Brasil intenta vender deuda

El presidente de Brasil, Michel Temer, recurre a una fuente poco ortodoxa para que le ayude a resolver la crisis fiscal de su país: los contribuyentes morosos.

Temer, quien asumiera la presidencia después del juicio político a Rousseff, quiere convertir una parte de los impuestos no recaudados en valores y ofrecerlos a los inversores, una idea que solo unos pocos gobiernos han intentado alguna vez. Si el plan funciona, podría reunir rápidamente hasta $22 mil millones para su gobierno falto de dinero en efectivo y crear así un nuevo mercado en Brasil. Además, si se hace bien, la idea podría prender en otras partes del mundo. “La idea consiste simplemente en anticipar los ingresos que de todos modos se recaudarían”, dijo el senador brasileño Paulo Bauer, que está patrocinando un proyecto de ley en el Parlamento que allanaría el camino para estas titulizaciones.

“Es un proyecto muy bueno porque los deudores seguirán debiéndole a los estados o al gobierno federal. Los deudores no tendrán que pagarles a los bancos sino a la Tesorería. Luego esta les pagará a los bancos”. A pesar de algunas advertencias a compradores de parte de los inversores, el plan de Brasil cuenta con el respaldo de la nueva administración de Temer.

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