VISTAZO

Nunca entrarán

OPINIÓN

Estaba cantado desde hace un par de días: Sosa, Clemens y Bonds no lograrían, al menos este año, entrar al Salón de la Fama, es más, nadie lo haría. Las consecuencias legales al aceptar que utilizaron esteroides les complica y a ello se le suma que en 2014 tendrán que enfrentar en la papeleta a Maddux y Glavine, dos monstruos del montículo. La historia del dopaje en las Grandes Ligas se remonta a 1991, cuando el comisionado incluye a los esteroides entre las sustancias prohibidas. Difícil de detectar y probar comienza una guerra entre lo bueno y lo malo, que termina en 2004 cuando anuncian una lista de 103 jugadores que dieron positivo a esteroides. Luego comenzó la persecución para limpiar el béisbol de los denominados ´tramposos´, que además se ganaron el repudio de los escritores de béisbol. Así la novela Sosa, Clemens y Bonds pareciera que tiene ya su final no feliz. No serán inmortalizados.

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