Brunch dominical

* Hablando de desvergüenzas, pocas pueden ser de peor gusto que la que se desprende de la iniciativa de algunos ministros que, según se dice, hicieron una "vaca" para comprarle un reloj en la boutique de Cartier a la presidenta, como regalo de cumpleaños. Esto, en las postrimerías de este periodo desgubernamental, es como un refrendo implícito que hace el Gabinete al escandaloso regalo navideño de los relojes y aretes de la misma marca que hiciera Moscoso a los legisladores al comienzo de su gestión. Ojalá que el regalo le sirva para medir el tiempo que le resta para marcharse del Palacio.

* Mientras Martín Torrijos y su esposa Vivian recorren Madrid visitando a políticos, empresarios y personalidades, la comitiva que acompaña a la futura pareja presidencial se dedica a conocer los encantos de la Madre Patria. Con los Torrijos viajaron Samuel Lewis Navarro, Ubaldino Real, Jorge Sánchez, Jorge Ritter y Roberto Pascual. Todos, a excepción de Ritter, en compañía de sus esposas. Este fin de semana, por ejemplo, el grupo -sin los Torrijos- se fue a un tour en los viñedos de Ribera del Duero. ¿Será que las francachelas y los viajes de placer no desaparecerán con la Patria Vieja?

* En las últimas tres décadas, solo dos presidentes -Lakas y Endara- residieron en el Palacio de las Garzas, por lo que no es de sorprender que Martín Torrijos y su familia decidieran continuar ocupando su casa ubicada en los altos del Cerro Ancón. Pero, igual que lo hicieron sus predecesores Pérez Balladares y Moscoso, Torrijos se ha mandado a instalar una garita de seguridad para supervisar el flujo vehicular en el área. Bien decía la poetista Amelia Denis, "ya no eres mío, idolatrado Ancón".

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