Sanción a harineras es una burla, según Fundecu

El director ejecutivo de la Fundación del Consumidor y el Usuario (FUNDECU), Rubiel Cajar, consideró ayer que imponerle una multa de 100 mil dólares a las cuatro empresas harineras culpables de realizar prácticas monopolísticas en la venta de harina de trigo sería una “burla” para los consumidores.

La jueza octava de Circuito Civil de Panamá, María Teresa García, dictaminó que las empresas Harinas Panamá, S.A., Harinas del Istmo, S.A., Gold Mills de Panamá, S.A. y Oro del Norte, S.A., incurrieron en prácticas violatorias de la Ley 29 de 1996, por la cual se dictan normas sobre la defensa de la competencia. Esa norma establece sanciones de hasta cien mil dólares máximos por esa falta y dispone que los responsables deberán indemnizar a los afectados con montos que sumen hasta tres veces más que los perjuicios ocasionados.

Cajar indicó que al fijar el monto de la sanción, el juzgado debe tomar en cuenta los grandes perjuicios que las harineras causaron a los consumidores. “Ponerle cien mil dólares de multa es una burla, dijo, porque esa es una suma irrisoria comparada con los daños ocasionados a los consumidores”.

Esas empresas amasaron grandes sumas de dinero y los consumidores pagaron más de lo que debían; esas son las dos realidades que deben considerarse, insistió.

Debe ser una sanción ejemplar, sino sería un estímulo para que los empresarios sigan fijando precios y ganando dinero de manera ilegal, anotó el director de FUNDECU.

La Prensa intentó tomar la versión de las empresas acusadas de prácticas monopolísticas, pero no emitieron comentario alguno. No obstante, Doris Chong, vocera de la Asociación Nacional de Molinos de Trigo de Panamá, anunció anoche que las empresas interpondrán sendos recursos de apelación.

Estimaciones hechas por la Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor (CLICAC) calcularon en 4 millones de dólares la pérdida de bienestar sufrida por el consumidor producto del sobre precio.

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