Acuerdo de paz no dará una paz instantánea

Un acuerdo de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) no pondría fin al derramamiento de sangre en Colombia de forma inmediata, ya que algunos rebeldes no se acogerán al proceso y las bandas criminales financiadas por el narcotráfico seguirán enfrentando al Gobierno, advirtió ayer martes International Crisis Group, un influyente centro de estudios con sede en Bruselas, Bélgica.

A mitad de su mandato de cuatro años, el presidente Juan Manuel Santos está haciendo la mayor apuesta política de su carrera, al iniciar una negociación de paz con los rebeldes de izquierda para tratar de poner fin a un conflicto interno de casi cinco décadas que ha dejado miles de muertos.

Las conversaciones, que fueron anunciadas después de dos años de negociaciones secretas con las FARC y que son el primer intento en más de una década para poner fin a la confrontación, comenzarán en Noruega en octubre y luego se trasladarán a Cuba.

“Los temores sobre las conversaciones de paz están tácticamente exagerados por sus oponentes. Pero los que promueven una solución política también es necesario que mantengan las expectativas bajo control.

“Un acuerdo no eliminará la violencia”, dijo International Crisis Group “Es probable que no logren convencer a algunos elementos de las FARC a deponer las armas, especialmente los muy involucrados en el tráfico de drogas. Aún habría una importante amenaza de seguridad de los grupos armados ilegales arraigada en los paramilitares desmovilizados oficialmente y de otros grupos criminales organizados”, precisó el reporte.

El último intento de paz hace más de una década fracasó y fue visto como un proceso que ayudó a la guerrilla a fortalecerse militarmente. Pero 10 años después, los rebeldes están en el momento más débil de su historia tras fuertes golpes a su liderazgo y financiamiento.

En un informe de 32 páginas, International Crisis Group afirmó que Colombia tiene un poco más de la mitad de posibilidades para tener éxito en las negociaciones de este momento, ya que el Gobierno se enfrenta a un menor número de obstáculos y la mayoría de los colombianos apoya el diálogo.

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