El deterioro de las infraestructuras y la inseguridad en la zona obligó a 24 familias residentes en los albergues de Coco Solo, en las afueras de la ciudad de Colón, a optar por hospedarse en una pensión hasta que reciban sus nuevas viviendas, las que se edifican en Buena Vista, en la carretera Boyd-Roosevelt.
Estas son las primeras de las 300 familias que viven en estos albergues y que este martes recibieron un primer cheque por 370 dólares como subsidio para que puedan hospedarse durante dos meses, en algún otro lugar, mientras culmina la construcción del proyecto habitacional en Buena Vista.
Manuel Soriano, director de Ingeniería y Arquitectura del Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial, indicó que con el subsidio estas familia podrán cumplir con el pago de dos meses de alquiler y con los gastos de acarreo y mudanza.

