Robert De Niro y Harvey Keitel,

Robert De Niro y Harvey Keitel,
LASERFOTO Reuters

En Málaga y en Madrid, donde se ruedan desde primeros de abril la mayoría de las escenas de la película, están reunidos todos los medios de una superproducción: reparto prestigioso (Además de De Niro y Keitel, Geraldine Chaplin, Kathy Bates, Gabriel Byrne...), limusinas, lujosos camerinos móviles, innumerables extras y asistentes.

Mary McGuckian, la directora del proyecto, acariciaba desde hace diez años el anhelo de realizar esta película, que traslada al espectador al Perú del siglo XVIII, en tiempos de la Inquisición.

En la silla de rodaje que lleva su nombre, De Niro permanece impasible mientras los asistentes acomodan los pliegues de su pesada vestimenta de arzobispo y retocan su maquillaje. El actor participa en el rodaje tres días por semana, de viernes a domingo. Los otros días los pasa en Nueva York. Su jet privado hace el viaje de ida y vuelta cada semana.

Adaptación de la novela epónima de Thornton Wilder, la película empieza de la misma manera: "El viernes 20 de julio de 1714, al mediodía, el más bello puente del Perú se rompió y precipitó al abismo a cinco viajeros".

Clásico de la literatura norteamericana, el libro, que fue premio Pulitzer en 1928, volvió a ocupar la primera plana de la actualidad tras los atentados del 11 de septiembre. El primer ministro británico Tony Blair citó unas líneas de la obra en el homenaje a las víctimas en Nueva York: "Existe el reino de los vivos y el reino de los muertos, y el puente entre ellos es el amor".

"El 11 de septiembre aceleró las cosas. Actores como Harvey Keitel o Robert De Niro estaban en Nueva York y tuvieron ganas de participar en la aventura", explica Samuel Hadida, coproductor de la película.

El filme El Puente de San Luis Rey estará terminada en febrero de 2004, a tiempo para ser presentada en el Festival de Cannes del próximo año.

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