El agua embotellada gana terreno en la capital

El agua con sabor y olor extraño, que salía de los grifos en las casas de muchos panameños, generó cambios en el presupuesto familiar de los capitalinos.

La compra de agua embotellada fue la primera medida que adoptaron los usuarios de la potabilizadora de Chilibre, cuando en el mes de febrero denunciaban que el agua proveniente tenía sabor y olor a tierra.

Desde aquel incidente, el agua embotellada pasaba con más frecuencia por las cajas registradoras de los supermercados.

De hecho, un sondeo no científico de prensa.com, en el que participaron 644 personas, arrojó que el 60% de los cibernautas prefirió comprar agua embotellada.

Elisa Sarmiento dijo que desde hace más de tres semanas, cuando se registró el inconveniente del agua, compra el producto para llevárselo a su trabajo.

Una botella de 1.5 litro le cuesta $2.49. Y cuando se le acaba gasta un dólar más en otra botella que adquiere en su trabajo. Eso sin contar con el galón que compra para consumir en su casa y que le dura de tres a cuatro días.

En los supermercados de la localidad una botella de 600 mililitros puede tener un precio promedio de 49 centésimos, mientras que un garrafón de 5 galones supera los 11 dólares.

Hervir el agua es otra de las medidas que asumen los consumidores, destaca también el sondeo de prensa.com, ya que 15% (99 participantes) se inclinó por ejecutar esta acción.

A finales del mes de febrero, sectores que se abastecen de la potabilizadora de Chilibre percibían un extraño sabor y olor en el agua, pero el Instituto de Acueductos y Alcantarrillados Nacionales confirmó que esta era apta para el consumo humano.

Pese al anuncio, en la consulta muchos dijeron que también tuvieron que adquirir filtros hasta por un valor de $500.

Edición Impresa