En costa arriba de Colón declaran guerra a depredador

En costa arriba de Colón declaran guerra a depredador
ESPECIAL PARA LA PRENSA/Amada Racero.

La bahía de Portobelo, en la costa arriba de Colón, fue el primer escenario en que personal de la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (Arap), Sistema Nacional de Protección Civil, Autoridad Nacional del Ambiente, Ministerio de Desarrollo Agropecuario y otras, con una veintena de buzos y pescadores artesanales, apoyadas por varias empresas privadas, se lanzaran a la cacería del pez león.

Se trata de una especie invasora que ya viene causando estragos en varios países del continente, pero que en Panamá se ha propagado rápidamente en las aguas del Atlántico devorando todo lo que encuentre a su paso.

Este fue el motivo por el cual se organizó la persecución para acabar con lo que podría terminar con los arrecifes de coral panameños.

No obstante, la cacería no fue fácil. El pez está provisto de espinas venenosas que hacen retroceder al que sea por los intensos dolores que causa.

Giovanni Lauri, administrador de la Arap, explicó que la jornada se desarrolló como un ensayo, a fin de idear un plan de emergencia para que la población conozca cómo capturar y manipular este animalito marino.

Gabriel López, buzo profesional responsable de la fundación Clear the Fish, a cargo de difundir información sobre la extracción y consumo de esta especie en Panamá, señaló que la mayor estrategia para hacerle frente a lo que podría considerarse una plaga, es promover su consumo.

“Este pez es una fuente rica en vitaminas y proteínas, por lo que hay que cazarlo y comerlo; de lo contrario, dijo, devorará todas las otras especies comerciales, ya que consume langosta, camarón, langostinos, pargo, mero, cojinúa, corvina y todo lo que se pueda imaginar”, subrayó. También se refirió “al daño que pueda hacerle a la actividad turística de playa, si llega a picar a algún bañista, pues cada día se acerca más a las costas en busca de comida”, acotó López.

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