[ROCES ‘ DIPLOMÁTICOS’ ]

‘¿Por qué no te callas?’ III

Primero pensé titular esta columna “Chávez & Moratinos S.A.”, pero finalmente opté por aquel “¿por qué no te callas?” del rey en Chile, a fines de 2007. Fue el primero, directo y literal, con el que Juan Carlos I quizás alcanzó su mayor nivel de simpatía a nivel mundial. Luego los restantes y más efectivos “¿por qué no te callas?” fueron de Chávez a España.

En su momento el comandante bolivariano no escatimó agresiones contra el monarca y España. Le llamó prepotente, –“son 500 años de prepotencia”– lo acusó de estar en algunaforma vinculado al golpe deEstado en Venezuela de abril de 2002, y le remarcó que si bien ambos eran jefes de Estado, él, a diferencia del rey, fue electo, “y tres veces”. Además puso el dedo en la llaga y amenazó con que “las empresas españolas van a empezar a rendir más cuentas, y yo voy a meterles el ojo a ver qué es lo que están haciendo aquí,…”.

Y fue el rey, entonces, quien se calló. No quiso referirse más al tema –lo borró– y poco después recibió a Chávez en Palacio, con todos los honores y muestras de simpatía y amistad.

En el entretiempo, Miguel Ángel Moratinos, canciller de España, hizo su trabajo: dijo que en Venezuela hay libertad de prensa, confirmó lo dicho por Chávez al rey, en cuanto a que fue electo varias veces, más que cualquier otro colega suyo deLatinoamérica (y que Juan Carlos, por supuesto), y dijo a los empresarios españoles que confíen en el “presente y futuro” de Venezuela, por el que “España ha hecho una apuesta estratégica”.

Y es en este idílico escenario que aparece el juez Eloy Velasco y procesa a 13 presuntos miembros de las FARC y de la ETA que actuaban coordinadamente con la “cooperacióngubernamental venezolana”.

Es difícil saber qué va a pasar ahora entre España y Venezuela.

A su estilo, Chávez ya los manda a callar. Dijo que la decisión judicial le causa risa y que son resabios del tiempo de la colonia, mientras que sus voceros en el Parlamento, por un lado reclamaron que la corona sea juzgada por “los 100 millones de muertos que ocasionó la conquista” y, por el otro, que se hiciera una revisión de los “negocios” con firmas españolas.

Moratinos, en tanto, cumplió rápidamente su tarea. Desmintió que le hubiera pedido “explicaciones” a Chávez, dijo que no hay que tomar “medidas drásticas” y que es preciso tener buenas relaciones con Venezuela “para que los intereses españoles estén bien defendidos”.

En concreto: ¿se callará, otra vez, España?

PD. En esta columna no se alude el Presidente de Gobierno español, porque en realidad su papel hasta ahora ha sido algo secundario, por decir lo menos. Estaba en Alemania, con la primera ministra Angela Merkel, cuando los periodistas le preguntaron sobre el tema. No podía esquivar el bulto. Dijo que exigiría explicaciones, que Moratinos había hecho ya “las oportunas gestiones” en ese sentido y que en función de las explicaciones que dé Venezuela, actuará el Gobierno de España. Moratinos ya lo desmintió y dijo que no pidió explicaciones –sino información– a Chávez.

Y éste por su parte le dijo a Zapatero, textualmente: “no tengo nada que explicarle, compañero” y le recomendó que llamara aMoratinos para que le explique lo que ya hablaron. Chávez, además, calificó de “ligereza” las declaraciones del Presidente español en Alemania, le reclamé que respetara la “soberanía”venezolana y le advirtió que si pedía explicaciones porescrito se trataría, ni más n menos, que de un “ exabrupto”.

Moratinos ya hizo lo suyo; ¿qué hará Zapatero?

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