CONDICIONES A ARGENTINA Y BRASIL SOBRE ENERGíA HIDROELéCTRICA

Economía paraguaya entra en nueva etapa

El presidente de Paraguay, Federico Franco, dijo que Brasil y Argentina tendrán que aceptar menos energía hidroeléctrica en tanto el país mediterráneo desarrolla su industria y trata de acelerar el desarrollo.

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Economía paraguaya entra en nueva etapa

“Ya no vamos a entregar nuestra energía”, declaró ayer Franco en una entrevista en las oficinas centrales de Bloomberg en Nueva York. “Vamos a desarrollar los mercados internos, vamos a industrializar el país y Paraguay ya no será solo un país que exporta ganado y productos agrícolas”.

Franco, exvicepresidente que asumió su actual cargo en junio luego de que el Congreso sometiera al presidente Fernando Lugo a juicio político, expresó que está buscando inversores extranjeros para desarrollar yacimientos petroleros no explotados, construir una planta de aluminio y comprar los primeros bonos globales del país.

El dirigente de 50 años explicó que para lograr esto hará falta utilizar más energía de las dos represas hidroeléctricas ubicadas en las fronteras del país, la mayor parte de la cual actualmente se vende a sus dos grandes vecinos sudamericanos.

Cirujano y padre de cuatro hijos, Franco ha puesto los ojos fuera de la región en busca de apoyo, ya que el país sigue suspendido del bloque comercial del Mercosur y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) tras haber desalojado a Lugo de la presidencia.

El cuarto mayor exportador de soja del mundo necesita inversores de Asia a Estados Unidos para poder desarrollar sus recursos, en tanto el Mercosur, bloque que el país cofundó, quizá haya agotado su utilidad, señaló Franco.

acuerdo bilateral

En enero, Argentina y Paraguay acordaron aumentar 25% la inversión en la represa de Yacyretá, que ayuda a dar energía al polo industrial que rodea a Buenos Aires.

Alrededor del 15% de las necesidades de energía de Argentina se satisfacían con energía de Yacyretá en 2010, según el sitio web de la central.

Jorge Samek, director brasileño de Itaipú, dijo que Brasil tiene suficiente energía para los próximos cinco años y que el país apoya el desarrollo de Paraguay.

Franco, por su parte, expresó que Paraguay se sintió maltratado en el bloque comercial del Mercosur por su vecino y que no podía preocuparse por las implicancias de sus planes para Brasil y Argentina.

Conforme a un tratado con Brasil, Paraguay tiene derecho al 50% de la energía que produce la represa de Itaipú, pero vende la mayor parte de ese porcentaje a Brasil, apuntó Franco.

El país puede aumentar su consumo de la energía que genera la represa sin renegociar el convenio, agregó. De las 11 turbinas de Itaipú que el país tiene derecho a utilizar, solo dos están dirigidas hacia Paraguay, dijo.

El desarrollo de una fábrica de aluminio de $4 mil millones a 5 mil millones demandará por lo menos una turbina más, explicó.

“Paraguay se está preparando para utilizar su energía y desarrollar el país”, añadió.

Brasil, la mayor economía de América Latina, depende de la energía producida por Itaipú para su desarrollo industrial.

Un apagón de 2009 causado por la pérdida de las líneas de transmisión de la represa dejó al 40% de Brasil en la oscuridad, afectando a 18 de los 26 estados del país. Reemplazar la energía de Itaipú en su totalidad con petróleo requeriría 536 mil barriles por día, según el sitio web de la represa.

BLOOMBERG

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