Los indignados de Panamá

Publicitar las obras del Gobierno con fondos de todos los ciudadanos es una traición en Panamá.

Durante la administración de Ricardo Martinelli se inauguró una fórmula imposible de pasar por alto. Gigantescos letreros con una frase, simple pero contundente, aparecieron por doquier: “Ahora le toca al pueblo”. No pasó mucho tiempo para que tal propaganda se volviera en contra de sus autores. Ciudadanos inconformes por obras como la extensión de la cinta costera por San Felipe; la pretendida construcción de una costosa torre financiera, y el pago de millones de dólares por autopistas, expresan su protesta.

La última, ayer en Paitilla. En alusión al famoso letrero del Gobierno en Amador –en rellenos ilegales de Jean Figali– “Propiedad del Estado”, un grupo de jóvenes replicó: “¡Propiedad del Estado! Bribones”.

Edición Impresa