Bush: un salsero irrepetible

Bush: un salsero irrepetible
A Bush le dicen así porque la gente tenía dificultad para pronunciar su apellido, Buckley.


Anoche, Bush, uno de los más importantes músicos panameños, fue homenajeado en un evento que es muy posible que no se vuelva a repetir, ya que según anunció el artista a La Prensa, va rumbo a la jubilación.

Bush, o Francisco Buckley que es su verdadero nombre, es responsable de éxitos como Mariana Soba, La Chola Caderona, El 9 de enero, Mañana se rompe y Mi país cumplirá 62 años de edad próximamente.

Hasta 1992 estuvo presentándose en los escenarios del mundo, llevando su música junto con su grupo de 10 músicos, “Bush y su nuevo sonido”. Ahora se dedica, con su esposa Elida, al negocio del picante, y aunque dice que ya no quiere involucrarse en el mundo de las giras y demás, no puede ocultar ese amor que tiene por la música.

P. ¿Cuál ha sido su trayectoria?

R. Yo tuve dos tíos pianistas, uno de ellos tuvo su propia orquesta en Nueva York y siempre había un piano en la casa. Yo no toqué el piano porque mi abuela no quería que fuera músico, sin embargo, desde niño tenía esa cosa de querer tocar un instrumento y por eso empecé a tocar “de viejo” prácticamente, alrededor de los 20 y pico de años. Empecé con la trompeta con un conjuntito, pero me enfermé por la falta de educación en el instrumento, porque tocaba de oído y no tenía técnica y me afectó el pulmón y yo dije: ‘¡chuzo, yo tengo que tocar algo!’ Me puse a practicar lo elemental de la conga, lo que llaman tumbadora, y por ahí me fui. No soy experto tumbador porque no es mi instrumento, pero a través de él me mantuve en el engranaje de los músicos. Empecé con un muchacho muy famoso aquí, Tito Cowes. Trabajamos con el difunto, y muy famoso en su época, Armando Boza. En ese entonces las orquestas eran grandes con cuatro o cinco saxofones y tres trompetas. De ahí seguimos trabajando con diferentes conjuntos hasta que trabajamos con el muy famoso Clarence Martin. Con él tuvimos la oportunidad de trabajar con los más famosos artistas de América y de Europa que llegaban al Canal 4 en El Show de la Una. Trabajamos con Tres Patines, que fue muy amigo de nosotros, con el cubano Rolando Barral, con Lucho Cartucho (hijo de Tres Patines), Silvia de Grasse, que fue una de las artistas más importantes que ha tenido Panamá, Marco Antonio Muñiz, Olga Guillot.

P. ¿Por qué dejó el escenario?

R. Le he dado la vuelta al mundo dos veces con mi conjunto y con mis tres hijos. Cuando regresaba de la última gira por Asia (fueron los primeros panameños en trabajar en Asia), que fue en 1992, venía preocupado porque mis hijos estaban en la universidad y me ofrecieron un contrato en Hong Kong y me dije: ‘Si tomo este contrato los pelaos no van a terminar la escuela y vamos a terminar siendo estos artistas que dan vueltas por el mundo y envejecemos sin título’. Así que en 1992 suspendí. Además de esto, la música me trajo hipertensión, nerviosismo, estrés.

P. ¿Qué le parece la salsa de hoy en día?

R. Me parece que es un gran avance en la música latinoamericana, porque tengo una base de la música cubana. Desde niño lo que se escuchaba en Panamá era música cubana: la guaracha, que hoy día se llama salsa, y el bolero. Estamos hablando de los años 50 y 60. La salsa de hoy, los ritmos afroantillanos, están mucho más desarrollados, los músicos se están profesionalizando, asistiendo a las universidades. Pienso que Panamá ha estado muy atrás con respecto a los profesionales de la música, porque Puerto Rico desde hace años estaba graduando licenciados en música. Apenas hace 10 años nosotros empezamos a graduar a licenciados en música. Por esta razón se está sintiendo un poquito más profesionalismo en la música popular, no así en la música típica. Porque los músicos típicos no estudian la música, habrá alguno que sí como Cristian Nieto y Osvaldo Ayala, que tienen estudios, pero la gran mayoría trabaja en base a oído.

P. ¿De los salseros de hoy, a quién admira?

R. He tenido la oportunidad de trabajar con todos, pero no puedo decir quién es el mejor salsero. A mi personalmente me gusta Gilberto Santa Rosa. Me gusta Rubén Blades, que trabajó conmigo. Rubén me gusta porque tuvo su época que empezó a desarrollar una música (con crítica política) en un momento en que la salsa no tenía nada que ofrecer. Pero aparte de eso, él tenía algo muy especial y era su ritmo personal. El no sabe música, pero él mismo dictaba sus propios arreglos. El hacía la letra y le decía a su arreglista: ‘Yo quiero que las trompetas o los trombones digan esto y esto y esto’. Ese es un tipo sumamente inteligente.

