Pandemia

Reflexiones

La naturaleza hoy nos muestra el precario equilibrio en el que vivimos los seres humanos. Poderosos y débiles, ricos y pobres, adultos y mayores hoy somos todos igual de vulnerables ante un virus millones de veces más pequeño que nosotros. Estamos enfrentando un peligro de sobrevivencia ante una alerta de la fragilidad de nuestra vida. Es ella –la naturaleza– la que se presenta con todo su poder y vuelve a defir nuestro rumbo y preocupaciones. Nos obliga a regresar a nuestros hogares a reflexionar, a tratar de entender lo que somos y el daño que le hacemos a nuestro planeta, el gran hogar de todos.

El peligro que enfrentamos nos obliga a detener nuestro avance descontrolado para buscar un equilibrio, una estabilidad de y para todos como primera condición para redefinirnos en este mundo. No solamente entre nosotros, sino intentar y conseguir una estabilidad de convivencia entre todos los seres de este planeta.

Es hoy, cuando los poderes individuales se desvanecen y nuevamente somos todos lo mismo, que podemos comprender una vez más que la única estrategia posible de sobrevivencia es el apoyo mutuo e irrenunciable: ser justos, unidos, solidarios. Cuidarnos los unos a los otros, al que menos tiene, al que simplemente no puede, a los que necesitan, a todos por igual. Ante peligros como el que hoy enfrentamos es cuando debemos aceptar que la dependencia que tenemos los unos de los otros nos obliga a actuar en conjunto, para todos.

Hoy enfrentados a esta fragilidad individual y general, nos salva la colaboración más que la competitividad.

El peligro que tenemos ante nosotros es tan grande que la solución no depende del Estado ni de los gobiernos. La superación del peligro depende del colectivo, de la iniciativa, voluntad, responsabilidad y conciencia de cada uno de nosotros actuando en el sentido del colectivo, en el sentido de la comunidad, de nuestros hermanos, vecinos, amigos, conciudadanos y de la especie humana entera.

Es responsabilidad de todos los poderes de este planeta poner a disposición todos los recursos necesarios para salir de esta pandemia. Y es responsabilidad de todos los que habitamos el planeta unir voluntades en la misma dirección.

Sumémonos todos y que nadie se reste. Nuestra fortaleza es la unión y la colaboración.

La humanidad ya ha resistido antes y resistiremos una vez más.

El autor es abogado y excandidato presidencial

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