Gobierno y oposición se acusan por huelga

Los dirigentes sindicales opositores instaron ayer al Gobierno a escuchar los reclamos que expresaron los trabajadores en la huelga realizada este martes en Argentina, pero la administración de Cristina Fernández de Kirchner ratificó que mantendrá su rumbo y cuestionó la metodología de protesta gremial. El jefe de la Confederación General del Trabajo, Hugo Moyano, afirmó que le “preocupa la actitud de la Presidenta, el nerviosismo que mostró cuando debería tener la absoluta tranquilidad y ver cómo resolver este tema” en vez de apelar a la confrontación y la “descalificación”.

La Presidenta calificó la huelga y los piquetes realizados por los manifestantes como una “amenaza” y una “extorsión”. “Soy una mujer, no me agarro a trompadas (golpes). A mí no me corren con amenazas, me voy a bancar las que me tenga que bancar”, sostuvo. “A mí no me corre nadie, y mucho menos con amenazas, patoteadas y matones”, advirtió Fernández durante un acto por el Día de la Soberanía.

La mandataria reaccionó así a los centenares de cortes de calles, rutas y accesos que hubo durante las primeras horas de la huelga en numerosos puntos del país.

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