ENFRENTAMIENTOS EN DAMASCO

Suicidas con coches bomba atacan al ejército sirio

Dos suicidas en coches bomba atacaron ayer miércoles la sede del comando del ejército de Siria, matando a cuatro guardias y sumiendo en llamas un símbolo clave del asediado régimen del presidente Bashar Assad, informaron los medios de comunicación estatales y testigos.

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Suicidas con coches bomba atacan al ejército sirio

Luego de ambos estallidos hubo varias horas de enfrentamientos armados entre rebeldes y fuerzas del régimen en el centro de Damasco.

Un reportero de un canal de la televisión iraní también murió por disparos cerca del sitio de los enfrentamientos y un corresponsal de otra televisora de Irán resultó herido.

Los osados ataques rebeldes en el corazón de la capital siria dejan entrever su determinación de derrocar a Assad a medida que se intensifica la guerra civil del país. Fue el segundo día de ataques explosivos que sacuden la capital.

Los insurgentes atacaron el martes una escuela de Damasco que según activistas estaba siendo utilizada por las fuerzas del régimen como sede de seguridad. Varias personas resultaron heridas.

Cerca de la capital siria, dos grupos de activistas que llevan registro de las víctimas dijeron haber hallado varias decenas de cuerpos el miércoles en un solo lugar.

Los disturbios en Siria comenzaron en marzo de 2011 con protestas pacíficas para exigir un cambio político, pero el Gobierno respondió con una represión violenta.

Muchos opositores ya han tomado las armas y los activistas dicen que han muerto casi 30 mil personas en la lucha. Durante los últimos meses, los rebeldes han atacado cada vez más sitios de seguridad y símbolos de poder del régimen en un intento por definir el rumbo de la lucha.

Insurgentes del Ejército Sirio Libre se atribuyeron las bombas del miércoles en un comunicado firmado por el consejo militar del grupo.

Los coches bomba estallaron con unos 10 minutos de diferencia, el primero a las 7:00 a.m. cerca de la histórica Plaza Omayad.

Las explosiones se escucharon a varios kilómetros de distancia.

La televisión estatal siria transmitió imágenes de los estallidos, que dijo fueron grabados por una cámara de seguridad. En el primero, una camioneta blanca recorre un camino fuera de la sede militar, antes de girar a la derecha y explotar.

El segundo ocurrió dentro del complejo y se observan llamas surgiendo detrás de los árboles.

Más tarde, se ve el edificio de comando del ejército envuelto en llamas, las cuales generaron grandes columnas de humo negro y espeso sobre Damasco durante varias horas. La televisión iraní informó que uno de sus corresponsales, Maya Nasser, de 33 años y nacionalidad siria, murió en uno de los tiroteos después de las explosiones. El ataque causó temor entre los residentes de un distrito acaudalado cercano, que hasta ahora se había visto exento de la violencia que sacude otras partes de la ciudad. “¿Qué pasa si una bala perdida mata a uno de mis hijos?”, se preguntó Nada, de 42 años, una madre de tres niños que sólo dio su primer nombre por temor a sufrir represalias, en una conversación telefónica.

Las ventanas de su departamento quedaron destrozadas y sus muebles resultaron dañados. “Sólo me importan mis hijos y tengo miedo de los disparos”, dijo.

Gaith, un empleado público retirado de 63 años, afirmó que fue corriendo a cerrar el portón de su edificio para evitar que los rebeldes se escondieran en él.

“No quiero que mi casa se desplome sobre mi cabeza”, explicó. En la Asamblea General de la ONU en Nueva York, el conflicto sirio seguía ocupando ayer miércoles un espacio importante.

El presidente tunecino, Moncef Marzuki, se dijo favorable a una “fuerza árabe de mantenimiento de paz” en Siria , al día siguiente de que el emir de Catar, Hamad bin Khalifa Al Thani, propusiera una intervención militar árabe a fin de detener la contienda. La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, pidió a un Consejo de Seguridad de la ONU “paralizado” que intente de nuevo alcanzar un acuerdo para detener el baño de sangre en Siria.

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