Por quinta vez en los últimos seis meses, los colonenses debieron soportar el humo tóxico y ponerse gafas oscuras para paliar la irritación de la vista, debido a que un nuevo incendio espontáneo tuvo lugar en el vertedero de Monte Esperanza.
Maruja Ayarza, residente de Margarita, área revertida del corregimiento de Cristóbal, coincidió con moradores de Espinar, Residencial Bazán, Ciudad del Sol y Arco Iris, al denunciar que el vertedero expedía una gran nube de humo desde el martes 15, la cual afectó las vías respiratorias de todos, sobre todo de los niños.
Sin embargo, gracias a la lluvia de ayer y a los esfuerzos de las cuadrillas de Aguaseo S.A., la emisión de humo se redujo en gran proporción.
