SOCIEDAD. SALUD EN LAS CÁRCELES.

Presos con VIH, sin atención

Presos con VIH, sin atención
En Panamá hay unas 20 mil personas que viven con el virus y no han sido diagnosticadas; es decir, desconocen que son portadores del VIH.

El 4 de febrero de 2013, la Unidad Especializada en el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) de la Defensoría del Pueblo convocó a una reunión para mejorar la atención de salud que recibían en los centros penitenciarios del país los privados de libertad portadores de la enfermedad.

El encuentro fue el resultado de las reiteradas quejas presentadas a los comisionados de la institución cuando realizaban inspecciones en las cárceles del país.

En la cita participaron representantes de la Unidad Especializada en el VIH de la Defensoría, Sistema Penitenciario del Ministerio de Gobierno (Mingob), Ministerio de Salud (Minsa) y de la Fundación Pro Bienestar y Dignidad de las personas afectadas por el VIH/sida.

En aquel momento, el encuentro terminó con el compromiso de los participantes de velar para que los privados de libertad con VIH recibieran el tratamiento que les garantizaría una mejor calidad de vida.

Sin embargo, cuando faltan pocos días para que la reunión cumpla su segundo aniversario, las quejas de los reclusos persisten.

SITUACIÓN

El director ejecutivo de la Fundación Pro Bienestar y Dignidad de las Personas Afectadas por el VIH/sida (Probidsida), Orlando Quintero, explicó que luego de ese encuentro se dieron algunos avances, pero no los suficientes.

Una de las quejas de Quintero es la ausencia de un programa de seguimiento y control de salud de los privados de libertad con VIH.

Asimismo, que los centros penitenciarios carecen de un censo de los internos que están infectados o en etapa sida.

Las últimas estadísticas del Sistema Penitenciario, sin embargo, dan cuenta de que la población de los centros penitenciarios asciende a 15 mil 347 reos, de los cuales 196 son positivos de VIH.

No obstante, Quintero no es la única persona a quien le inquieta las condiciones en las que se encuentran los privados de libertad.

La defensora del Pueblo, Lilia Herrera, explicó que desde que asumió el cargo, en septiembre de 2013, denunció las carencias de los internos para acceder a los tratamiento y medicamentos.

Incluso, la defensora indicó que han puesto a disposición de los directores del Sistema Penitenciario transporte para llevar a los reclusos a las citas médicas en casos especiales. “Lo hacemos para que reciban su atención de manera oportuna”, dijo, y agregó que el caso de los privados de libertad con VIH plantea una “situación muy delicada”.

En tanto, el jefe del Programa Nacional de Infecciones de Transmisión Sexual/VIH y sida, Aurelio Núñez, aseguró que cuando se compran medicamentos para la población con VIH se toman en cuenta a los reos positivos del virus.

Los fármacos se entregan a las clínicas que funcionan en los centros penales, y cuando se presentan casos de resistencia al tratamiento o efectos secundarios los trasladan a la clínica antirretroviral que funciona en el Hospital Santo Tomás.

Sin embargo, Núñez reconoció que la atención no siempre es expedita, debido, entre otras razones, a la lejanía de los centros penitenciarios y a que muchos pacientes ocultan el virus por miedo a la discriminación.

Por su parte, la subdirectora nacional de Salud del Minsa, Felicia Tulloch, explicó que en el Santo Tomás se ofrece a los reos atención especializada.

Agregó que la primera vez que acuden al hospital son sometidos a exámenes, para ingresarlos a la terapia antirretroviral y luego se les da tratamiento periódico.

Tulloch indicó que esto es aparte de la atención que ofrecen las clínicas que funcionan en los centros penales, que son atendidas por médicos generales.

El Sistema Penitenciario reconoce que por falta de custodios se pierde el 60% de las citas médicas que se programan a los privados de libertad fuera de los centros penitenciarios.

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