La extracción de arena continúa en la bahía de Chame, preocupando a los dueños de hoteles que se están estableciendo en este corregimiento.
Meses atrás fue necesaria la construcción en un frente de playa de un muro de contención para evitar la erosión, sobre todo cuando se dan fuertes oleajes.
Hoteleros consultados, que prefirieron mantener sus nombres en reserva, dijeron que cerca de la costa se pueden apreciar las “bachas” dedicadas a la extracción de arena.
Curiosamente los impuestos que pagan las empresas extractoras del material pétreo no van a parar a las arcas del municipio de Chame sino a las del vecino municipio de Capira.
Para la ambientalista Raisa Banfield, este tipo de actividad está perjudicando una de las actividades económicas más importantes de Panamá, como es el turismo. Aunque la minería no metálica, dentro de la cual se incluye la extracción de arena, es necesaria para el sector de la construcción, también se requiere de un ordenamiento, acotó.
La conformación de una alianza con el sector hotelero para esta tarea resultaría provechosa, aunque también se requiere de una buena voluntad del gobierno de turno, afirmó. Los efectos adversos de la minería no metálica, como la extracción de arena submarina, ya se está percibiendo en Panamá oeste, advierte Banfield.

