Huelga paraliza Grecia

Los barcos permanecían sin zarpar, los museos y monumentos estaban cerrados a los visitantes y los controladores aéreos pararon durante tres horas. El servicio de trenes y vuelos fue suspendido, las oficinas públicas y los comercios estaban cerrados y los hospitales trabajaban con personal jerárquico como parte de la huelga general que tuvo lugar ayer miércoles en Grecia.

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Huelga paraliza Grecia

La policía griega se enfrentó el miércoles con manifestantes encapuchados que arrojaron bombas molotov mientras decenas de miles de personas salieron a las calles de Atenas durante la protesta más grande en más de un año contra los planes de austeridad en Grecia.

La violencia surgió luego de que unas 70 mil personas marcharan al Parlamento gritando “No nos someteremos a la troika (de prestamistas)”, y “¡UE y FMI, fuera!”, en alusión a la Unión Europea y al Fondo Monetario Internacional, en medio de una huelga general contra una nueva serie de recortes que exigen los acreedores extranjeros.

Cuando las protestas finalizaban, docenas de jóvenes con capuchas negras lanzaron piedras, bombas molotov y botellas a la policía antidisturbios, que respondió con varias rondas de gases lacrimógenos.

La policía persiguió a los manifestantes a través de la plaza Syntagma frente al Parlamento, mientras sobrevolaban helicópteros. Había humo en las calles.

Unas 120 personas fueron detenidas después de que manifestantes furiosos destrozaran paradas de autobuses y prendieran fuego a cestos de residuos.

“Ya no podemos soportar más, nos estamos desangrando. No podemos criar a nuestros hijos así”, dijo Dina Kokou, maestra de 54 años y madre de cuatro que vive con mil dólares mensuales.

“Estos aumentos de impuestos y recortes de salarios nos están matando, agregó.

La huelga nacional de 24 horas, convocada por los dos mayores sindicatos del país que representan a la mitad de los cuatro millones de trabajadores griegos, se está configurando como la primera prueba para corroborar si el primer ministro Antonis Samaras puede mantener su cargo.

MENSAJE AL GOBIERNO

El tradicional receso del verano boreal ha permitido que la frágil coalición de Gobierno liderada por conservadores goce de una relativa calma en las calles, tras llegar con una plataforma pro-euro y pro-rescate, aunque los sindicatos dicen que la calma ha terminado.

“Ayer (martes) los españoles salieron a las calles; hoy nos toca a nosotros; mañana, a los italianos y el día siguiente, a todas las personas de Europa”, dijo Yiorgos Harisis, sindicalista del grupo del sector público ADEDY. “Con esta huelga enviamos un mensaje fuerte alGobierno y a la troika: las medidas no avanzarán, incluso si son votadas en el Parlamento, porque los días del Gobierno están contados”, añadió.

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