Se acabó la espera

Se acabó la espera
LA PRENSA/Jorge Fernández

Mucho se ha esperado para este pleito, el estelar de la cartilla que organiza la empresa Promociones y Eventos del Istmo, en el Centro de Convenciones Atlapa.

La pelea, que para muchos no llegará al límite, está pactada a 12 asaltos y 122 libras sobre la balanza.

Y la responsabilidad de ambos púgiles se vio reflejada ayer durante la ceremonia del pesaje oficial, tras detener ambos el fiel de la balanza en 121 1/2 libras.

Caballero, de Colón, expondrá su faja supergallo de la North American Boxing Asociation, organismo regional avalado por la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).

También estará en juego el cetro nacional de las 122 libras.

Y aunque el peleador de Colón tiene la ventaja de su alcance y altura, su rival, un maestro con hambre de triunfo, ha preparado un plan que nivelará las acciones.

"Mi preparación ha sido excelente para esta pelea ante Celestino Caballero, y les aseguro que esa distancia que me lleva no se verá mañana [hoy]", dijo Córdoba.

Por primera vez se atrevió a dar su pronóstico, quizás por lo emotivo del momento.

"Yo me preparé para ganar y eso mismo haré", dijo Córdoba. "No veo cómo Caballero pueda ganarme y yo sí lo haré; cuidado por nocáut", indicó Ricardito.

Córdoba, con un récord de 21 triunfos y 15 nocauts, jamás ha sido derribado en su carrera profesional.

"Nunca he caído, por mi preparación y defensa", señaló el espigado boxeador. "No le voy a permitir a Celestino [Caballero] que se lleve ese honor".

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