El mensaje de la tasa de interés



Hace unos meses escribí que la causa de la crisis financiera se debe a que usamos un sistema monetario en el cual las tasas de interés se controlan por los bancos centrales del mundo.

En este artículo quisiera profundizar exactamente en cómo la manipulación de dichas tasas causa la creación/explosión de burbujas económicas y cómo todo esto afectará al dólar estadounidense en el futuro.

En el capitalismo, el costo del dinero (conocido como la tasa de interés) se fija según la oferta y demanda. En el caso del dinero, esta característica es especialmente importante porque la tasa de interés también tiene otra función: manda un mensaje a los empresarios acerca de la futura demanda para sus productos.

Cuando una sociedad ahorra hay más dinero disponible para prestar; por ende, la tasa de interés cae. Al tener una tasa menor, se justifican más inversiones (construcción de viviendas, fábricas, etc.). Esto tiene sentido, ya que en el futuro, cuando estén listos los productos (casas, autos, etc.) habrá gente para comprarlos: las personas ahorrando hoy en día.

En cambio, cuando una sociedad no ahorra, hay menos dinero disponible para prestar. Esto causa que la tasa de interés suba y al tener una tasa mayor, se justifican menos inversiones. Esto también tiene sentido, ya que en el futuro, cuando estén listos los productos, no habrá compradores porque ya usaron su dinero para otras cosas. De esta forma podemos apreciar cómo la tasa de interés funciona como un “regulador” natural para las inversiones, guiando a los empresarios en cuanto a la expansión de sus negocios.

Lo que sucede cuando se manipula la tasa de interés es que se manda una señal equivocada a los empresarios. Veamos el caso en el cual se baja la tasa artificialmente (sin que la gente esté ahorrando). Aquí se estimula a los consumidores a comprar más de lo usual porque el financiamiento les cuesta menos. Esto causa un boom en la actividad económica del país. Al ver esto, los empresarios expanden su producción para satisfacer la nueva “demanda”. El problema es que dicha “demanda” es una ilusión, ya que no está basada en ahorros reales. Eventualmente, cuando se elimina el estímulo, la burbuja explota dejando a la economía llena de una sobreoferta de bienes.

Lo que les acabo de describir es lo que pasó en Estados Unidos (EU) entre los años 2001-2007. Y lo peor es que no han aprendido de sus errores: actualmente tienen su tasa en 0.00% con el fin de reactivar su economía. Esto no funcionará y, a largo plazo, lo único que lograrán es devaluar aún más el valor del dólar estadounidense (¡aumentando nuestro costo de vida en Panamá!).

Finalmente, es importante que los lectores sepan que no hay nada que me gustaría más que poder escribir que el dólar estadounidense es una moneda fuerte que protegerá nuestro poder adquisitivo. Pero hasta que el Gobierno estadounidense no le haga caso al “mensaje de la tasa de interés” éticamente no podré hacer esto.