PINCHAZOS TELEFóNICOS

Ley 55, un bumerán para el expresidente

Ley 55, un bumerán para el expresidente
La defensa de Martinelli señala que está domiciliado en el 2025 Brickell Ave, Apt. 1901, Miami, Florida.

El incidente de objeción a la acusación del magistrado fiscal Harry Díaz contra el expresidente Ricardo Martinelli, por el caso de los pinchazos telefónicos, dejó al descubierto varias contradicciones de la defensa del exgobernante, opinaron expertos en el sistema penal acusatorio.

Rogelio Cruz, uno de los abogados de Martinelli, señaló en su argumento para pedir la nulidad del proceso contra su cliente que el fiscal Díaz no le formuló los cargos en audiencia oral y pública de imputación durante la ya concluida fase de investigación, en contravención de los artículos 5, 280, 291, 340 y 491-A del Código Procesal Penal.

Cruz, según los especialistas en el sistema acusatorio, pasa por alto el artículo 492 de ese Código, aprobado con la Ley 55 de 2012 (ley blindaje) y sancionada por Martinelli, que establece que concluida la investigación, el magistrado fiscal [en este caso Harry Díaz] emitirá por escrito su opinión jurídica en la que expresará su solicitud de sobreseimiento o de elevación de la causa a juicio.

“No hay maldad perfecta”, afirmó la diputada independiente y exprocuradora Ana Matilde Gómez, al comentar que la norma sancionada por Martinelli le otorga esa facultad al magistrado fiscal.

En tanto, Raúl Olmos, quien se desempeñó como juez y magistrado suplente del Segundo Tribunal Superior de Justicia, sostuvo que con la ley blindaje Martinelli adquiere la calidad de imputado sin necesidad de ir a una audiencia de imputación.

Otro punto que señalan los expertos es por qué Cruz esperó el cierre de la investigación para recusar al fiscal en base a una supuesta enemistad manifiesta entre él y Díaz.

Díaz fue designado fiscal de la causa desde el 8 de junio y tres meses después fue recusado por Cruz. Esta semana, el pleno de la Corte rechazó la recusación y acusó a Cruz de “deslealtad procesal”, ya que presentó el incidente sin tener poder para ello.

En el escrito, la defensa revela por primera vez el domicilio de Martinelli. Es el 2025 Brickell Ave. Apt. 1901, Miami, Florida, Estados Unidos. La dirección aportada corresponde al edificio Atlantis, un condominio de lujo frente al mar, donde La Prensa lo ubicó en febrero y abril pasados para solicitarle una entrevista.

Según el fiscal Díaz, la objeción de la defensa, así como la sustentación de la formulación de cargos por la presunta comisión de los delitos de inviolabilidad del secreto y derecho a la intimidad, deben tratarse en una audiencia que debe ser convocada en los próximos días por el magistrado juez de garantías, Jerónimo Mejía.

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