El director del año corteja a una Bella Dama

El director del año corteja a una Bella Dama
Bruce Quinn en los premios Escenas 2002, recibiendo su galardón a Mejor Director del Año 2002, entregado en febrero de este año.

-Algo nuevo, pero con la música y canciones brillantes de Alan Jay Lerner & Frederick Lowe. He cambiado el tiempo de la obra. En vez de ser el período del rey Eduardo VII de Inglaterra, en 1910, voy a hacerlo en la década del 30 del siglo pasado. Me gusta la elegancia simple y de buen gusto de esta época.

-En los últimos años has presentado obras que ya habías montado anteriormente: La novicia rebelde, Un violinista sobre el tejado, y ahora Mi bella dama...

-Sí, pero también hice Los Roth-schild, Los Fántasticos, La Cenicienta y varios conciertos y programas y, como te dije hace poco, estoy preparando un concierto en Orlando, Florida, llamado Selecciones de 100 años de música, en honor del Centenario de Panamá.

-Sí pero, ¿no te preocupa que la gente piense que solo montas obras que ya conoces bien, o que eres un director perezoso?

-Creo que esta pregunta tiene poca visión. ¿Si solo montara obras de Shakespeare, me harías la misma pregunta? Me harías la misma pregunta si solo me dedicara a montar óperas y más nada? Yo estoy muy orgulloso del trabajo que he hecho en Panamá, el cual incluye obras panameñas originales como Maestra vida, Banquete de despedida, Sir Henry el pirata, y Cuatro mujeres vestidas de negro. En estos momentos estoy preparando, por primera vez en mi vida, una producción de La cucarachita Mandinga, que será presentado por el Instituto Alberto Einstein, y el cual te aseguro será totalmente diferente a cualquiera versión que se haya producido antes en Panamá.

Tu pregunta básica se debería profundizar aún más. Uno no debe crear la noción en la mente de los estudiantes de teatro que solo hay obras "nuevas". Cada obra se puede presentar de muchas maneras. Lo que uno mismo hace con la obra, la hace original y por lo tanto un reto. Mira lo que hizo Peter Brook con Sueño de una noche de verano, de Shakespeare. Siempre hay nuevos actores. y aún más importante, una generación nueva de público.

-Tú eres, prácticamente, el que has guiado el desarrollo artístico de Cristina en el teatro. ¿Cómo te sientes al respecto?

Estoy muy orgulloso. Ella tiene un gran talento y es muy inteligente. Como cantante he visto crecer su gran talento, y en este papel ella es formidable.

-¿Qué hay con Juan Carlos Adames? ¿Sientes que ha evolucionado? ¿Cómo crees que ha sido su proceso dentro del teatro musical?

-Bueno, en él vemos a uno de los más talentosos individuos de Panamá. Desde el primer instante que lo vi cantando, cuando él tenía 11 años, aprecié su talento excepcional. El fue descubierto por "Pepe" Sarsanedas (q.e.p.d.). Sí, he visto que está evolucionando cada año. Ahora el trabaja conmigo en el Instituto Alberto Einstein, o es mejor decir que yo estoy trabajando con él.

-Hace pocos meses te ganaste el premio Escenas a Mejor Director del Año, ¿cómo te sientes respecto a eso? ¿Qué tanto influye ese premio en Bruce Quinn?

-Ganar el premio fue una verdadera sorpresa para mí y me afectó de una manera profunda. Me sentí honrado. Muchas personas me ven como un americano y no un panameño. Eso es culpa mía, pero mi amor por Panamá es indiscutible. Yo opte por permanecer en Panamá, que es mi tierra natal. Mi trabajo durante la última década ha sido en la Universidad de Panamá, el Instituto Alberto Einstein, el Oxford International School y el Kaplan Educational Center. Enseñando, enseñando y enseñando, y entonces, en mi tiempo libre, practicando la pasión de mi vida: teatro.

He tenido suerte porque muchas personas parecen gustar de mi trabajo. Amo hacer mi trabajo, hasta a algunos críticos les gusta mi trabajo... (se ríe). Recientemente, me otorgaron el Premio Anita Villalaz como Hombre del Año. ¡No lo podía creer! ¿Qué estaba sucediendo? Cierto, recibí mi primer Búho de Oro hace casi 30 años por diseñar la escenografía de La noche de la Iguana, producida por Roberto McKay en 1974, y he recibido otros reconocimientos a través de los años, pero en su mayoría eran reconocimientos "oficiales".

El recibir un premio como mejor director por Un violinista sobre el tejado, un premio otorgado por mis colegas, personas que aman el teatro tanto como yo, y que al votar la mayoría de estos hayan sentido que yo hice el mejor trabajo de dirección en el año... ¡Wow! Estaba y sigo estando agradecido con todos ellos, por lo que sintieron.

-"Un violinista sobre el tejado" fue un éxito, tanto artística como comercialmente. ¿Crees que lograrás repetir esa magia con My Fair Lady?

-Bueno, me estoy zurrando para asegurarme que sea una presentación entretenida. Todos sabemos que [los directores] somos tan buenos como los que trabajan alrededor de nosotros, y tengo mucha suerte de estar en compañía de un grupo excepcional, incluyendo a los productores.

Edición Impresa

ENVÍOS POR EMAIL