VAIVENES. EL ANTECESOR DE ARBOLEDA TAMBIÉN DURÓ CINCO MESES EN EL CARGO.

La larga búsqueda de un zar

La larga búsqueda de un zar
Arboleda no ha querido informar por qué se va. Las razones -dice- las conoce el presidente Torrijos.

El miércoles, en el quinto piso de la Torre Bancomer, en Calle 50, se vivía un ambiente de pesar. El angustiado personal de la Secretaría Ejecutiva del Consejo Nacional de Transparencia Contra la Corrupción aguardaba noticias sobre la supuesta e inesperada partida del jefe, Cristóbal Billy Arboleda. Hasta sus asistentes más cercanas se encogían de hombros; otros, en cambio, lo daban por hecho.

"Renunció, dicen", comentó uno de los conserjes del edificio, que el jueves lo vio subir a su camioneta Prado negra –sin escolta ni chofer– para partir a la Presidencia, donde le esperaba el ministro Ubaldino Real. A la salida de esa reunión, llegó la confirmación: el propio zar anunció a unos periodistas que ponía su cargo a disposición del presidente Martín Torrijos, que ayer no quiso declarar sobre el tema.

Pero, ¿por qué renuncia, apenas cinco meses después de ser nombrado con salario mensual de 6 mil dólares? ¿Acaso tenía expectativas que no coincidían con el real alcance del cargo que le dieron? Lo cierto es que esta historia es una espiral y el caudal de razones que podrían haber inducido a Arboleda a irse de ahí, también.

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