Tranques y protestas en la sede de Juegos

INAUGURACIÓN. RÍO DE JANEIRO, Brasil/EFE.- Río de Janeiro se convirtió ayer en un enorme aparcamiento, causado por el gran atasco que provocó la seguridad adoptada para la apertura de los Juegos Panamericanos, que no bastó para contener algunas protestas pacíficas contra el evento. El cierre de importantes avenidas generó en toda la ciudad unos kilométricos atascos, que fueron especialmente serios en las zonas cercanas al estadio Maracaná, al que asistieron unas 90 mil personas para asistir a la inauguración oficial de los Juegos.

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