EL ASESINATO COMO ALGO COTIDIANO

Familia mata a 30 personas

Policías, vendedores, cazadores, incluso niños fueron víctimas de una familia del sur de Rusia que habría matado a hasta 30 personas.

Los detalles de sus crímenes provocan escalofríos. Pero casi más inconcebible resulta la indiferencia de Inessa, maestra de un jardín de infancia de 46 años, su marido Roman (de 35) y su hija Viktoria (de 25), los miembros de la “familia asesina”.

“Asesinar se convirtió en algo cotidiano. Íbamos a asaltar como otros van a trabajar a la oficina”, relató con total tranquilidad Inessa durante el interrogatorio.

La pareja, que tuvo como cómplice a la hija del primer matrimonio de Inessa, parece haberse movido por la codicia y la venganza.

Sus asesinatos se remontan a 2008, y la primera víctima fue el examante de Inessa. Joyas, vodka, electrónica... la familia robaba y asesinaba para conseguir casi de todo. La mayor parte de las víctimas eran casuales. “Matamos a policías por sus armas y a otras personas por su dinero”, explicó Inessa a los atónitos investigadores.

El final de este horror no llegó hasta el pasado 8 de septiembre, seis años después de la primera muerte. A las 4:00 de la mañana la policía percibió luces de linterna en medio del bosque. “¿Están aquí por nosotros?”, gritó un hombre antes de comenzar a disparar. Era Roman, que abatió a un policía antes de ser alcanzado y caer muerto. Su hijastra Valentina resultó herida y fue apresada. Horas después detuvieron a Inessa, poniendo así fin a la sangrienta carrera de la “familia asesina”.

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