REGULACIÓN

Tratado, a Parlamento italiano

Tratado, a Parlamento italiano
Para que se aplique se necesita su ratificación.

El Parlamento italiano aceleró esta semana las discusiones relativas al diseño de ley para la ratificación del tratado para evitar la doble tributación entre Italia y Panamá y evitar así la evasión fiscal, cuya ejecución se prevé para la próxima semana.

Se trata de un beneficioso convenio para ambos países que conlleva el fin del secreto bancario y que permitirá mayor transparencia en materia impositiva a través de la implementación de un sistema de intercambio de información fiscal. Panamá ya firmó este acuerdo en diciembre de 2010 y su entrada en vigor solo depende de su ratificación Italia.

Valter Lavitola, condenado en Italia por extorsión y corrupción internacional en Panamá, se atribuyó en varias ocasiones el mérito de la firma de este tratado, pero su intermediación no ha hecho otra cosa que obstaculizar el camino institucional del diseño de ley número 3530-A.

Durante la sesión del Parlamento italiano dedicada a este asunto, el diputado del Partido Democrático Fabio Porta defendió que la ratificación de este acuerdo podrá constituir “un válido instrumento jurídico-económico de referencia para los operadores financieros italianos que trabajan en el país centroamericano”.

“El convenio ofrece la oportunidad de superar el llamado secreto bancario con la República de Panamá, un tema muy importante y actual a la luz de los recientes escándalos relativos a maniobras de elusión fiscal”, señaló Porta.

“Este acuerdo consolidará el cuadro jurídico que disciplina la intensa cooperación económica entre Italia y Panamá”, agregó.

El artículo 25 del convenio -que se ocupa específicamente del intercambio de información fiscal-dispone una serie de garantías para que los datos de tributación sean comunicados exclusivamente a los órganos judiciales o administrativos competentes. Asimismo, el diseño de ley establece que ninguna de las dos partes, ni Panamá ni Italia, podrá evitar dar información fiscal con el argumento de que se encuentra en un banco, institución financiera o un agente fiduciario, lo que en la práctica supone el fin del secreto bancario.

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