Hoy por hoy

Son predecibles, delincuentes de bajo nivel, y lo que hace que sean identificables es la cotidiana cobardía con la que actúan, pues nunca dan la cara, atacan escondiendo la mano, pero lo han hecho tantas veces que se ha convertido en su firma. El sitio de noticias relato.gt, de Guatemala, reveló días atrás en una investigación los privilegios que hay en la cárcel alojada en la base militar Mariscal Zavala. Ayer, relato.gt publicó en sus redes que desde que divulgó la historia titulada “Licores, sexo y los mejores platillos en la cárcel VIP de Guatemala”, donde están detenidos los hijos del expresidente Ricardo Martinelli, en espera de su extradición a Estados Unidos, una red de call centers ha realizado publicaciones sistemáticas en todas las notas que publica, a fin de desprestigiarlo y difamarlo. El portal ya ha identificado que los perfiles de los difamadores son de Argentina, Costa Rica y Nicaragua, entre otros países. relato.tg denunció el hecho ante la Fiscalía de Delitos contra Periodistas del Ministerio Público. La verdad, no hace falta mucha imaginación para saber quién está detrás de estos ataques, porque, como es evidente, lleva su firma: la cobardía.

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