ZONA LIBRE DE COLóN

Sin perspectiva halagadora

Sin perspectiva halagadora
Una de las causas de la contracción por la que pasa este emporio en Colón es la falta de diversificación comercial, en una plaza donde lo principal que se negocio son bienes de consumo. LA PRENSA/R

Muchos son los sectores en la economía del país que pueden presumir de seguir siendo férrea base de su crecimiento. Pese a que aún existan algunas observaciones, sus perspectivas a corto y mediano plazo son positivas.

La Zona Libre de Colón (ZLC), responsable del 7.1% del Producto Interno Bruto de Panamá en 2013, hace de pez salmón y va en contra de la corriente en un país de progreso sostenido. Los síntomas saltan a la vista en las calles de la segunda provincia del istmo y en las cifras que publica la zona de los incentivos fiscales.

Aspectos como la actividad comercial, el desempleo y la baja participación de sus clientes tradicionales son algunos de esos síntomas que tienen a sus empresarios a la espera de cambios o acciones.

A paso firme, de los 33 mil 100 empleados que trabajaban en la ZLC hasta diciembre de 2013, los empresarios han tenido que despedir a 4 mil 700 trabajadores entre enero y mayo de este año, de acuerdo a datos de la Contraloría General de la República.

Es la reacción ante una larga lista de acciones cuyos empresarios han tenido que ir amagando, no solo frente a los cambios diarios del comercio mundial, sino a las imposiciones que también les plantan en casa.

Movimiento en picada

Detrás de esto se encuentran varios millones de dólares que se han escurrido de las expectativas de los empresarios. En 2013 hubo una disminución de 3 mil 371 millones de dólares en comparación con 2012.

La actividad comercial acumulada en los primeros cuatro meses de 2014 fue de 9 mil 105 millones de dólares. Esto representa una contracción de 18.5% con relación al mismo período del año anterior, cuando se registró un movimiento acumulado de 11 mil millones de dólares.

Desde afuera, dos de sus principales clientes han mermado su participación de una manera sustancial. Colombia, con unos aranceles impuestos a las importaciones de calzado y textiles, y Venezuela con sus diversos mecanismos burocráticos de control cambiario, han sido sendos ´arrebatones´ en los bolsillos de los inversionistas.

Erasmo Orillac, directivo de Motta Internacional, S.A., una reexportadora de bienes de consumo, señaló que el mercado de calzados en la ZLC ha decrecido en un 80% por la medida asumida por el país vecino. Orillac, así como otra decena de reexportadores, esperan todavía por la Organización Mundial del Comercio a que determine la validez de ese arancel que impone Colombia desde 2013.

En tanto, Venezuela, que suma una deuda no oficial que sobrepasa los mil millones de dólares, ha dejado de ser uno de los tres principales clientes tradicionales de la ZLC.

Queda de parte del Gobierno panameño - el que está por instalarse- reanudar las negociaciones de una disputa que inició el pasado marzo con tintes políticos, pero que afectó a empresarios y consumidores de ambos lados.

Operaciones costosas

“Si bien es cierto que la caída drástica de un mercado tan importante como lo es Venezuela para la ZLC puede afectar el desempleo, también es cierto que ningún negocio puede aguantar que le suban su costo operativo de la noche a la mañana”.

Son palabras de Usha Mayani, empresaria de la ZLC y directiva de la Asociación de Usuarios desde hace 25 años, quien ventila el malestar de varios empresarios ante los diversos costos por operación que se le están implantando a las compañías de la zona franca.

“De todo tipo de facturas que se han podido inventar, se las han inventado [en el Gobierno]. Ya es mejor decir que debemos pagar impuesto sobre la renta con tal de que no nos cobren tantas tarifas”, replica Orillac.

Si bien las soluciones para estas fallas llegan a ser diversas, muchos las encuentran en una reforma a la ley que determinó a esta zona como una entidad autónoma, 66 años atrás.

“Queremos presentar una nueva ley que cobije todas las necesidades de la ZLC. Que sean más modernas y más cónsonas a nivel mundial”, dijo Luis Germán Gómez Giraldo, presidente de la actual junta directiva de la Asociación de Usuarios, que acaba de iniciar un nuevo período tras unas elecciones que reeligieron a la mayoría de sus preocupados miembros.

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