'Titi', el rebelde

Su voto a favor le ha costado un proceso interno en su partido y aguarda la decisión del Tribunal de Honor y Disciplina del PRD, que debe decidir si se le expulsa o no.

Hoy, Alvarado ratifica aún más su decisión. Está a punto de dejar atrás al PRD, en el control de la Asamblea Legislativa, y de cambiar la correlación de fuerzas políticas en ese Organo del Estado.

Un grupo de oficialistas impulsan el llamado “Pacto del boquete”, que propone la candidatura de Alvarado a la presidencia de la Asamblea.

Si ganara, Alvarado, quien forma parte del grupo de allegados al ex presidente de la República, Ernesto Pérez Balladares, ocuparía por segunda vez la presidencia de la Asamblea.

En los últimos siete años, Alvarado ha tomado decisiones importantes. Como presidente de la Comisión de Comercio de la Asamblea tuvo en sus manos la aprobación de los contratos para la privatización de las empresas estatales, entre los que se destacan el de los antiguos IRHE e INTEL. También aprobó el contrato de la compañía HLTV para construir el edificio de la Asamblea (aunque la empresa ha demandado al Estado por incumplimiento de contrato).

Alvarado es –junto a otros colegas del PRD– como Carlos Tito Afú, quien inclinará la balanza para que el oficialismo se haga con el control de la Asamblea.

Alvarado es un fiel creyente en que la Asamblea debe ser facilitadora de los demás órganos del Estado y no tener una “camisa de fuerza” porque los debates no prosperan y los proyectos de ley no se aprueban.

Hoy se sabrá si el perredista Alvarado lleva a los arnulfistas a la presidencia de la Asamblea.

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