P. ¿Cómo fue trabajar con Celia Cruz y por qué nunca pasa de moda?

R. Conocí a Celia Cruz cuando era un niño e iba al Teatro Amador y pagábamos 25 centavos para verla con la Sonora Matancera. Esta señora tiene un mérito “del carajo”. Posteriormente tuve la oportunidad de tocar con ella en el Club Windsor. Ella tiene detrás una maquinaria, que si no la tuviera estaría en su casa tal vez viendo televisión. Celia causó la muerte de La Lupe porque el promotor Ralph Mercado la metió en la gira de la Fania Allstars. Cuento esto porque yo fui consecuencia de estas cosas también.

P. ¿Se arrepiente de algo en su carrera?

R. Absolutamente de nada. Solo de la presión alta que me dio. En mi época mi orquesta tocaba como toca hoy día Samy y Sandra. Eramos los mas famosos en este país, tocábamos en todas las fiestas de patronales, carnavales, quinceaños, hasta en las salas y recámaras de los ricos. Tuvimos una trayectoria que actualmente ninguna otra orquesta nacional ha tenido hablando de música popular.

P. ¿El momento más difícil?

R. Yo no recuerdo momentos difíciles. Sí he tenido momentos de estrés, pero considero que tuve éxito desde el inicio. Han trabajado conmigo los mejores maestros de la música en Panamá, desde los sinfónicos hasta los no sinfónicos.

P. ¿El momento más triste?

R. Cuando me fui replegando de esto y fui simplemente apartándome a partir de 1990 y para lograr eso boté todo y regalé todos mis instrumentos.

P. ¿El momento más feliz

R. Ahora mismo. Chuleta, ahora después de tantas cosas se acordaron de nosotros e hicimos un espectáculo.

P. ¿Cuál fue su modelo musical a seguir?

R. La Sonora Matancera, después Johnny Pacheco que también pensó igual que yo y le “robó” a la Sonora Matancera. El otro fue Richie Rey, que es una Sonora con un corte y arreglos modernos.

P. ¿Qué le enseñaron sus padres que le ha ayudado en su vida?

R. Disciplina. Puedes tener toda la preparación académica del mundo, pero sin disciplina no te sirve de nada. Todo el mundo me respeta aquí, y pienso que es así porque también les he demostrado disciplina y respeto. Los que viajamos nos damos cuenta de los problemas con la cultura que tenemos aquí.

P. ¿Qué recomienda a los músicos panameños?

R. Estudiar, porque si no están preparados no van a ganar dinero. Hay 100 mil gentes que se paran con un piano, graban el sintetizador y un cantante y salen a tocar cobrando 5 ó 10 dólares la hora y no están realizando música. Al oído del público suena bien, pero en realidad si le pones un papel para acompañar a fulano de tal no lo pueden hacer porque no tienen la preparación. Y nunca podrán cobrar 3 mil ó 4 mil dólares.

Una anécdota ...

Cuando de joven toqué con Armando Boza en la fiestas de Bugaba, vimos que Dorindo Cárdenas estaba tocando desde las 5:00 p.m. en la cancha de baloncesto sin el equipo con el que contamos ahora. El baile donde tocaríamos comenzaba a las 9:00 p.m. Nosotros terminamos a las 3:00 a.m. y nos íbamos a dormir y Dorindo estaba tocando. Cuando despertamos e íbamos a desayunar Dorindo todavía seguía jalando el acordeón. Damos gracias a él y a otros que ya no tocan y que son los que sentaron las bases para que Samy y Sandra y otros estén ganando ahora lo que están ganando.

P. ¿Algún plan para tocar después del homenaje?

R. Cuando regreso de los ensayos, pongo la televisión para relajarme y me digo: “Francisco, ya tu no estás pa’ esta vaina”, pero me dice Elida: “Ya tienes el repertorio y la gente ensayada, ya puedes hacer el toque una vez al año”. Pero están mis hijos que pueden continuar si quieren, yo les dejo el repertorio y los accesorios. Pero ahora solo quiero estudiar la flauta para mí.

P.¿Algún mensaje para los salseros panameños?

R. Yo no tengo que dar mensaje porque aquí hay muy buenos salseros, muchos muchachos jóvenes que se están preparando y nos vamos dando cuenta cuando no hay necesidad de traer una orquesta de afuera y llega el cantante solo, como Gilberto Santa Rosa, que encuentra que aquí los músicos están capacitados para tocar sus arreglos.

Por ejemplo, aquí está la orquesta de Roberto Delgado, que es la que utilizan para acompañar a estos artistas y la orquesta La Clásica que acompaña a los solistas y es como si Ud. escuchara la orquesta original. Hoy en Panamá tenemos eso y eso es debido a la preparación de la gente. Creo que estamos por buen camino.