BENEFICIO.

El subsidio electoral

No me causa sorpresa que don Ricardo Martinelli, se oponga a que el Estado distribuya entre los partidos políticos legalmente constituidos, un subsidio económico que permita y garantice su subsistencia, tampoco que él no esté de acuerdo que se establezca por ley, tope en los gastos de campaña. Por supuesto, es un hombre rico y tiene para gastar el dinero que le de la gana, sufragar los gastos de su partido sería como manejar una empresa más.

No entiendo cómo so pretexto de mal uso de este beneficio, ahora quienes fueron los creadores de ese proyecto quieren retroceder a los tiempos de la Patria Boba, o sea volver a los partidos políticos con dueño y contar con una Asamblea Nacional representativa de gamonales y grandes empresas como cerveceras, telefónicas, eléctricas, etc.

Es deber del Tribunal Electoral y la Contraloría General de la Nación, ejecutar una fiscalización eficiente y permanente con estos fondos de tal forma que cumplan sus objetivos. La ley tiene sus beneficios, ofrece la oportunidad de una real participación democrática a quienes sin tener recursos con el apoyo de las bases, puedan dirigir el colectivo político en que militan, las primarias internas son garantía del derecho de escoger y ser escogido. pues existen peligros de autoritarismo y sectarismo partidista, el riesgo de permitir inconscientemente que narcotraficantes o figuras del crimen organizado, financien o se apoderen de estos instrumentos de poder que rigen las democracias del Mundo. La Ley de Transparencia y el Código de Ética de los funcionarios del Estado impulsados por el actual gobierno son acciones concretas en la lucha contra la corrupción, se suma ahora la Defensoría del Pueblo con la iniciativa de que con los fondos del Estado, todo el que sea beneficiario ya sea a través de ONG, patronatos o fundaciones, tiene el deber de rendir cuentas

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