y de paso intentó hundir a sir Steve Redgrave, gloria del deporte británico con sus cinco oros en remo en cinco Juegos consecutivos.

Thompson, de 53 años, dijo a The Independent que Redgrave “no juega en la misma liga” que él y su íntimo amigo Sebastian Coe, presidente del comité organizador. Redgrave ya había dicho anteriormente que no tiene a Thompson entre sus favoritos.

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