Los trabajos de ampliación de la autopista Arraiján –La Chorrera dejaron al descubierto la existencia de numerosos accesos peatonales y vehiculares, construidos por personas que edificaron sus casas en puntos próximos a esta vía rápida.
Estos caminos permitían a los residentes de los caseríos cercanos salir a la autopista en forma expedita.
Ahora, estos accesos desaparecerán con la ampliación de la vía, afirmó José Borrero, ingeniero encargado del proyecto.
Con anterioridad, personal del Ministerio de Obras Públicas (MOP) y de la empresa que construye la ampliación advirtieron de esta situación a las familias involucradas, dijo Borrero.
Aunque no preciso la cifra de familias que vive cerca de la autopista, advirtió que varias tendrán que construir veredas para poder salir de sus casas.
Enfatizó, además, que estas construcciones no son responsabilidad de la empresa, por no estar contenidas en el contrato.
Borrero también llamó la atención por los giros en “U” que realizan los conductores aprovechando el relleno de la isleta que dividía las cuatro vías de la autopista.
Al respecto, la representante del corregimiento de Guadalupe, Sumaya Cedeño, dijo haber remitido a las autoridades del MOP una nota para que se legalicen los accesos existentes.
Según Cedeño, estos accesos resultan de gran beneficio para los residentes cercanos a la autopista, que ahora pudieran quedar aislados.
