Alemana Krupp celebra 200 años

La acerería alemana Krupp, durante mucho tiempo la mayor empresa privada del país y uno de los grandes imperios industriales de Europa, celebró sus 200 años de vida sin olvidar una visión crítica de los capítulos oscuros de su pasado. “Krupp vivió crisis profundas”, sostuvo el presidente de la Fundación Krupp Berthold Beitz, en un discurso pronunciado en la Villa Hügel, la antigua residencia de la familia Krupp en Essen.

La compañía fundada en 1811 se convirtió en un imperio en la época de la revolución industrial merced a inventos como la patente del acero inoxidable. Fue un pionero en mejoras sociales para sus empleados y fundó cajas de salud, construyó barrios, hospitales y negocios con precios más económicos para su plantilla.

Krupp se fusionó en 1999 con la metalúrgica ThyssenKrupp para convertirse en una de las mayores empresas alemanas que cotizan en bolsa, y emplea a unas 180 mil personas.

Su principal accionista, con una participación del 25%, es la Fundación Krupp, que preside Beitz, de 98 años.

Edición Impresa