Al menos 51 muertos en Irak por ataques con bombas

Una ola de atentados suicida y coches bomba que sacudió Bagdad y dos poblaciones en el norte de Irak ayer jueves dejó un balance de al menos 51 personas durante un importante período religioso, mientras continúa la incesante violencia en el país.

El grueso de las explosiones ocurrió en la capital poco después de la caída de la noche. Las autoridades reportaron siete explosiones de coches bomba en Bagdad, incluyendo una junto a un parque de juegos, donde murieron dos niños.

El derramamiento de sangre comenzó en las primeras horas de la mañana, cuando un atacante suicida hizo estallar su auto cargado de explosivos entre casas en una aldea en el norte de Irak habitada por miembros de la minoría étnica shabak. El ataque en al-Mouafaqiyah, cerca de la ciudad de Mosul, mató al menos a 15 personas e hirió a 52, dijo la policía.

Horas más tarde, otro atacante suicida detonó su cinturón de explosivos en un café en Tuz Khormato, matando a tres personas e hiriendo a 28, dijo el jefe de la policía, coronel Hussein Ali Rasheed.

Los ataques ocurren cuando los musulmanes en todo el mundo marcan el feriado religioso de Eid al-Adha, la Celebración del Sacrificio.

Las explosiones en Bagdad ocurrieron en rápida sucesión cuando familias se dirigían a parques, cafés y restaurantes por la noche, dijo la policía.

Nadie se atribuyó de inmediato los ataques, aunque los coches bombas y ataques suicidas son tácticas favoritas de Al Qaeda en Irak, que frecuentemente tiene como blanco a chiítas y a aquellos que considera aliados del Gobierno central.

Edición Impresa