El panameño, y en especial el colonense, tiene su manera especial de comportarse. El caso del desalojo de 150 familias que ocupan tres multifamiliares de calle 16 y Meléndez, en la ciudad de Colón, es un caso típico que nuestros abuelos calificarían de “limosnero con garrote”.
Estos inmuebles, que por su edad y uso caen en la categoría de “enfermos”, deben ser demolidos para dar paso a estacionamientos para la Zona Libre de Colón.
En retribución, la administración de la zona franca ha dispuesto fondos para la construcción de nuevos edificios de apartamentos, a construirse en Sabanitas, y en donde serían reubicadas estas 150 familias.
Sin embargo, los residentes de estas viejas moles se oponen a mudarse a los nuevos multifamiliares, lo que ha contrariado a las autoridades del Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot).

