Investigarán a Almanza

Un tribunal federal del Distrito Este de Michigan, Estados Unidos (EU), acusó a Anderson de haber colocado pruebas fraudulentas en siete investigaciones distintas y de mentir al Buró Federal de Investigaciones (FBI) en un intento por encubrir sus acciones.

La estadounidense Sandra Anderson se confesó culpable de cinco de los 10 cargos que se le imputaban.

En Panamá, no obstante, a Sandra Anderson se le acusa de haber "plantado" huesos de laboratorio en la referida operación de búsqueda.

En declaraciones, la fiscal primera anticorrupción, Cecilia López, reconoció la existencia de la diligencia en mención y explicó que las investigaciones se llevan a cabo porque tal vez Almanza omitió o calló, en su momento, la advertencia que dos antropólogos le formularon en torno a sus dudas respecto a la procedencia de las evidencias halladas por el perro ‘Eagle’.

Y no solo eso, según la fiscal. En su despacho de instrucción reposa la declaración jurada de un fotógrafo, cuyo nombre no reveló, que se constituye en testigo visual de los hechos que supuestamente se produjeron.

Otras fuentes judiciales indican que también se encuentran debidamente documentadas las declaraciones juradas de dos antropólogos, Ann Ros y Loreto Suárez, relacionadas directamente con esta investigación.

En declaraciones previas, Almanza había indicado que todas las evidencias encontradas fueron sometidas a pruebas de ADN.

Es más, dijo, los restos humanos entregados por Anderson resultaron no compatibles con las muestras de saliva tomadas de los familiares de los asesinados o desaparecidos por razones políticas durante la dictadura militar.

López, no obstante, en las declaraciones en referencia indicó que Anderson definitivamente "plantó" huesos de laboratorio.

La Comisión de la Verdad investiga el paradero de más de cien desaparecidos, pero solo ha logrado encontrar evidencias sobre el destino de muy pocas víctimas.

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